INTERROGANTE: ¿ES DIOS EL PASTOR DE NUESTRAS VIDAS?

 LEAMOS HOY 25 DE FEBRERO SALMOS 23.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. (Ver. 4).

COMENTARIO HISTÓRICO.-

Este salmo es considerado como la joya más preciada del Salterio y de toda la literatura religiosa. Dos figuras se combinan: la del pastor, y la del hospedador. Otra característica lingüística es que autor en los tres primeros versículos se dirige al pastor en la tercera persona del singular, y en el versículo cuatro cambia la segunda persona del singular, para denotar mayor cercanía con el pastor. El primer versículo probablemente sea el que la mayoría de los cristianos y los niños lo repite de memoria: “Jehová es mi pastor nada me faltará”. Cuando la frase se traduce: “NADA me faltará”, el énfasis está en bienes. La mejor traducción es: NO me faltará, se resalta que el pastor, quien como guía espiritual siempre estará a nuestro lado. Este salmo ofrece cinco bendiciones: 1) Bendición de alimento espiritual y material; 2) Bendición de restauración espiritual; 3) Bendición de dirección y guía: 4) Bendición de protección. Analicemos la de dirección y guía: “Aunque ande en valle de sombra de muerte”. La frase “valle de sombra de muerte” alude a los profundos cañones en el desierto en el cual se puede caer y morir, ser presa de las fieras salvajes o sufrir el ataque de ladrones. Esta promesa de cuidado debe fortalecer a los que tienen que soportar dolores, enfermedades, incertidumbres y pruebas. Debemos gozarnos al creer que el gran Pastor, nos conduce y protege al transitar por los senderos de la vida; 5) En la casa del Señor moraré por largos días. Después de las aflicciones y las pruebas, Dios nos ofrece recibirnos en las moradas eternas para vivir por siempre con Él.

CITA SELECTA.-

“Nunca seremos capaces de formular ideas exageradas con respecto al valor del alma humana ni de la atención que el Cielo le ha concedido al hombre. Luego el Señor les dio la consoladora promesa: “No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino”. Lucas 12:32. Jesús es el buen Pastor. Sus seguidores son las ovejas de su prado. El pastor siempre está con su rebaño para defenderlo, para protegerlo del ataque de los lobos, para salir tras las ovejas perdidas y traerlas de vuelta al redil, para conducir a sus ovejas por prados verdes y llevarlas junto a aguas vivas”.

 (EJ 209).

ORACIÓN:

TE ELEGIMOS COMO EL PASTOR DE NUESTRAS VIDAS. DIRIGE NUESTROS PASOS POR SENDAS SEGURAS. Y MIENTRAS TRANSITAMOS POR VALLES OSCUROS, QUE TU COMPAÑÍA ESTÉ SIEMPRE A NUESTRO LADO, POR JESÚS, AMÉN.