BORRA, LAVA Y LIMPIA NUESTROS PECADOS

LEAMOS HOY 24 DE MARZO SALMOS 51.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. (Ver. 2).

COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 51.-

En los pueblos paganos antiguos existía la costumbre que, si el rey quería una mujer, podía matar al esposo para conseguirla, y quedaba impune, eso fue lo que Abraham temió cuando fue a Egipto. Sin embargo, en el pueblo de Israel la norma debía ser cumplida por reyes y súbditos. Por esa razón, Dios envió a Natán para que reprendiera a David por su adulterio con Betsabé y por el asesinato de su esposo Urías. David se humilló y compuso este salmo de arrepentimiento y conversión: 1) TEN PIEDAD Y MISERICORDIA.– “En este ruego no hay ninguna excusa, ninguna disculpa, ningún intento de justificarse, ninguna queja contra la justicia de la ley que lo condenaba. Con verdadera humildad, David sólo se culpa a sí mismo. Este pasaje de la historia de David rebosa de significado para el pecador arrepentido. Es una de las ilustraciones más poderosas que se nos hayan dado de las luchas y las tentaciones de la humanidad, y de un verdadero arrepentimiento hacia Dios y una fe sincera en nuestro Señor Jesucristo. A través de todos los siglos ha resultado ser una fuente de aliento para las almas que, habiendo caído en el pecado, han tenido que luchar bajo el peso agobiador de su culpa. Miles de los hijos de Dios han sido los que, después de haber sido entregados traidoramente al pecado y cuando estaban a punto de desesperar, recordaron como el arrepentimiento sincero y la confesión de David fueron aceptados por Dios” (Patriarcas y Profetas, 716); 2) BORRA, LAVA Y LIMPIA.- David usa tres palabras: 1) Borra, término que se usa para borrar una deuda acumulada, 2) Lávame, que es lavar por fricción, 3) Límpiame, que significa enjuagar para que no quede nada de suciedad.

CITA SELECTA.-

“Dios requiere que confesemos nuestros pecados y humillemos nuestro corazón ante él. Pero al mismo tiempo debiéramos tenerle confianza como a un Padre tierno que no abandonará a aquellos que ponen su confianza en él. Muchos de nosotros caminamos por vista y no por fe. Dios no nos abandona debido a nuestros pecados. Quizá hayamos cometido errores y contristado a su Espíritu, pero cuando nos arrepentimos y vamos a él con corazón contrito, no nos desdeña”.

(CPI 82).

ORACIÓN:

DIOS DE PERDÓN. TE SUPLICAMOS QUE, POR TU MISERICORDIA, BORRES TODOS NUESTRAS INIQUIDADES Y PECADOS. BORRA, LAVA Y LIMPIA NUESTRAS IMPUREZAS, Y TE PEDIMOS QUE NOS DES UN CORAZÓN NUEVO, POR JESÚS, AMÉN.