DESAFÍO: MEDITAR MÁS EN DIOS Y LA SALVACIÓN

LEAMOS HOY 16 DE MAYO SALMOS 104.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Dulce será mi meditación en él; yo me regocijaré en Jehová”. (Ver. 34).

COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 104.-

El Salmo 104 empieza con un prólogo de adoración, y culmina alabando y exaltando a Dios por todo lo que todo lo hace en beneficio de sus hijos. El salmista reconoce la gran importancia de la doctrina bíblica de la creación. La creación era la base de la cosmovisión hebrea y se diferenciaba de los otros pueblos paganos. En la actualidad, nuestra cosmovisión bíblica debe estar anclada en la enseñanza del libro de Génesis, y no en la teoría de la evolución. Meditemos en los siguientes temas que nos ayudarán en nuestro crecimiento espiritual; 1) CANTEMOS ALABANZAS DE GRATITUD POR EL AMOR DIVINO: “Oh amor de Dios tu inmensidad, el nombre no podrá contar, ni comprender la gran verdad: que Dios al hombre pudo amar”; 2) MEDITEMOS EN CRISTO Y MENOS EN NUESTROS PESARES.- “Nada sacamos con pensar en nuestros agravios. Dios nos invita a meditar en su misericordia y amor incomparables, para que seamos movidos a alabarle”; 3) MEDITEMOS EN EL PLAN DE REDENCIÓN.– El estudio del Plan de la Redención abarcará la eternidad, para conocer y adorar al autor de nuestra salvación.

CITA SELECTA.-

“Durante las horas de vigilia la mente está constantemente ocupada. Si piensa en cosas sin importancia, el intelecto se atrofiará y debilitará. Pueden surgir intermitentemente algunos pensamientos brillantes; pero la mente no estará adiestrada para la reflexión sostenida y sobria. Hay temas que requieren seria consideración… Al meditar en estos temas de interés eterno, la mente se fortalece y el carácter se desarrolla. Absténganse de todo mal. Los pecados comunes, por insignificantes que se los considere, malograrán su concepto de lo moral, y borrarán la impresión del Espíritu de Dios. El carácter de los pensamientos deja su impronta en el alma, y toda conversación de bajo nivel contamina la mente. Toda mala obra arruina al que la lleva a cabo. Dios perdona al pecador arrepentido… El alma llevará para siempre las cicatrices. Por lo tanto, busquemos esa fe que obra por el amor y purifica el corazón, para que podamos representar el carácter de Cristo ante el mundo”.

(MCP 2:695).

OREMOS:

PADRE QUERIDO. TE PEDIMOS PERDÓN PORQUE NUESTROS ACTOS NO CORRESPONDEN CON LO QUE CREEMOS. HEMOS ESTADO MEDITANDO EN LO PASAJERO DE ESTE MUNDO. TE SUPLICAMOS QUE NUESTRA MEDITACIÓN SE CONCENTRE EN LO ETERNO Y EN TU PALABRA. POR JESÚS, AMÉN.