CONFIAR EN CRISTO, NUESTRO SUMO SACERDOTE ETERNO

LEAMOS HOY 22 DE MAYO SALMOS 110.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “El Señor ha jurado y no cambiará de parecer: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec” (Ver. 4). 

COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 110.-

El salmo 110 es el más citado en el Nuevo Testamento debido a sus claras referencias acerca de Cristo el Mesías. Tanto los judíos como los cristianos consideran mesiánico este salmo, y esta opinión fue confirmada por Jesús cuando lo citó para probar su deidad: David mismo declara en el libro de los Salmos: “Dijo el Señor a mi Señor: ‘Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies”. El salmo desarrolla dos temas: 1) enfatiza la realeza del Mesías; 2) destaca su sacerdocio. Cada uno empieza con una promesa divina, declara la posición de rey y sacerdote, promete su dominio, sobre los reyes de la tierra. Contrasta la devoción voluntaria de su pueblo con el derrocamiento de las naciones y muestra al propio Rey-Sacerdote, siempre nuevo con vigor que le otorga su eternidad. MELQUISEDEC, REY Y SACERDOTE DE SALEM.- El nombre de Melquisedec, tiene una connotación de misterio, pues aparece en el relato bíblico como rey y sacerdote. Se presenta bendiciendo a Abraham, quien reconoce su preeminencia como sacerdote, y le entrega los diezmos. JESÚS: SUMO SACERDOTE SEGÚN EL ORDEN DE MELQUISEDEC.– Lo más profundo de una profecía, es cuando es secundado por un juramento divino: El Señor ha jurado y no cambiará de parecer: “Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec”. Por esa razón el apóstol Pablo nos motiva: “Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia”.

CITA SELECTA.-

“Tenemos muchos motivos para confiar en Dios y para llevar todas nuestras preocupaciones y ansiedades a Cristo Jesús, de modo que podamos familiarizarnos más con Él. Presénteselos al Señor en oración, y luego deje sus perplejidades y cargas con Él. ¡Cuánto más felices seríamos si hiciéramos esto! Ud. puede dirigirse a Él como un niño se acerca a sus padres, diciendo: “Señor, he cargado con mi yo por largo tiempo como si pudiera salvarme a mí misma. Mis cargas son demasiado pesadas para seguir llevándolas. Tú puedes hacerlo por mí”.

(ATO 178).

ORACIÓN:

PADRE ETERNO. GRACIAS POR PROVEER UN SUMO SACERDOTE QUE INTERCEDE DE MANERA CONTINUA ANTE TU PRESENCIA. TE PEDIMOS QUE SU SANGRE DERRAMADA EN LA CRUZ, CUBRA TODOS NUESTROS PECADOS Y QUE SIEMPRE INTERCEDA POR NUESTRAS VIDAS. POR JESÚS, AMÉN.