Mensaje para hoy

LECCIÓN: EL ODIO NO TIENE LÍMITES PARA HACER EL MAL

LEAMOS HOY 15 DE DICIEMBRE ESTER 3.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Y cuando le informaron a qué pueblo pertenecía Mardoqueo, desechó la idea de matarlo sólo a él y buscó la manera de exterminar a todo el pueblo de Mardoqueo, es decir, a los judíos que vivían por todo el reino de Asuero (Ver. 6).

COMENTARIO HISTÓRICO DE ESTER 3.-

El capítulo tres se inicia con el ascenso de Amán de la descendencia de Agag durante el reinado de Asuero. La orden del rey era que todos se debían arrodillar ante él. Mardoqueo no se arrodillaba antes Amán, porque algunos eruditos arguyen que Amán era del linaje de Agag, rey amalecita a quien Saúl le perdonó la vida. Además, Mardoqueo era del linaje de Benjamín, de la descendencia de Quis, por lo que decidió no arrodillarse ante un enemigo de Israel. Los empleados del palacio lo denunciaron ante Amán que Mardoqueo no se arrodillaba. Amán se enfureció, pero al saber al pueblo al cual pertenecía, decidió aniquilarlo no solo a él, sino a todos los de su raza. Según la costumbre pagana del oriente se acostumbraba a echar suerte para conocer qué fecha serían favorables, por lo que cuando tocó la suerte de Amán, solicitó la destrucción de un pueblo que no pertenecía los medo-persas. Después del edicto en contra de los judíos, el pasaje bíblico muestra dos cuadros distintos: 1) Asuero y Amán se sentaron a beber, indiferentes al dolor ajeno; b) En la ciudad de Susa había tristeza por la suerte del pueblo judío. ¿En qué grupo nos situaríamos? 

CITA SELECTA.-

“Mediante el agageo Amán, hombre sin escrúpulos que ejercía mucha autoridad en Medo-Persia, Satanás obró en ese tiempo para contrarrestar los propósitos de Dios. Amán albergaba acerba malicia contra Mardoqueo, judío que no le había hecho ningún daño, sino que se había negado simplemente a manifestarle reverencia al punto de adorarle. No conformándose con “meter mano en solo Mardoqueo,” Amán maquinó la destrucción de “todos los judíos que había en el reino de Asuero, al pueblo de Mardoqueo. Engañado por las falsas declaraciones de Amán, Jerjes fue inducido a promulgar un decreto que ordenaba la matanza de todos los judíos, “pueblo esparcido y dividido entre los pueblos en todas las provincias” del Imperio medo-persa. Se designó un día en el cual los judíos debían ser muertos y su propiedad confiscada. Poco comprendía el rey los resultados que habrían acompañado la ejecución completa de este decreto”.

(PR 441).

OREMOS:

DIOS QUE TODO LO CONOCES. DISCIERNE EN NUESTRO INTERIOR SI ALBERGAMOS ODIO POR ALGUNA PERSONA. TE PEDIMOS QUE ERRADIQUES ESOS SENTIMIENTO, PARA QUE NO NOS DAÑE, NI PERJUDIQUE A OTROS. POR JESÚS, AMÉN. 


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