{"id":5132,"date":"2020-11-25T14:58:03","date_gmt":"2020-11-25T14:58:03","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5132"},"modified":"2020-11-25T15:01:03","modified_gmt":"2020-11-25T15:01:03","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-42-50-dia-004","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2020\/11\/25\/testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-42-50-dia-004\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 42-50, d\u00eda 004"},"content":{"rendered":"\n<p>Por ese tiempo los adventistas llevaban a cabo reuniones en el Beethoven Hall. Mi padre y su familia asist\u00edan regularmente a ellas. Se pensaba que la segunda venida de Cristo ocurrir\u00eda en el a\u00f1o 1843. Parec\u00eda tan corto el tiempo en que se pudieran salvar las almas, que resolv\u00ed hacer todo lo que fuera posible para conducir a los pecadores a la luz de la verdad. Pero parec\u00eda imposible que una persona tan joven como yo y de salud d\u00e9bil pudiera efectuar una contribuci\u00f3n importante en esa obra grandiosa. Ten\u00eda dos hermanas en casa: Sara, varios a\u00f1os mayor que yo, y mi hermana melliza, Elizabeth. Conversamos de este tema entre nosotras y decidimos ganar el dinero que nos fuera posible y gastarlo en comprar libros y folletos para distribuirlos gratuitamente. Eso era lo mejor que pod\u00edamos hacer. Y aunque era poco, lo llevamos a cabo gozosamente. Yo pod\u00eda ganar solamente 25 centavos de d\u00f3lar por d\u00eda; pero me vest\u00eda con sencillez, y no gastaba nada en adornos innecesarios, porque la vana ostentaci\u00f3n me parec\u00eda pecaminosa. Por eso siempre ten\u00eda un peque\u00f1o fondo en reserva para comprar libros adecuados. Este material lo entregaba a personas de confianza para que lo enviaran al extranjero.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo consideraba muy valiosa cada hoja impresa, porque era un mensajero de luz enviado al mundo, que instaba a prepararse para el gran acontecimiento que estaba por ocurrir. D\u00eda a d\u00eda me sentaba en la cama apoyada en almohadas para hacer mi trabajo con dedos temblorosos. \u00a1Con cu\u00e1nto cuidado guardaba las preciosas monedas de plata que recib\u00eda por mi trabajo, y que deb\u00eda gastar para comprar material de lectura que iluminara y despertara a los que se encontraban en tinieblas! No sent\u00eda tentaci\u00f3n alguna de gastar lo que ganaba en cosas que me produjeran satisfacci\u00f3n personal; la salvaci\u00f3n de las almas constitu\u00eda la preocupaci\u00f3n de mi mente, y sent\u00eda aflicci\u00f3n por los que se hac\u00edan ilusiones pensando que viv\u00edan en seguridad, mientras el mensaje de amonestaci\u00f3n se estaba dando al mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cierto d\u00eda escuch\u00e9 una conversaci\u00f3n entre mi madre y una hermana, con respecto a una conferencia a la que hab\u00edan asistido recientemente, en la que hab\u00edan o\u00eddo decir que el alma carec\u00eda de inmortalidad natural. Repitieron algunos pasajes b\u00edblicos que el pastor hab\u00eda ofrecido como prueba. Entre ellos recuerdo los siguientes, que me causaron una fuerte impresi\u00f3n: \u201cEl alma que pecare esa morir\u00e1\u201d. Ezequiel 18:20. \u201cPorque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben\u201d. Eclesiast\u00e9s 9:5. \u201cLa cual a su tiempo mostrar\u00e1 el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores, el \u00fanico que tiene inmortalidad\u201d. 1 Timoteo 6:15-16. \u201cVida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad\u201d. Romanos 2:7. Despu\u00e9s de haber citado mi madre el \u00faltimo pasaje mencionado, dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\u00bfPor qu\u00e9 tendr\u00edan que buscar lo que ya poseen?<\/p>\n\n\n\n<p>-43-<\/p>\n\n\n\n<p>Escuch\u00e9 esas nuevas ideas con un inter\u00e9s profundo y doloroso. Cuando quedamos solas con mi madre, le pregunt\u00e9 si realmente cre\u00eda que el alma no era inmortal. Respondi\u00f3 que le parec\u00eda que hab\u00edamos estado creyendo el error acerca de ese tema como tambi\u00e9n otros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022Pero, mam\u00e1 -le dije-, \u00bfcree usted realmente que el alma duerme en la tumba hasta la resurrecci\u00f3n? \u00bfCree usted que el cristiano cuando muere, no va inmediatamente al cielo o el pecador al infierno? \u2022La Biblia no proporciona ninguna prueba de que existe un infierno que arda eternamente -contest\u00f3-. Si existiera tal lugar, tendr\u00eda que ser mencionado en la Sagrada Escritura. \u2022\u00a1Pero, mam\u00e1! -exclam\u00e9 asombrada-. \u00a1Esta es una extra\u00f1a forma de hablar! Si usted en realidad cree en esa extra\u00f1a teor\u00eda, no se lo diga a nadie, porque temo que los pecadores obtengan seguridad de esta creencia y no deseen nunca buscar al Se\u00f1or. \u2022Si esto es una verdad b\u00edblica genuina -replic\u00f3 ella-, en lugar de impedir la salvaci\u00f3n de los pecadores ser\u00e1 el medio de ganarlos para Cristo. Si el amor de Dios no basta para inducir a los rebeldes a entregarse, los terrores de un infierno eterno no los inducir\u00e1n al arrepentimiento. Adem\u00e1s, no parece ser una manera correcta de ganar almas para Jes\u00fas, apelando al temor abyecto, uno de los atributos m\u00e1s bajos de la mente. El amor de Jes\u00fas atrae y subyuga hasta el coraz\u00f3n m\u00e1s endurecido.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios meses despu\u00e9s de esta conversaci\u00f3n volv\u00ed a o\u00edr algo m\u00e1s acerca de esta doctrina; pero durante ese tiempo hab\u00eda tenido la mente muy preocupada con el tema. Cuando o\u00ed predicar acerca de \u00e9l, cre\u00ed que era la verdad. Desde el momento en que mi mente se ilumin\u00f3 con la ense\u00f1anza acerca del estado de los muertos, desapareci\u00f3 el misterio que hab\u00eda rodeado la resurrecci\u00f3n, y ese gran acontecimiento se revisti\u00f3 de una importancia nueva y sublime. Con frecuencia me hab\u00eda sentido perturbada debido a mis esfuerzos por reconciliar la recompensa o castigo inmediatos que se refer\u00edan a la muerte, con el hecho indudable de una resurrecci\u00f3n y un juicio futuro. Si en el momento de la muerte el alma entraba en un estado de felicidad o de desgracia eterna, \u00bfqu\u00e9 necesidad hab\u00eda de una resurrecci\u00f3n del pobre cuerpo convertido en polvo?<\/p>\n\n\n\n<p>-44-<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta nueva fe me ense\u00f1\u00f3 la raz\u00f3n por la que los autores inspirados se hab\u00edan explayado tanto en el tema de la resurrecci\u00f3n del cuerpo; se deb\u00eda a que el ser total dorm\u00eda en el sepulcro. Ahora pod\u00eda percibir claramente el error de nuestra posici\u00f3n anterior con respecto a este tema. La confusi\u00f3n y la inutilidad de un juicio final llevado a cabo despu\u00e9s que las almas de los muertos ya hab\u00edan sido juzgadas y se les hab\u00eda asignado su suerte, resultaban ahora muy evidentes. Comprend\u00ed que la esperanza de las afligidas personas que hab\u00edan perdido seres amados se encuentra en aguardar el d\u00eda glorioso cuando el Dador de la vida romper\u00e1 las cadenas del sepulcro y los muertos justos resucitar\u00e1n y abandonar\u00e1n su prisi\u00f3n para ser revestidos con la gloriosa vida inmortal.<\/p>\n\n\n\n<p>Toda nuestra familia se interesaba en la doctrina de la pronta venida del Se\u00f1or. Mi padre era considerado desde hac\u00eda mucho tiempo una de las columnas de la iglesia metodista en el lugar donde viv\u00edamos, y tambi\u00e9n las personas que compon\u00edan el resto de la familia hab\u00edan sido miembros activos. Pero no hab\u00edamos guardado en secreto nuestra nueva creencia, aunque tampoco procur\u00e1bamos imponerla a otras personas en ocasiones que no fueran apropiadas, ni manifest\u00e1bamos hostilidad hacia nuestra iglesia. Sin embargo, el pastor metodista nos hizo una visita especial para informarnos que nuestra fe y el metodismo no pod\u00edan estar de acuerdo. No pregunt\u00f3 cu\u00e1les eran las razones de nuestra creencia ni hizo referencia alguna a la Biblia a fin de convencernos de nuestro error; en cambio declar\u00f3 que hab\u00edamos adoptado una nueva creencia extra\u00f1a, que la iglesia metodista no pod\u00eda aceptar.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre contest\u00f3 que el pastor se equivocaba al llamar nuestra creencia una doctrina nueva y extra\u00f1a, y a\u00f1adi\u00f3 que Cristo mismo, al ense\u00f1ar a sus disc\u00edpulos, hab\u00eda predicado acerca de su segunda venida. Dijo: \u201cEn la casa de mi Padre muchas moradas hay; si as\u00ed no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendr\u00e9 otra vez y os tomar\u00e9 a m\u00ed mismo, para que donde yo estoy, vosotros tambi\u00e9n est\u00e9is\u201d. Juan 14:2-3. Cuando Jes\u00fas fue llevado al cielo en presencia de sus disc\u00edpulos y una nube lo recibi\u00f3 y lo ocult\u00f3 de la vista de ellos, estando sus fieles seguidores con los ojos puestos en el cielo, aun despu\u00e9s que Jes\u00fas hab\u00eda desaparecido de su vista. \u201cHe aqu\u00ed se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales tambi\u00e9n les dijeron: Varones galileos, \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1is mirando al cielo? Este mismo Jes\u00fas que ha sido tomado de vosotros al cielo, as\u00ed vendr\u00e1 como le hab\u00e9is visto ir al cielo\u201d. Hechos 1:10-11.<\/p>\n\n\n\n<p>-45-<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre continu\u00f3 diciendo: \u201cEl inspirado ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3 una carta para animar a sus hermanos de Tesal\u00f3nica, en la que les dijo: \u2018Y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Se\u00f1or Jes\u00fas desde el cielo con los \u00e1ngeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribuci\u00f3n a los que no conocieron a Dios, ni obedecen el evangelio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo; los cuales sufrir\u00e1n pena de eterna perdici\u00f3n, excluidos de la presencia del Se\u00f1or y de la gloria de su poder, cuando venga en aquel d\u00eda para ser glorificado en sus santos y ser admirado de todos los que creyeron\u2019. 2 Tesalonicenses 1:7-10. \u2018Porque el Se\u00f1or mismo con voz de mando, con voz de arc\u00e1ngel, y con trompeta de Dios, descender\u00e1 del cielo; y los muertos en Cristo resucitar\u00e1n primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Se\u00f1or en el aire, y as\u00ed estaremos siempre con el Se\u00f1or. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras\u2019\u201d. 1 Tesalonicenses 4:16-18.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsta es la autoridad superior que respalda nuestra fe. Jes\u00fas y sus ap\u00f3stoles hablaron extensamente acerca de la gozosa y triunfante segunda venida de Cristo y los santos \u00e1ngeles proclaman que Cristo, quien ascendi\u00f3 al cielo, volver\u00e1 otra vez. En esto consiste nuestro agravio, en creer en la Palabra de Jes\u00fas y de sus disc\u00edpulos. Esta es una doctrina muy antigua y no est\u00e1 manchada por la herej\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El pastor no hizo ning\u00fan esfuerzo por presentar alg\u00fan texto b\u00edblico que pudiera probar que est\u00e1bamos en error; en cambio se excus\u00f3 diciendo que deb\u00eda irse porque ya no ten\u00eda m\u00e1s tiempo. Nos aconsej\u00f3 que nos retir\u00e1ramos calladamente de la iglesia para evitar ser sometidos a un proceso p\u00fablico. Sab\u00edamos que otros miembros de la iglesia hab\u00edan sido tratados en la misma forma por id\u00e9ntica causa, y no dese\u00e1bamos que se entendiera que nos avergonz\u00e1bamos de reconocer p\u00fablicamente nuestra fe, o que \u00e9ramos incapaces de respaldarla con las Escrituras; de modo que mis padres insistieron en que se les informara cu\u00e1les eran las razones que motivaban el pedido del pastor.<\/p>\n\n\n\n<p>-46-<\/p>\n\n\n\n<p>Obtuvieron como \u00fanica respuesta una declaraci\u00f3n evasiva seg\u00fan la cual hab\u00edamos contrariado los reglamentos de la iglesia, y que lo mejor que pod\u00edamos hacer era retirarnos voluntariamente de ella a fin de evitar un juicio p\u00fablico. Contestamos que prefer\u00edamos ser sometidos a juicio, y exigimos saber qu\u00e9 pecado se nos imputaba, ya que est\u00e1bamos conscientes de no haber cometido ning\u00fan mal al esperar con amor la segunda venida de nuestro Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco tiempo despu\u00e9s se nos notific\u00f3 que deb\u00edamos presentarnos en una reuni\u00f3n que se efectuar\u00eda en un aposento anexo de la iglesia. Hab\u00eda pocos miembros presentes. La influencia de mi padre y su familia era tal que nuestros opositores no hab\u00edan querido presentar nuestro caso a toda la congregaci\u00f3n. El \u00fanico cargo que se nos imput\u00f3 fue que hab\u00edamos contrariado los reglamentos de la iglesia. Cuando preguntamos cu\u00e1les reglamentos hab\u00edamos violado, se nos dijo tras un poco de vacilaci\u00f3n, que hab\u00edamos asistido a otras reuniones y que hab\u00edamos descuidado de reunirnos regularmente con nuestra clase. Contestamos que parte de la familia hab\u00eda estado en el campo durante cierto tiempo, que ninguno de los que hab\u00edan permanecido en la ciudad se hab\u00eda ausentado de las reuniones de instrucci\u00f3n por m\u00e1s de unas pocas semanas, y que se hab\u00edan visto moralmente obligados a permanecer alejados porque los testimonios que hab\u00edan dado hab\u00edan sido recibidos con mucha desaprobaci\u00f3n. Tambi\u00e9n les recordamos que algunas personas que no hab\u00edan asistido a las reuniones de instrucci\u00f3n durante un a\u00f1o todav\u00eda segu\u00edan siendo miembros regulares de la iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Se nos pregunt\u00f3 si est\u00e1bamos dispuestos a confesar que nos hab\u00edamos alejado de sus reglamentos, y tambi\u00e9n que si promet\u00edamos conformarnos a ellos en el futuro. Contestamos que no nos atrev\u00edamos a abandonar nuestra fe o a negar la sagrada verdad de Dios, que no pod\u00edamos abandonar la esperanza de la pronta venida de nuestro Redentor, y que deb\u00edamos seguir adorando a nuestro Se\u00f1or en la misma forma, aunque ellos lo consideraran una herej\u00eda. Mi padre recibi\u00f3 la bendici\u00f3n de Dios al presentar su defensa y todos nos retiramos experimentando una gran libertad y gozosos en el conocimiento de que obr\u00e1bamos rectamente y ten\u00edamos la aprobaci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>-47-<\/p>\n\n\n\n<p>El domingo siguiente, al comienzo de la celebraci\u00f3n religiosa llamada \u00e1gape, el anciano de la iglesia que dirig\u00eda ley\u00f3 nuestros nombres, siete en total, y dijo que hab\u00edamos sido eliminados de la iglesia. Declar\u00f3 que no se nos expulsaba debido a conducta indebida o inmoral, que ten\u00edamos un car\u00e1cter sin tacha y una reputaci\u00f3n envidiable, pero que hab\u00edamos sido declarados culpables de contrariar los reglamentos de la Iglesia Metodista. Tambi\u00e9n declar\u00f3 que con eso se hab\u00eda abierto una puerta y que todos los que fueran hallados culpables de quebrantar los reglamentos en forma similar, ser\u00edan tratados en la misma forma.<\/p>\n\n\n\n<p>En la iglesia hab\u00eda muchos miembros que esperaban la venida del Salvador, y esta amenaza se hizo con el prop\u00f3sito de amedrentarlos a fin de que se sometieran a las creencias de la iglesia. En algunos casos este procedimiento produjo los resultados deseados, y algunos vendieron el favor de Dios por un lugar en la iglesia. Muchos cre\u00edan, pero no se atrev\u00edan a confesar su fe por temor a ser expulsados. Sin embargo, algunos se retiraron poco despu\u00e9s y se unieron al grupo de los que esperaban la venida del Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>En un tiempo como \u00e9ste consideramos de mucha ayuda las siguientes palabras del profeta: \u201cVuestros hermanos que os aborrecen, y os echan fuera por causa de mi nombre, dijeron: Jehov\u00e1 sea glorificado. Pero \u00e9l se mostrar\u00e1 para la alegr\u00eda vuestra, y ellos ser\u00e1n confundidos\u201d. Isa\u00edas 66:5.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Oposici\u00f3n de los hermanos nominales<\/h3>\n\n\n\n<p>Durante seis meses ni una sola nube se interpuso entre m\u00ed y mi Salvador. Cuando quiera que se presentaba la oportunidad daba mi testimonio y me sent\u00eda muy bendecida. A veces el Esp\u00edritu de Dios reposaba sobre m\u00ed con tanto poder que me abandonaban mis fuerzas. Esto no era bien recibido por algunas personas que hab\u00edan salido de las iglesias establecidas, quienes hac\u00edan observaciones que me aflig\u00edan considerablemente. Muchos no pod\u00edan creer que una persona pudiera recibir el Esp\u00edritu Santo con tanta intensidad que llegara a perder sus fuerzas. Mi posici\u00f3n era sumamente aflictiva. Comenc\u00e9 a razonar que tal vez ten\u00eda alguna justificaci\u00f3n para no dar testimonio en las reuniones, y en esa forma evitar recargar mis sentimientos cuando hab\u00eda tanta oposici\u00f3n en los corazones de algunos que eran mayores que yo y ten\u00edan m\u00e1s experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>-48-<\/p>\n\n\n\n<p>Adopt\u00e9 durante un tiempo este plan de guardar silencio, tratando de convencerme de que el hecho de no dar mi testimonio no me impedir\u00eda vivir fielmente mi religi\u00f3n. A menudo experiment\u00e9 una convicci\u00f3n definida de que era mi deber hablar en las reuniones, pero me abstuve de hacerlo, debido a lo cual sent\u00ed que hab\u00eda afligido al Esp\u00edritu de Dios. Hasta me mantuve alejada de las reuniones en algunas ocasiones cuando asistir\u00edan personas a quienes mi testimonio molestaba. No quer\u00eda ofender a mis hermanos, lo cual permiti\u00f3 que el temor a los seres humanos bloqueara esa comuni\u00f3n ininterrumpida que hab\u00eda tenido con Dios y que hab\u00eda sido de tanta bendici\u00f3n para m\u00ed durante muchos meses.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00edamos establecido reuniones de oraci\u00f3n en diferentes lugares de la ciudad para acomodar a todos los que deseaban asistir. Asisti\u00f3 a una de esas reuniones la familia que me hab\u00eda presentado la oposici\u00f3n m\u00e1s enconada. En esa ocasi\u00f3n, mientras la congregaci\u00f3n se encontraba orando, el Esp\u00edritu del Se\u00f1or descendi\u00f3 sobre la reuni\u00f3n, y uno de los miembros de esa familia cay\u00f3 postrado como si hubiera muerto. Sus llorosos familiares lo rodearon, comenzaron a frotarle las manos y aplicarle medicamentos restaurativos. Finalmente recuper\u00f3 fuerzas suficientes para alabar a Dios, y acall\u00f3 los temores de sus familiares con fuertes exclamaciones de triunfo motivadas por las evidencias de que hab\u00eda recibido el poder del Se\u00f1or sobre \u00e9l. Ese joven fue incapaz de regresar a su hogar esa noche.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia consider\u00f3 esto como una manifestaci\u00f3n del Esp\u00edritu de Dios, pero no los convenci\u00f3 de que fuera el mismo poder divino que en algunas ocasiones hab\u00eda descendido sobre m\u00ed priv\u00e1ndome de mi fuerza natural e inundando mi alma con la paz y el amor de Jes\u00fas. Dijeron espont\u00e1neamente que no era posible dudar de mi sinceridad y de mi perfecta honradez, pero afirmaron que yo me encontraba enga\u00f1ada por m\u00ed misma al considerar que eso era el poder del Se\u00f1or, cuando era \u00fanicamente el resultado de mis propios sentimientos agitados.<\/p>\n\n\n\n<p>Sent\u00ed mucha incertidumbre debido a esta oposici\u00f3n, y al aproximarse la fecha de nuestra reuni\u00f3n regular, llegu\u00e9 a dudar de la conveniencia de asistir. Durante algunos d\u00edas sent\u00ed gran aflicci\u00f3n a causa de los sentimientos que se hab\u00edan manifestado hac\u00eda m\u00ed. Finalmente decid\u00ed quedarme en casa para escapar de la cr\u00edtica de mis hermanos. En mis afligidas oraciones repet\u00eda una vez y otra estas palabras: \u201cSe\u00f1or, \u00bfqu\u00e9 quieres que haga?\u201d La respuesta que recib\u00eda mi coraz\u00f3n me llevaba a confiar en mi Padre celestial y a esperar pacientemente conocer su voluntad. Me entregu\u00e9 al Se\u00f1or con la simple confianza de una ni\u00f1a, recordando que hab\u00eda prometido que los que le siguen no andar\u00e1n en tinieblas.<\/p>\n\n\n\n<p>-49-<\/p>\n\n\n\n<p>Un sentido del deber me impuls\u00f3 a asistir a la reuni\u00f3n, y fui con la plena seguridad de que todo saldr\u00eda bien. Mientras nos encontr\u00e1bamos postrados ante el Se\u00f1or or\u00e9 con fervor y fui recompensada con la paz que \u00fanicamente Cristo puede dar. Me regocij\u00e9 en el amor del Salvador y mis fuerzas f\u00edsicas me abandonaron. \u00danicamente pude decir con fe infantil: \u201cEl cielo es mi hogar y Cristo es mi Redentor\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Un miembro de la familia mencionada anteriormente, que se opon\u00eda a las manifestaciones del poder de Dios que yo experimentaba, dijo en esta ocasi\u00f3n que me encontraba en un estado de agitaci\u00f3n que yo ten\u00eda el deber de resistir, pero que en lugar de hacerlo, \u00e9l cre\u00eda que yo hac\u00eda un esfuerzo por fomentarlo como se\u00f1al del favor de Dios. Sus dudas y su oposici\u00f3n no me afectaron esta vez, porque me sent\u00eda aislada con el Se\u00f1or y elevada por encima de toda influencia exterior; pero no bien esta persona hab\u00eda dejado de hablar, un hombre de gran fortaleza f\u00edsica que era un cristiano dedicado y humilde, cay\u00f3 postrado por el poder de Dios ante sus propios ojos, y el aposento qued\u00f3 lleno con el poder del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al recobrarme, me sent\u00ed feliz de dar mi testimonio en favor de Jes\u00fas y hablar del amor manifestado por m\u00ed. Confes\u00e9 mi falta de fe en las promesas de Dios y el error en que hab\u00eda incurrido al estorbar las insinuaciones del Esp\u00edritu Santo por temor a los hombres, y reconoc\u00ed que, a pesar de mi desconfianza, \u00e9l hab\u00eda derramado sobre m\u00ed una evidencia de su amor y gracia sustentadora que yo no hab\u00eda buscado. El hermano que me hab\u00eda presentado tanta oposici\u00f3n, finalmente se levant\u00f3 de su postramiento y con l\u00e1grimas confes\u00f3 que hab\u00eda estado completamente equivocado en su manera de pensar acerca de las manifestaciones que yo experimentaba. Me pidi\u00f3 perd\u00f3n con toda humildad, y finalmente dijo: \u201cHermana Elena, en adelante no volver\u00e9 a poner siquiera una paja en su camino. Dios me ha mostrado la frialdad y obstinaci\u00f3n de mi coraz\u00f3n, que \u00e9l ha quebrantado mediante la evidencia de su poder. He estado sumamente equivocado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>-50-<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, volvi\u00e9ndose a la congregaci\u00f3n, declar\u00f3: \u201cAl ver tan feliz a la Hna. Elena, pensaba por qu\u00e9 yo no pod\u00eda experimentar la misma felicidad. \u00bfPor qu\u00e9 el hermano R no recibe la misma evidencia? Porque yo estaba convencido de que \u00e9l era un cristiano devoto, y sin embargo ese poder no hab\u00eda descendido sobre \u00e9l. Elev\u00e9 una oraci\u00f3n silenciosa pidiendo que si \u00e9sta era la santa influencia de Dios, el hermano R pudiera experimentarla esta noche.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cApenas hab\u00eda expresado mi deseo cuando el hermano R cay\u00f3 postrado por el poder de Dios, exclamando: \u2018\u00a1Dejemos que Dios obre!\u2019 He llegado a la convicci\u00f3n de que he estado luchando contra el Esp\u00edritu Santo, pero no seguir\u00e9 afligi\u00e9ndolo con mi porfiada incredulidad. \u00a1Bienvenida, luz! \u00a1Bienvenido, Jes\u00fas! He estado descarriado y endurecido, sinti\u00e9ndome ofendido cuando alguien alababa a Dios y manifestaba plenitud de gozo en su amor; pero ahora han cambiado mis sentimientos y ha terminado mi oposici\u00f3n, porque Jes\u00fas ha abierto mis ojos y yo mismo podr\u00eda lanzar exclamaciones de alabanza. He dicho cosas desagradables e hirientes de la Hna. Elena, de las que ahora me arrepiento, y oro porque ella me perdone y tambi\u00e9n todos los presentes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n el hermano R dio su testimonio. Ten\u00eda el rostro iluminado por la luz celestial y alababa a Dios por las cosas admirables que hab\u00eda llevado a cabo esa noche. Declar\u00f3: \u201cEste lugar es muy solemne debido a la presencia del Alt\u00edsimo. Hna. Elena, en el futuro usted tendr\u00e1 nuestra ayuda y nuestra reconfortante simpat\u00eda en lugar de la cruel oposici\u00f3n que se le ha demostrado. Hemos estado ciegos a las manifestaciones del Esp\u00edritu Santo de Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esto, todos los opositores pudieron ver que estaban equivocados y confesaron que las manifestaciones presenciadas en realidad proced\u00edan del Se\u00f1or. Poco despu\u00e9s de eso, en una reuni\u00f3n de oraci\u00f3n, el hermano que hab\u00eda confesado que estaba equivocado en su oposici\u00f3n, experiment\u00f3 el poder de Dios en grado tan intenso que su rostro brill\u00f3 con luz celestial y cay\u00f3 postrado sin fuerzas. Cuando recuper\u00f3 las fuerzas, volvi\u00f3 a reconocer que hab\u00eda estado luchando ignorantemente contra el Esp\u00edritu del Se\u00f1or al abrigar sentimientos negativos contra m\u00ed. En otra reuni\u00f3n de oraci\u00f3n, otro miembro de la misma familia tuvo la misma experiencia y dio un testimonio similar. Algunas semanas m\u00e1s tarde, mientras la numerosa familia del Hno. P se encontraba dedicada a la oraci\u00f3n en su hogar, el Esp\u00edritu de Dios pas\u00f3 por la habitaci\u00f3n e hizo caer postrados a los peticionantes que se encontraban arrodillados. Mi padre lleg\u00f3 poco despu\u00e9s a ese hogar y los encontr\u00f3 a todos, tanto a los padres como a los hijos, abatidos por el poder de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por ese tiempo los adventistas llevaban a cabo reuniones en el Beethoven Hall. Mi padre y su familia asist\u00edan regularmente a ellas. Se pensaba que la segunda venida de Cristo ocurrir\u00eda en el a\u00f1o 1843. Parec\u00eda tan corto el tiempo en que se pudieran salvar las almas, que resolv\u00ed hacer todo lo que fuera posible para conducir a los pecadores a la luz de la verdad. Pero parec\u00eda imposible que una persona tan joven como yo y de salud d\u00e9bil pudiera efectuar una contribuci\u00f3n importante en esa obra grandiosa. Ten\u00eda dos hermanas en casa: Sara, varios a\u00f1os mayor que yo, y mi hermana melliza, Elizabeth. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5140,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5132","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5132","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5132"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5132\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5133,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5132\/revisions\/5133"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5140"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}