{"id":5134,"date":"2020-11-25T14:59:13","date_gmt":"2020-11-25T14:59:13","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5134"},"modified":"2020-11-25T14:59:14","modified_gmt":"2020-11-25T14:59:14","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-51-59-dia-005","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2020\/11\/25\/testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-51-59-dia-005\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 51-59, d\u00eda 005"},"content":{"rendered":"\n<p>El fr\u00edo formalista comenz\u00f3 a desaparecer bajo la poderosa influencia del Alt\u00edsimo. Todos los que hab\u00edan manifestado oposici\u00f3n hacia m\u00ed confesaron que hab\u00edan afligido al Esp\u00edritu Santo con su conducta, y se unieron para simpatizar conmigo y para manifestar su amor por el Salvador. Mi coraz\u00f3n rebosaba de gozo porque la misericordia divina hab\u00eda allanado el camino que deb\u00eda recorrer y hab\u00eda recompensado mi fe y mi confianza en forma tan abundante. Ahora reinaban la unidad y la paz entre nuestro pueblo que esperaba la venida del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Esperando la segunda venida<\/h3>\n\n\n\n<p>Experimentamos solemnidad y estremecimiento al aproximarse el tiempo* cuando esper\u00e1bamos la venida de nuestro Salvador. Con un solemne sentido de urgencia procuramos, como pueblo, purificar nuestras vidas a fin de estar listos para encontrarnos con \u00e9l a su venida. A pesar de la oposici\u00f3n de los pastores y las iglesias, el sal\u00f3n Beethoven, en la ciudad de Portland, se encontraba repleto todas las noches; especialmente los domingos se reun\u00eda una numerosa congregaci\u00f3n. El pastor Stockman era un hombre profundamente piadoso. Aunque no disfrutaba de buena salud, cuando se presentaba ante la congregaci\u00f3n causaba la impresi\u00f3n de ser elevado por encima de las debilidades f\u00edsicas y su rostro se iluminaba con el convencimiento de que estaba ense\u00f1ando la verdad sagrada de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus palabras estaban revestidas de un poder solemne que induc\u00eda a la gente a escudri\u00f1ar su vida. En algunas ocasiones expresaba el deseo ferviente de vivir hasta el momento de poder dar la bienvenida al Salvador cuando viniera en las nubes de los cielos. Mediante su trabajo el Esp\u00edritu de Dios hizo que muchos pecadores reconocieran su culpa y fueran recibidos en el grupo de los fieles de Cristo. Todav\u00eda se llevaban a cabo reuniones en hogares privados de la ciudad, con excelentes resultados. Los creyentes eran animados a trabajar por sus amigos y familiares, lo que multiplicaba las conversiones.<\/p>\n\n\n\n<p>-52-<\/p>\n\n\n\n<p>Gente de toda condici\u00f3n social aflu\u00eda a las reuniones del sal\u00f3n Beethoven. Ricos y pobres, cultos e ignorantes, pastores y laicos se sent\u00edan ansiosos de escuchar personalmente la doctrina de la segunda venida. Muchos acud\u00edan y al no encontrar lugar para escuchar aunque fuera de pie, se volv\u00edan frustrados. El plan de las reuniones era sencillo. Generalmente se daba un discurso corto y al punto, y luego se presentaban exhortaciones generales. La numerosa concurrencia manten\u00eda orden y quietud perfectos. El Se\u00f1or manten\u00eda controlado el esp\u00edritu de oposici\u00f3n mientras sus siervos explicaban las razones de su fe. En algunos casos la persona que hablaba era d\u00e9bil, pero el Esp\u00edritu de Dios daba peso y poder a su verdad. Se sent\u00eda la presencia de los santos \u00e1ngeles en medio de la congregaci\u00f3n, y mucha gente se a\u00f1ad\u00eda diariamente al peque\u00f1o grupo de creyentes.<\/p>\n\n\n\n<p>En cierta ocasi\u00f3n, mientras el pastor Stockman predicaba, el pastor Brown, un ministro bautista cristiano, cuyo nombre hemos mencionado antes, se encontraba sentado en la plataforma y escuchaba con profundo inter\u00e9s. Estaba muy conmovido y repentinamente se puso p\u00e1lido como muerto, y el pastor Stockman lo recibi\u00f3 en sus brazos justamente a tiempo para impedirle caer al suelo. Luego lo acost\u00f3 en un sof\u00e1, donde permaneci\u00f3 postrado hasta que termin\u00f3 el serm\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese momento se levant\u00f3 con el rostro todav\u00eda p\u00e1lido, pero iluminado por una luz procedente del Sol de Justicia, y dio un testimonio muy impresionante. Parec\u00eda recibir de lo alto una santa unci\u00f3n. Generalmente hablaba con lentitud, actuaba con seriedad y no manifestaba ninguna clase de agitaci\u00f3n. En esta ocasi\u00f3n sus palabras mesuradas y solemnes conten\u00edan un nuevo poder al amonestar a los pecadores y a sus hermanos pastores para que desecharan la incredulidad, el prejuicio y el fr\u00edo formalismo, y que, tal como hicieron los nobles bereanos, escudri\u00f1aran los escritos sagrados, comparando un texto con otro para asegurarse de la autenticidad de esas cosas. Invit\u00f3 a los pastores presentes a no sentirse molestos por la forma directa y escudri\u00f1adora en la que el pastor Stockman hab\u00eda presentado el tema solemne que interesaba a todas las mentes.<\/p>\n\n\n\n<p>-53-<\/p>\n\n\n\n<p>Dijo lo siguiente: \u201cDeseamos alcanzar a la gente; deseamos que los pecadores se convenzan y se arrepientan sinceramente antes que sea demasiado tarde para ser salvos, no sea que tengan que lamentarse: \u2018Pas\u00f3 la siega, termin\u00f3 el verano, y nosotros no hemos sido salvos\u2019. Jerem\u00edas 8:20. Hay hermanos en el ministerio que dicen que nuestros dardos hacen impacto en ellos; les rogamos que se aparten de entre nosotros y el pueblo, y nos permitan alcanzar a los pecadores. Si ellos mismos se hacen un blanco de nuestros dardos, carecen de raz\u00f3n para quejarse de las heridas recibidas. \u00a1Apartaos, hermanos, y no ser\u00e9is heridos!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Relat\u00f3 su propia experiencia con tanta sencillez y candor que muchos que hab\u00edan tenido grandes prejuicios fueron conmovidos hasta las l\u00e1grimas. El Esp\u00edritu de Dios se sinti\u00f3 en sus palabras y se vio en su rostro. Con santa exaltaci\u00f3n declar\u00f3 valerosamente que hab\u00eda tomado la Palabra de Dios como una consejera, que sus dudas hab\u00edan desaparecido y su fe hab\u00eda sido confirmada. Lleno de fervor invit\u00f3 a sus hermanos ministros, a los miembros de iglesia, a los pecadores y a los infieles a examinar la Biblia por s\u00ed mismos, y los invit\u00f3 a que ning\u00fan hombre los apartara del prop\u00f3sito de discernir claramente en qu\u00e9 consist\u00eda la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>El pastor Brown no se desvincul\u00f3 de la iglesia cristiana bautista en esa ocasi\u00f3n, ni tampoco lo hizo posteriormente, y su grupo lo consideraba con gran respeto. Cuando hubo terminado de hablar, los que deseaban las oraciones del pueblo de Dios fueron invitados a levantarse. Cientos de personas respondieron. El Esp\u00edritu Santo repos\u00f3 sobre la congregaci\u00f3n. El cielo y la tierra parecieron aproximarse. La reuni\u00f3n se prolong\u00f3 hasta una hora tard\u00eda esa noche, y los j\u00f3venes, los ancianos y los de edad madura sintieron el poder de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Al regresar a nuestros hogares pod\u00edamos o\u00edr una voz que alababa a Dios procedente de una direcci\u00f3n, y, como si le respondieran, otras voces se escuchaban de otras direcciones exclamando: \u201c\u00a1Gloria a Dios, el Se\u00f1or reina!\u201d Los hombres llegaron a sus hogares con alabanzas en sus labios y las expresiones de alegr\u00eda se prolongaron hasta bien entrada la noche. Ninguna de las personas que asistieron a esas reuniones podr\u00e1 olvidar esas escenas que revelaban el m\u00e1s profundo inter\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>-54-<\/p>\n\n\n\n<p>Los que aman sinceramente a Jes\u00fas pueden apreciar los sentimientos de los que esperaban con el m\u00e1s intenso anhelo la venida de su Salvador. Se aproximaba el punto culminante de la espera. El momento del anhelado encuentro con \u00e9l estaba pr\u00f3ximo. Nos acercamos a esta hora con calma y solemnidad. Los verdaderos creyentes descansaban en una dulce comuni\u00f3n con Dios, y era una anticipaci\u00f3n de la paz que disfrutar\u00edan en el luminoso futuro con Cristo. Ninguna de las personas que experiment\u00f3 esta confiada esperanza podr\u00e1 olvidar esas preciosas horas de espera.<\/p>\n\n\n\n<p>Los asuntos mundanos fueron dejados de lado en su mayor parte durante algunas semanas. Examinamos cuidadosamente cada pensamiento y emoci\u00f3n de nuestra intimidad, como si nos encontr\u00e1ramos en el lecho de muerte y a pocas horas del momento cuando cerrar\u00edamos los ojos para siempre sobre las escenas terrenales. Nadie confeccion\u00f3 \u201cvestidos de ascensi\u00f3n\u201d como preparativo para ese gran acontecimiento; sentimos la necesidad de tener una evidencia interna de que est\u00e1bamos preparados para encontrarnos con Cristo, y nuestros vestidos blancos eran la puerta del alma, el car\u00e1cter limpiado de pecado mediante la sangre expiatoria de nuestro Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero pas\u00f3 el tiempo de nuestra espera. Esta fue la primera prueba seria que debieron soportar los que cre\u00edan y aguardaban que Jes\u00fas vendr\u00eda en las nubes de los cielos. Fue grande el chasco del pueblo de Dios que esperaba ese acontecimiento. Las personas que se hab\u00edan burlado de nosotros sent\u00edan que hab\u00edan triunfado y ganaron a los d\u00e9biles y cobardes para sus filas. Algunos, que al parecer hab\u00edan tenido una fe genuina, aparentemente hab\u00edan estado influidos solamente por el temor, y con el paso del tiempo hab\u00edan recuperado su valor y se hab\u00edan unido atrevidamente con los burladores declarando que nunca hab\u00edan sido enga\u00f1ados a creer en realidad en la doctrina de Miller, a quien consideraban un fan\u00e1tico loco. Otros, acomodaticios o vacilantes, se alejaron sosegadamente de la causa. Pens\u00e9 que si Cristo hubiera venido realmente, \u00bfqu\u00e9 habr\u00eda sucedido con los d\u00e9biles e indecisos? Afirmaban que amaban a Jes\u00fas y que anhelaban su venida, pero cuando \u00e9l no apareci\u00f3, se sintieron muy aliviados y volvieron a su condici\u00f3n descuidada y a su desprecio de la verdadera religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Quedamos perplejos y chasqueados, y sin embargo no renunciamos a nuestra fe. Muchos segu\u00edan aferr\u00e1ndose a la esperanza de que Jes\u00fas no demorar\u00eda mucho su venida, porque consideraban que la Palabra de Dios era segura, por lo que no pod\u00eda fallar. Pens\u00e1bamos que hab\u00edamos hecho nuestro deber, hab\u00edamos vivido de acuerdo con nuestra preciosa fe, y aunque est\u00e1bamos chasqueados no nos sent\u00edamos desanimados. Las se\u00f1ales de los tiempos mostraban que el fin de todas las cosas estaba cercano; deb\u00edamos velar y mantenernos preparados para la venida del Maestro en cualquier momento. Deb\u00edamos esperar y confiar, sin dejar de reunirnos para recibir m\u00e1s instrucciones, valor y consuelo, a fin de que nuestra luz brillara en medio de las tinieblas del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>-55-<\/p>\n\n\n\n<p>El c\u00e1lculo del tiempo era tan sencillo y claro que aun los ni\u00f1os hubieran podido comprenderlo. Desde la fecha del decreto del rey de Persia, registrado en (Esdras 7), que fue dado en 457 a.C., los 2300 d\u00edas de (Daniel 8:14) deb\u00edan terminar en 1843. En conformidad con eso esper\u00e1bamos que la venida de Cristo se produjera hacia el fin de ese a\u00f1o. Quedamos enormemente chasqueados cuando transcurri\u00f3 el a\u00f1o sin que el Salvador viniera.<\/p>\n\n\n\n<p>Al comienzo no se percibi\u00f3 el hecho de que si el decreto no se promulg\u00f3 a comienzos del a\u00f1o 457 a.C., los 2300 d\u00edas no se completar\u00edan al final de 1843. Pero se estableci\u00f3 que el decreto se hab\u00eda dado cerca del final del a\u00f1o 457 a.C., y por lo tanto el per\u00edodo prof\u00e9tico deb\u00eda llegar hasta el oto\u00f1o del a\u00f1o 1844. De modo que la visi\u00f3n del tiempo no se hab\u00eda demorado, aunque aparentemente hab\u00eda ocurrido tal cosa. Aprendimos a confiar en las palabras del profeta: \u201cAunque la visi\u00f3n tardar\u00e1 a\u00fan por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentir\u00e1; aunque tardare, esp\u00e9ralo, porque sin duda vendr\u00e1, no tardar\u00e1\u201d (Habacuc 2:3).<\/p>\n\n\n\n<p>Dios prob\u00f3 a su pueblo en 1843 cuando no se cumpli\u00f3 lo que \u00e9ste esperaba. El error cometido en el c\u00e1lculo de los per\u00edodos prof\u00e9ticos no fue descubierto en seguida, ni siquiera por los eruditos que se opon\u00edan a las creencias de los que esperaban la venida de Cristo. Los eruditos declararon que el se\u00f1or Miller estaba en lo correcto en su c\u00e1lculo del tiempo, aunque estaban en desacuerdo con \u00e9l con respecto al acontecimiento que ocurrir\u00eda al final de ese per\u00edodo. Pero tanto ellos como el pueblo de Dios que esperaba la venida hab\u00edan ca\u00eddo en un error com\u00fan en su c\u00e1lculo de la fecha.<\/p>\n\n\n\n<p>Creemos plenamente que Dios en su sabidur\u00eda se propuso que su pueblo sufriera un chasco, que fue bien planeado para poner de manifiesto lo que la gente ten\u00eda en el coraz\u00f3n y para desarrollar el verdadero car\u00e1cter en los que hab\u00edan afirmado que esperaban la segunda venida del Se\u00f1or y se regocijaban en ella. Los que hab\u00edan aceptado el mensaje del primer \u00e1ngel (v\u00e9ase Apocalipsis 14:6-7) por miedo a la ira de los juicios de Dios, y no porque amaran la verdad y desearan recibir una herencia en el reino celestial, se hab\u00edan mostrado como realmente eran. Se encontraron entre los primeros en ridiculizar a los que hab\u00edan experimentado el chasco y que sinceramente anhelaban y amaban la venida de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>-56-<\/p>\n\n\n\n<p>Los que hab\u00edan sido decepcionados no quedaron en tinieblas durante mucho tiempo, porque al investigar los per\u00edodos prof\u00e9ticos con oraci\u00f3n ferviente, descubrieron el error y rastrearon la l\u00ednea prof\u00e9tica hasta el tiempo de la demora. En medio de la gozosa expectativa de la venida de Cristo no tomaron en consideraci\u00f3n la demora en el cumplimiento de la visi\u00f3n, debido a lo cual se produjo una triste e inesperada sorpresa. Sin embargo, esta misma prueba era necesaria para desarrollar y fortalecer a los sinceros creyentes en la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora nuestras esperanzas se concentraron en la venida del Se\u00f1or en 1844. Esta fecha coincid\u00eda con el mensaje del segundo \u00e1ngel, quien volando en medio del cielo anunci\u00f3: \u201cHa ca\u00eddo, ha ca\u00eddo Babilonia, la gran ciudad\u201d (Apocalipsis 14:8). Ese mensaje fue proclamado por primera vez por los siervos de Dios en el verano de 1844. Como resultado, muchos salieron de las iglesias ca\u00eddas. En relaci\u00f3n con este mensaje se dio el clamor de medianoche* : \u201c\u00a1Aqu\u00ed viene el esposo; salid a recibirle!\u201d (Mateo 25:6). En todos los sectores del pa\u00eds se vio luz concerniente a este mensaje, y el clamor despert\u00f3 a miles de personas. Reson\u00f3 de ciudad en ciudad y de aldea en aldea hasta llegar a las regiones m\u00e1s remotas del pa\u00eds. Alcanz\u00f3 a los eruditos y talentosos tanto como a los ignorantes y humildes.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese fue el a\u00f1o m\u00e1s feliz de mi vida. Ten\u00eda el coraz\u00f3n lleno de una gozosa expectativa, pero sent\u00eda gran piedad y preocupaci\u00f3n por los que se hab\u00edan desanimado y no ten\u00edan esperanza en Jes\u00fas. Nos unimos como pueblo en oraci\u00f3n ferviente con el fin de obtener una experiencia cristiana genuina y la evidencia inequ\u00edvoca de que Dios nos hab\u00eda aceptado.<\/p>\n\n\n\n<p>-57-<\/p>\n\n\n\n<p>Necesit\u00e1bamos gran paciencia porque hab\u00eda muchas personas que se burlaban. Con frecuencia nos lanzaban referencias burlonas a nuestro chasco anterior. \u201cUstedes no han ascendido; \u00bfcu\u00e1ndo esperan subir al cielo?\u201d Esta y otras burlas semejantes eran dirigidas contra nosotros por gente conocida, que no tem\u00eda a Dios, y aun por algunos cristianos profesos que aceptaban la Biblia y que sin embargo no hab\u00edan conseguido aprender sus grandes e importantes verdades. Sus ojos enceguecidos parec\u00edan percibir solamente un significado vago y distante en la solemne amonestaci\u00f3n, seg\u00fan la cual Dios \u201cha establecido un d\u00eda en el cual juzgar\u00e1 al mundo\u201d (Hechos 17:31), y en la seguridad de que los santos ser\u00e1n llevados juntos a encontrarse con el Se\u00f1or en el aire.<\/p>\n\n\n\n<p>Las iglesias ortodoxas utilizaron todos los medios a su disposici\u00f3n para impedir que se extendiera la creencia en la pronta venida de Cristo. En sus reuniones no concedieron oportunidad de hablar a los que se atrev\u00edan a mencionar su esperanza en el pronto regreso del Se\u00f1or. Los seguidores profesos de Jes\u00fas rechazaron burlonamente las nuevas de que Aquel a quien consideraban su mejor amigo pronto vendr\u00eda a visitarlos. Se encontraban alterados y enojados con los que proclamaban las nuevas de su venida llenos de regocijo porque pronto contemplar\u00edan a Cristo en su gloria.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada momento me parec\u00eda de la mayor importancia. Sent\u00eda que trabaj\u00e1bamos para la eternidad y que los descuidados y faltos de inter\u00e9s corr\u00edan el mayor peligro. Mi fe se encontraba sin estorbo alguno, y me apoder\u00e9 de las preciosas promesas de Jes\u00fas. El hab\u00eda dicho a sus disc\u00edpulos: \u201cPedid, y se os dar\u00e1\u201d (Lucas 11:9). Cre\u00eda firmemente que todo lo que pidiera de acuerdo con la voluntad de Dios ciertamente ser\u00eda concedido. Me postraba con humildad a los pies de Jes\u00fas, con el coraz\u00f3n en armon\u00eda con su voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p>Con frecuencia visitaba a diversas familias y me dedicaba a orar con los que se sent\u00edan oprimidos por el temor y el abatimiento. Mi Dios contestaba mis oraciones, y sin ninguna excepci\u00f3n la bendici\u00f3n y la paz de Jes\u00fas descansaban sobre nosotros en respuesta a nuestras humildes peticiones, y los que hab\u00edan experimentado desaliento recib\u00edan luz y esperanza que los llenaba de gozo.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegamos al tiempo cuando esper\u00e1bamos la segunda venida escudri\u00f1ando diligentemente el coraz\u00f3n, con humildes confesiones y abundantes oraciones. Cada ma\u00f1ana sent\u00edamos que nuestra ocupaci\u00f3n consist\u00eda en asegurar la evidencia de que nuestras vidas eran rectas delante de Dios. Aument\u00f3 el inter\u00e9s de los unos por los otros, de modo que or\u00e1bamos mucho con los dem\u00e1s y por los dem\u00e1s. Nos reun\u00edamos en los huertos y en los bosquecillos para estar en comuni\u00f3n con Dios y elevar nuestras peticiones hacia \u00e9l, porque nos sent\u00edamos m\u00e1s plenamente en su presencia cuando est\u00e1bamos rodeados por sus obras de la naturaleza. El gozo de la salvaci\u00f3n era m\u00e1s necesario para nosotros que la comida y la bebida. Cuando hab\u00eda nubes que oscurec\u00edan nuestras mentes, no nos atrev\u00edamos a ir a descansar antes que \u00e9stas se hubieran disipado bajo el efecto de nuestra seguridad de ser aceptados por el Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>-58-<\/p>\n\n\n\n<p>Mi salud era bastante deficiente. Ten\u00eda los pulmones seriamente afectados y me fallaba la voz. El Esp\u00edritu de Dios con frecuencia descansaba sobre m\u00ed con gran poder, y mi d\u00e9bil cuerpo apenas pod\u00eda soportar la gloria que invad\u00eda mi alma. Me parec\u00eda que respiraba en la atm\u00f3sfera del cielo y me regocijaba ante la perspectiva de encontrarme muy pronto con mi Redentor y vivir para siempre en la luz que refulg\u00eda de su rostro.<\/p>\n\n\n\n<p>El pueblo de Dios que aguardaba el segundo advenimiento se aproximaba al momento cuando tiernamente esperaba que se cumpliera la plenitud de su gozo en la segunda venida del Salvador. Pero volvi\u00f3 a transcurrir el tiempo sin que se produjera el advenimiento de Jes\u00fas. Result\u00f3 dif\u00edcil retomar las preocupaciones de la vida que pens\u00e1bamos que hab\u00edan terminado para siempre. Fue un chasco muy amargo que sobrecogi\u00f3 al peque\u00f1o grupo cuya fe hab\u00eda sido tan fuerte y cuya esperanza hab\u00eda sido tan elevada. Pero quedamos sorprendidos al ver que nos sent\u00edamos tan libres en el Se\u00f1or y que \u00e9ramos tan poderosamente sostenidos por su fortaleza y su gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, se repiti\u00f3 en extenso grado la experiencia del a\u00f1o anterior. Un numeroso grupo renunci\u00f3 a su fe. Algunos que hab\u00edan manifestado gran confianza sufrieron una herida tan grande en su orgullo, que sintieron deseos de escapar del mundo. Como Jon\u00e1s, se quejaron de Dios y eligieron la muerte en vez de la vida. Los que hab\u00edan edificado su fe sobre las evidencias que otros les hab\u00edan proporcionado y no en la Palabra de Dios, ahora nuevamente estaban a punto de cambiar sus conceptos. Los hip\u00f3critas que hab\u00edan esperado enga\u00f1ar al Se\u00f1or, tanto como a s\u00ed mismos, con su falsa actitud de penitencia y devoci\u00f3n, ahora se sent\u00edan aliviados del peligro inminente, y se opon\u00edan abiertamente a la causa que hasta hac\u00eda poco hab\u00edan profesado amar.<\/p>\n\n\n\n<p>-59-<\/p>\n\n\n\n<p>Los d\u00e9biles y los malvados se unieron para declarar que en adelante se hab\u00edan terminado los temores y las expectativas. Hab\u00eda pasado el tiempo, y el Se\u00f1or no hab\u00eda venido, por lo que el mundo permanecer\u00eda inalterado durante miles de a\u00f1os. Esta segunda gran prueba expuso a un gran grupo de advenedizos sin valor que hab\u00edan sido atra\u00eddos por la fuerte corriente de la fe adventista y hab\u00edan permanecido durante un tiempo con los verdaderos creyentes y los obreros fervientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Quedamos chasqueados, pero no desalentados. Resolvimos someternos pacientemente al proceso de purificaci\u00f3n que Dios consideraba necesario para nosotros, y aguardar con paciente esperanza que el Salvador redimiera a sus hijos fieles y probados.<\/p>\n\n\n\n<p>Permanecimos firmes en nuestra creencia de que la predicaci\u00f3n de una fecha definida era de Dios. Esto fue lo que indujo a ciertos hombres a investigar la Biblia con diligencia, descubriendo verdades que antes no hab\u00edan percibido. Jon\u00e1s fue enviado por Dios a proclamar en las calles de N\u00ednive que dentro de cuarenta d\u00edas la ciudad ser\u00eda destruida; pero Dios acept\u00f3 la humillaci\u00f3n de los habitantes de N\u00ednive y ampli\u00f3 su per\u00edodo de prueba. Sin embargo, el mensaje que Jon\u00e1s llev\u00f3 hab\u00eda sido enviado por Dios, y los habitantes de N\u00ednive fueron probados de acuerdo con la voluntad divina. El mundo consideraba nuestra esperanza como un enga\u00f1o y nuestro chasco como el fracaso correspondiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras del Salvador en la par\u00e1bola del siervo malvado se aplican definidamente a los que ridiculizan la pronta venida del Hijo del hombre: \u201cMas si aquel siervo malo dijere en su coraz\u00f3n: Mi Se\u00f1or tarda en venir, y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, vendr\u00e1 el se\u00f1or de aquel siervo el d\u00eda que \u00e9ste no espera, y a la hora que no sabe, y lo castigar\u00e1 duramente, y pondr\u00e1 su parte con los hip\u00f3critas\u201d (Mateo 24:48-51).<\/p>\n\n\n\n<p>Encontramos en todas partes a los burladores que el ap\u00f3stol Pedro hab\u00eda dicho que vendr\u00edan en los \u00faltimos d\u00edas, siguiendo su propia concupiscencia y diciendo: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la promesa de su advenimiento? Porque desde el d\u00eda en que los padres durmieron todas las cosas permanecen as\u00ed como desde el principio de la creaci\u00f3n\u201d (2 Pedro 3:4). Pero los que hab\u00edan esperado la venida del Se\u00f1or no carec\u00edan de consuelo. Hab\u00edan obtenido conocimientos valiosos en la investigaci\u00f3n de la Palabra. Ahora comprend\u00edan con mayor claridad el plan de salvaci\u00f3n, y encontraban una admirable armon\u00eda en toda la Palabra, porque un pasaje b\u00edblico explicaba otro y no hab\u00eda ninguna palabra utilizada en vano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fr\u00edo formalista comenz\u00f3 a desaparecer bajo la poderosa influencia del Alt\u00edsimo. Todos los que hab\u00edan manifestado oposici\u00f3n hacia m\u00ed confesaron que hab\u00edan afligido al Esp\u00edritu Santo con su conducta, y se unieron para simpatizar conmigo y para manifestar su amor por el Salvador. Mi coraz\u00f3n rebosaba de gozo porque la misericordia divina hab\u00eda allanado el camino que deb\u00eda recorrer y hab\u00eda recompensado mi fe y mi confianza en forma tan abundante. Ahora reinaban la unidad y la paz entre nuestro pueblo que esperaba la venida del Se\u00f1or.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5135,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5134","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5134"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5134\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5136,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5134\/revisions\/5136"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5135"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}