{"id":5172,"date":"2020-11-25T15:13:54","date_gmt":"2020-11-25T15:13:54","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5172"},"modified":"2020-11-25T15:13:55","modified_gmt":"2020-11-25T15:13:55","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-159-167-dia-017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2020\/11\/25\/testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-159-167-dia-017\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 159-167, d\u00eda 017"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El joven rico<\/h3>\n\n\n\n<p>Mientras me encontraba en Monterrey, M\u00edchigan, el 8 de octubre de 1854 se me mostr\u00f3 en visi\u00f3n que la condici\u00f3n de muchos observadores del s\u00e1bado era como la del joven rico que acudi\u00f3 a Jes\u00fas para averiguar lo que deb\u00eda hacer a fin de heredar la vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEntonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, \u00bfQu\u00e9 bien har\u00e9 para tener la vida eterna? El le dijo: \u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno? Ninguno hay bueno si no uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Le dijo: \u00bfCu\u00e1les? Y Jes\u00fas dijo: No matar\u00e1s. No adulterar\u00e1s. No hurtar\u00e1s. No dir\u00e1s falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s me falta? Jes\u00fas le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres, y tendr\u00e1s tesoro en el cielo; y ven y s\u00edgueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque ten\u00eda muchas posesiones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEntonces Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos. De cierto os digo, que dif\u00edcilmente entrar\u00e1 un rico en el reino de los cielos. Otra vez os digo, que es m\u00e1s f\u00e1cil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. Sus disc\u00edpulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: \u00bfQui\u00e9n, pues, podr\u00e1 ser salvo? Y mir\u00e1ndolos Jes\u00fas, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible\u201d. Mateo 19:16-26.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas le cit\u00f3 al joven rico cinco de los \u00faltimos seis mandamientos, y tambi\u00e9n el segundo gran mandamiento que sirve como base a los \u00faltimos seis. El joven pens\u00f3 que hab\u00eda guardado los que Jes\u00fas mencion\u00f3. El Se\u00f1or no habl\u00f3 de los primeros cuatro mandamientos, que contienen nuestro deber hacia Dios. En respuesta a la pregunta del joven: \u201c\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s me falta?\u201d Jes\u00fas le contest\u00f3: \u201cSi quieres ser perfecto, anda vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendr\u00e1s tesoro en el cielo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>-160-<\/p>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed estaba su deficiencia. Fall\u00f3 en guardar los primeros cuatro mandamientos, y tambi\u00e9n los \u00faltimos seis. Fall\u00f3 en amar a su pr\u00f3jimo como a s\u00ed mismo. Jes\u00fas dijo: \u201cDalo a los pobres\u201d. Jes\u00fas toc\u00f3 sus posesiones. \u201cVende lo que tienes y dalo a los pobres\u201d. En esta referencia directa se\u00f1al\u00f3 cu\u00e1l era su \u00eddolo. Su amor a las riquezas era supremo, por lo tanto era imposible que \u00e9l amara a Dios de todo coraz\u00f3n, con toda el alma y con toda la mente. Y ese amor supremo por sus riquezas cerr\u00f3 sus ojos a las necesidades de sus semejantes. No am\u00f3 a su pr\u00f3jimo como a s\u00ed mismo, y por lo tanto fall\u00f3 en guardar los \u00faltimos seis mandamientos. Su coraz\u00f3n estaba con su tesoro. Fue absorbido por sus posesiones terrenas. Amaba sus posesiones m\u00e1s que a Dios, m\u00e1s que al tesoro celestial. Escuch\u00f3 las condiciones de boca de Jes\u00fas. Si vendiera sus bienes y diera el producto a los pobres, tendr\u00eda tesoro en el cielo. Esa era una prueba para establecer cu\u00e1nto m\u00e1s apreciaba la vida eterna que las riquezas. \u00bfSe aferr\u00f3 \u00e9l a la posibilidad de recibir la vida eterna? \u00bfLuch\u00f3 sinceramente por remover el obst\u00e1culo que se encontraba en el camino que deb\u00eda recorrer para tener un tesoro en el cielo? Oh, no; en cambio \u201cse fue triste, porque ten\u00eda muchas posesiones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me llam\u00f3 la atenci\u00f3n a estas palabras: \u201cEs m\u00e1s f\u00e1cil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios\u201d. Jes\u00fas dijo: \u201cPara los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible\u201d. El \u00e1ngel dijo: \u201c\u00bfPermitir\u00e1 Dios a los ricos quedarse con sus riquezas y al mismo tiempo entrar en el reino de Dios?\u201d Otro \u00e1ngel contest\u00f3: \u201cNo, nunca\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Vi que el plan de Dios es que esas riquezas se utilicen debidamente, que se distribuyan para bendici\u00f3n de los necesitados, y para hacer avanzar la obra de Dios. Si los hombres aman sus riquezas m\u00e1s de lo que aman a sus semejantes, m\u00e1s de lo que aman a Dios o las verdades de su Palabra, si sus corazones est\u00e1n con sus riquezas, no podr\u00e1n tener vida eterna. Estar\u00e1n m\u00e1s dispuestos a abandonar la verdad que a vender sus posesiones y dar el producto a los pobres. En esto se los prueba para demostrar cu\u00e1nto aman a Dios, y cu\u00e1nto aman la verdad; lo mismo que el joven de la Biblia, muchos se van tristes porque no pueden tener sus riquezas y tambi\u00e9n un tesoro en el cielo. No pueden tener ambas cosas, de modo que se arriesgan a perder la vida eterna por conservar las posesiones mundanales.<\/p>\n\n\n\n<p>-161-<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEs m\u00e1s f\u00e1cil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios\u201d. Para Dios todo es posible. La verdad entronizada en el coraz\u00f3n por el Esp\u00edritu de Dios har\u00e1 desaparecer el amor por las riquezas. El amor a Jes\u00fas y por las riquezas no puede permanecer en un mismo coraz\u00f3n. El amor de Dios sobrepasa tanto el amor a las riquezas que quien lo posee se desprende de sus riquezas y transfiere sus afectos a Dios. Mediante el amor es en adelante inducido a proveer recursos para la causa de Dios. Experimenta un placer supremo al disponer correctamente de los bienes del Se\u00f1or. Predomina el amor a Dios y a sus semejantes, y todo lo que tiene no lo considera suyo propio, sino que cumple fielmente su deber como mayordomo de Dios. As\u00ed puede cumplir los dos grandes mandamientos de la ley: \u201cAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, y con toda tu alma, y con toda tu mente\u201d. Mateo 22:37. \u201cAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d. Mateo 22:39. En esta forma es posible que un rico entre en el reino de Dios. \u201cY cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibir\u00e1 cien veces m\u00e1s, y heredar\u00e1 la vida eterna. Pero muchos primeros ser\u00e1n postreros, y postreros, primeros\u201d. Mateo 19:29-30.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1 la recompensa para los que se sacrifican por Dios. Reciben cien veces m\u00e1s en esta vida y tambi\u00e9n heredar\u00e1n la vida eterna. \u201cPero muchos primeros ser\u00e1n postreros, y postreros, primeros\u201d. Se me mostr\u00f3 aquellos que reciben la verdad pero no viven de acuerdo con ella. Se aferran a sus posesiones y no est\u00e1n dispuestos a distribuir parte de sus bienes para hacer progresar la causa de Dios. No tienen fe para aventurarse y confiar en Dios. Su amor a este mundo absorbe su fe. Dios pide una parte de sus bienes, pero ellos no le obedecen. Razonan que han trabajado duramente para obtener lo que poseen, de modo que no pueden prestarlo al Se\u00f1or, porque temen padecer necesidad. \u201cHombres de poca fe\u201d. Lucas 12:28. El mismo Dios que cuid\u00f3 a El\u00edas en tiempo de hambre, no dejar\u00e1 abandonado a ninguno de sus hijos abnegados. El que tiene contados los cabellos de las cabezas de sus hijos, los cuidar\u00e1 y los sustentar\u00e1 en el d\u00eda cuando haya hambre. Mientras los malvados perezcan a su alrededor por falta de pan, su pan y su agua estar\u00e1n seguros. Los que sigan aferr\u00e1ndose a su tesoro terrenal, y no dispongan en forma adecuada de lo que Dios les ha prestado, perder\u00e1n su tesoro en el cielo y tambi\u00e9n la vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>-162-<\/p>\n\n\n\n<p>Dios en su providencia ha enternecido los corazones de algunos que poseen riquezas, y los ha convertido a la verdad, para que con sus bienes contribuyan a mantener en marcha su obra. Y si los que son ricos no hacen esto, si no cumplen el prop\u00f3sito de Dios, \u00e9l los pasar\u00e1 por alto, y traer\u00e1 a otros para que llenen su lugar y cumplan su prop\u00f3sito, y distribuyan gozosamente sus posesiones para satisfacer las necesidades de la causa de Dios. En esto ser\u00e1n primeros. Dios tendr\u00e1 en su causa a personas que har\u00e1n esto.<\/p>\n\n\n\n<p>El podr\u00eda enviar recursos financieros desde el cielo para llevar adelante su obra; pero \u00e9l no trabaja en esta forma. Ha dispuesto que los seres humanos sean sus instrumentos, y que as\u00ed como se efectu\u00f3 un gran sacrificio para redimirlos, tambi\u00e9n ellos desempe\u00f1en una parte en esta obra de salvaci\u00f3n, sacrific\u00e1ndose por los dem\u00e1s, y al hacerlo muestren cu\u00e1nto aprecian el sacrificio que se hizo por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me dijo que prestara atenci\u00f3n a lo que dice Santiago 5:1-3: \u201c\u00a1Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendr\u00e1n. Vuestras riquezas est\u00e1n podridas, y vuestras ropas est\u00e1n comidas de polilla. Vuestro oro y plata est\u00e1n enmohecidos; y su moho testificar\u00e1 contra vosotros, y devorar\u00e1 del todo vuestras carnes como fuego. Hab\u00e9is acumulado tesoros para los d\u00edas postreros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Vi que estas temibles palabras se aplican especialmente a los ricos que profesan creer la verdad presente. El Se\u00f1or los llama a usar sus recursos a fin de hacer progresar su causa. Se les presentan oportunidades, pero ellos cierran sus ojos a las necesidades de la causa, y se aferran a su tesoro terrenal. Su amor por el mundo es mayor que su amor por la verdad, su amor por sus semejantes o su amor por Dios. El pide que le den de sus bienes, pero ellos retienen lo que poseen en forma ego\u00edsta y codiciosa. Dan un poquito una vez u otra para tranquilizar su conciencia, pero no han vencido su amor por este mundo. No se sacrifican por Dios. El Se\u00f1or ha tra\u00eddo a otros que aprecian la vida eterna, y que pueden sentir y comprender algo de lo que vale el alma, y que han dado abundantemente de sus recursos para hacer progresar la causa de Dios. La obra est\u00e1 por concluirse, y pronto ya no se necesitar\u00e1n los recursos de los que han conservado sus riquezas, sus grandes granjas, su ganado, etc. Vi al Se\u00f1or volverse airado hacia tales personas, y pronunciar estas palabras: \u201c\u00a1Vamos ahora, ricos!\u201d El ha llamado, pero no hab\u00e9is querido escuchar. El amor a este mundo ha ahogado su voz. Ahora ya no os necesita, de modo que os deja dici\u00e9ndoos: \u201cVamos ahora, ricos!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>-163-<\/p>\n\n\n\n<p>Vi que era algo terrible ser abandonado por el Se\u00f1or en esa forma, que era algo espantoso aferrarse a los bienes perecederos de este mundo, cuando \u00e9l ha dicho que si vendemos y damos ofrendas, podemos hacernos tesoros en el cielo. Se me mostr\u00f3 que al ir concluyendo la obra, y al avanzar la verdad con gran poder, esos hombres ricos traer\u00e1n sus recursos y los colocar\u00e1n a los pies de los siervos de Dios, rog\u00e1ndoles que los acepten. La respuesta de los siervos de Dios ser\u00e1: \u00a1Vayan ahora, ricos!\u201d vuestros recursos ya no son necesarios. Los retuvisteis cuando hubi\u00e9rais podido hacer bien haciendo progresar la causa de Dios. Los necesitados han sufrido, porque no han sido bendecidos con vuestros recursos. Dios no aceptar\u00e1 vuestras riquezas ahora. \u201c\u00a1Vayan ahora, ricos!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Luego se me dijo que prestara atenci\u00f3n a estas palabras: \u201cHe aqu\u00ed, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por enga\u00f1o no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que hab\u00edan segado han entrado en los o\u00eddos del Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos\u201d Santiago 5:4. Vi que Dios no estaba en todas las riquezas que se obtienen. Con frecuencia Satan\u00e1s tiene mucho m\u00e1s que ver que Dios con la adquisici\u00f3n de propiedades. Muchas riquezas se obtienen porque no se paga con justicia a los obreros. El hombre rico naturalmente es codicioso, obtiene sus riquezas oprimiendo a sus obreros y sacando ventaja de la gente cuando quiera que puede hacerlo, con lo cual a\u00f1ade a un tesoro que devorar\u00e1 su carne como fuego.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos no siguen una conducta honrada ni sincera. Los tales deben actuar en forma muy diferente y trabajar r\u00e1pidamente para redimir el tiempo. Muchos observadores del s\u00e1bado yerran en esto. Se aprovechan de sus hermanos pobres, y los que tienen abundancia de recursos exigen a sus hermanos que est\u00e1n en situaci\u00f3n embarazosa y angustiosa por falta de recursos, un precio superior al valor real de las cosas que les venden, mucho m\u00e1s de lo que ellos mismos pagar\u00edan. Dios conoce todas estas cosas. Todo acto ego\u00edsta, toda extorsi\u00f3n codiciosa, traer\u00e1 su recompensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Vi que es cruel e injusto no tener consideraci\u00f3n de la situaci\u00f3n de un hermano. Si \u00e9l est\u00e1 angustiado y empobrecido, a pesar de hacer lo mejor que puede, se le debe hacer alguna concesi\u00f3n. Ni siquiera se le debe exigir el pleno valor de las cosas que compre a los ricos; sino que ellos deben manifestar compasi\u00f3n hacia \u00e9l. Dios aprobar\u00e1 tales actos de bondad, y el que los haga no perder\u00e1 su recompensa. Pero una terrible cuenta subsiste contra muchos observadores del s\u00e1bado por actos de ego\u00edsmo y avaricia.<\/p>\n\n\n\n<p>-164-<\/p>\n\n\n\n<p>Me fue recordado un tiempo en el cual eran pocos los que escuchaban y abrazaban la verdad. Estos no ten\u00edan muchos bienes de este mundo. Las necesidades de la causa se divid\u00edan entre muy pocos. Entonces era necesario que algunos vendiesen sus casas y tierras, y consiguiesen otras m\u00e1s baratas para usarlas como refugio u hogar, mientras que prestaban libre y generosamente sus recursos al Se\u00f1or para publicar la verdad y ayudar de otras maneras a hacer progresar la causa de Dios. Mientras contemplaba a estos hermanos abnegados, vi que hab\u00edan soportado privaciones para beneficiar a la causa. Vi a su lado a un \u00e1ngel que se\u00f1alaba hacia arriba y dec\u00eda: \u201c\u00a1Ten\u00e9is bolsas en el cielo! Ten\u00e9is en el cielo bolsas que no envejecen. Resistid hasta el fin y grande ser\u00e1 vuestra recompensa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios ha estado obrando en muchos corazones. La verdad por la cual unos pocos se sacrificaron tanto, a fin de presentarla a otros, ha triunfado, y multitudes la han aceptado. En su providencia Dios ha obrado en ciertas personas acaudaladas, y las ha tra\u00eddo a la verdad a fin de que a medida que la obra crece, sean suplidas las necesidades de la causa. Muchos recursos han ingresado en las filas de los observadores del s\u00e1bado, y vi que actualmente Dios no exige las casas que la gente necesita para vivir, a menos que se quieran cambiar casas costosas por otras m\u00e1s econ\u00f3micas. Pero si los que est\u00e1n en la abundancia no oyen su voz para separarse del mundo y no hacen un sacrificio para Dios, vendiendo parte de su propiedad y tierra, \u00e9l los pasar\u00e1 por alto, y llamar\u00e1 a quienes est\u00e9n dispuestos a hacer cualquier cosa para Jes\u00fas, hasta el punto de vender sus casas para satisfacer las necesidades de la causa. Dios quiere ofrendas voluntarias. Los que den deben considerar que es privilegio el poder hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos dan de su abundancia, pero no les falta nada. No se niegan especialmente de ninguna cosa por la causa de Cristo. Todav\u00eda tienen todo lo que el coraz\u00f3n puede desear. Dan liberalmente y de coraz\u00f3n. Dios los observa y conoce y percibe con exactitud sus acciones y motivos. Ellos no perder\u00e1n su recompensa. Los que no pueden dar con tanta liberalidad, no deben excusarse porque no pueden hacer tanto como otros. Haced lo que pod\u00e1is. Privaos de algunas cosas que no son indispensables y sacrificaos por la causa de Dios. Lo mismo que la viuda, dad vuestras dos moneditas. Y en realidad dar\u00e9is m\u00e1s que todos los que dan de su abundancia; y sabr\u00e9is cu\u00e1n dulce es negarse a s\u00ed mismo para dar a los necesitados, sacrificarse por la verdad y hacerse tesoros en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>-165-<\/p>\n\n\n\n<p>Se me mostr\u00f3 que los j\u00f3venes, especialmente los varones j\u00f3venes, que profesan la verdad, tienen que aprender una lecci\u00f3n de abnegaci\u00f3n. Si \u00e9stos hicieran m\u00e1s sacrificios por la verdad, la tendr\u00edan en m\u00e1s estima. Afectar\u00eda su coraz\u00f3n y purificar\u00eda sus vidas, y la considerar\u00edan m\u00e1s sagrada.<\/p>\n\n\n\n<p>Los j\u00f3venes no soportan la carga de la causa de Dios, ni sienten ninguna responsabilidad con respecto a ella. \u00bfEs porque Dios los ha excusado? Oh, no; \u00a1ellos se excusan a s\u00ed mismos! Ellos est\u00e1n aliviados y otros se encuentran cargados. No comprenden que no se pertenecen a s\u00ed mismos. Sus fuerzas y su tiempo no son suyos. Han sido comprados por un precio. Un costoso sacrificio se hizo por ellos, y a menos que posean el esp\u00edritu de abnegaci\u00f3n y sacrificio, nunca podr\u00e1n poseer la herencia inmortal.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El privilegio y el deber de la iglesia<\/h3>\n\n\n\n<p>Lo que sigue se refiere a la iglesia de Battle Creek, pero tambi\u00e9n describe la condici\u00f3n y los privilegios de los hermanos y hermanas de otros lugares.<\/p>\n\n\n\n<p>Vi que una espesa nube los cubr\u00eda, pero que unos pocos rayos de luz procedentes de Jes\u00fas penetraban a trav\u00e9s de la nube. Mir\u00e9 para distinguir a los que recib\u00edan esta luz, y vi a diversas personas orando fervientemente para obtener la victoria. Era su preocupaci\u00f3n servir a Dios. Su fe perseverante les produjo recompensa. La luz del cielo fue derramada sobre ellos, pero la nube de tinieblas que se cern\u00eda sobre la iglesia en general era espesa. Eran necios e inactivos. Fue grande mi agon\u00eda de esp\u00edritu. Pregunt\u00e9 al \u00e1ngel si esas tinieblas eran necesarias. El dijo: \u201c\u00a1Observa!\u201d Vi que la iglesia comenzaba a despertarse y a buscar fervorosamente a Dios, tras lo cual rayos de luz comenzaron a penetrar las tinieblas, hasta que la nube desapareci\u00f3. La pura luz del cielo brill\u00f3 sobre ellos, y con santa confianza su atenci\u00f3n fue atra\u00edda hacia lo alto. El \u00e1ngel dijo: \u201cEste es su privilegio y su deber\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>-166-<\/p>\n\n\n\n<p>Satan\u00e1s ha descendido con gran poder, sabiendo que tiene poco tiempo. Sus \u00e1ngeles se encuentran ocupados, y gran parte del pueblo de Dios se deja adormecer por \u00e9l. La nube retorn\u00f3 y se estableci\u00f3 encima de la iglesia. Vi que \u00fanicamente mediante esfuerzos sinceros y oraci\u00f3n perseverante podr\u00eda destruirse ese hechizo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las verdades alarmantes de la Palabra de Dios hab\u00edan conmovido levemente al pueblo de Dios. Hac\u00edan espor\u00e1dicamente d\u00e9biles esfuerzos para vencer, pero pronto se cansaban y volv\u00edan al mismo estado de tibieza. Vi que carec\u00edan de perseverancia y de firme determinaci\u00f3n. Que los buscadores de la salvaci\u00f3n de Dios posean la misma energ\u00eda y fervor que manifestar\u00edan si buscaran un tesoro terrenal, porque as\u00ed cumplir\u00edan su objetivo. Vi que la iglesia, de igual modo, podr\u00eda beber de una copa llena, en vez de mantener una vac\u00eda en la mano o en los labios.<\/p>\n\n\n\n<p>No es el plan de Dios que algunos vivan aliviados y otros recargados. Algunos sienten el peso y la responsabilidad de la causa, y comprenden que necesitan actuar para recoger con Cristo y no esparcir. Otros est\u00e1n libres de toda responsabilidad y act\u00faan como si no ejercieran ninguna influencia. Estos desparraman. Dios no hace acepci\u00f3n de personas. Todos los que han sido hechos participantes de su salvaci\u00f3n aqu\u00ed, y que esperan compartir las glorias del reino eterno, deben juntar con Cristo. Cada uno debe sentir que es responsable de su propio caso, y de la influencia que ejerce sobre otros. Si \u00e9stos mantienen su comportamiento cristiano, Jes\u00fas actuar\u00e1 en ellos como esperanza de gloria, y ellos se complacer\u00e1n en expresar alabanza a su nombre a fin de ser reconfortados. Considerar\u00e1n como suya propia la causa de su Maestro. Se preocupar\u00e1n de hacerla progresar y de honrarla viviendo piadosamente. El \u00e1ngel dijo: \u201cDios requerir\u00e1 con usura todo talento\u201d. Todo cristiano debe avanzar renovando sus fuerzas, y emplear todas sus capacidades en el servicio de la causa de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>-166-<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El zarandeo<\/h3>\n\n\n\n<p>El 20 de noviembre de 1857 me fue mostrado el pueblo de Dios, y lo vi poderosamente sacudido. Algunos, con robusta fe y clamores de agon\u00eda interced\u00edan ante Dios. Estaban p\u00e1lidos y sus rostros demostraban la profunda ansiedad resultante de su lucha interior. Gruesas gotas de sudor ba\u00f1aban su frente; pero con todo, su aspecto manifestaba firmeza y fervor. De cuando en cuando brillaba en sus semblantes la se\u00f1al de la aprobaci\u00f3n de Dios, y nuevamente volv\u00edan a quedar en solemne, fervorosa y anhelante actitud.*<\/p>\n\n\n\n<p>-167-<\/p>\n\n\n\n<p>Angeles malos los rodeaban y los oprim\u00edan con sus tinieblas para ocultarles de la vista a Jes\u00fas y para que sus ojos se fijaran en la oscuridad circundante, a fin de inducirlos a desconfiar de Dios y luego a quejarse contra \u00e9l. Su \u00fanica salvaguardia estribaba en mantener los ojos dirigidos hacia arriba, pues los \u00e1ngeles de Dios estaban encargados de su pueblo y, mientras que la ponzo\u00f1osa atm\u00f3sfera de los malos \u00e1ngeles circundaba y oprim\u00eda a las ansiosas almas, los \u00e1ngeles celestiales bat\u00edan sin cesar las alas para disipar las densas tinieblas.<\/p>\n\n\n\n<p>Vi que algunos no participaban en esta lucha e intercesi\u00f3n. Parec\u00edan indiferentes y negligentes. No resist\u00edan a las tinieblas que los envolv\u00edan, y \u00e9stas los encerraban como una espesa nube. Vi que los \u00e1ngeles de Dios se apartaban de ellos y acud\u00edan en auxilio de los que se empe\u00f1aban en resistir con todas sus fuerzas a los \u00e1ngeles malos y procuraban ayudarse, clamando perseverantemente a Dios. Pero los \u00e1ngeles dejaron a quienes no procuraban ayudarse a s\u00ed mismos, y los perd\u00ed de vista. Mientras los que oraban continuaban clamando con fervor, un rayo de luz que emanaba de Cristo les llegaba cada tanto, para alentar su coraz\u00f3n e iluminar su rostro.<\/p>\n\n\n\n<p>Pregunt\u00e9 cu\u00e1l era el significado del zarandeo que yo hab\u00eda visto, y se me mostr\u00f3 que lo motivar\u00eda el directo testimonio que exige el consejo del Testigo Fiel a la iglesia de Laodicea. Tendr\u00e1 este consejo efecto en el coraz\u00f3n de quien lo reciba y le inducir\u00e1 a ensalzar la norma y expresar claramente la verdad. Algunos no soportar\u00e1n este testimonio directo, sino que se levantar\u00e1n contra \u00e9l. Esto es lo que causar\u00e1 un zarandeo en el pueblo de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El joven rico<br \/>\nMientras me encontraba en Monterrey, M\u00edchigan, el 8 de octubre de 1854 se me mostr\u00f3 en visi\u00f3n que la condici\u00f3n de muchos observadores del s\u00e1bado era como la del joven rico que acudi\u00f3 a Jes\u00fas para averiguar lo que deb\u00eda hacer a fin de heredar la vida eterna.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5173,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5172","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5172","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5172"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5172\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5174,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5172\/revisions\/5174"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5173"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5172"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5172"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5172"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}