{"id":5184,"date":"2020-11-25T15:17:26","date_gmt":"2020-11-25T15:17:26","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5184"},"modified":"2020-11-25T15:17:27","modified_gmt":"2020-11-25T15:17:27","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-195-203-dia-021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2020\/11\/25\/testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-195-203-dia-021\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 195-203, d\u00eda 021"},"content":{"rendered":"\n<p>Pero si bien es cierto que el pueblo de Dios est\u00e1 justificado en su esfuerzo por asegurar la propiedad de la iglesia por medios legales, debieran cuidar de mantener su car\u00e1cter peculiar y santo. Vi que personas no consagradas se aprovechar\u00edan de la posici\u00f3n que la iglesia ha tomado recientemente: se extralimitar\u00e1n, llevar\u00e1n las cosas hasta posiciones extremas y da\u00f1ar\u00e1n la causa de Dios. Algunos actuar\u00e1n sin sabidur\u00eda ni juicio, iniciar\u00e1n juicios legales que habr\u00edan podido evitarse, se mezclar\u00e1n con el mundo, participar\u00e1n de su esp\u00edritu e influir\u00e1n en otros para que tambi\u00e9n sigan su ejemplo. Un cristiano profeso que act\u00faa imprudentemente hace mucho da\u00f1o a la causa de la verdad presente. El mal se arraiga con m\u00e1s facilidad que el bien, y florece cuando el bien y la justicia languidecen por no recibir una nutrici\u00f3n cuidadosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me llam\u00f3 la atenci\u00f3n hacia el pasado y vi que en cada paso importante, en cada decisi\u00f3n efectuada o punto ganado por el pueblo de Dios, se han levantado algunos y han llevado los asuntos hasta los extremos; han actuado en forma extravagante, lo cual ha disgustado a los creyentes, han puesto en dificultades al pueblo de Dios y han desprestigiado la causa de Dios. El pueblo que Dios est\u00e1 conduciendo en estos \u00faltimos d\u00edas ser\u00e1 afligido por tales cosas. Pero se evitar\u00e1 mucho mal si los ministros de Cristo mantienen unidad de pensamiento, si permanecen unidos en sus planes de acci\u00f3n y en sus esfuerzos. Si se mantienen juntos, si se apoyan unos a otros y reprueban fielmente el mal, har\u00e1n que \u00e9ste pronto desaparezca. Pero Satan\u00e1s ha controlado demasiado estos asuntos. Hay miembros de iglesia, y aun predicadores, que han simpatizado con personas desleales que han sido reprochadas por sus errores, lo cual ha producido como resultado divisi\u00f3n en los sentimientos. El que ha salido a cumplir su desagradable deber reprochando fielmente el error y el mal, se siente afligido y herido porque no recibe plena simpat\u00eda de sus hermanos en la predicaci\u00f3n. Vuelve desanimado despu\u00e9s de haber cumplido esos dolorosos deberes, deja caer su cruz y retiene los testimonios definidos y directos. Su alma queda envuelta en tinieblas y la iglesia sufre por faltar precisamente el testimonio que Dios se hab\u00eda propuesto que viviera entre su pueblo. Se cumple el prop\u00f3sito de Satan\u00e1s cuando se suprime el testimonio fiel. Los que simpatizan f\u00e1cilmente con el mal lo consideran como virtud pero no comprenden que est\u00e1n ejerciendo una influencia desorganizadora y que ellos mismos est\u00e1n ayudando a llevar a cabo los planes de Satan\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>-196-<\/p>\n\n\n\n<p>Vi que muchas almas hab\u00edan sido destruidas por sus hermanos que hab\u00edan simpatizado f\u00e1cilmente con ellas, cuando su \u00fanica esperanza consist\u00eda en que se les ayudara a ver y comprender el resultado completo de sus males. Pero al aceptar ansiosamente la simpat\u00eda de sus hermanos imprudentes, reciben la impresi\u00f3n de que han sido maltratados; y si intentan volver sobre sus pasos para enmendarse, lo hacen sin mucho inter\u00e9s. Dividen el asunto para que satisfaga sus sentimientos naturales, culpan al que los ha reprochado y as\u00ed solucionan el asunto. No examinan su situaci\u00f3n hasta el fondo, no la remedian, por lo que vuelven a caer en el mismo mal porque no se les permiti\u00f3 que comprobaran el resultado total de su conducta errada, ni que se humillaran a s\u00ed mismos delante de Dios y le permitieran que \u00e9l los restaurara. Los que han manifestado falsa simpat\u00eda han obrado en directa oposici\u00f3n al parecer de Cristo y de los \u00e1ngeles ministradores.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ministros de Cristo debieran levantarse y dedicarse con todas sus energ\u00edas a llevar a cabo la obra de Dios. No se excusa a los siervos de Dios si ellos retienen los testimonios directos. Debieran censurar y desaprobar el mal y no permitir que un hermano viva en pecado. A continuaci\u00f3n deseo presentar una parte de una carta que escrib\u00ed al hermano C:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe me mostraron algunas cosas con respecto a usted. Vi que el testimonio vivo y certero hab\u00eda sido anulado en la iglesia. Usted no ha estado en armon\u00eda con el testimonio directo. Usted se ha resistido a combatir decididamente el mal, y se ha molestado con los que se sent\u00edan compelidos a hacerlo. Los miembros desleales han gozado de su simpat\u00eda. Esto ha tendido a convertirlo a usted en un hombre d\u00e9bil. Usted no se ha mantenido unido con el testimonio definido y directo que debiera haberse presentado claramente a la persona implicada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo se excusa a los siervos de Dios si retienen el testimonio directo. Deben censurar y desaprobar el mal y no permitir que exista pecado en un hermano. Con frecuencia usted ha extendido sus manos para proteger a las personas de la censura que merec\u00edan y la correcci\u00f3n que el Se\u00f1or se propon\u00eda que recibieran. Si esas personas no logran reformarse, eso se acredita a su cuenta. En lugar de vigilar las se\u00f1ales de peligro y de hac\u00e9rselas saber, usted ha ejercido su influencia contra los que han seguido sus convicciones acerca del deber y reprobado y amonestado a los que yerran.<\/p>\n\n\n\n<p>-197-<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEstos son tiempos peligrosos para la iglesia de Dios, y el mayor peligro actual es el autoenga\u00f1o. Personas que profesan creer la verdad est\u00e1n ciegas a su propio peligro y errores. Han alcanzado la norma de piedad establecida por sus amigos y ellos mismos est\u00e1n en comuni\u00f3n con sus hermanos y se encuentran satisfechos, pero en realidad no alcanzan a satisfacer la norma del Evangelio establecida por nuestro Se\u00f1or divino. Si consienten que haya iniquidad en sus corazones, el Se\u00f1or no los escuchar\u00e1. Pero en el caso de muchos, no s\u00f3lo consienten la iniquidad en el coraz\u00f3n, sino que la llevan a cabo abiertamente en la vida; sin embargo, en muchos casos los pecadores no son reprochados.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe me llam\u00f3 la atenci\u00f3n a _____. Los sentimientos que usted entonces manifestaba eran errados. Debiera haberse mantenido lado a lado con el pastor D y haber llevado a cabo la obra debida, tomando en cuenta y reprochando los errores individuales. Debido a su falta de valor moral para reprochar el mal, usted ha echado sobre el pastor D la carga que usted mismo merec\u00eda. Usted ha ejercido influencia sobre otros. La buena obra que Dios se hab\u00eda propuesto que usted cumpliera para con ciertas personas no fue llevada a cabo, y esas personas han sido llenadas de orgullo por Satan\u00e1s. Si usted se hubiera mantenido de parte del consejo de Dios en ese momento, se habr\u00eda ejercido una influencia positiva en la causa de Dios. El Esp\u00edritu del Se\u00f1or ha sido afligido. Y esta falta de uni\u00f3n desanima a los obreros a quienes Dios ha encargado de presentar los reproches.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe me mostr\u00f3 que usted ha estado equivocado al simpatizar con E. La conducta que usted ha adoptado con respecto a \u00e9l ha da\u00f1ado su influencia y ha perjudicado mucho la causa de Dios. Es imposible que los miembros de la iglesia de Dios se mantengan en comuni\u00f3n con E. El se ha colocado en un lugar en el que no puede ser ayudado por la iglesia, donde la iglesia no puede tener comuni\u00f3n con \u00e9l ni \u00e9l tener voz en la iglesia. Se ha ubicado en ese lugar a pesar de que ten\u00eda luz y verdad. Ha elegido tercamente su propio comportamiento y ha rehusado escuchar el reproche. Ha seguido las inclinaciones de su coraz\u00f3n corrompido, ha violado la santa ley de Dios y ha acarreado oprobio sobre la causa de la verdad presente. Si alguna vez se arrepiente sinceramente, la iglesia no debe ocuparse de su caso. Si va al cielo debe hacerlo solo, sin la comuni\u00f3n de la iglesia. El reproche de Dios y de la iglesia debe permanecer permanentemente sobre \u00e9l, para que la norma de moralidad no sea rebajada hasta el polvo. El Se\u00f1or siente desagrado por su proceder en estas cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>-198-<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUsted ha da\u00f1ado la causa de Dios; su comportamiento obstinado ha herido los corazones del pueblo de Dios. Su influencia estimula una actitud de negligencia en la iglesia. Usted debiera escuchar el testimonio vivo y directo. Ap\u00e1rtese del camino de la obra de Dios y no se interponga entre Dios y su pueblo. Usted ha descartado durante mucho tiempo el testimonio definido y se ha opuesto a la severa censura que Dios le env\u00eda para desaprobar sus males individuales. Dios est\u00e1 corrigiendo, probando y purificando a su pueblo. Ap\u00e1rtese del camino para no poner estorbos a su obra. El no aceptar\u00e1 un testimonio suave. Los ministros deben dar su advertencia en alta voz y no callar. El Se\u00f1or le ha dado un poderoso testimonio, calculado para fortalecer a la iglesia y despertar a los incr\u00e9dulos. Pero usted debe corregir sus deficiencias, porque en caso contrario su testimonio carecer\u00e1 de poder y su influencia perjudicar\u00e1 a la causa de Dios. La gente lo mira a usted como un ejemplo. No la enga\u00f1e. Deje que su influencia se ejerza para corregir los males que existen en su familia y en la iglesia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me mostr\u00f3 que el Se\u00f1or est\u00e1 reviviendo el testimonio vivo y directo, que contribuir\u00e1 a desarrollar el car\u00e1cter y a purificar la iglesia. Pero mientras se nos ordena que nos separemos del mundo, no es necesario que nos convirtamos en personas \u00e1speras y ordinarias, que nos rebajemos a un nivel de vulgaridad y presentemos nuestras observaciones con rudeza. La verdad tiene el prop\u00f3sito de elevar al que la recibe, de refinar su gusto y santificar su juicio. Debiera efectuarse un esfuerzo constante para imitar al grupo con el que esperamos unirnos pronto, es decir, los \u00e1ngeles de Dios que nunca han ca\u00eddo en pecado. El car\u00e1cter debe ser santo, los modales deben ser agradables y las palabras sin enga\u00f1o, y as\u00ed seguiremos avanzando paso a paso hasta que estemos preparados para la traslaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Deberes para con los hijos<\/h3>\n\n\n\n<p>Se me ha mostrado que generalmente los padres no se han conducido debidamente para con sus hijos. No los han refrenado como debieran haberlo hecho, sino que les han permitido manifestar orgullo y seguir sus propias inclinaciones. Antiguamente, la autoridad paterna era respetada; los hijos estaban entonces sujetos a sus padres, y los tem\u00edan y reverenciaban; pero en estos \u00faltimos d\u00edas el orden ha sido invertido. Algunos padres est\u00e1n sujetos a sus hijos. Temen contrariar su voluntad, y por lo tanto ceden a lo que les exigen. Pero mientras que los hijos est\u00e1n bajo el techo de sus padres y dependen de ellos, deben estar sujetos a su voluntad. Los padres deben obrar con decisi\u00f3n, requiriendo que se acate lo que ellos consideran correcto.<\/p>\n\n\n\n<p>-199-<\/p>\n\n\n\n<p>El\u00ed podr\u00eda haber reprendido a sus hijos perversos, pero tem\u00eda desagradarles. Los dej\u00f3 persistir en su rebeld\u00eda, hasta que llegaron a ser una maldici\u00f3n para Israel. Se exige que los padres refrenen a sus hijos. La salvaci\u00f3n de \u00e9stos depende en gran parte de la conducta seguida por los padres. En su amor y ternura equivocados, muchos padres miman a sus hijos para perjuicio de \u00e9stos, fomentan su orgullo, y los atav\u00edan con adornos que los envanecen e inducen a pensar que el traje es lo que hace a un caballero o a una dama. Pero una corta relaci\u00f3n con ellos convence a quienes los tratan de que una hermosa apariencia no es suficiente para ocultar la deformidad del coraz\u00f3n desprovisto de las gracias cristianas, pero lleno de amor propio, altaner\u00eda, y pasiones sin freno. Los que aman la mansedumbre, la humildad y la virtud, deben huir de tal sociedad, aun cuando sea la de hijos de observadores del s\u00e1bado. Su compa\u00f1\u00eda es delet\u00e9rea; su influencia conduce a la muerte. Los padres no se dan cuenta de la influencia destructora que ejerce la semilla que est\u00e1n sembrando. Ella brotar\u00e1 y dar\u00e1 un fruto que har\u00e1 a los hijos despreciar la autoridad paterna.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque sean adultos, se requiere de los hijos que respeten a sus padres, y que se preocupen por su comodidad. Deben seguir los consejos de padres piadosos, y no han de pensar que porque han cumplido algunos a\u00f1os m\u00e1s ya no tienen obligaciones para con ellos. Hay un mandamiento que encierra una promesa para los que amen a su padre y a su madre. En estos postreros d\u00edas, los hijos se distinguen tanto por su desobediencia y falta de respeto, que Dios lo ha notado especialmente. Ello constituye una se\u00f1al de que el fin se acerca y demuestra que Satan\u00e1s ejerce un dominio casi completo sobre la mente de los j\u00f3venes. Muchos no respetan ya las canas. Se considera que eso es anticuado; que es una costumbre que data de los tiempos de Abraham. Dijo Dios: \u201cYo lo he conocido, s\u00e9 que mandar\u00e1 a sus hijos y a su casa despu\u00e9s de s\u00ed\u201d. G\u00e9nesis 18:19.<\/p>\n\n\n\n<p>-200-<\/p>\n\n\n\n<p>Antiguamente, no se permit\u00eda a los hijos que se casaran sin el consentimiento de sus padres. Los padres eleg\u00edan los c\u00f3nyuges de sus hijos. Se consideraba delito que los hijos contrajesen matrimonio por su propia responsabilidad. Primero se presentaba el asunto ante los padres, y ellos deb\u00edan considerar si la persona que iba a ser puesta en \u00edntima relaci\u00f3n con ellos era digna, y si las partes contrayentes pod\u00edan sostener una familia. Se consideraba de suma importancia que ellos, como adoradores del verdadero Dios, no se uniesen en matrimonio con gente id\u00f3latra, a fin de que sus familias no fuesen apartadas de Dios. Aun despu\u00e9s que los hijos se hab\u00edan casado, se hallaban bajo la m\u00e1s solemne obligaci\u00f3n para con sus padres. Su juicio no era considerado aun entonces como suficiente sin el consejo de los padres, y se les exig\u00eda que respetasen y acatasen sus deseos, a menos que \u00e9stos se opusieran a los requisitos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n fue llamada mi atenci\u00f3n a la condici\u00f3n de los j\u00f3venes en estos \u00faltimos d\u00edas. No se ejerce dominio sobre los ni\u00f1os. Padres, deb\u00e9is principiar vuestra primera lecci\u00f3n de disciplina cuando vuestros hijos son a\u00fan ni\u00f1os mamantes en vuestros brazos. Ense\u00f1adles a conformar su voluntad a la vuestra. Esto puede hacerse con serenidad y firmeza. Los padres deben ejercer un dominio perfecto sobre su propio genio, y con mansedumbre, aunque con firmeza, doblegar la voluntad del ni\u00f1o hasta que no espere otra cosa sino el deber de ceder a sus deseos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los padres no empiezan a tiempo, no subyugan la primera manifestaci\u00f3n del mal genio del ni\u00f1o, y \u00e9ste nutre una terquedad que aumentar\u00e1 con el crecimiento y se fortalecer\u00e1 a medida que \u00e9l mismo adquiera fuerza. Algunos ni\u00f1os piensan que por ser ya mayorcitos es la cosa m\u00e1s natural que se los deje hacer su propia voluntad y que sus padres se sometan a sus deseos. Ellos esperan que sus padres los sirvan. Las restricciones los impacientan, y cuando ya tienen bastante edad para ayudar a sus padres, no llevan las cargas que debieran llevar. Se les ha eximido de las responsabilidades, y se vuelven in\u00fatiles para el hogar y para cualquier ambiente. No tienen poder de resistencia. Los padres han llevado las cargas, y los han dejado crecer ociosos, sin h\u00e1bitos de orden, laboriosidad ni econom\u00eda. No se los ha habituado a la abnegaci\u00f3n, sino que se los ha mimado y echado a perder. Sus apetitos han sido fomentados; y llegan a la edad adulta con la salud debilitada. Sus modales y comportamiento no son agradables. Son desdichados ellos mismo, y hacen desdichados a cuantos los rodean. Y mientras los hijos son a\u00fan ni\u00f1os, mientras necesitan ser disciplinados, se les deja salir en grupos y buscar la sociedad de los j\u00f3venes, y unos ejercen una influencia corruptora sobre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>-201-<\/p>\n\n\n\n<p>La maldici\u00f3n de Dios descansar\u00e1 seguramente sobre los padres infieles. No s\u00f3lo est\u00e1n ellos plantando espinas que los habr\u00e1n de herir aqu\u00ed, sino que deber\u00e1n arrostrar su propia responsabilidad cuando se abra el juicio. Muchos hijos se levantar\u00e1n en el juicio y condenar\u00e1n a sus padres porque no los reprendieron, y los har\u00e1n responsables de su destrucci\u00f3n. La falsa simpat\u00eda y el amor ciego de los padres los impulsa a excusar y a no corregir las faltas de sus hijos, y como consecuencia \u00e9stos se pierden, y la sangre de sus almas recaer\u00e1 sobre los padres infieles.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ni\u00f1os que son as\u00ed criados sin disciplina, tienen que aprenderlo todo cuando profesan seguir a Cristo. Toda su experiencia religiosa queda afectada por la crianza que han recibido en su ni\u00f1ez. Muchas veces aparece el mismo car\u00e1cter voluntarioso, la misma falta de abnegaci\u00f3n, la misma impaciencia bajo los reproches, el mismo amor propio y mala voluntad para aceptar los consejos ajenos, o para recibir la influencia de los juicios ajenos, la misma indolencia, el mismo esp\u00edritu de rehuir las cargas y de negarse a llevar responsabilidades. Todo esto se ve en su relaci\u00f3n con la iglesia. Para los tales es posible vencer; pero \u00a1cu\u00e1n dura es la lucha que les aguarda y cu\u00e1n severo el conflicto! \u00a1Cu\u00e1n duro es pasar por el curso de disciplina cabal necesario para alcanzar la elevaci\u00f3n del car\u00e1cter cristiano! Sin embargo, si llegan a vencer al fin, les ser\u00e1 permitido ver, antes de ser trasladados, cu\u00e1nto se acercaron al precipicio de la destrucci\u00f3n eterna, por haberles faltado la debida preparaci\u00f3n en la juventud, por no haber aprendido a someterse en la ni\u00f1ez.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La dadivosidad sistem\u00e1tica<\/h3>\n\n\n\n<p>Se me llam\u00f3 la atenci\u00f3n a los hijos de Israel de la antig\u00fcedad. Dios requer\u00eda de todos ellos, tanto de los pobres como de los ricos, un sacrificio que estuviera de acuerdo con la forma como \u00e9l los hab\u00eda prosperado. No excusaba a los pobres porque no pose\u00edan los bienes de sus hermanos ricos. Se requer\u00eda que manifestaran econom\u00eda y abnegaci\u00f3n. Y si hab\u00eda algunos que eran tan pobres que les resultaba completamente imposible llevar una ofrenda al Se\u00f1or, si la enfermedad o el infortunio los hab\u00eda privado de la capacidad de dar, se requer\u00eda que los ricos les ayudaran a llevar una ofrenda humilde, para que no se presentaran con las manos vac\u00edas delante del Se\u00f1or. Esta disposici\u00f3n preservaba el inter\u00e9s mutuo.<\/p>\n\n\n\n<p>-202-<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos no se han unido en el plan de la dadivosidad sistem\u00e1tica, excus\u00e1ndose porque ten\u00edan deudas. Sostienen que primero deben llegar a un estado en el que \u201cno le deban nada a nadie\u201d. Pero el hecho de que se encuentren en deuda no constituye una excusa para ellos. Vi que deb\u00edan dar a C\u00e9sar lo que es de C\u00e9sar y a Dios lo que es de Dios. Algunos tienen mucho cuidado de no \u201cdeber a nadie nada\u201d, y piensan que Dios no puede requerir nada de ellos hasta que hayan pagado todas sus deudas. En esto se enga\u00f1an a s\u00ed mismos. Dejan de dar a Dios lo que le pertenece. Todos deben llevar una ofrenda adecuada delante de Dios. Los que est\u00e1n endeudados debieran descontar de sus entradas lo que deben pagar y luego deben dar en proporci\u00f3n a lo que les queda.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos han sentido una obligaci\u00f3n sagrada hacia sus hijos. Deben dar una parte a cada uno, pero no logran reunir recursos para ayudar a la causa de Dios. Se excusan diciendo que tienen un deber hacia sus hijos. Eso puede ser as\u00ed, pero su primer deber es hacia Dios. Dad a C\u00e9sar lo que es de C\u00e9sar y a Dios lo que es de Dios. No rob\u00e9is a Dios reteniendo vuestros diezmos y ofrendas. El primer deber sagrado consiste en dar a Dios una parte adecuada de los recursos. Que nadie procure con sus pretensiones induciros a robar a Dios. Que vuestros hijos no roben vuestra ofrenda del altar de Dios para usarla en beneficio propio.<\/p>\n\n\n\n<p>Vi que en tiempos antiguos la codicia de algunos los induc\u00eda a retener una buena parte de sus recursos; con eso presentaban una ofrenda mezquina. Eso se registraba en el cielo, por lo que la maldici\u00f3n ca\u00eda sobre su cosecha y sus reba\u00f1os proporcionalmente a lo que hab\u00edan retenido. En el caso de algunos, su familia era afligida con enfermedades. Dios no estaba dispuesto a aceptar una ofrenda imperfecta. Deb\u00eda ser sin tacha, la mejor del reba\u00f1o, y los frutos deb\u00edan ser las primicias del campo. Deb\u00eda ser una ofrenda voluntaria si deseaban tener la bendici\u00f3n del Se\u00f1or sobre su familia y sus posesiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me present\u00f3 el caso de Anan\u00edas y Safira para ilustrar lo que hacen los que eval\u00faan su propiedad por debajo de su valor real. Anan\u00edas y Safira pretendieron dar al Se\u00f1or una ofrenda voluntaria de sus posesiones. Pedro dijo: \u201c\u00bfVendisteis en tanto la heredad?\u201d La respuesta de Safira fue: \u201cS\u00ed, en tanto\u201d. Hechos 5:8. Algunos en este tiempo maligno no considerar\u00edan eso una mentira. Pero as\u00ed lo considera el Se\u00f1or. La hab\u00edan vendido en tanto, y en mucho m\u00e1s. Hab\u00edan fingido dedicarlo todo a Dios. A \u00e9l se lo hab\u00edan encubierto y su retribuci\u00f3n no tard\u00f3 en llegar.<\/p>\n\n\n\n<p>-203-<\/p>\n\n\n\n<p>Vi que mediante el plan de la dadivosidad sistem\u00e1tica se prueban los corazones. Es una prueba de vigencia permanente. Lo hace a uno comprender lo que tiene en su propio coraz\u00f3n y ver si predomina la verdad o el amor al mundo. Esta es una prueba para los que son ego\u00edstas y codiciosos por naturaleza. Estos tasar\u00e1n sus posesiones en muy poco. En eso act\u00faan con fingimiento. Dijo el \u00e1ngel: \u201cMaldito el que hace enga\u00f1osamente la obra del Se\u00f1or\u201d. Los \u00e1ngeles observan el desarrollo del car\u00e1cter, y el informe de las acciones de tales personas es llevado al cielo por los mensajeros celestiales. Algunos ser\u00e1n castigados por Dios por estas cosas, y sus entradas ser\u00e1n rebajadas para que armonicen con los c\u00e1lculos que ellos han hecho acerca del valor de sus bienes. \u201cHay quienes reparten, y les es a\u00f1adido m\u00e1s, y hay quienes retienen m\u00e1s de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa ser\u00e1 prosperada; y el que saciare, \u00e9l tambi\u00e9n ser\u00e1 saciado\u201d. Proverbios 11:24-25.<\/p>\n\n\n\n<p>Se requiere de todos que se interesen en esta obra. Los que usan tabaco, t\u00e9 y caf\u00e9 debieran poner de lado esos \u00eddolos, y colocar en la tesorer\u00eda del Se\u00f1or lo que gastan en ellos. Algunos nunca han efectuado un sacrificio por la causa de Dios, y est\u00e1n dormidos concerniente a lo que Dios requiere de ellos. Algunas de las personas m\u00e1s pobres tendr\u00e1n una gran lucha para negarse esos estimulantes. Este sacrificio individual no se requiere porque la causa de Dios sufre por falta de recursos. Pero todo coraz\u00f3n ser\u00e1 probado, todo car\u00e1cter ser\u00e1 desarrollado. Es un principio que debe ser observado por el pueblo de Dios. El principio viviente debe manifestarse en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfRobar\u00e1 el hombre a Dios? Pues vosotros me hab\u00e9is robado. Y dijisteis: \u00bfEn qu\u00e9 te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldici\u00f3n, porque vosotros, la naci\u00f3n toda, me hab\u00e9is robado. Traed todos los diezmos al alfol\u00ed y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, si no os abrir\u00e9 las ventanas de los cielos, y derramar\u00e9 sobre vosotros bendici\u00f3n hasta que sobreabunde. Reprender\u00e9 tambi\u00e9n por vosotros al devorador, y no os destruir\u00e1 el fruto de la tierra, y vuestra vid en el campo ser\u00e1 est\u00e9ril, dice Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos\u201d. Malaqu\u00edas 3:8-11. Vi que este pasaje b\u00edblico se hab\u00eda aplicado err\u00f3neamente al acto de hablar y orar en una reuni\u00f3n. Esta profec\u00eda tiene una aplicaci\u00f3n especial en los \u00faltimos d\u00edas, y ense\u00f1a al pueblo de Dios su deber de entregar una parte de sus recursos como ofrenda voluntaria al Se\u00f1or.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pero si bien es cierto que el pueblo de Dios est\u00e1 justificado en su esfuerzo por asegurar la propiedad de la iglesia por medios legales, debieran cuidar de mantener su car\u00e1cter peculiar y santo. Vi que personas no consagradas se aprovechar\u00edan de la posici\u00f3n que la iglesia ha tomado recientemente: se extralimitar\u00e1n, llevar\u00e1n las cosas hasta posiciones extremas y da\u00f1ar\u00e1n la causa de Dios.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5185,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5184","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5184","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5184"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5184\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5186,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5184\/revisions\/5186"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}