{"id":5199,"date":"2020-11-25T15:23:37","date_gmt":"2020-11-25T15:23:37","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5199"},"modified":"2020-11-25T15:23:38","modified_gmt":"2020-11-25T15:23:38","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-240-248-dia-026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2020\/11\/25\/testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-240-248-dia-026\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 240-248, d\u00eda 026"},"content":{"rendered":"\n<p>Se me mostr\u00f3 que muchas personas no comprenden la extensi\u00f3n del mal que nos ha sobrecogido. Se han halagado a s\u00ed mismos dici\u00e9ndose que las dificultades de la naci\u00f3n pronto se solucionar\u00e1n y que pronto concluir\u00e1n la confusi\u00f3n y la guerra, pero todos quedar\u00e1n convencidos de que la situaci\u00f3n no es tan sencilla como se hab\u00eda anticipado. Muchos han esperado que el norte aseste un golpe y ponga punto final al conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me llam\u00f3 la atenci\u00f3n al Israel antiguo mantenido en esclavitud por los egipcios. El Se\u00f1or obr\u00f3 mediante Mois\u00e9s y Aar\u00f3n para ponerlo en libertad. Se llevaron a cabo milagros delante de Fara\u00f3n para convencerlo de que esos hombres hab\u00edan sido especialmente enviados por Dios para pedirle que dejara en libertad a Israel. Pero el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n se endureci\u00f3 contra los mensajeros del Se\u00f1or, por lo que descart\u00f3 los milagros obrados en su presencia. Debido a eso los egipcios tuvieron que soportar los juicios de Dios. Fueron visitados con plagas y mientras sufr\u00edan bajo el efecto de las mismas, Fara\u00f3n consinti\u00f3 en poner en libertad al pueblo de Israel. Pero en cuanto desapareci\u00f3 la causa de sus sufrimientos, su coraz\u00f3n volvi\u00f3 a endurecerse. Sus consejeros y los hombres poderosos se hicieron fuertes contra Dios y trataron de explicar las plagas como el resultado de causas naturales. Cada visitaci\u00f3n de Dios era m\u00e1s severa que la anterior, y sin embargo ellos no libertaron a los hijos de Israel hasta que el \u00e1ngel del Se\u00f1or mat\u00f3 a los primog\u00e9nitos de los egipcios. Desde el rey sentado en su trono hasta el s\u00fabdito m\u00e1s humilde, experimentaron aflicci\u00f3n y luto. Despu\u00e9s de eso Fara\u00f3n orden\u00f3 la salida de Israel; pero despu\u00e9s que los egipcios hubieron enterrado a sus muertos, \u00e9l se arrepinti\u00f3 de haberlos dejado salir. Sus consejeros y dirigentes trataron de explicar el origen de su aflicci\u00f3n. No quisieron admitir que hab\u00edan experimentado el juicio de Dios, de modo que salieron en persecuci\u00f3n de los hijos de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando los israelitas vieron a los soldados egipcios que los persegu\u00edan, algunos en caballos y otros en carros, y equipados para la guerra, desfallecieron de temor. El Mar Rojo estaba delante de ellos y los egipcios detr\u00e1s. De modo que no pod\u00edan ver ninguna v\u00eda de escape. Los egipcios lanzaron exclamaciones de triunfo al ver que los israelitas se encontraban completamente a su merced. El pueblo estaba muy atemorizado. Pero el Se\u00f1or le orden\u00f3 a Mois\u00e9s que indicara al pueblo que avanzara y que levantara la vara y extendiera su mano sobre el mar para dividir sus aguas. El as\u00ed lo hizo y las aguas se separaron, lo que permiti\u00f3 al pueblo de Israel pasar sobre tierra seca. Fara\u00f3n hab\u00eda resistido durante tanto tiempo a Dios y hab\u00eda endurecido tanto su coraz\u00f3n contra sus obras poderosas y admirables, que en su ceguera se apresur\u00f3 a entrar en el camino que Dios hab\u00eda preparado milagrosamente para su pueblo. Nuevamente a Mois\u00e9s se le orden\u00f3 que extendiera su brazo sobre el mar \u201cy el mar se volvi\u00f3 en toda su fuerza\u201d, y las aguas cubrieron a la hueste egipcia y todos se ahogaron.<\/p>\n\n\n\n<p>-241-<\/p>\n\n\n\n<p>Se me present\u00f3 esta escena para ilustrar el amor ego\u00edsta a la esclavitud, las medidas desesperadas que el sur adoptar\u00eda para mantener la instituci\u00f3n, y los terribles extremos a que estar\u00edan dispuestos a llegar antes de ceder. El sistema de la esclavitud ha reducido y degradado a los seres humanos hasta el nivel de las bestias, y la mayor parte de los amos de los esclavos los consideran como tales. Las conciencias de esos amos se han endurecido, lo mismo que la de Fara\u00f3n; y si se ven obligados a poner en libertad a sus esclavos, sus principios permanecen inalterados, y si fuera posible har\u00edan sentir a los esclavos todo su poder opresor. En ese momento me pareci\u00f3 que era imposible deshacer la esclavitud. Solamente Dios puede arrancar a los esclavos de las manos de sus desesperados e infatigables opresores. Todo el abuso y la crueldad ejercidos hacia el esclavo se pueden imputar con justicia a los que apoyan el sistema de esclavitud, ya se trate de hombres del sur o del norte.<\/p>\n\n\n\n<p>Me fueron presentados el norte y el sur. El norte ha estado enga\u00f1ado con respecto al sur. Estos \u00faltimos est\u00e1n mejor preparados para la guerra de lo que se hab\u00eda supuesto. La mayor parte de sus hombres son h\u00e1biles en el uso de las armas, algunos de ellos por experiencia en el campo de batalla, y otros debido a la pr\u00e1ctica habitual. Tienen ventajas sobre el norte en este sentido, pero en general no poseen el valor ni el aguante de los hombres del norte.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuve una visi\u00f3n de la desastrosa batalla que se libr\u00f3 en Manassas, Virginia. Fue una escena muy violenta y aflictiva. El ej\u00e9rcito del Sur lo ten\u00eda todo a su favor y estaba preparado para una terrible lucha. El ej\u00e9rcito del Norte avanzaba en triunfo, sin la menor duda de que ganar\u00edan la victoria. Muchos eran descuidados y avanzaban con alardes como si la victoria ya hubiera sido suya. Al acercarse al campo de batalla, muchos casi se desmayaban de cansancio y por falta de refresco. No esperaban un encuentro tan terrible. Se precipitaron a la batalla y lucharon valientemente y con desesperaci\u00f3n. Por todas partes hab\u00eda muertos y moribundos. Tanto el Norte como el Sur experimentaron bajas considerables. Los hombres del Sur sent\u00edan el peso de la batalla y en poco tiempo m\u00e1s habr\u00edan tenido que retroceder a\u00fan m\u00e1s. Los soldados del Norte segu\u00edan avanzando apresuradamente aunque su destrucci\u00f3n era muy grande. Justamente en ese momento un \u00e1ngel descendi\u00f3 y agit\u00f3 su mano hacia atr\u00e1s. Instant\u00e1neamente se produjo una confusi\u00f3n en las filas. Les pareci\u00f3 a los hombres del Norte que sus tropas hab\u00edan comenzado a retirarse, cuando en realidad no hab\u00eda ocurrido tal cosa, y eso produjo una precipitada retirada. Esto me pareci\u00f3 algo admirable. Luego se explic\u00f3 que Dios ten\u00eda esta naci\u00f3n en su propia mano y no soportar\u00eda que se ganaran victorias con m\u00e1s rapidez de lo que \u00e9l hab\u00eda ordenado, y no permitir\u00eda m\u00e1s p\u00e9rdidas de hombres del Norte que lo que su sabidur\u00eda considerara adecuado, para castigarlos por sus pecados. Y si el ej\u00e9rcito del Norte en ese momento hubiera seguido presentando batalla en su condici\u00f3n de agotamiento, la mayor lucha y destrucci\u00f3n que les esperaba habr\u00eda significado un gran triunfo para el Sur. Dios no estaba dispuesto a permitirlo, de modo que envi\u00f3 un \u00e1ngel para que interfiriera en la batalla. La repentina retirada de las tropas del Norte es un misterio para todos. No saben que la mano de Dios hab\u00eda intervenido en este asunto.<\/p>\n\n\n\n<p>-242-<\/p>\n\n\n\n<p>La destrucci\u00f3n del ej\u00e9rcito del sur fue tan grande que no tuvieron \u00e1nimo para jactarse. La visi\u00f3n de los muertos, los moribundos, y los heridos les dio poco valor para celebrar. Esta destrucci\u00f3n, que ocurri\u00f3 cuando ellos ten\u00edan todas las ventajas de su parte, y el norte estaba en gran desventaja, les caus\u00f3 gran perplejidad. Saben que si el norte tuviera igual oportunidad que ellos, ciertamente ganar\u00eda la victoria. Su \u00fanica esperanza consiste en ocupar posiciones dif\u00edciles de alcanzar, y luego con sus armamentos lanzar destrucci\u00f3n en todos lados.<\/p>\n\n\n\n<p>El Sur se ha fortalecido notablemente desde el comienzo de su rebeli\u00f3n. Si entonces el Norte hubiera tomado medidas activas, esta rebeli\u00f3n habr\u00eda sido sofocada r\u00e1pidamente. Pero lo que en un tiempo fue algo reducido, ha aumentado en poder y en n\u00famero hasta convertirse en algo sumamente poderoso. Otras naciones observan de cerca lo que ocurre en este pa\u00eds, con un prop\u00f3sito del que no fui informada, y est\u00e1n haciendo grandes preparativos para alg\u00fan acontecimiento. Ahora existe gran confusi\u00f3n y ansiedad entre los dirigentes de nuestra naci\u00f3n. Entre ellos se encuentran hombres que favorecen la esclavitud y traidores; y mientras \u00e9stos supuestamente favorecen la Uni\u00f3n, ejercen influencia en la adopci\u00f3n de decisiones, algunas de las cuales hasta favorecen la causa del Sur.<\/p>\n\n\n\n<p>-243-<\/p>\n\n\n\n<p>Se me mostr\u00f3 a los habitantes de la Tierra en gran confusi\u00f3n. La tierra estaba afligida por guerra, derramamiento de sangre, privaci\u00f3n, necesidad, hambre y pestilencia. Cuando estas cosas rodearon al pueblo de Dios, \u00e9ste comenz\u00f3 a unirse y a poner de lado sus peque\u00f1as dificultades. Ya no estuvieron controlados por la dignidad personal, y una profunda humildad tom\u00f3 su lugar. El sufrimiento, la perplejidad y la privaci\u00f3n hicieron que la raz\u00f3n volviera a ocupar el lugar que le correspond\u00eda, y los hombres apasionados e irrazonables se tornaron sensatos y actuaron con discreci\u00f3n y sabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego se me hizo apartar la atenci\u00f3n de esa escena. Parec\u00eda haber un corto tiempo de paz. Una vez m\u00e1s se me presentaron los habitantes de la tierra, y nuevamente todo estaba en la mayor confusi\u00f3n. Las luchas, las guerras, el derramamiento de sangre, el hambre y la pestilencia se manifestaban en todas partes. Otras naciones se hab\u00edan mezclado en esta guerra y confusi\u00f3n. La guerra produjo hambre. La miseria y el derramamiento de sangre causaron pestilencia. Y entonces se hallaron \u201cdesfalleciendo los hombres por el temor y la expectaci\u00f3n de las cosas que sobrevendr\u00e1n en la tierra\u201d. Lucas 21:26.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Tiempos peligrosos<\/h3>\n\n\n\n<p>El mundo incr\u00e9dulo pronto tendr\u00e1 algo en que pensar fuera de sus vestidos y apariencia; y cuando sus mentes sean arrancadas de estas cosas por los problemas y la confusi\u00f3n, ellos no tendr\u00e1n nada de qu\u00e9 aferrarse. No son prisioneros de la esperanza de modo que no pueden volverse al Baluarte. Desfallecer\u00e1n a causa de los sobresaltos y del temor. No han hecho de Dios su refugio y \u00e9l no ser\u00e1 su consuelo en el momento de necesidad, en cambio se reir\u00e1 de su calamidad y se burlar\u00e1 cuando les venga el temor. Han despreciado y pisoteado las verdades de la Palabra de Dios. Se han complacido llevando vestidos extravagantes y han gastado sus vidas en fiestas y francachelas. Sembraron viento y cosechar\u00e1n tempestad. En el tiempo cuando las naciones sean sobrecogidas por grandes dificultades y confusi\u00f3n habr\u00e1 muchos que no se han entregado completamente a las influencias corruptoras del mundo y el servicio de Satan\u00e1s, quienes se humillar\u00e1n delante de Dios y se volver\u00e1n hacia \u00e9l de todo coraz\u00f3n y encontrar\u00e1n aceptaci\u00f3n y perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>-244-<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos entre los observadores del s\u00e1bado que no han estado dispuestos a hacer sacrificios, pero han cedido a las influencias del mundo, llegar\u00e1n a ser probados. Los peligros de los \u00faltimos d\u00edas est\u00e1n sobre nosotros y para los j\u00f3venes se avecina una prueba que no hab\u00edan anticipado. Se ver\u00e1n frente a dificultades sumamente graves. Ser\u00e1 probada la autenticidad de su fe. Profesan estar esperando la venida del Hijo del hombre, y sin embargo algunos de ellos han sido un p\u00e9simo ejemplo para los incr\u00e9dulos. No han estado dispuestos a abandonar el mundo sino que se han unido con \u00e9l, han asistido a picnics objetables y a otras reuniones de placer, y se han complacido a s\u00ed mismos dici\u00e9ndose que se dedicaban a entretenimientos inocentes. Sin embargo, se me mostr\u00f3 que son precisamente esas complacencias las que los separan de Dios y los convierten en hijos del mundo. Dios no considera a los buscadores de placeres como sus seguidores. El no nos ha dado tal ejemplo. \u00danicamente los que se niegan a s\u00ed mismos, y que llevan una vida de sobriedad, humildad y santidad son los verdaderos seguidores de Jes\u00fas; y los tales no pueden dedicarse a las conversaciones fr\u00edvolas e insensatas de los amadores del mundo, y tampoco pueden disfrutar de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos ante nosotros un d\u00eda de amarga angustia. Se me mostr\u00f3 que era necesario dar testimonios definidos, y que los que se adelantaran a prestar ayuda al Se\u00f1or recibir\u00edan su bendici\u00f3n. Los observadores del s\u00e1bado tienen una obra que deben hacer. Se me mostr\u00f3 que los vestidos provistos de aros de alambre eran una abominaci\u00f3n y que la influencia de todos los observadores del s\u00e1bado deb\u00eda reprobar esta moda rid\u00edcula, que ha sido una pantalla de iniquidad y que surgi\u00f3 en una casa de mala fama de Par\u00eds. Me fueron mostradas algunas personas que rechazar\u00edan la instrucci\u00f3n, aunque \u00e9sta procediera del cielo; urdir\u00e1n excusas para evitar el testimonio m\u00e1s definido, y desafiando toda luz usar\u00e1n los aros en los vestidos porque es la moda, y correr\u00e1n el riesgo de las consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me present\u00f3 la profec\u00eda de Isa\u00edas 3 aplicada a estos \u00faltimos d\u00edas, y los reproches se dan a las hijas de Si\u00f3n que piensan \u00fanicamente en las apariencias y en el exhibicionismo. Leed el vers\u00edculo 25: \u201cTus varones caer\u00e1n a espada, y tu fuerza en la guerra\u201d. Se me mostr\u00f3 que este pasaje se cumplir\u00eda estrictamente. Ser\u00e1n probados los j\u00f3venes de ambos sexos que profesan ser cristianos, y que sin embargo no han manifestado una experiencia cristiana, no han soportado ninguna carga y no han sentido responsabilidad individual. Se ver\u00e1n rebajados hasta el polvo y anhelar\u00e1n tener una experiencia en las cosas de Dios, que dejaron de obtener.<\/p>\n\n\n\n<p>-245-<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra se ci\u00f1e el casco de batalla; oh, Dios, protege ahora a tu pueblo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Organizaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>El 3 de agosto de 1861 se me mostr\u00f3 que algunos hab\u00edan temido que nuestras iglesias se convertir\u00edan en Babilonia si se las organizaba; pero las iglesias de la zona central de Nueva York ya han sido una perfecta Babilonia, confusi\u00f3n. Y ahora, a menos que las iglesias sean organizadas para continuar su marcha y poner en vigencia el orden, no tienen ninguna esperanza para el futuro, y ser\u00e1n esparcidas en fragmentos. Ense\u00f1anzas anteriores han alimentado los elementos de la desuni\u00f3n. Se ha fomentado el esp\u00edritu de vigilancia y acusaci\u00f3n antes que de edificaci\u00f3n. Si los ministros de Dios adoptaran una posici\u00f3n unida, y la mantuvieran con decisi\u00f3n, se producir\u00eda una influencia que tender\u00eda a la uni\u00f3n del reba\u00f1o de Dios. Las barreras de separaci\u00f3n ser\u00edan rotas en fragmentos. Los corazones se elevar\u00edan y se unir\u00edan como gotas de agua. Entonces habr\u00eda poder y fortaleza en las filas de los observadores del s\u00e1bado, superiores a todo lo que hemos presenciado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los corazones de los servidores de Dios se entristecen cuando \u00e9stos viajan de una iglesia a otra y encuentran la influencia opositora de sus hermanos en el ministerio. Hay quienes se han levantado listos para oponerse a cada paso progresivo que ha dado el pueblo de Dios. Los corazones de quienes se han atrevido a avanzar han sido entristecidos y afligidos por la falta de acci\u00f3n unida de parte de sus colaboradores. Estamos viviendo en un tiempo solemne. Satan\u00e1s y los \u00e1ngeles malignos est\u00e1n trabajando con gran poder, teniendo al mundo de su parte para ayudarles. Y los profesos observadores del s\u00e1bado que aseveran creer en verdades solemnes e importantes, unen sus fuerzas con la influencia combinada de los poderes de las tinieblas para distraer y destruir lo que Dios se propone edificar. La influencia de tales personas queda registrada como acci\u00f3n de quienes retardan el progreso de la reforma entre el pueblo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>-246-<\/p>\n\n\n\n<p>El desconcierto producido por el tema de la organizaci\u00f3n ha manifestado una gran falta de valor moral de parte de los ministros que proclaman la verdad presente. Algunos que estaban convencidos de que la organizaci\u00f3n era un paso adecuado que se deb\u00eda tomar, fallaron en defenderla abiertamente y en promoverla. Hicieron saber a algunas pocas personas que la favorec\u00edan. \u00bfEra eso todo lo que Dios requer\u00eda de ellos? No; su silencio cobarde y su falta de acci\u00f3n le desagradaron. Esos ministros temieron ser culpados y encontrar oposici\u00f3n. Observaron a los hermanos en general para ver cu\u00e1l era su opini\u00f3n antes de mantenerse varonilmente en favor de lo que cre\u00edan que era lo correcto. El pueblo esper\u00f3 escuchar la voz de sus ministros favoritos, y debido a que no obtuvieron ninguna respuesta favorable de ellos, decidieron que la organizaci\u00f3n era un movimiento incorrecto. En esta forma la influencia de algunos ministros se ejerci\u00f3 contra la organizaci\u00f3n, mientras que ellos profesaban favorecerla. Sintieron temor de perder su influencia. Pero alguien tiene que adelantarse y soportar la responsabilidad, y arriezgar su influencia; y, como el que ha hecho esto se ha hecho inmune a la censura y a la culpa, puede soportarlas. Sus compa\u00f1eros en la obra, quienes debieran mantenerse a su lado y soportar su parte en la carga, esperan para ver cu\u00e1nto \u00e9xito tiene en pelear solo la batalla. Pero Dios toma en cuenta su aflicci\u00f3n, su angustia y sus l\u00e1grimas, su des\u00e1nimo y su desesperaci\u00f3n, mientras experimenta una angustia mental casi insoportable; cuando est\u00e1 a punto de hundirse, Dios lo levanta y le se\u00f1ala el lugar de reposo para los fatigados, la recompensa para los fieles; y vuelve a colocarle el hombro bajo la pesada carga. Vi que todos ser\u00edan recompensados conforme a sus obras. Los que evitan la responsabilidad experimentar\u00e1n p\u00e9rdida al final. El momento cuando los ministros debieran mantenerse juntos es cuando la batalla se torna m\u00e1s ardua.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Nuestro deber para con los pobres<\/h3>\n\n\n\n<p>Muchas veces se hacen preguntas referentes a nuestro deber con los pobres que aceptan el tercer mensaje; y nosotros mismos hemos deseado durante mucho tiempo saber c\u00f3mo tratar con discreci\u00f3n los casos de familias pobres que aceptan el s\u00e1bado. Pero mientras me hallaba en Roosevelt, Estado de Nueva York, el 3 de agosto de 1861, me fueron mostradas algunas cosas respecto a los pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>-247-<\/p>\n\n\n\n<p>Dios no requiere de nuestros hermanos que se hagan cargo de cada familia pobre que acepta este mensaje. Si lo hicieran, los predicadores dejar\u00edan de entrar en nuevos campos porque los fondos se agotar\u00edan. Muchos son pobres por falta de diligencia y econom\u00eda. No saben usar correctamente sus recursos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si se les ayudase, ello los perjudicar\u00eda. Algunos ser\u00e1n siempre pobres. Con tener las mejores ventajas, sus casos no mejorar\u00edan No saben calcular y gastar\u00edan todos los recursos que podr\u00edan obtener, fuesen muchos o pocos. No saben negarse ciertas cosas y economizar para evitar deudas y ahorrar algo para los tiempos de necesidad. Si la iglesia ayudase a los tales, en vez de dejarlos confiar en sus propios recursos, los perjudicar\u00eda al final; porque conf\u00edan en la iglesia y esperan recibir ayuda de ella, y no practican la abnegaci\u00f3n y econom\u00eda cuando est\u00e1n bien provistos. Y si no reciben ayuda cada vez, Satan\u00e1s los tienta, se ponen celosos y se erigen en conciencia de sus hermanos, pues temen que \u00e9stos dejar\u00e1n de sentir su deber para con ellos. Ellos mismos son los que cometen el error. Est\u00e1n enga\u00f1ados. No son los pobres del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Las instrucciones dadas en la Palabra de Dios con referencia a ayudar a los pobres no se aplican a tales casos, sino a los infortunados y afligidos. En su providencia, Dios ha afligido a ciertas personas para probar a otras. En la iglesia hay viudas e inv\u00e1lidos para bendici\u00f3n de la iglesia. Forman parte de los medios que Dios ha elegido para desarrollar el verdadero car\u00e1cter de los que profesan seguir a Cristo, y para hacerles ejercer los preciosos rasgos de car\u00e1cter de nuestro compasivo Redentor.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos que apenas pueden vivir cuando est\u00e1n solteros, deciden casarse y criar una familia, cuando saben que no tienen con qu\u00e9 sostenerla. Y lo peor es que no tienen ning\u00fan gobierno de su familia. Todo su comportamiento en la familia se caracteriza por h\u00e1bitos de negligencia. No ejercen ning\u00fan dominio sobre s\u00ed mismos, y son irascibles, impacientes e inquietos. Cuando los tales aceptan el mensaje, les parece que tienen derecho a la ayuda de sus hermanos m\u00e1s pudientes; y si no se satisfacen sus expectativas, se quejan de la iglesia, y la acusan de no vivir conforme a su fe. \u00bfQui\u00e9nes deben sufrir en este caso? \u00bfSe debe desangrar la causa de Dios y agotar su tesorer\u00eda, para cuidar de sus familias pobres y numerosas? No. Los padres deben ser los que sufran. Por lo general, no sufrir\u00e1n mayor escasez despu\u00e9s de aceptar el s\u00e1bado que antes.<\/p>\n\n\n\n<p>-248-<\/p>\n\n\n\n<p>Hay entre algunos de los pobres un mal que por cierto provocar\u00e1 su ruina a menos que lo venzan. Abrazaron la verdad apegados a costumbres groseras e incultas, y necesitan cierto tiempo para darse cuenta de su rusticidad y comprender que ella no est\u00e1 de acuerdo con el car\u00e1cter de Cristo. Consideran orgullosos a los m\u00e1s ordenados y refinados, y a menudo se les oye decir: \u201cLa verdad nos pone a todos en el mismo nivel\u201d. Pero es un grave error pensar que la verdad rebaja a quien la recibe. Lo eleva, refina sus gustos, santifica su criterio, y si se vive conforme a ella, lo hace a uno cada vez m\u00e1s id\u00f3neo para gozar de la sociedad de los santos \u00e1ngeles en la ciudad de Dios. La verdad est\u00e1 destinada a elevarnos a todos a un alto nivel. Los m\u00e1s pudientes deben actuar siempre noble y generosamente con los hermanos m\u00e1s pobres; han de darles tambi\u00e9n buenos consejos, y luego dejarles pelear las batallas de la vida. Pero me fue mostrado que la iglesia tiene el deber solemn\u00edsimo de cuidar especialmente de las viudas, hu\u00e9rfanos e inv\u00e1lidos indigentes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se me mostr\u00f3 que muchas personas no comprenden la extensi\u00f3n del mal que nos ha sobrecogido. Se han halagado a s\u00ed mismos dici\u00e9ndose que las dificultades de la naci\u00f3n pronto se solucionar\u00e1n y que pronto concluir\u00e1n la confusi\u00f3n y la guerra, pero todos quedar\u00e1n convencidos de que la situaci\u00f3n no es tan sencilla como se hab\u00eda anticipado. Muchos han esperado que el norte aseste un golpe y ponga punto final al conflicto.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5200,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5199","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5199","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5199"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5199\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5201,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5199\/revisions\/5201"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5200"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}