{"id":5310,"date":"2020-12-03T11:06:56","date_gmt":"2020-12-03T11:06:56","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5310"},"modified":"2020-12-03T11:06:58","modified_gmt":"2020-12-03T11:06:58","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-312-320-dia-034","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2020\/12\/03\/testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-312-320-dia-034\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 312-320, d\u00eda 034"},"content":{"rendered":"\n<p>Otros se disgustaban de seguir con quienes tan afanosamente buscaban esa corona, y recelando de los peligros que implicaba, se apartaban de ella para ir en busca de la celestial. El aspecto de \u00e9stos se transmutaba muy pronto de tinieblas a luz y de melancol\u00eda a placidez y santo j\u00fabilo.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s vi una hueste que, con la vista decididamente fija en la corona del cielo, se abr\u00eda paso a trav\u00e9s de la multitud. Y mientras avanzaba presurosa por entre la desordenada muchedumbre, los \u00e1ngeles la asist\u00edan y le daban espacio para avanzar. Al acercarse a la corona celeste, la luz que \u00e9sta desped\u00eda brill\u00f3 sobre los miembros de dicha compa\u00f1\u00eda y alrededor de ellos disip\u00f3 las tinieblas, y aument\u00f3 su fulgor hasta transformarlos a semejanza de los \u00e1ngeles. No echaron ni una sola mirada para atr\u00e1s, sobre la corona terrenal. Los que iban en busca de \u00e9sta se mofaban de ellos y les arrojaban pelotillas negras que por cierto no les produc\u00edan da\u00f1o alguno mientras sus ojos estaban fijos en la corona celestial; pero quienes prestaban atenci\u00f3n a las pelotillas negras quedaban manchados por ellas. Entonces se me present\u00f3 a la vista el siguiente pasaje de la Escritura:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo os hag\u00e1is tesoros en la tierra, donde la polilla y el or\u00edn corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; mas haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el or\u00edn corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan; porque donde est\u00e9 vuestro tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n vuestro coraz\u00f3n. La l\u00e1mpara del cuerpo es el ojo; as\u00ed que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estar\u00e1 lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estar\u00e1 en tinieblas. As\u00ed que, si la luz que hay en ti es tinieblas, \u00bfcu\u00e1ntas no ser\u00e1n las mismas tinieblas? Ninguno puede servir a dos se\u00f1ores; porque o aborrecer\u00e1 al uno y amar\u00e1 al otro, o estimar\u00e1 al uno y menospreciar\u00e1 al otro. No pod\u00e9is servir a Dios y a las riquezas\u201d. Mateo 6:19-24.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, todo lo que yo hab\u00eda visto se me explic\u00f3 como sigue: La multitud que tan afanosamente porfiaba por la corona terrenal estaba compuesta por los que aman los tesoros de este mundo y se dejan enga\u00f1ar y lisonjear por sus ef\u00edmeras atracciones. Vi algunos que, a pesar de llamarse disc\u00edpulos de Jes\u00fas, son tan ambiciosos de tesoros terrenales que pierden el amor por los del cielo, obran seg\u00fan el mundo y Dios los tiene por mundanos. Dicen que buscan una corona inmortal, un tesoro en los cielos; pero su inter\u00e9s y su preocupaci\u00f3n mayor est\u00e1 en adquirir tesoros terrenales. Quienes tienen sus tesoros en este mundo y aman sus riquezas, no pueden amar a Jes\u00fas. Podr\u00e1n pensar que son justos, y aunque se aferran como avaros a sus posesiones, no se les puede convencer de ello; no son capaces de reconocer que aman m\u00e1s el dinero que la causa de la verdad o los tesoros celestiales.<\/p>\n\n\n\n<p>-313-<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAs\u00ed que, si la lumbre que en ti hay son tinieblas, \u00bfcu\u00e1ntas ser\u00e1n las mismas tinieblas?\u201d Mateo 6:23. En la experiencia de los tales llega un punto en que, por no apreciar la luz que se les dio, \u00e9sta se convierte en tinieblas. El \u00e1ngel dijo: \u201cNo pod\u00e9is amar y adorar los tesoros de la tierra y al mismo tiempo poseer verdaderas riquezas\u201d. Cuando vino a Jes\u00fas el joven que le dijo: \u201cMaestro bueno, \u00bfqu\u00e9 har\u00e9 para poseer la vida eterna?\u201d (Mateo 19:16), Jes\u00fas le dio a elegir entre dos cosas: o se separaba de sus posesiones y obten\u00eda la vida eterna, o guardaba aqu\u00e9llas y perd\u00eda \u00e9sta. El apreci\u00f3 sus riquezas m\u00e1s que el tesoro celestial. La condici\u00f3n de separarse de sus tesoros y darlos a los pobres, a fin de hacerse seguidor de Cristo y tener la vida eterna, ahog\u00f3 su buen deseo, y se fue triste.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos que vi afanarse por la corona terrenal eran los que recurren a toda clase de medios para adquirir posesiones. En este punto llegan hasta la locura. Todos sus pensamientos y energ\u00edas se enfocan en el logro de riquezas terrenas. Pisotean el derecho ajeno, oprimen al pobre y al jornalero en su salario. Si pueden, se valen de los que son m\u00e1s pobres y menos astutos que ellos, para acrecentar sus riquezas, sin vacilar un momento en oprimirlos aunque los arrastren a la mendicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los de cabellos canos y semblante arrugado por la inquietud, eran los ancianos que, a pesar de quedarles pocos a\u00f1os de vida, se afanaban en asegurar sus tesoros terrenales. Cuanto m\u00e1s cerca estaban del sepulcro, tanto mayor era su af\u00e1n de aferrarse a ellos. Sus propios parientes no recib\u00edan beneficio alguno. Para ahorrar algo de dinero, dejaban a los miembros de sus familias que trabajasen m\u00e1s all\u00e1 de sus fuerzas. Y no empleaban ese dinero para el bien ajeno ni para el propio. Les bastaba saber que lo pose\u00edan. Cuando se les presenta a estas personas su deber de aliviar las necesidades de los pobres y sostener la causa de Dios, se entristecen. Aceptar\u00edan gustosos el don de la vida eterna, pero no quieren que les cueste algo. Las condiciones son demasiado duras. Pero Abraham no retuvo a su hijo unig\u00e9nito. En obediencia a Dios hubiera podido sacrificar a este hijo de la promesa m\u00e1s f\u00e1cilmente de lo que muchos sacrificar\u00edan algunos de sus bienes terrenales.<\/p>\n\n\n\n<p>-314-<\/p>\n\n\n\n<p>Era penoso ver a quienes hubieran podido madurar gloriosamente y prepararse d\u00eda tras d\u00eda para la inmortalidad, emplear todas sus fuerzas en retener sus tesoros terrenales. Vi que no eran capaces de estimar el tesoro celestial. Su intenso afecto a lo terreno, les impel\u00eda a demostrar en sus actos que no estimaban bastante la herencia celestial como para sacrificarse por ella. El \u201cjoven\u201d manifestaba disposici\u00f3n a guardar los mandamientos, y sin embargo, nuestro Se\u00f1or le dijo que una cosa le faltaba. Deseaba la vida eterna, pero amaba m\u00e1s sus bienes. Muchos se enga\u00f1an a s\u00ed mismos. No han buscado la verdad como a tesoro escondido. No sacan el mejor partido posible de sus facultades. Su mente, que podr\u00eda ser iluminada por la luz celestial, est\u00e1 perturbada y perpleja. \u201cLos cuidados de este siglo, y el enga\u00f1o de las riquezas, y las codicias que hay en las otras cosas, entrando ahogan la palabra, y se hace infructuosa\u201d Marcos 4:19. \u201cLos tales \u2014dijo el \u00e1ngel\u2014, est\u00e1n sin excusa\u201d. Vi que la luz se apartaba de ellos. No deseaban comprender las solemnes e importantes verdades para este tiempo, y pensaban que estaban bien sin comprenderlas. Su luz se apag\u00f3 y quedaron andando a tientas en las tinieblas.<\/p>\n\n\n\n<p>La multitud de contrahechos y enfermizos que porfiaban por la corona terrenal eran aquellos que tienen sus intereses y tesoros en este mundo. Aunque por todas partes los hiera el desenga\u00f1o, no pondr\u00e1n sus afectos en el cielo para asegurarse all\u00ed una morada y un tesoro. Por m\u00e1s que fracasan en lo terrenal, prosiguen apegados a ello y pierden lo celestial. No obstante los desenga\u00f1os y la desdichada vida y muerte de quienes pusieron todo su empe\u00f1o en el logro de riquezas materiales, otros siguen el mismo camino. Se precipitan locamente, sin reparar en el miserable fin de aquellos cuyo ejemplo siguen.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que alcanzaban la corona y lograban una participaci\u00f3n en ella y eran aplaudidos, son los que obtienen el \u00fanico anhelo de su vida: las riquezas materiales. Reciben la honra que el mundo tributa a los ricos. Tienen influencia en el mundo. Satan\u00e1s y sus malignos \u00e1ngeles quedan satisfechos, porque saben que los tales son seguramente suyos, y que, mientras vivan en rebeli\u00f3n contra Dios, ser\u00e1n poderosos agentes de Satan\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>-315-<\/p>\n\n\n\n<p>Los que acaban por disgustarse con quienes se afanan por la corona terrenal, son los que han reparado en la vida y muerte de quienes luchan por las riquezas terrenas, pues ven que \u00e9stos nunca est\u00e1n satisfechos sino que son desgraciados. Por esto se ponen en guardia y, apart\u00e1ndose de los ego\u00edstas, buscan las riquezas verdaderas y perdurables.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me mostr\u00f3 que quienes, asistidos por los santos \u00e1ngeles, se abren paso a trav\u00e9s de la multitud hacia la corona celeste, son los fieles hijos de Dios. Los \u00e1ngeles los gu\u00edan y les infunden celo para avanzar en busca del tesoro celestial.<\/p>\n\n\n\n<p>Las pelotillas negras que se arrojaban contra los santos eran las maledicencias y falsedades difundidas contra el pueblo de Dios por quienes mienten y gustan de la mentira. Hemos de tener mucho cuidado de observar irreprensible conducta y abstenernos de toda apariencia de mal, a fin de marchar airosamente hacia adelante sin hacer caso de los falsos vituperios de los malvados. Cuando la vista de los justos se fija en los inestimables tesoros del cielo, se acrecienta m\u00e1s y m\u00e1s su semejanza con Cristo, con lo que quedar\u00e1n as\u00ed transformados y dispuestos para la traslaci\u00f3n al cielo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El futuro<\/h3>\n\n\n\n<p>En ocasi\u00f3n de la transfiguraci\u00f3n, Jes\u00fas fue glorificado por su Padre. Le o\u00edmos decir: \u201cAhora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en \u00e9l\u201d. Juan 13:31. As\u00ed, antes de su entrega y crucifixi\u00f3n, fue fortalecido para sus \u00faltimos terribles sufrimientos. Al acercarse los miembros del cuerpo de Cristo al per\u00edodo de su \u00faltimo conflicto, al \u201ctiempo de angustia de Jacob\u201d, crecer\u00e1n en Cristo y participar\u00e1n en amplia medida de su Esp\u00edritu. Al crecer el tercer mensaje hasta ser un fuerte preg\u00f3n, cuando acompa\u00f1e a la obra final gran poder y gloria, los hijos de Dios participar\u00e1n de aquella gloria. La lluvia tard\u00eda ser\u00e1 lo que los fortalecer\u00e1 y reavivar\u00e1 para atravesar el tiempo de angustia. Sus rostros resplandecer\u00e1n con la gloria de aquella luz que acompa\u00f1a al tercer \u00e1ngel.<\/p>\n\n\n\n<p>Vi que Dios preservar\u00e1 de manera maravillosa a su pueblo durante el tiempo de angustia. As\u00ed como Jes\u00fas or\u00f3 con toda la agon\u00eda de su alma en el huerto, ellos clamar\u00e1n con fervor y agon\u00eda d\u00eda y noche para obtener liberaci\u00f3n. Se proclamar\u00e1 el decreto de que deben despreciar el s\u00e1bado del cuarto mandamiento, y honrar el primer d\u00eda, o perder la vida. Pero ellos no ceder\u00e1n, ni pisotear\u00e1n el s\u00e1bado del Se\u00f1or para honrar una instituci\u00f3n del papado. Los rodear\u00e1n las huestes de Satan\u00e1s y los hombres perversos, para alegrarse de su suerte, porque no parecer\u00e1 haber para ellos medio de escapar. Pero en medio de las org\u00edas y el triunfo de aqu\u00e9llos, se oir\u00e1 el estruendo ensordecedor del trueno m\u00e1s formidable. Los cielos se habr\u00e1n ennegrecido, y estar\u00e1n iluminados \u00fanicamente por la deslumbrante y terrible gloria del cielo, cuando Dios deje o\u00edr su voz desde su santa morada.<\/p>\n\n\n\n<p>-316-<\/p>\n\n\n\n<p>Los cimientos de la tierra temblar\u00e1n; los edificios vacilar\u00e1n y caer\u00e1n con espantoso fragor. El mar hervir\u00e1 como una olla, y toda la tierra ser\u00e1 terriblemente conmovida. El cautiverio de los justos se cambiar\u00e1, y con suave y solemne susurro se dir\u00e1n unos a otros: \u201cSomos librados; es la voz de Dios\u201d. Con solemne asombro escuchar\u00e1n las palabras de la voz. Los malos oir\u00e1n, pero no entender\u00e1n las palabras de la voz de Dios. Temer\u00e1n y temblar\u00e1n, mientras que los santos se regocijar\u00e1n. Satan\u00e1s y sus \u00e1ngeles, y los hombres perversos, que hab\u00edan estado regocij\u00e1ndose porque el pueblo de Dios estaba en su poder y pod\u00edan raerlo de la faz de la tierra, presenciar\u00e1n la gloria conferida a aquellos que honraron la santa ley de Dios. Ver\u00e1n c\u00f3mo el rostro de los justos estar\u00e1 iluminado y reflejar\u00e1 la imagen de Jes\u00fas. Los que estaban tan deseosos de destruir a los santos, no podr\u00e1n soportar la gloria que descansar\u00e1 sobre los que habr\u00e1n sido libertados, y caer\u00e1n como muertos al suelo. Satan\u00e1s y los malos \u00e1ngeles huir\u00e1n de la presencia de los santos glorificados. Habr\u00e1n perdido para siempre el poder de molestarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>-317-<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">N\u00famero 9\u2014Testimonio para la iglesia<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La rebeli\u00f3n*<\/h3>\n\n\n\n<p>El terrible estado en que se encuentra nuestra naci\u00f3n exige profunda humildad de parte del pueblo de Dios. La pregunta supremamente importante que debiera preocupar a todos es: \u201c\u00bfEstoy preparado para el d\u00eda de Dios? \u00bfPodr\u00e9 soportar la prueba que me espera?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Vi que Dios est\u00e1 purificando y probando a su pueblo. Lo refinar\u00e1 como se hace con el oro, hasta que la escoria quede consumida y su imagen pueda reflejarse en ellos. No todos manifiestan un esp\u00edritu de abnegaci\u00f3n ni la disposici\u00f3n a soportar dificultades y a sufrir por amor a la verdad, que es lo que Dios requiere. Sus voluntades no han sido subyugadas; no se han consagrado plenamente a Dios y no han buscado otros placeres, sino el placer supremo de hacer su voluntad. Los ministros y el pueblo carecen de espiritualidad y de verdadera piedad. Ser\u00e1 sacudido todo lo que pueda serlo. El pueblo de Dios pasar\u00e1 por grandes pruebas, y todos deben afianzarse, arraigarse y consolidarse en la verdad, porque si no lo hacen, ciertamente resbalar\u00e1n. Si Dios reconforta y alimenta el alma con su presencia inspiradora, podr\u00e1n resistir aunque el camino sea tenebroso y est\u00e9 cubierto de espinas. Las tinieblas pronto se disipar\u00e1n y la luz aut\u00e9ntica brillar\u00e1 para siempre. Se me llam\u00f3 la atenci\u00f3n a Isa\u00edas 58; 59:1-15 y Jerem\u00edas 14:10-12, como una descripci\u00f3n de la condici\u00f3n actual de nuestra naci\u00f3n. Los habitantes de este pa\u00eds se han olvidado de Dios, han elegido otros dioses y seguido sus propios caminos corrompidos hasta que Dios se ha apartado de ellos. Los moradores de la tierra han pisoteado la ley de Dios y quebrantado su pacto eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me hizo ver el revuelo causado entre nuestro pueblo por el art\u00edculo titulado \u201cLa Naci\u00f3n\u201d, publicado en la Review. Algunos lo entendieron en una forma distinta. Las sencillas declaraciones fueron tergiversadas para hacerles decir lo que no hab\u00eda sido la intenci\u00f3n del autor. El hab\u00eda presentado la luz mejor que ten\u00eda en ese momento. Era necesario decir algo. La atenci\u00f3n de muchos se hab\u00eda vuelto hacia los observadores del s\u00e1bado, porque \u00e9stos no manifestaban gran inter\u00e9s en la guerra y no se hab\u00edan ofrecido como soldados voluntarios. En algunos lugares se consideraba que simpatizaban con los rebeldes del Sur. Hab\u00eda llegado el momento de dar a conocer nuestros verdaderos sentimientos con respecto a la esclavitud y la rebeli\u00f3n de los Estados sure\u00f1os. Era necesario actuar con sabidur\u00eda para desvanecer las sospechas suscitadas contra los observadores del s\u00e1bado. Hab\u00eda que obrar con mucha precauci\u00f3n. \u201cSi es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres\u201d. Romanos 12:18. Podemos obedecer esta amonestaci\u00f3n sin sacrificar ning\u00fan principio de nuestra fe. Satan\u00e1s y su hueste est\u00e1n en guerra con los observadores de los mandamientos, y har\u00e1n todo lo posible para ponerlos en situaciones angustiosas. No debieran ellos mismos crearse problemas debido a su falta de discreci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>-318-<\/p>\n\n\n\n<p>Se me mostr\u00f3 que algunos hab\u00edan actuado con mucha indiscreci\u00f3n con respecto al art\u00edculo mencionado. No concordaba en todo sentido con sus puntos de vista personales, y en lugar de analizarlo calmadamente y de considerar todas sus conexiones, se inquietaron, se acaloraron y algunos tomaron la pluma y llegaron a la ligera a conclusiones que no resist\u00edan un examen serio. Algunos fueron inconsecuentes e irrazonables. Hicieron precisamente lo que Satan\u00e1s los instaba a realizar, es decir, pusieron en pr\u00e1ctica sus propios sentimientos de rebeli\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Estado de Iowa llevaron las cosas a un extremo y se introdujeron en el fanatismo. Confundieron el celo y el fanatismo con la justicia. En lugar de ser guiados por la raz\u00f3n y el sano juicio, permitieron que sus sentimientos tomaran la delantera. Estaban dispuestos a convertirse en m\u00e1rtires por su fe. \u00bfLos condujeron a Dios todos esos sentimientos? \u00bfO los indujeron a caminar con m\u00e1s humildad delante de \u00e9l? \u00bfLos condujeron a confiar en su poder para librarlos de la posici\u00f3n aflictiva en que podr\u00edan encontrarse? \u00a1Oh, no! En lugar de elevar sus peticiones al Dios del cielo y de confiar \u00fanicamente en su poder, las hicieron a la legislatura y fueron rechazados. Revelaron su debilidad y expusieron su falta de fe. Todo esto sirvi\u00f3 \u00fanicamente para llamar la atenci\u00f3n sobre el grupo especial de observadores del s\u00e1bado y exponerlos a ser arrinconados en lugares dif\u00edciles por quienes no sent\u00edan ninguna simpat\u00eda por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>-319-<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos han estado a la expectativa, listos para criticar y quejarse ante cualquier sugerencia que se haga. Pero pocos han tenido sabidur\u00eda en estos tiempos dif\u00edciles para pensar sin prejuicio y decir claramente lo que se deb\u00eda hacer. Vi que los que hab\u00edan estado dispuestos a hablar en forma tan decidida oponi\u00e9ndose a obedecer a la conscripci\u00f3n, no comprenden el tema del que est\u00e1n hablando. Si en realidad los reclutaran para el ej\u00e9rcito, y si ellos rehusaran obedecer, y fueran amenazados con encarcelamiento, tortura o muerte, entonces se acobardar\u00edan y descubrir\u00edan que no se hab\u00edan preparado para tal emergencia. No podr\u00edan soportar la prueba de su fe. Lo que pensaban que era fe, era tan s\u00f3lo presunci\u00f3n fan\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que est\u00e1n mejor preparados para sacrificar aun la vida, si fuere necesario, antes que colocarse en una situaci\u00f3n en la que no pudieran obedecer a Dios, son los que tienen menos que decir. Estos no har\u00edan alardes. Sentir\u00edan profundamente y meditar\u00edan mucho, y sus fervientes oraciones ascender\u00edan al cielo en busca de sabidur\u00eda para obrar y gracia para soportar. Los que piensan que en el temor de Dios no pueden comprometerse a conciencia en esta guerra, manifestar\u00edan mucha calma, y cuando se les preguntara declarar\u00edan simplemente lo que est\u00e1n obligados a decir a fin de satisfacer al que interroga, y luego dar\u00edan a entender que no simpatizan con la rebeli\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En las filas de los observadores del s\u00e1bado hay unos pocos que simpatizan con los due\u00f1os de esclavos. Cuando abrazaron la verdad no dejaron atr\u00e1s todos los errores que debieran haber abandonado. Necesitan beber con m\u00e1s abundancia de la fuente purificadora de la verdad. Algunos han tra\u00eddo consigo sus antiguos prejuicios pol\u00edticos, que no armonizan con los principios de la verdad. Sostienen que el esclavo es propiedad de su amo, y que no debieran quit\u00e1rselo. Clasifican a los esclavos con el ganado y dicen que es perjudicar al due\u00f1o quitarle sus esclavos, tanto como se lo perjudicar\u00eda priv\u00e1ndolo de su ganado. Se me mostr\u00f3 que no ten\u00eda importancia la suma que el amo hab\u00eda pagado por la carne humana y las almas de los hombres; Dios no les da t\u00edtulo sobre las almas humanas, de modo que no tienen derecho a mantenerlos como propiedad suya. Cristo muri\u00f3 por toda la humanidad, sean blancos o negros. Dios ha creado al hombre un ser humano libre, ya sea blanco o negro. La instituci\u00f3n de la esclavitud invalida esto y permite al hombre ejercer sobre sus semejantes un poder que Dios nunca le concedi\u00f3, y que pertenece \u00fanicamente a Dios. El due\u00f1o de los esclavos se ha atrevido a asumir la responsabilidad de Dios sobre sus esclavos, y en conformidad con eso ser\u00e1 tenido por responsable de los pecados, la ignorancia y el vicio del esclavo. Ser\u00e1 llamado a rendir cuentas del poder que ha ejercido sobre el esclavo. La raza de color es propiedad de Dios; \u00fanicamente su Hacedor es su amo, y los que se han atrevido a encadenar el cuerpo y el alma del esclavo, manteni\u00e9ndolo en estado de degradaci\u00f3n como las bestias, tendr\u00e1n su pago. La ira de Dios ha dormitado, pero despertar\u00e1 y se derramar\u00e1 sin mezcla de misericordia.<\/p>\n\n\n\n<p>-320-<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos han sido tan indiscretos que han llegado a ventilar sus principios en favor de la esclavitud, principios que no se han originado en el cielo, sino que proceden del dominio de Satan\u00e1s. Estos esp\u00edritus inquietos hablan y obran de tal modo que acarrean oprobio sobre la causa de Dios. A continuaci\u00f3n transcribir\u00e9 una copia de una carta que escrib\u00ed al Hno. A., del condado de Oswego, Nueva York:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe me mostraron algunas cosas con respecto a usted. Vi que estaba enga\u00f1ado con respecto a s\u00ed mismo. Ha dado ocasi\u00f3n para que los enemigos de nuestra fe blasfemaran y criticaran a los observadores del s\u00e1bado. Debido a su proceder indiscreto, usted ha cerrado los o\u00eddos de algunos que habr\u00edan escuchado la verdad. Vi que debi\u00e9ramos ser prudentes como serpientes y sencillos como palomas. Usted no ha manifestado ni la sabidur\u00eda de la serpiente ni la sencillez de la paloma.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSatan\u00e1s fue el primer y gran caudillo en rebeli\u00f3n. Dios est\u00e1 castigando a los del Norte, porque han soportado durante tanto tiempo la existencia del detestable pecado de la esclavitud; porque ante la vista del Cielo es un pecado de la tonalidad m\u00e1s oscura. Dios no est\u00e1 con los del Sur, y los castigar\u00e1 terriblemente al final. Satan\u00e1s es el instigador de la rebeli\u00f3n. Vi que usted. Hno. A, ha permitido que sus principios pol\u00edticos destruyan su juicio y su amor por la verdad. Estos est\u00e1n desarraigando de su coraz\u00f3n la verdadera piedad. Usted nunca ha considerado la esclavitud en su verdadera luz, y sus conceptos acerca de este asunto lo han arrojado en el bando de la rebeli\u00f3n, que fue originada por Satan\u00e1s y su hueste. Sus puntos de vista sobre la esclavitud no pueden armonizar con las verdades sagradas tan importantes para este tiempo. Usted debe abandonar sus puntos de vista o la verdad. Ambos no pueden coexistir en el mismo coraz\u00f3n, porque est\u00e1n en guerra el uno con el otro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Otros se disgustaban de seguir con quienes tan afanosamente buscaban esa corona, y recelando de los peligros que implicaba, se apartaban de ella para ir en busca de la celestial. El aspecto de \u00e9stos se transmutaba muy pronto de tinieblas a luz y de melancol\u00eda a placidez y santo j\u00fabilo.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5311,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5310","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5310","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5310"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5310\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5312,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5310\/revisions\/5312"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5311"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5310"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5310"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5310"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}