{"id":5389,"date":"2020-12-16T07:54:47","date_gmt":"2020-12-16T07:54:47","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5389"},"modified":"2020-12-16T07:54:49","modified_gmt":"2020-12-16T07:54:49","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-418-425-dia-047","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2020\/12\/16\/testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-418-425-dia-047\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 1,  p. 418-425, d\u00eda 047"},"content":{"rendered":"\n<p>Los ministros no debieran utilizar la adulaci\u00f3n ni hacer acepci\u00f3n de personas. Siempre ha existido, y todav\u00eda existe, gran peligro de equivocarse en esto, de hacer una peque\u00f1a diferencia con los ricos, o adularlos tribut\u00e1ndoles atenciones especiales, si es que no se usan palabras. Existe el peligro de \u201cadmirar la personalidad de los hombres\u201d con fines de ganancia, pero al hacerlo se ponen en peligro sus intereses eternos. El ministro puede ser el favorito especial de alg\u00fan hombre rico, y \u00e9ste puede ser muy liberal con \u00e9l; eso complace al ministro y \u00e9ste a su vez derrama alabanzas sobre la benevolencia de su donante. Es posible que su nombre aparezca impreso, y sin embargo ese donante liberal puede ser totalmente indigno del cr\u00e9dito que se le tributa. Su liberalidad no surgi\u00f3 de un profundo principio viviente que lo induc\u00eda a hacer el bien con su dinero, a hacer progresar la causa de Dios porque la apreciaba, sino que proced\u00eda de alg\u00fan motivo ego\u00edsta, del deseo de ser considerado liberal. Puede haber dado en forma impulsiva sin que su liberalidad tuviera arraigo profundo en principios. Puede haberse sentido enternecido al escuchar una verdad conmovedora, la cual afloj\u00f3 moment\u00e1neamente los cordones de su bolsa; y sin embargo su liberalidad carec\u00eda de profundidad de motivaci\u00f3n. Da en forma irregular y su bolsa se abre espasm\u00f3dicamente y se cierra con seguridad en la misma forma. No merece alabanza alguna, porque es, en todo el sentido de la palabra, un hombre taca\u00f1o, y a menos que se convierta totalmente, con su bolsa y todo, oir\u00e1 la avergonzante denuncia: \u201c\u00a1Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendr\u00e1n. Vuestras riquezas est\u00e1n podridas, y vuestras ropas est\u00e1n comidas de polilla\u201d. Santiago 5:1. Estas personas finalmente despertar\u00e1n de su horrible autoenga\u00f1o. Aquellos que alabaron su liberalidad espasm\u00f3dica ayudaron a Satan\u00e1s a enga\u00f1arlos y hacerles pensar que eran muy dadivosos, muy sacrificados, cuando en realidad desconoc\u00edan los rudimentos de la liberalidad y la abnegaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos hombres y mujeres se convencen a s\u00ed mismos de que no consideran las cosas de este mundo de gran valor, sino que alaban la verdad y su progreso m\u00e1s que cualquier ganancia mundanal. Muchos despertar\u00e1n finalmente y descubrir\u00e1n que fueron enga\u00f1ados. Puede ser que una vez apreciaron la verdad, y los tesoros terrenales comparados con la verdad pueden haberles parecido sin valor; pero despu\u00e9s de un tiempo, a medida que aumentaba su tesoro terrenal, se tornaron menos piadosos. Aunque tienen suficiente para vivir bien, todas sus acciones demuestran que distan mucho de estar satisfechos. Sus obras dan testimonio de que sus corazones est\u00e1n envueltos en sus riquezas terrenales. Ganancia, ganancia es su contrase\u00f1a. Todos los miembros de su familia trabajan para lograr ese objetivo. Apenas dejan alg\u00fan tiempo para dedicarlo a los ejercicios devocionales o la oraci\u00f3n. Trabajan desde la ma\u00f1ana hasta la noche. Mujeres enfermas y ni\u00f1os d\u00e9biles estimulan su extenuada ambici\u00f3n y utilizan la vitalidad y fuerza que poseen para alcanzar su objetivo, para ganar un poquito, para hacer un poquito m\u00e1s de dinero. Se encomian a s\u00ed mismos diciendo que lo est\u00e1n haciendo para ayudar a la causa de Dios. \u00a1Terrible enga\u00f1o! Satan\u00e1s mira y se r\u00ede, porque sabe que est\u00e1n vendiendo alma y cuerpo por sus deseos de obtener ganancias. Presentan continuamente d\u00e9biles excusas por venderse de ese modo para obtener ganancia. El dios de este mundo los ha enceguecido. Cristo los compr\u00f3 con su propia sangre; pero roban a Cristo, roban a Dios, se destrozan y son casi in\u00fatiles para la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>-419-<\/p>\n\n\n\n<p>Dedican s\u00f3lo poco tiempo al mejoramiento de la mente y a disfrutar en la sociedad y la familia. Son de escaso beneficio para los dem\u00e1s. Sus vidas son un terrible error. Los que abusan de s\u00ed mismos sienten que su vida de trabajo incansable merece alabanza. Se est\u00e1n destruyendo a s\u00ed mismos por su trabajo presuntuoso. Est\u00e1n perjudicando el templo de Dios al violar continuamente las leyes de su ser por medio del trabajo excesivo, y piensan que es una virtud. Cuando Dios les pida cuentas, cuando les pida los talentos que les prest\u00f3, con intereses, \u00bfqu\u00e9 dir\u00e1n? \u00bfQu\u00e9 excusa presentar\u00e1n? Si fueran paganos que no saben nada del Dios viviente, y si su celo ciego e id\u00f3latra los hiciera arrojarse bajo el carro de Krishna [como hacen algunos adoradores hind\u00faes], sus casos ser\u00edan m\u00e1s tolerables. Pero ten\u00edan la luz, hab\u00edan recibido una advertencia tras otra para que mantuvieran sus cuerpos, que Dios llama su templo, en el estado m\u00e1s saludable posible a fin de glorificarlo en sus cuerpos y esp\u00edritus, que le pertenecen. Despreciaron las ense\u00f1anzas de Cristo: \u201cNo os hag\u00e1is tesoros en la tierra, donde la polilla y el or\u00edn corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haced tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el or\u00edn corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde est\u00e9 vuestro tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n vuestro coraz\u00f3n\u201d. Mateo 6:19-21. Dejan que las preocupaciones mundanas los enreden. \u201cPorque los que quieren enriquecerse caen en tentaci\u00f3n y lazo, y en muchas codicias necias y da\u00f1osas, que hunden a los hombres en destrucci\u00f3n y perdici\u00f3n\u201d. 1 Timoteo 6:9. Adoran su tesoro terrenal, as\u00ed como el pagano ignorante adora a los \u00eddolos.<\/p>\n\n\n\n<p>-420-<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos se hacen la ilusi\u00f3n de que su deseo de obtener ganancias es para ayudar la causa de Dios. Algunos prometen que cuando hayan ganado cierta cantidad, entonces har\u00e1n bien con ese dinero y promover\u00e1n la causa de la verdad presente. Pero una vez alcanzado ese objetivo no est\u00e1n m\u00e1s dispuestos a ayudar la causa que antes. Luego vuelven a prometer que despu\u00e9s que compren esa casa deseable o un terreno y lo paguen, entonces har\u00e1n mucho con su dinero para promover la obra de Dios. Pero una vez logrado el anhelo de su coraz\u00f3n, est\u00e1n mucho menos dispuestos que en los d\u00edas de su pobreza a contribuir al adelanto de la obra de Dios. \u201cLa que cay\u00f3 entre espinos, \u00e9stos son los que oyen, pero y\u00e9ndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto\u201d. Mateo 8:14. El enga\u00f1o de las riquezas los conduce, paso a paso, hasta que pierden el amor por la verdad, y sin embargo contin\u00faan haci\u00e9ndose la ilusi\u00f3n de que creen en ella. Aman el mundo y las cosas que est\u00e1n en el mundo, pero el amor a Dios o a la verdad no est\u00e1 en ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el fin de ganar algo de dinero, muchos disponen sus negocios de tal manera que necesariamente imponen mucho trabajo duro a los que trabajan al aire libre y sobre sus familiares que lo hacen en la casa. Los huesos, m\u00fasculos y cerebros de todos son recargados en extremo; deben realizar una gran cantidad de trabajo, y la excusa es que deben llevar a cabo todo lo que puedan hacer porque en caso contrario habr\u00e1 p\u00e9rdida, algo se malograr\u00e1. Hay que ahorrar en todo, no importa cu\u00e1les sean las consecuencias. \u00bfQu\u00e9 han ganado los que proceden de este modo? Tal vez han conseguido mantener su capital y acrecentarlo. Pero por otra parte, \u00bfqu\u00e9 han perdido? Su capital de la salud, que es inapreciable tanto para los pobres como para los ricos, ha estado disminuyendo constantemente. La madre y los hijos han hecho giros repetidos sobre su cuenta de la salud, pensando que ese gasto extravagante nunca agotar\u00eda el capital, hasta que finalmente quedan sorprendidos al constatar que su vigor vital se ha agotado. No ha quedado nada para usar en caso de emergencia. La dulzura y felicidad de la vida son amargadas por intensos dolores y noches de insomnio. Ha desaparecido el vigor f\u00edsico y mental. El esposo y padre, que por amor a las ganancias dispuso insensatamente sus asuntos comerciales, aunque fuera con la plena aprobaci\u00f3n de la esposa y madre, como resultado puede tener que sepultar a la madre y a uno o m\u00e1s hijos. La salud y la vida fueron sacrificadas por amor al dinero. \u201cPorque la ra\u00edz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores\u201d. 1 Timoteo 6:10.<\/p>\n\n\n\n<p>-421-<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una importante obra que los observadores del s\u00e1bado deben realizar. Sus ojos deben ser abiertos para que vean la verdadera condici\u00f3n en que se encuentran, y adem\u00e1s deben ser celosos y arrepentirse, porque si no lo hacen perder\u00e1n la vida eterna. El esp\u00edritu del mundo se ha posesionado de ellos, y han ca\u00eddo cautivos de los poderes de las tinieblas. No prestan atenci\u00f3n a la exhortaci\u00f3n del ap\u00f3stol Pablo: \u201cNo os conform\u00e9is a este siglo, sino transformaos por medio de la renovaci\u00f3n de vuestro entendimiento para que comprob\u00e9is cu\u00e1l sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta\u201d. Romanos 12:2. Un esp\u00edritu mundano, codicioso y ego\u00edsta predomina en la vida de muchos. Quienes lo poseen s\u00f3lo buscan lo que satisface sus intereses personales. El hombre rico ego\u00edsta no se interesa en las cosas de sus vecinos, a menos que sea para descubrir c\u00f3mo puede beneficiarse perjudic\u00e1ndolos. Los aspectos nobles y piadosos se dejan de lado y se sacrifican en aras de los intereses ego\u00edstas. El amor al dinero es la ra\u00edz de todos los males. Enceguece la visi\u00f3n e impide que la gente discierna sus obligaciones a Dios o al pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos se consideran muy generosos porque a veces dan con abundancia a los ministros y para el progreso de la verdad. Pero estos hombres supuestamente liberales son mezquinos en sus transacciones y est\u00e1n listos a sacar ventaja de los dem\u00e1s. Tienen abundancia de las cosas de este mundo, y esto coloca sobre ellos grandes responsabilidades como administradores de Dios. Pero cuando tratan con un hermano pobre que se gana la vida trabajando diligentemente, son exigentes y le extraen hasta el \u00faltimo centavo. El hombre pobre saca la peor parte. El hombre rico exigente y astuto, en lugar de favorecer a su hermano pobre, toma toda la ventaja posible y acrecienta su riqueza acumulada mediante el infortunio del otro. Se enorgullece de su perspicacia, pero con su riqueza est\u00e1 amontonando sobre s\u00ed mismo una pesada maldici\u00f3n y colocando piedras de tropiezo en el camino de su hermano. Con su vileza y taca\u00f1er\u00eda est\u00e1 limitando su capacidad de beneficiarlo con su influencia religiosa. Todo eso permanece en la memoria de aquel hermano pobre, y las acciones m\u00e1s fervientes y sus testimonios en apariencia llenos de fervor procedentes de los labios de su hermano rico, producir\u00e1n \u00fanicamente una influencia apesadumbradora y odiosa. Lo considera hip\u00f3crita; surge as\u00ed una ra\u00edz de amargura que contamina a muchos. El hombre pobre no puede olvidar la forma como el rico se aprovech\u00f3 de \u00e9l; tampoco puede olvidar que fue empujado hacia situaciones dif\u00edciles porque estaba dispuesto a llevar cargas, mientras que el hermano rico siempre tuvo a flor de labios una disculpa para no poner el hombro bajo la carga. Pero el hombre pobre puede estar tan imbuido con el esp\u00edritu de Cristo que perdona los abusos de su hermano rico.<\/p>\n\n\n\n<p>-422-<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente que la dadivosidad noble y desinteresada se encuentra pocas veces entre los ricos. En su ambici\u00f3n por las riquezas se desentienden de las necesidades de la gente. No pueden ver ni sentir la condici\u00f3n miserable e inhumana en que viven sus hermanos pobres, quienes posiblemente han trabajado tan duramente como ellos mismos. Dicen lo mismo que Ca\u00edn: \u201c\u00bfSoy yo acaso guarda de mi hermano?\u201d \u201cHe trabajado duramente para conseguir lo que tengo, as\u00ed que debo conservarlo\u201d. En lugar de orar: \u201cAy\u00fadame a sentir la desgracia de mi hermano\u201d, su preocupaci\u00f3n constante es olvidar que \u00e9ste tiene desgracias y derecho a su simpat\u00eda y liberalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos observadores del s\u00e1bado que son ricos son culpables de abusar con los pobres. \u00bfPiensan ellos que Dios no ve sus peque\u00f1os actos de mezquindad? Si pudieran ser abiertos sus ojos ver\u00edan que un \u00e1ngel los sigue a todas partes anotando fielmente todas sus acciones en sus hogares y en sus lugares de trabajo. El Testigo Fiel sabe lo que hacen y declara: \u201cConozco tus obras\u201d. Cuando vi este esp\u00edritu de fraude, de astucia y mezquindad que se advierte entre algunos observadores del s\u00e1bado, llor\u00e9 con angustia de esp\u00edritu. Este gran mal, esta terrible maldici\u00f3n est\u00e1 envolviendo a algunos del Israel de Dios en estos \u00faltimos d\u00edas, convirti\u00e9ndolos en personas detestables hasta para los incr\u00e9dulos que poseen un esp\u00edritu noble. Este es el pueblo que declara que est\u00e1 esperando la venida del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay hermanos pobres que no est\u00e1n libres de tentaci\u00f3n. Son malos administradores, carecen de sabio juicio, desean obtener recursos sin pasar por el lento proceso de trabajo perseverante. Algunos tienen tanta prisa por mejorar su condici\u00f3n que se dedican a diversas empresas sin consultar a personas de buen juicio y experiencia. Sus expectativas pocas veces se convierten en realidad; pierden en lugar de ganar, y entonces surgen tentaciones y la tendencia a envidiar a los ricos. Quieren definidamente beneficiarse con las riquezas de sus hermanos y se exasperan porque no lo consiguen. Pero no son dignos de recibir ayuda especial. Poseen evidencia de que sus esfuerzos han sido dispersos e irregulares. Han sido inconstantes en sus negocios y han estado llenos de ansiedad y preocupaciones, lo cual produce escasas ganancias. Esas personas debieran escuchar el consejo de quienes tienen experiencia. Pero con frecuencia son los \u00faltimos en buscar consejo. Piensan que tienen un juicio superior, de modo que no quieren que nadie les ense\u00f1e.<\/p>\n\n\n\n<p>-423-<\/p>\n\n\n\n<p>Estos suelen ser los mismos que son enga\u00f1ados por esos ingeniosos y astutos traficantes en derechos de patentes, cuyo \u00e9xito depende de la pr\u00e1ctica del arte de enga\u00f1ar. Estos hermanos deben aprender que nunca debieran confiar en esa clase de mercaderes. Pero los hermanos son cr\u00e9dulos con respecto a las mismas cosas que debieran sospechar y evitar. No practican la instrucci\u00f3n que el ap\u00f3stol Pablo dio a Timoteo: \u201cPero gran ganancia es la piedad acompa\u00f1ada de contentamiento\u201d. \u201cAs\u00ed que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto\u201d. 1 Timoteo 6:6, 8. No dejemos que los pobres piensen que los ricos son los \u00fanicos que son codiciosos. Mientras los ricos retienen lo que poseen con una actitud de codicia, y procuran obtener m\u00e1s a\u00fan, los pobres corren grave peligro de codiciar las riquezas del rico. En nuestro pa\u00eds donde reina la abundancia, en realidad hay muy pocos que son verdaderamente pobres hasta el punto de necesitar ayuda. Si obraran en forma adecuada, en casi todos los casos podr\u00edan elevarse por encima de la necesidad. Mi exhortaci\u00f3n para los ricos es: \u201cTratad liberalmente con vuestros hermanos pobres, y utilizad vuestros recursos para promover la causa de Dios. Los pobres dignos de ayuda, los que caen en la pobreza a causa del infortunio o la enfermedad, merecen vuestro cuidado y ayuda especial. \u201cFinalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, am\u00e1ndoos fraternalmente, misericordiosos, amigables\u201d. 1 Pedro 3:8.<\/p>\n\n\n\n<p>Hombres y mujeres que profes\u00e1is santidad y esper\u00e1is la traslaci\u00f3n al cielo sin ver la muerte, os amonesto a ser menos codiciosos de ganancias, menos preocupados de vosotros mismos. Redimid vuestra piadosa virilidad, vuestra noble femineidad, por medio de actos nobles de dadivosidad desinteresada. Despreciad sinceramente vuestro anterior esp\u00edritu de avaricia y recuperad la verdadera nobleza de alma. Seg\u00fan lo que Dios me ha mostrado, a menos que os arrepint\u00e1is de todo coraz\u00f3n, Cristo os vomitar\u00e1 de su boca. Los adventistas observadores del s\u00e1bado pretenden ser seguidores de Cristo, pero las obras de muchos de ellos desmienten su profesi\u00f3n. \u201cPor sus frutos los conocer\u00e9is\u201d. No todo el que me dice: Se\u00f1or, Se\u00f1or, entrar\u00e1 en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d. Mateo 7:16, 21.<\/p>\n\n\n\n<p>-424-<\/p>\n\n\n\n<p>Hago un llamamiento a todos los que profesan creer en la verdad, a considerar el car\u00e1cter y la vida del Hijo de Dios. El es nuestro ejemplo. Su vida se caracteriz\u00f3 por su dadivosidad desinteresada. Las aflicciones humanas siempre lo conmovieron. Anduvo haciendo el bien. No existi\u00f3 un solo acto ego\u00edsta en toda su vida. Su amor por la humanidad ca\u00edda, su deseo de salvar a la gente, eran tan grandes que tom\u00f3 sobre s\u00ed la ira de su Padre y consinti\u00f3 en sufrir la penalidad de aquella transgresi\u00f3n que hundi\u00f3 al hombre culpable en la degradaci\u00f3n. Llev\u00f3 los pecados de la humanidad en su propio cuerpo. \u201cAl que no conoci\u00f3 pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fu\u00e9semos hechos justicia de Dios en \u00e9l\u201d. 2 Corintios 5:21.<\/p>\n\n\n\n<p>La aut\u00e9ntica generosidad con frecuencia es destruida por la prosperidad y las riquezas. Hombres y mujeres que pasan por situaciones de adversidad o que se encuentran en un estado de humilde pobreza a veces manifiestan un amor muy grande por la verdad e inter\u00e9s especial por la prosperidad de la causa de Dios y por la salvaci\u00f3n de otras personas, y dicen lo que har\u00edan si tan s\u00f3lo contaran con los recursos necesarios. Dios con frecuencia prueba a estas personas; las prospera, las bendice en sus empresas con m\u00e1s abundancia de la que ellos mismos esperaban. Pero sus corazones son enga\u00f1osos. Sus buenas intenciones y promesas son inestables como la arena que corre. Cuanto m\u00e1s tienen, m\u00e1s desean. Cuanto m\u00e1s prosperan, tanto m\u00e1s ansiosos de obtener ganancias se ponen. Algunos de \u00e9stos, que en sus d\u00edas de pobreza hasta fueron dadivosos, despu\u00e9s se tornan taca\u00f1os y exigentes. El dinero se convierte en su dios. Se deleitan en el poder que el dinero les proporciona, en el honor que reciben a causa de \u00e9l. El \u00e1ngel dijo: \u201cAdvierte c\u00f3mo soportan la prueba. Observa el desarrollo del car\u00e1cter bajo la influencia de las riquezas\u201d. Algunos eran opresivos con los pobres necesitados y contrataban sus servicios por el salario m\u00e1s bajo. Eran opresivos porque el dinero era poder para ellos. Vi que el ojo de Dios los observaba. Se hab\u00edan enga\u00f1ado. \u201cHe aqu\u00ed yo vengo pronto, y mi galard\u00f3n conmigo, para recompensar a cada uno seg\u00fan sea su obra\u201d. Apocalipsis 22:12.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas personas ricas no dejan de dar para el ministerio. Practican su dadivosidad sistem\u00e1tica con exactitud y se enorgullecen de su puntualidad y generosidad, y piensan que all\u00ed termina su deber. Est\u00e1 bien que sean dadivosos, pero su deber no concluye ah\u00ed. Dios tiene derechos sobre ellos, que no comprenden; la sociedad tiene derechos sobre ellos y sus semejantes tambi\u00e9n los tienen; cada miembro de su familia tiene derechos sobre ellos. Todos estos derechos deben ser considerados, y no hay que desestimar ni descuidar ni uno solo. Algunas personas dan para el ministerio y dan a la tesorer\u00eda casi con tanta satisfacci\u00f3n como si eso les abriera las puertas del cielo. Algunos piensan que no pueden hacer nada para ayudar la causa de Dios a menos que tengan constantemente cuantiosas ganancias. Creen que por ning\u00fan motivo deben tocar el capital. Si nuestro Salvador les dirigiera las mismas palabras que habl\u00f3 a cierto dirigente: \u201cAnda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendr\u00e1s tesoro en el cielo; y ven y s\u00edgueme\u201d (Mateo 19:21), se ir\u00edan entristecidos porque elegir\u00edan, como lo hizo \u00e9l, retener sus \u00eddolos, sus riquezas, antes que desprenderse de ellas para asegurar un tesoro en el cielo. El dirigente afirm\u00f3 que hab\u00eda guardado todos los mandamientos de Dios desde su juventud, y confiado en su fidelidad y justicia, y pensando que era perfecto, pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s me falta?\u201d Jes\u00fas de inmediato deshizo su sentido de seguridad al referirse a sus \u00eddolos, sus posesiones. Ten\u00eda otros dioses delante del Se\u00f1or, los que consideraba de mayor valor que la vida eterna. Le faltaba el amor supremo a Dios. Lo mismo sucede con algunos que profesan creer en la verdad. Piensan que son perfectos, suponen que nada les falta, cuando en realidad est\u00e1n lejos de la perfecci\u00f3n y est\u00e1n apreciando \u00eddolos que les cerrar\u00e1n las puertas del cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>-425-<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos se compadecen de los esclavos del sur del pa\u00eds porque est\u00e1n obligados a trabajar, mientras la esclavitud existe en sus propias familias. Permiten que las madres y los hijos trabajen desde la ma\u00f1ana hasta la noche; no disfrutan de ning\u00fan momento de recreaci\u00f3n. Les espera una interminable sucesi\u00f3n de trabajos que les son impuestos. Profesan ser seguidores de Cristo, \u00bfpero d\u00f3nde est\u00e1 el tiempo que necesitan para meditar y orar, y obtener alimento para el intelecto, a fin de que la mente, con la que servimos a Dios, no quede enana en su desarrollo? Dios llama a cada uno a que utilice sus talentos que \u00e9l le ha entregado para su gloria, y que los use para ganar a otros. Dios ha colocado sobre nosotros la obligaci\u00f3n de ayudar a otros. Nuestra obra en beneficio de otros no habr\u00e1 quedado terminada hasta que Cristo diga en el cielo: \u201cHecho est\u00e1\u201d. \u201cEl que es injusto, sea injusto todav\u00eda; y el que es inmundo, sea inmundo todav\u00eda; y el que es justo, practique la justicia todav\u00eda; y el que es santo, santif\u00edquese todav\u00eda\u201d Apocalipsis 22:11.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ministros no debieran utilizar la adulaci\u00f3n ni hacer acepci\u00f3n de personas. 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