{"id":5399,"date":"2020-12-21T06:27:25","date_gmt":"2020-12-21T06:27:25","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5399"},"modified":"2020-12-21T06:27:27","modified_gmt":"2020-12-21T06:27:27","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-458-465-dia-052","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2020\/12\/21\/testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-458-465-dia-052\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 458-465, d\u00eda 052"},"content":{"rendered":"\n<p>Se me refiri\u00f3 a N\u00fameros 15:38-41: \u201cHabla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un cord\u00f3n de azul. Y os servir\u00e1 de franja, para que cuando lo ve\u00e1is os acord\u00e9is de todos los mandamientos de Jehov\u00e1, para ponerlos por obra y no mir\u00e9is en pos de vuestro coraz\u00f3n y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituy\u00e1is. Para que os acord\u00e9is, y hag\u00e1is todos mis mandamientos, y se\u00e1is santos a vuestro Dios. Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios, que os saqu\u00e9 de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios\u201d. En este pasaje Dios expresamente orden\u00f3 un arreglo sencillo de vestir para los hijos de Israel a fin de distinguirlos de las naciones id\u00f3latras que los rodeaban. Al mirar su forma peculiar de vestir, deb\u00edan recordar que eran el pueblo observador de los mandamientos de Dios, y que \u00e9l hab\u00eda obrado de manera milagrosa para sacarlos del cautiverio egipcio a fin de servirle, para serle un pueblo santo. No deb\u00edan servir a sus propios deseos, o imitar las naciones id\u00f3latras alrededor de ellos, sino permanecer siendo un pueblo distinto, separado, para que todos los que se fijaran en ellos pudieran decir: Estos son los que Dios sac\u00f3 de la tierra de Egipto, que guardan la ley de los Diez Mandamientos. Tan pronto se ve\u00eda a un israelita, era reconocido como tal porque Dios lo hab\u00eda distinguido como suyo por medios sencillos.<\/p>\n\n\n\n<p>-459-<\/p>\n\n\n\n<p>La orden dada por Dios a los hijos de Israel de colocar una cinta azul en su vestuario no deb\u00eda tener influencia directa sobre su salud, excepto en la medida en que Dios los bendijera por la obediencia. La cinta mantendr\u00eda en sus mentes el elevado derecho de Dios y les ayudar\u00eda a no mezclarse con otras naciones, uni\u00e9ndose en sus fiestas embriagadoras, y comiendo carne de cerdo y alimentos refinados en detrimento de la salud. Ahora, Dios quiere que su pueblo adopte la reforma en el vestir, no solamente para diferenciarse del mundo como su \u201cpueblo peculiar\u201d, sino porque una reforma en el vestir es esencial para la salud f\u00edsica y mental. El pueblo de Dios ha perdido en mayor grado su peculiaridad y gradualmente ha estado imitando al mundo, y mezcl\u00e1ndose con ellos, hasta llegar a ser como ellos en muchos aspectos. Esto desagrada a Dios. El los conduce como condujo a los hijos del Israel de anta\u00f1o, para que salgan del mundo y olviden sus pr\u00e1cticas id\u00f3latras, no siguiendo sus propios deseos -porque \u00e9stos no est\u00e1n santificados- o sus propios ojos que los han conducido a alejarse de Dios y unirse con el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo debe suceder para que el pueblo de Dios se apoye menos en el mundo. La reforma en el vestir es sencilla y saludable, pero implica una cruz. Le doy gracias a Dios por la cruz y con gozo me inclino para levantarla. Hemos estado tan unidos con el mundo que hemos perdido de vista la cruz y no sufrimos por el amor a Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>No debemos desear inventar algo para fabricar una cruz; pero si Dios nos presenta una cruz, debemos llevarla con alegr\u00eda. Al aceptar la cruz nos distinguimos del mundo que no nos ama y ridiculiza nuestra peculiaridad. Cristo fue odiado por el mundo porque no era del mundo. \u00bfPueden sus seguidores esperar mejor trato que su Maestro? Si en nuestra relaci\u00f3n con el mundo pasamos sin recibir censura o reveses podemos alarmarnos, pues es nuestra conformidad con \u00e9ste que nos hace tan semejantes a \u00e9l, que no hay nada que levante su envidia o malicia; no hay choque de esp\u00edritus. El mundo desprecia la cruz. \u201cPero lejos est\u00e9 de m\u00ed gloriarme, sino en la cruz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a m\u00ed, y yo al mundo\u201d G\u00e1latas 6:14.*<\/p>\n\n\n\n<p>-460-<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conjeturas sobre Battle Creek<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1865 vi que algunos se han sentido libres, por sentimientos envidiosos, de hablar en forma despreciativa de la iglesia de Battle Creek. Algunos ven con sospecha todo lo que sucede all\u00e1 y parecen alegrarse hasta lo sumo, si pueden echar mano de algo para se\u00f1alar en detrimento de Battle Creek. A Dios le desagradan ese esp\u00edritu y manera de actuar. \u00bfDe d\u00f3nde obtienen nuestras iglesias en el exterior su luz y conocimiento de la verdad? Ha sido de los medios que Dios ha dispuesto, los cuales est\u00e1n en Battle Creek. \u00bfQui\u00e9nes llevan el peso de la causa? Son aquellos que trabajan celosamente en Battle Creek. Preocupaciones y pruebas severas caen necesariamente sobre aquellos que est\u00e1n al frente de la batalla m\u00e1s encarnizada; perplejidades y pensamientos agotadores caen sobre quienes se ocupan de hacer decisiones altamente importantes en relaci\u00f3n con la obra de Dios. Los hermanos en el extranjero que no pasan por esto, deber\u00edan sentirse agradecidos y alabar a Dios por haberlos favorecido de esa manera, y deber\u00edan ser los \u00faltimos en sentirse celosos, envidiosos y criticones, diciendo con su actitud: \u201cDilo, y nosotros lo diremos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La iglesia de Battle Creek ha llevado el peso de las asociaciones, las cuales han sido una severa carga sobre casi todo. A consecuencia del exceso en el trabajo, muchos han acarreado sobre s\u00ed mismos debilidad que ha perdurado por muchos meses. Han llevado el peso con alegr\u00eda, pero han sido entristecidos y desanimados por la despiadada indiferencia de algunos y el celo cruel de otros despu\u00e9s de regresar a las varias iglesias a las cuales vinieron. Se hacen comentarios sin pensar -adrede por algunos y descuidadamente por otros- respecto a los que llevan la responsabilidad all\u00e1 y respecto a los que dirigen la obra. Dios ha tomado cuenta de todos estos discursos y el celo y la envidia que los incitaron; se lleva un registro fiel. Muchos agradecen a Dios por la verdad, y entonces dan la vuelta y encuentran faltas en los propios medios que Dios ha dispuesto para hacerlos lo que son o lo que debieran ser. Cu\u00e1nto m\u00e1s agradable ser\u00eda para Dios que ellos actuaran como Aar\u00f3n y Hur y sostuvieran las manos de aquellos que llevan la pesada responsabilidad de la obra en relaci\u00f3n con la causa de Dios. Los murmuradores y los quejumbrosos deben quedarse en casa, donde estar\u00e1n fuera de la tentaci\u00f3n, donde no pueden encontrar alimento para sus celosas, imp\u00edas conjeturas y cr\u00edticas, porque la presencia de los tales es una carga para las reuniones; son nubes sin agua.<\/p>\n\n\n\n<p>-461-<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos que se sienten libres de encontrar faltas y censurar a los instrumentos que Dios ha escogido para realizar una parte importante en esta gran obra final, ser\u00eda mejor que procuraran estar convertidos y tener la mente de Cristo. Que recuerden a los hijos de Israel que estaban listos para encontrar faltas en Mois\u00e9s, a quien Dios orden\u00f3 para dirigir su pueblo a Cana\u00e1n, y para murmurar aun contrar el mismo Dios. Todos estos murmuradores cayeron en el desierto. Es f\u00e1cil rebelarse, f\u00e1cil pelear antes de considerar los asuntos en forma racional y directa y determinar si hay algo contra lo cual hacer guerra. Los hijos de Israel son un ejemplo para nosotros, que vivimos en estos tiempos finales.<\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s f\u00e1cil para muchos dudar y hallar fallas respecto a los asuntos en Battle Creek que decir qu\u00e9 debe hacerse. Algunos hasta se aventurar\u00edan a tomar esta responsabilidad, pero pronto se dar\u00edan cuenta de que son ineficientes en la experiencia y arruinar\u00edan el trabajo. Si estos habladores y criticones se ocuparan en llevar la carga y orar por los obreros, ellos mismos ser\u00edan bendecidos y bendecir\u00edan a otros con su ejemplo piadoso, con su santa influencia y vidas. Es m\u00e1s f\u00e1cil para muchos hablar que orar; los tales carecen de espiritualidad y santidad, y su influencia es una injuria para la causa de Dios. En lugar de sentir que la obra en Battle Creek es suya y que tienen inter\u00e9s en su prosperidad, se colocaban a un lado, m\u00e1s como espectadores, para cuestionar y encontrar faltas. Aquellos que hacen esto son los mismos que carecen de experiencia en esta obra y que han sufrido muy poco por amor a la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El traspaso de las responsabilidades<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los hermanos observadores del s\u00e1bado que traspasan sus responsabilidades de mayordomos a sus esposas, pudiendo hacerlo ellos mismos, no tienen sabidur\u00eda y al hacer esto desagradan a Dios. La responsabilidad de mayordomo del esposo no puede ser traspasada a la esposa. No obstante, esto se trata de realizar con gran perjuicio para ambos. Un esposo creyente algunas veces transfiere su propiedad a su compa\u00f1era no creyente, esperando gratificarla de esa manera, anular su oposici\u00f3n y finalmente inducirla a creer la verdad. Pero esto no es m\u00e1s ni menos que un intento de comprar la paz, o alquilar a la esposa para que crea la verdad. El esposo transfiere a alguien que no simpatiza con la verdad, los recursos que Dios le ha prestado para adelantar su causa; \u00bfqu\u00e9 cuenta rendir\u00e1 tal mayordomo cuando el Gran Maestro requiera lo que es suyo con creces? Padres creyentes a menudo han transferido sus propiedades a sus hijos incr\u00e9dulos, incapacit\u00e1ndose de ese modo para darle a Dios lo que le pertenece. Al actuar as\u00ed, dejan de lado la responsabilidad que Dios ha colocado sobre ellos, y ponen en las filas del enemigo recursos que Dios les ha confiado para que les sean devueltos al ser invertidos en su causa cuando los pida.<\/p>\n\n\n\n<p>-462-<\/p>\n\n\n\n<p>No est\u00e1 en los planes de Dios que los padres que son capaces de administrar sus propios bienes deban ceder el control de ellos, aun a hijos de la misma fe. A menudo, \u00e9stos no poseen tanta devoci\u00f3n a la causa como deber\u00edan, y no han sido ense\u00f1ados en la adversidad y aflicci\u00f3n como para darle alta estima al tesoro celestial y menos al terrenal. Los medios colocados en las manos de los tales llegan a ser grandes males. Es tentarlos a colocar sus afectos en lo terrenal y su confianza en la propiedad, y sentir que no necesitan nada m\u00e1s. Cuando llegan a sus manos medios que no han adquirido por su propio trabajo, rara vez los usan sabiamente.<\/p>\n\n\n\n<p>El esposo que transfiere su propiedad a su esposa le abre una amplia salida de tentaci\u00f3n, sea \u00e9sta creyente o no. Si es creyente y naturalmente taca\u00f1a, inclinada al ego\u00edsmo y a la adquisici\u00f3n de bienes, la lucha para vencer ser\u00e1 mucho m\u00e1s dif\u00edcil con las propiedades de su esposo m\u00e1s las propias. Para ser salva, ella debe vencer todos estos rasgos particulares malos e imitar el car\u00e1cter de su divino Se\u00f1or, buscando la oportunidad de hacer bien a otros, de amarlos como Cristo nos ha amado. Ella deber\u00eda cultivar el precioso don del amor que nuestro Salvador pose\u00eda en tal abundancia. Su vida fue caracterizada por una benevolencia noble y desinteresada. Ni un solo acto ego\u00edsta manch\u00f3 su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Cualesquiera hayan sido los motivos del esposo, \u00e9l ha colocado un terrible tropiezo en la senda de su esposa, estorb\u00e1ndole su esfuerzo para triunfar. Y si el traspaso se hace a los hijos, siguen los mismos mal\u00e9ficos resultados. Dios lee sus motivos. Si es ego\u00edsta y ha hecho el traspaso para ocultar su codicia y escaparse personalmente de realizar cualquier cosa para adelantar la causa, la bendici\u00f3n de Dios ciertamente no le acompa\u00f1ar\u00e1. Dios lee los prop\u00f3sitos e intentos del coraz\u00f3n, y prueba los motivos de los hijos de los hombres. Su advertencia y evidente descontento puede no ser manifestado como en el caso de Anan\u00edas y Safira; no obstante, al final el castigo no ser\u00e1 menor del que les fue infligido. Al tratar de enga\u00f1ar a los hombres, ment\u00edan a Dios. \u201cEl alma que pecare, morir\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>-463-<\/p>\n\n\n\n<p>Los tales no soportar\u00e1n la prueba del juicio con mayor ventaja que el hombre que recibi\u00f3 un talento y lo escondi\u00f3 en la tierra. Cuando se le llam\u00f3 a rendir cuentas, acus\u00f3 a Dios de injusticia: \u201cYo s\u00e9 que eres hombre duro, que siegas donde no has sembrado y recoges donde no has esparcido: Y yo tuve miedo y fu\u00ed y escond\u00ed tu talento en la tierra (donde no fuera beneficiada la causa de Dios con \u00e9ste): He aqu\u00ed, tu talento\u201d. Dios dijo: \u201cQuitadle el talento y dadlo a aquel que tiene diez talentos\u2026 Y al siervo infiel echadlo en las tinieblas de afuera: all\u00ed ser\u00e1 el lloro y el crujir de dientes\u201d. Este hombre tuvo miedo de que el Se\u00f1or se beneficiara con la ganancia de su talento.<\/p>\n\n\n\n<p>Vi que hay muchos que han envuelto su talento en una servilleta y lo han escondido en la tierra. Parecen pensar que cada centavo invertido en la causa de Dios es irrecobrable. Para los que se sienten as\u00ed, as\u00ed es. No recibir\u00e1n premio. Dan renegando, solamente porque se sienten obligados a hacer algo. Dios ama al dador alegre. Los que se precian de poder transferir su responsabilidad a su esposa o hijos son enga\u00f1ados por el enemigo. El traspaso de bienes no mermar\u00e1 su responsabilidad. Son hechos responsables de los medios que Dios ha confiado a su cuidado, y de ninguna manera pueden exceptuarse de esta responsabilidad hasta que sean liberados al devolverle a Dios lo que les hab\u00eda encargado.<\/p>\n\n\n\n<p>El amor al mundo separa de Dios. \u201cSi alguno ama al mundo, el amor del Padre no est\u00e1 en \u00e9l\u201d. Es imposible que alguien discierna la verdad si sus afectos est\u00e1n en el mundo. El mundo se interpone entre ellos y Dios, nublando la visi\u00f3n y entumeciendo las sensibilidades a tal grado que es imposible para ellos discernir cosas sagradas. El Se\u00f1or dice a tales personas: \u201cLimpiad vuestras manos, pecadores, y purificad vuestros corazones, vosotros de doble \u00e1nimo aflig\u00edos, y gemid, y llorad, que vuestra risa se convierta en lamento y vuestro gozo en pesadumbre\u201d. A los que han manchado sus manos con la contaminaci\u00f3n del mundo se les requiere limpiarse de sus manchas. Aquellos que piensan que pueden servir al mundo y todav\u00eda amar a Dios sufren de doblez mental. \u00a1No pueden servir a Dios y a Mamm\u00f3n! Son hombres de doble mentalidad, que aman al mundo y han perdido todo sentido de su obligaci\u00f3n a Dios. Y aun profesan ser seguidores de Cristo. No son ni una cosa ni la otra. Perder\u00e1n este mundo y el venidero a menos que limpien sus manos y purifiquen sus corazones por medio de la obediencia a los puros principios de la verdad. \u201cEl que dice que est\u00e1 en \u00e9l, debe andar como \u00e9l anduvo\u201d. \u201cEn esto es hecho perfecto nuestro amor, que tengamos claridad en el d\u00eda del juicio: porque como \u00e9l es, as\u00ed somos nosotros en este mundo\u201d. \u201cPor esto se nos da abundante gracia y preciosas promesas: para que por ellas se\u00e1is participantes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupci\u00f3n que est\u00e1 en el mundo por la concupiscencia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>-464-<\/p>\n\n\n\n<p>Es la concupiscencia mundanal lo que est\u00e1 destruyendo nuestra piedad. El amor al mundo y las cosas que est\u00e1n en el mundo est\u00e1n separ\u00e1ndonos del Padre. La pasi\u00f3n por las ganancias terrenales est\u00e1 aumentando entre aquellos que profesan estar esperando la pronta aparici\u00f3n de nuestro Salvador. La concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida controlan a\u00fan a los profesos cristianos. Con avaricia concupiscente buscan las cosas del mundo y muchos vender\u00e1n la vida eterna por ganancias no santificadas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La debida observancia del s\u00e1bado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El 25 de diciembre de 1865 se me indic\u00f3 que se ha observado el s\u00e1bado con demasiada negligencia. No ha habido prontitud para cumplir los deberes regulares durante los seis d\u00edas de trabajo que Dios ha dado al hombre, ni cuidado para no usurpar una hora del tiempo santo y sagrado que \u00e9l se ha reservado. No hay negocios humanos que deban ser considerados de suficiente importancia para hacerle a uno transgredir el cuarto precepto de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay casos en los cuales Cristo mismo ha dado permiso para trabajar aun en el s\u00e1bado, como cuando se trata de salvar la vida de hombres o de animales. Pero si violamos la letra del cuarto mandamiento para beneficiarnos desde un punto de vista pecuniario, llegamos a ser violadores del s\u00e1bado y somos culpables de transgredir todos los mandamientos; porque si ofendemos en un punto somos culpables en todos.<\/p>\n\n\n\n<p>-465-<\/p>\n\n\n\n<p>Si, a fin de ahorrar nuestros bienes, violamos el mandamiento expreso de Jehov\u00e1, \u00bfd\u00f3nde nos detendremos? \u00bfD\u00f3nde fijaremos los l\u00edmites? Si transgredimos en un asunto peque\u00f1o, y lo consideramos como si no fuese pecado particular de nuestra parte, la conciencia se endurece, las sensibilidades se embotan, a tal punto que podemos ir m\u00e1s lejos, y realizar bastante trabajo y seguir lisonje\u00e1ndonos de ser observadores del s\u00e1bado cuando, seg\u00fan la norma de Cristo, estamos violando cada uno de los santos preceptos de Dios. Los observadores del s\u00e1bado est\u00e1n en falta al respecto; pero Dios es muy escrupuloso, y todos los que sientan que est\u00e1n ahorrando un poco de tiempo, u obteniendo ventajas por usurpar un poco del tiempo del Se\u00f1or, tarde o temprano sufrir\u00e1n p\u00e9rdida. El no los puede bendecir como le agradar\u00eda hacerlo, porque su nombre es deshonrado por ellos, y sus preceptos menospreciados. La maldici\u00f3n de Dios recae sobre ellos y perder\u00e1n diez o veinte veces m\u00e1s de lo que ganan. \u201c\u00bfRobar\u00e1 el hombre a Dios? Pues vosotros me hab\u00e9is robado\u201d. Malaqu\u00edas 3:8.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios dio al hombre seis d\u00edas en los cuales trabajar para s\u00ed, pero se reserv\u00f3 un d\u00eda en el cual se le ha de honrar especialmente. Debemos glorificarlo y respetar su autoridad. Y sin embargo el hombre roba a Dios apropi\u00e1ndose de un poco del tiempo que el Creador reserv\u00f3 para s\u00ed. Dios puso aparte el s\u00e9ptimo d\u00eda como per\u00edodo de descanso para el hombre, para bien del hombre tanto como para su propia gloria. Vio que las necesidades del hombre requer\u00edan que durante un d\u00eda descansase del trabajo y cuidado, que su salud y vida peligrar\u00edan sin un per\u00edodo de reposo del trabajo y ansiedad de los seis d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>El s\u00e1bado fue hecho para beneficio del hombre; y transgredir a sabiendas el santo mandamiento que prohibe trabajar en el s\u00e9ptimo d\u00eda es, a la vista del cielo, un crimen considerado de tal magnitud bajo la ley mosaica, que exig\u00eda la muerte del que lo cometiera. Pero esto no era todo lo que el delincuente hab\u00eda de sufrir, porque Dios no llevar\u00e1 al cielo a un transgresor de su ley. Deber\u00e1 sufrir la segunda muerte, que es la penalidad plena y final a que se hace acreedor el transgresor de la ley de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se me refiri\u00f3 a N\u00fameros 15:38-41: \u201cHabla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un cord\u00f3n de azul. Y os servir\u00e1 de franja, para que cuando lo ve\u00e1is os acord\u00e9is de todos los mandamientos de Jehov\u00e1, para ponerlos por obra y no mir\u00e9is en pos de vuestro coraz\u00f3n y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituy\u00e1is. <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5401,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5399","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5399"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5399\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5402,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5399\/revisions\/5402"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5401"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5399"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}