{"id":5403,"date":"2020-12-22T06:33:06","date_gmt":"2020-12-22T06:33:06","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5403"},"modified":"2020-12-22T06:33:08","modified_gmt":"2020-12-22T06:33:08","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-466-473-dia-053","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2020\/12\/22\/testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-466-473-dia-053\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 466-473, d\u00eda 053"},"content":{"rendered":"\n<p>Se me mostraron muchas cosas en R\u00f3chester, Nueva York, el 25 de diciembre de 1865, concerniente al pueblo de Dios en relaci\u00f3n con la obra para estos \u00faltimos d\u00edas. Vi que muchos profesos observadores del s\u00e1bado no obtendr\u00e1n la vida eterna. Fracasan en aprender del curso seguido por los hijos de Israel y caen en algunas de sus malas andanzas. Si contin\u00faan en estos pecados, caer\u00e1n como los israelitas y nunca entrar\u00e1n en la Cana\u00e1n celestial. \u201cY estas cosas les acontecieron como ejemplo, y est\u00e1n escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Vi que muchos caer\u00edan de este lado del reino. Dios est\u00e1 probando su pueblo, y muchos no soportar\u00e1n la prueba del car\u00e1cter, la medida de Dios. Muchos tendr\u00e1n una labor ardua para vencer sus rasgos de car\u00e1cter particulares para aparecer sin mancha o arruga, ni cosa semejante, irreprensibles delante de Dios y los hombres. Muchos profesos observadores del s\u00e1bado no ser\u00e1n de beneficio especial a la causa de Dios o a la iglesia, sin una reforma completa de su parte. Muchos observadores del s\u00e1bado no est\u00e1n bien delante de Dios con respecto a sus convicciones pol\u00edticas. No est\u00e1n en armon\u00eda con la palabra de Dios, ni se hallan unidos con el cuerpo de los creyentes observadores del s\u00e1bado. Sus convicciones no est\u00e1n de acuerdo con los principios de nuestra fe. Se ha dado suficiente luz para corregir a todos aquellos que desean ser corregidos. Todos los que a\u00fan mantienen sentimientos pol\u00edticos que no est\u00e1n de acuerdo con la verdad, viven violando los principios del cielo. Por lo tanto, mientras permanezcan as\u00ed, no pueden poseer el esp\u00edritu de libertad y santidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus principios y posiciones en asuntos pol\u00edticos son un gran perjuicio para su crecimiento espiritual. Son una verg\u00fcenza constante para ellos y un reproche para nuestra fe, y aquellos que persisten en estos principios, eventualmente ser\u00e1n arrastrados justamente donde el enemigo estar\u00eda contento de tenerlos, donde finalmente estar\u00e1n separados de los cristianos observadores del s\u00e1bado. Estos hermanos no pueden recibir la aprobaci\u00f3n de Dios mientras carecen de simpat\u00eda por los oprimidos de la raza negra y discrepan con los puros principios republicanos de nuestro gobierno. Dios no tiene m\u00e1s simpat\u00eda con la rebeli\u00f3n en la tierra que con la rebeli\u00f3n en el cielo cuando el gran rebelde cuestion\u00f3 el fundamento del gobierno de Dios y fue echado fuera con todos los que simpatizaron con \u00e9l en su rebeli\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>-467-<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La usura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la visi\u00f3n que me fue dada el 25 de diciembre de 1865 en R\u00f3chester, New York, se me mostr\u00f3 que el tema de cobrar intereses deber\u00e1 ser examinado por los observadores del s\u00e1bado. Los hombres pudientes no tienen derecho a cobrar inter\u00e9s a los hermanos pobres, pero pueden hacerlo a los no creyentes. \u201cSi un hermano empobrece y se allega a ti, t\u00fa lo amparar\u00e1s\u2026 No tomar\u00e1s de \u00e9l usura ni inter\u00e9s\u201d. Lev\u00edtico 25:35, 36 (NRV). \u201cNo exigir\u00e1s de tu hermano inter\u00e9s alguno, ni por dinero ni por v\u00edveres, ni por cosa alguna que pueda producir inter\u00e9s. Del extra\u00f1o podr\u00e1s tomar inter\u00e9s, pero no de tu hermano, para que el Se\u00f1or tu Dios bendiga todas tus empresas en la tierra que vas a poseer\u201d. Deuteronomio 23:19, 20 (NRV).<\/p>\n\n\n\n<p>Dios ha estado descontento con los observadores del s\u00e1bado por su esp\u00edritu avaro. Su deseo de obtener ganancia es tan fuerte que se han aprovechado del pobre, del hermano infortunado en su desesperaci\u00f3n y han a\u00f1adido a sus ya abundantes recursos, mientras que estos hermanos m\u00e1s pobres han sufrido por la falta de estos mismos recursos. \u201c\u00bfSoy yo guarda de mi hermano?\u201d, es el lenguaje de sus corazones.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace unos a\u00f1os algunos hermanos de los m\u00e1s pobres estaban en peligro de perder sus almas por impresiones equivocadas. Satan\u00e1s los tentaba por todas partes respecto a los ricos. Estos pobres hermanos estaban constantemente esperando ser favorecidos, cuando era su deber poner su esperanza en sus propias energ\u00edas; y si hubieran sido favorecidos, habr\u00eda sido lo peor que se habr\u00eda hecho por ellos. Por todas las filas de los observadores del s\u00e1bado, Satan\u00e1s estaba buscando derribar la clase pobre por medio de sus tentaciones. Algunos faltos de juicio y sabidur\u00eda han seguido sus propias inclinaciones, no dispuestos a buscar consejo y a seguirlo. Algunos han tenido que sufrir por sus miserables c\u00e1lculos, y no obstante, estas mismas personas estaban propensas a creer que sus hermanos due\u00f1os de propiedades ten\u00edan el deber de ayudarles. La clase mencionada anteriormente no se daba cuenta de la responsabilidad que recae sobre los ricos, ni de las perplejidades y preocupaciones que no pod\u00edan evitar, precisamente por su abundancia de recursos. Todo lo que pod\u00edan ver era que aqu\u00e9llos ten\u00edan recursos para ser usados, mientras que ellos ten\u00edan escasez de dichos medios. Pero en general, los ricos han considerado a todos los pobres de la misma manera, cuando hay una clase de pobres que est\u00e1n haciendo lo mejor que pueden para glorificar a Dios, para hacer el bien, para vivir la verdad. Estas personas son de s\u00f3lido valor. Su juicio es bueno, su esp\u00edritu precioso a los ojos de Dios; y la cantidad de bien que hacen en su forma desinteresada es diez veces mayor que el que hacen las personas acomodadas, aunque estas \u00faltimas puedan dar grandes sumas algunas veces. El rico no ve ni se da cuenta de la necesidad de hacer bien, de ser rico en buenas obras, listo para distribuir, dispuesto a comunicar.<\/p>\n\n\n\n<p>-468-<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El enga\u00f1o de las riquezas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Algunos que profesan creer la verdad carecen de discernimiento y no logran apreciar el valor moral. Las personas que hacen alarde de su fidelidad a la causa y hablan como que piensan que saben todo lo que es de valor conocer, no son humildes de coraz\u00f3n. Pueden poseer dinero y propiedades, y esto es suficiente para darles influencia sobre otros; pero esto no les dar\u00e1 ni un \u00e1pice de ventaja delante de Dios. El dinero tiene dominio y ejerce una poderosa influencia. La excelencia de car\u00e1cter y el valor moral son a menudo pasados por alto si los poseen personas de escasos recursos. Pero, \u00bfest\u00e1 Dios preocupado por dinero o posesiones? De \u00e9l son los ganados que pacen sobre millares de colinas. El mundo y todo lo que est\u00e1 en \u00e9l, le pertenece. Los habitantes de la tierra son como insectos delante de \u00e9l. El hombre y las propiedades no son sino como una part\u00edcula de polvo en el plato de la b\u00e1scula. No hace acepci\u00f3n de personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ricos a menudo miran sus riquezas y dicen: \u201cPor mi sabidur\u00eda he obtenido esta riqueza\u201d. Pero, \u00bfqui\u00e9n les dio a ellos poder para obtener riquezas? Dios les ha concedido la habilidad que poseen, pero en lugar de darle a \u00e9l la gloria, se glorifican a s\u00ed mismos. El los probar\u00e1 y pondr\u00e1 por el suelo la vanagloria. El mudar\u00e1 su fortaleza y esparcir\u00e1 sus posesiones. En lugar de bendici\u00f3n obtendr\u00e1n maldici\u00f3n. Un acto de maldad u opresi\u00f3n, una desviaci\u00f3n del camino correcto, no deber\u00eda tolerarse m\u00e1s en un hombre que posee propiedades, que en un hombre que no las posee. Todas las riquezas que el m\u00e1s acaudalado jam\u00e1s haya pose\u00eddo, no son suficientes para pagar el m\u00e1s m\u00ednimo pecado ante Dios; no ser\u00e1n aceptadas como rescate por la transgresi\u00f3n. Solamente el arrepentimiento, la verdadera humildad, un coraz\u00f3n quebrantado y un esp\u00edritu contrito ser\u00e1 aceptado por Dios. Y ning\u00fan hombre tendr\u00e1 verdadera humildad delante de Dios, a menos que \u00e9sta sea ejemplificada delante de otros. Nada menos que el arrepentimiento, la confesi\u00f3n y el perd\u00f3n de los pecados es aceptable a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>-469-<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos ricos han obtenido sus riquezas por negociaciones fraudulentas, para aventajarse, perjudicando a los m\u00e1s pobres, y aun a sus hermanos; y estos mismos hombres se glor\u00edan de su sagacidad y viveza en un contrato, pero la maldici\u00f3n de Dios ser\u00e1 sobre cada centavo obtenido de esa manera y sobre la ganancia que reciban. Cuando se me mostraban estas cosas, pude ver la fuerza de las palabras del Se\u00f1or: \u201cEs m\u00e1s f\u00e1cil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que un rico entrar en el reino de los cielos\u201d. Los que poseen la habilidad de adquirir propiedades necesitan estar constantemente alerta; de lo contrario dedicar\u00e1n sus adquisiciones a malos fines y no mantendr\u00e1n estricta honestidad. As\u00ed, muchos caen en tentaci\u00f3n, enga\u00f1an astutamente, reciben m\u00e1s por una cosa que lo que vale, y sacrifican los principios generosos, ben\u00e9volos y nobles de su dignidad humana a cambio de s\u00f3rdidas ganancias.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me mostr\u00f3 que muchos que profesan ser guardadores del s\u00e1bado aman tanto al mundo y las cosas que est\u00e1n en \u00e9l, que han sido corrompidos por su esp\u00edritu e influencia; lo divino ha desaparecido de sus caracteres y en su lugar se ha infiltrado lo sat\u00e1nico, transform\u00e1ndolos para servir a los prop\u00f3sitos de Satan\u00e1s y ser instrumentos de injusticia. Sin embargo, en contraste con estas personas, se me mostr\u00f3 a hombres industriosos, honestos, de pocos recursos, que est\u00e1n dispuestos a ayudar a los necesitados, quienes prefieren sufrir el abuso de sus hermanos acaudalados que manifestar un esp\u00edritu tan avaro y adquisitivo como el que ellos manifiestan; hombres que estiman la conciencia clara y justa, a\u00fan en las cosas peque\u00f1as, de m\u00e1s valor que las riquezas. Ellos est\u00e1n tan listos para socorrer a otros, tan deseosos de hacer todo lo bueno que est\u00e9 en su poder, que no acumulan riquezas; no aumentan sus posesiones terrenales. Si hay alguna obra de benevolencia en la cual invertir medios o esfuerzos, ellos son los primeros en interesarse y responder. Frecuentemente se esfuerzan excediendo sus posibilidades neg\u00e1ndose a s\u00ed mismos alguna cosa necesaria, con tal de llevar a cabo sus ben\u00e9volos prop\u00f3sitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por cuanto estos hombres pueden hacer alarde de pocos tesoros terrenales, a veces se los considera deficientes en capacidad, en juicio, y en sabidur\u00eda. Pueden ser contados como de ordinario valor, y su influencia puede no ser estimada por el hombre; sin embargo, \u00bfc\u00f3mo considera Dios a estos hombres pobres y sabios? Son considerados de gran valor en su presencia, y aunque no aumenten sus tesoros sobre la tierra, est\u00e1n guardando para s\u00ed mismos riquezas incorruptibles en los cielos; y haciendo esto manifiestan una sabidur\u00eda tan superior a la del profeso cristiano sabio, calculador, inclinado a las ganancias, como lo divino y lo semejante a Dios es superior a lo terrenal, carnal y sat\u00e1nico. Es la dignidad moral lo que Dios valora. Un car\u00e1cter cristiano no hinchado por la avaricia, tranquilo, bondadoso y humilde, es m\u00e1s precioso en su presencia que el oro m\u00e1s fino, a\u00fan que el oro de Ofir.<\/p>\n\n\n\n<p>-470-<\/p>\n\n\n\n<p>Los ricos ser\u00e1n probados m\u00e1s estrictamente que nunca antes. Si soportan la prueba y vencen las faltas en sus caracteres y, como fieles mayordomos de Cristo le entregan a Dios lo que le pertenece, se les dir\u00e1: \u201cBien hecho, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondr\u00e9. Entra en el gozo de tu Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces fui dirigida a la par\u00e1bola del mayordomo infiel: \u201cY yo os digo: ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando \u00e9stas falten os reciban en las moradas eternas. El que es fiel en lo muy poco, tambi\u00e9n en lo m\u00e1s es fiel y el que en lo muy poco es injusto, tambi\u00e9n en lo m\u00e1s es injusto. Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, \u00bfqui\u00e9n os confiar\u00e1 lo verdadero? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, \u00bfqui\u00e9n os dar\u00e1 lo que es vuestro?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Si los hombres fallan en dar a Dios lo que se les ha prestado para que lo usen para su gloria, rob\u00e1ndole de esa manera, fracasar\u00e1n totalmente. El les ha prestado recursos que pueden hacer prosperar al no desperdiciar ninguna oportunidad para hacer el bien, y as\u00ed estar constantemente atesorando en el cielo. Pero si, como el hombre que pose\u00eda un talento, lo esconden, temiendo que las ganancias de su talento vayan a parar a las manos de Dios, no solamente perder\u00e1n las ganancias que finalmente le ser\u00e1n otorgadas al mayordomo fiel, sino tambi\u00e9n el capital que Dios les prest\u00f3 para que lo hicieran prosperar. Porque han robado a Dios, no tendr\u00e1n tesoros en el cielo, y pierden tambi\u00e9n sus tesoros terrenales. No tienen moradas en la tierra ni Amigo en el cielo que los reciba en las moradas eternas de los justos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cristo declara: \u201cNinguno puede servir a dos se\u00f1ores; porque o aborrecer\u00e1 al uno y amar\u00e1 al otro, o estimar\u00e1 al uno y menospreciar\u00e1 al otro. No pod\u00e9is servir a Dios y a las riquezas\u201d. \u201cY o\u00edan tambi\u00e9n todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de \u00e9l\u201d. Notad las palabras que Cristo les dijo: \u201cVosotros sois los que os justific\u00e1is a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime [riquezas adquiridas por opresi\u00f3n, por decepci\u00f3n, por enga\u00f1ar con astucia, por fraude, o por cualquiera otra forma deshonesta], es abominaci\u00f3n delante de Dios\u201d. En seguida Cristo presenta los dos caracteres, el hombre rico que estaba vestido de p\u00farpura y lino fino, y que siempre com\u00eda suntuosamente, y L\u00e1zaro, sumido en vil pobreza y asqueroso a la vista, que mendigaba las pocas migajas que desechaba el hombre rico. Nuestro Salvador muestra su apreciaci\u00f3n de los dos. Aunque L\u00e1zaro estaba en una condici\u00f3n tan deplorable, pose\u00eda verdadera fe, verdadero valor moral, el cual Dios vio y consider\u00f3 de tan gran valor que tom\u00f3 a este pobre, despreciado sufriente y lo coloc\u00f3 en la m\u00e1s exaltada posici\u00f3n, mientras que el venerado, reverenciado y acaudalado amante del ocio fue arrojado afuera de la presencia de Dios y sumido en la miseria y el infortunio. Dios no les dio valor a las riquezas de este hombre acaudalado, porque no pose\u00eda verdadero valor moral. Su car\u00e1cter no ten\u00eda ning\u00fan valor. Sus riquezas no lo favorecieron delante de Dios, ni le dieron influencia alguna para obtener gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>-471-<\/p>\n\n\n\n<p>Por medio de esta par\u00e1bola, Cristo deseaba ense\u00f1ar a sus disc\u00edpulos a no juzgar o estimar a los hombres por sus riquezas o por los honores que recibieran. Tal fue la senda que escogieron los fariseos, quienes mientras pose\u00edan riquezas y honor mundanal, eran sin valor a la vista de Dios, y m\u00e1s a\u00fan, fueron despreciados y rechazados por \u00e9l, echados de su presencia como desagradables porque no hab\u00eda en ellos dignidad moral ni rectitud. Eran corrompidos, pecaminosos, y abominables ante sus ojos. El pobre, despreciado por sus coterr\u00e1neos y desagradable a sus ojos, era de valor ante los ojos de Dios porque era moralmente recto y digno, calific\u00e1ndolo de esa manera para ser presentado a la sociedad de refinados \u00e1ngeles y para ser un heredero de Dios y coheredero con Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>En su exhortaci\u00f3n a Timoteo, Pablo le advierte de una clase que no consentir\u00e1 en escuchar palabras edificantes y que juzgar\u00e1 err\u00f3neamente las riquezas. El dice: \u201cSi alguno ense\u00f1a otra cosa, y no atiende las sanas palabras de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad; es orgulloso, nada sabe, y enloquece acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, maledicencias, malas sospechas, porf\u00edas de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que tienen la piedad por granjer\u00eda; ap\u00e1rtate de los tales. Empero grande granjer\u00eda es la piedad con contentamiento. Porque nada hemos tra\u00eddo a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. As\u00ed que, teniendo sustento y con qu\u00e9 cubrirnos, estemos contentos. Porque los que quieren enriquecerse, caen en tentaci\u00f3n y lazo, y en muchas codicias locas y da\u00f1osas, que hunden a los hombres en perdici\u00f3n y muerte. Porque el amor al dinero es la ra\u00edz de todos los males. Mas t\u00fa, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho buena profesi\u00f3n delante de muchos testigos. Exhorta a los ricos de este mundo, que no se enaltezcan, ni conf\u00eden en riquezas inciertas, mas en el Dios vivo, que nos da abundantemente todas las cosas para nuestro deleite; que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, listos a distribuir, dispuestos a comunicar; almacenando para s\u00ed mismos un buen fundamento contra el porvenir, que puedan asirse de la vida eterna\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>-472-<\/p>\n\n\n\n<p>En su carta a Timoteo, Pablo quer\u00eda impresionar su mente con la necesidad de instruir de modo que desenmascarase el enga\u00f1o que tan f\u00e1cilmente acecha a los ricos, de creer que por sus riquezas son superiores a los pobres, que por su capacidad adquisitiva son superiores en sabidur\u00eda y juicio: en resumen, que la ganancia es piedad. Aqu\u00ed hay un enga\u00f1o espantoso. \u00a1Cu\u00e1n pocos prestan atenci\u00f3n al mandato que Pablo encomend\u00f3 a Timoteo para que lo comunicara a los ricos! \u00a1Cu\u00e1ntos se halagan a s\u00ed mismos creyendo que su capacidad para obtener cosas es piedad! Pablo declar\u00f3: \u201cGran ganancia es la piedad acompa\u00f1ada de contentamiento\u201d. Aunque los ricos puedan dedicar sus vidas enteras a la acumulaci\u00f3n de riquezas, as\u00ed como vinieron al mundo, saldr\u00e1n. Deben morir y dejar aquello que les cost\u00f3 tanto trabajo conseguir. Arriesgaron todo, su inter\u00e9s eterno, para obtener esta propiedad, y han perdido ambos mundos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo muestra los riesgos a que los hombres se aventurar\u00e1n para enriquecerse. Pero muchos est\u00e1n determinados a ser ricos; esta es su preocupaci\u00f3n, y en su celo no ven valores eternos. Son cegados por Satan\u00e1s y se convencen a s\u00ed mismos que es para un buen prop\u00f3sito que desean esta ganancia; constri\u00f1en sus conciencias, se enga\u00f1an a ellos mismos, y constantemente codician las riquezas. Los tales se han apartado de la fe y se han traspasado con muchos dolores. Han sacrificado sus principios de elevada nobleza, han entregado su fe por riquezas, y, si no se frustran en su prop\u00f3sito, se desaniman en la felicidad que pensaron que las riquezas les traer\u00edan. Est\u00e1n enredados, confusos con preocupaciones; se han convertido a s\u00ed mismos en esclavos de su avaricia y obligado a sus familias a la misma esclavitud, y los beneficios que obtienen son \u201cmuchos dolores\u201d. \u201cExhortad a los que son ricos en este mundo, que no sean altivos de mente, no confiando en ciertas riquezas, pero en el Dios viviente, que nos da en abundancia todas las cosas para que las disfrutemos\u201d. Los hombres no deben acumular sus riquezas y no sacar provecho de ellas, priv\u00e1ndose de las comodidades de la vida y virtualmente convirti\u00e9ndose en esclavos a fin de retener o aumentar sus tesoros terrenales.<\/p>\n\n\n\n<p>-473-<\/p>\n\n\n\n<p>El ap\u00f3stol Pablo muestra el \u00fanico uso verdadero de las riquezas, y le ruega a Timoteo que exhorte al rico a hacer el bien, que sean ricos en buenas obras, prontos a dar, dispuestos a comunicar; porque al hacer esto, est\u00e1n atesorando para s\u00ed mismos un buen fundamento contra el porvenir \u2014refiri\u00e9ndose al fin del tiempo\u2014, que puedan asirse de la vida eterna. Las ense\u00f1anzas de Pablo concuerdan perfectamente con las palabras de Cristo: \u201cGanad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando \u00e9stas falten, os reciban en las moradas eternas\u201d. La piedad con contentamiento es de gran provecho. En esto se encuentra el verdadero secreto de la felicidad, y la genuina prosperidad del alma y del cuerpo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se me mostraron muchas cosas en R\u00f3chester, Nueva York, el 25 de diciembre de 1865, concerniente al pueblo de Dios en relaci\u00f3n con la obra para estos \u00faltimos d\u00edas. Vi que muchos profesos observadores del s\u00e1bado no obtendr\u00e1n la vida eterna. Fracasan en aprender del curso seguido por los hijos de Israel y caen en algunas de sus malas andanzas. Si contin\u00faan en estos pecados, caer\u00e1n como los israelitas y nunca entrar\u00e1n en la Cana\u00e1n celestial. \u201cY estas cosas les acontecieron como ejemplo, y est\u00e1n escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos\u201d. <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5404,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5403","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5403","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5403"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5403\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5405,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5403\/revisions\/5405"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5404"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5403"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5403"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5403"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}