{"id":5423,"date":"2020-12-28T10:00:00","date_gmt":"2020-12-28T10:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5423"},"modified":"2020-12-26T17:41:29","modified_gmt":"2020-12-26T17:41:29","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-514-521-dia-059","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2020\/12\/28\/testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-514-521-dia-059\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 514-521, d\u00eda 059"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"2667\">                                         Conflictos y victoria<\/h3>\n\n\n\n<p id=\"2668\"><em>Experiencias desde el 26 de abril al 20 de octubre de 1867<\/em><\/p>\n\n\n\n<p id=\"2669\">Regresamos al norte, y en el camino tuvimos una buena reuni\u00f3n en West Windsor. Despu\u00e9s de llegar al hogar tuvimos reuniones en Fairplains y Orleans, y tambi\u00e9n dedicamos alguna atenci\u00f3n al asunto de la construcci\u00f3n, plantamos una huerta y pusimos uvas, moras, frambuesas, y fresas. Entonces, en compa\u00f1\u00eda de una buena delegaci\u00f3n, regresamos a la Asociaci\u00f3n General en Battle Creek.&nbsp;1TI 514.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2670\">El primer s\u00e1bado del viaje lo pasamos en Orleans y ayunamos. Fue un d\u00eda de gran solemnidad; procuramos humillarnos delante de Dios, y con corazones y esp\u00edritus contritos y muchas l\u00e1grimas, todos oramos fervientemente para que Dios nos bendijera y fortaleciera para hacer su voluntad en la reuni\u00f3n. Ten\u00edamos alguna fe y esperanza que en aquella reuni\u00f3n nos ver\u00edamos libres de nuestra cautividad.&nbsp;1TI 514.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2671\">Cuando vinimos a Battle Creek encontramos que nuestros esfuerzos previos no hab\u00edan alcanzado lo que hab\u00edamos esperado. Rumores y celos exist\u00edan todav\u00eda. Mi alma se llen\u00f3 de intensa angustia, y llor\u00e9 a viva voz por unas horas, incapaz de refrenar mi dolor. En conversaci\u00f3n con un amigo con el cual me hab\u00eda relacionado por veintid\u00f3s a\u00f1os, me relat\u00f3 informes que hab\u00eda escuchado, de que mi esposo y yo \u00e9ramos extravagantes gastando los recursos. Me di a la tarea de examinar en qu\u00e9 hab\u00eda sido extravagante. El mencion\u00f3 la compra de una silla costosa. Entonces le relat\u00e9 las circunstancias. Mi esposo se sent\u00eda extenuado, y le resultaba extremadamente agotador y aun doloroso sentarse por largo tiempo en una mecedora ordinaria, y por esta raz\u00f3n pasaba la mayor parte del tiempo acostado en la cama o el sof\u00e1. Yo sab\u00eda que de ese modo no podr\u00eda recobrar sus fuerzas y le rogaba que se pasara m\u00e1s tiempo sentado, pero la silla era una objeci\u00f3n.&nbsp;1TI 514.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2672\">En mi viaje hacia el este para estar junto al lecho de mi padre agonizante, dej\u00e9 a mi esposo en Brookfield, Nueva York, y mientras me encontraba en Utica busqu\u00e9 una silla tipo sof\u00e1 con resortes. Los fabricantes no ten\u00edan ninguna en el almac\u00e9n hecha al precio que&nbsp;estaba dispuesta a pagar, que eran alrededor de quince d\u00f3lares, pero me ofrecieron una silla excelente por diecisiete d\u00f3lares, que ten\u00eda rodillos en vez de columpio, y estaba valorada en treinta d\u00f3lares. Yo sab\u00eda que esta era la silla ideal. Pero el hermano que estaba conmigo me urgi\u00f3 a esperar y ordenar una silla que costar\u00eda solamente tres d\u00f3lares menos. La silla que se ofrec\u00eda por diecisiete d\u00f3lares ten\u00eda el valor real; pero segu\u00ed el juicio de otro, esper\u00e9 mientras armaban la silla m\u00e1s barata, pagu\u00e9 por ella y la hice entregar a mi esposo. Tuve que hacerle frente en Wisconsin y Iowa al informe respecto a nuestra extravagancia en la compra de esta silla. Pero \u00bfqui\u00e9n puede condenarme? Si tuviera que hacer lo mismo nuevamente, lo har\u00eda de la misma manera, excepto en lo siguiente: confiar\u00eda en mi propio juicio y comprar\u00eda una silla que costara unos pocos d\u00f3lares m\u00e1s y que fuera doblemente \u00fatil que la que compr\u00e9. Satan\u00e1s algunas veces influye tanto sobre las mentes como para destruir todo sentimiento de misericordia o compasi\u00f3n. El hierro parece penetrar el coraz\u00f3n, y desaparece tanto lo humano como lo divino.&nbsp;1TI 514.4<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2675\">Tambi\u00e9n me llegaron informes de que una hermana hab\u00eda dicho en Memphis y Lapeer que la iglesia de Battle Creek no ten\u00eda la m\u00e1s m\u00ednima confianza en el testimonio de la se\u00f1ora White. Se formul\u00f3 la pregunta si eso se refer\u00eda al testimonio escrito. La respuesta fue, No, no a las visiones que se han publicado, pero a los testimonios expresados en reuni\u00f3n con la iglesia, porque su vida contradice los mismos. Nuevamente solicit\u00e9 una entrevista con unos pocos hermanos y hermanas seleccionados y de experiencia, incluyendo las personas que hab\u00edan hecho circular esos informes. En la reuni\u00f3n les ped\u00ed que me mostraran d\u00f3nde era que mi vida no coincid\u00eda con mis ense\u00f1anzas. Si mi vida hab\u00eda sido tan inconsecuente que justificaba la aseveraci\u00f3n de que la iglesia de Battle Creek no ten\u00eda la m\u00e1s m\u00ednima confianza en mi testimonio, no pod\u00eda ser un asunto dif\u00edcil presentar las pruebas de mi actuaci\u00f3n carente de cristianismo. No pudieron producir nada para justificar las aseveraciones hechas, y confesaron que estaban todos equivocados respecto a los informes circulados y que sus sospechas y celos eran infundados. En forma espont\u00e1nea perdon\u00e9 a los que nos hab\u00edan injuriado y les dije que todo lo que les ped\u00eda era que contrarrestaran la influencia que hab\u00edan ejercido contra nosotros, y quedar\u00eda satisfecha. Prometieron hacerlo, pero no lo han cumplido.&nbsp;1TI 515.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2676\">Muchos otros rumores contra nosotros, todos totalmente falsos o grandemente exagerados, fueron esparcidos libremente, comentados&nbsp;en los hogares de diferentes familias durante el tiempo de las reuniones, y la mayor\u00eda nos miraba, especialmente a mi esposo, con sospecha. Algunas personas de influencia se manifestaban dispuestas a aplastarnos. Est\u00e1bamos en necesidad; mi esposo hab\u00eda tratado de vender alg\u00fan equipo y se pens\u00f3 que estaba equivocado al hacer esto. Hab\u00eda expresado su consentimiento a que sus hermanos le ayudaran a reponer la p\u00e9rdida de nuestra vaca, y esto se hab\u00eda visto como un grave pecado. Suponiendo que nuestra propiedad de Battle Creek estaba pr\u00e1cticamente vendida, compramos en Greenville y empezamos a construir. Pero la venta en Battle Creek se demor\u00f3, y en nuestra estrecha posici\u00f3n, mi esposo escribi\u00f3 a varios hermanos para conseguir dinero prestado. Lo condenaron por esto y lo acusaron del pecado de codiciar el dinero. Y al hermano ministro m\u00e1s activo en esa tarea se le escuch\u00f3 decir: \u201cNo queremos que el Hno. E compre la propiedad del Hno. White porque queremos su dinero para el Instituto de Salud\u201d. \u00bfQu\u00e9 pod\u00edamos hacer? No pod\u00edamos acudir a ning\u00fan lado, pero fuimos culpados.&nbsp;1TI 515.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2679\">Solamente 65 horas antes que mi esposo cayera enfermo, se mantuvo hasta la medianoche en una casa de culto haciendo llamados para obtener trescientos d\u00f3lares con el fin de terminar de pagar la capilla; y para respaldar su llamada encabez\u00f3 la subscripci\u00f3n con diez d\u00f3lares de su parte y otros diez de mi parte. Antes de la medianoche, la suma hab\u00eda sido casi alcanzada. El anciano de la iglesia era un viejo amigo, y en nuestra extrema necesidad y sin amigos, mi esposo le escribi\u00f3 dici\u00e9ndole que est\u00e1bamos en necesidad y que si la iglesia quer\u00eda devolver ahora los veinte d\u00f3lares, nosotros los recibir\u00edamos. Para el tiempo de las reuniones de la Asociaci\u00f3n General, este hermano nos llam\u00f3 e hizo del asunto una falta muy grave. Pero antes de venir a nuestra casa, se hab\u00eda dejado contagiar por la infecci\u00f3n general. Sentimos estas cosas muy profundamente y si no hubi\u00e9ramos sido sostenidos en forma especial por el Se\u00f1or, no habr\u00edamos podido dar nuestro testimonio en la Asociaci\u00f3n General con grado alguno de libertad.&nbsp;1TI 516.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2680\">Antes de regresar de la Asociaci\u00f3n General, los Hnos. Andrews, Pierce y Bourdeau, tuvieron una sesi\u00f3n especial de oraci\u00f3n en nuestro hogar, en la cual todos fuimos grandemente bendecidos, especialmente mi esposo. Esto lo anim\u00f3 para regresar a nuestra nueva residencia. Entonces comenz\u00f3 su agudo sufrimiento por problemas de la dentadura y tambi\u00e9n nuestras labores informadas en la&nbsp;<em>Review<\/em>. En su condici\u00f3n desdentada solamente dej\u00f3 de predicar una semana,&nbsp;pero trabaj\u00f3 en Orange y Wright, en la iglesia de la casa, en Greenbush y Bushnell, predicando y bautizando como antes.&nbsp;1TI 516.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2683\">Despu\u00e9s de regresar de la Asociaci\u00f3n General, una gran incertidumbre me sobrecogi\u00f3 en relaci\u00f3n con la prosperidad de la causa de Dios. Vinieron dudas a mi mente que no hab\u00edan existido seis meses antes. Vi al pueblo de Dios participando del esp\u00edritu del mundo, imitando sus modas y poni\u00e9ndose por encima de la sencillez de nuestra fe. Parec\u00eda que la iglesia de Battle Creek se apartaba de Dios y era imposible levantar su sensibilidad. En Battle Creek los testimonios que Dios me hab\u00eda dado tuvieron una m\u00ednima influencia, y all\u00ed se les prest\u00f3 menos atenci\u00f3n que en cualquier otra parte del campo. Yo temblaba por la causa de Dios. Sab\u00eda que el Se\u00f1or no hab\u00eda olvidado a su pueblo, pero que sus pecados e iniquidades los hab\u00edan separado de \u00e9l. Battle Creek es el gran coraz\u00f3n de la obra. Cada pulsaci\u00f3n la sienten los miembros del cuerpo en todo el campo. Si este gran coraz\u00f3n tiene salud, una circulaci\u00f3n vital se sentir\u00e1 a trav\u00e9s de todo el cuerpo de los observadores del s\u00e1bado. Si el coraz\u00f3n est\u00e1 enfermo, la condici\u00f3n debilitada de cada aspecto de la obra lo confirmar\u00e1.&nbsp;1TI 517.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2684\">Mi inter\u00e9s est\u00e1 en esta obra; mi vida est\u00e1 enlazada con ella. Cuando Si\u00f3n prospera, soy feliz; si languidece, estoy triste, d\u00e9bil, desanimada. Vi que el pueblo de Dios estaba en condici\u00f3n alarmante, y que Dios les estaba retirando su favor. Yo ponderaba este cuadro triste d\u00eda y noche e imploraba en amarga angustia: \u201cOh, Se\u00f1or, no entregues al desd\u00e9n tu herencia. Que los paganos no digan: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 su Dios?\u201d Sent\u00ed que se me hab\u00eda desligado de todos los que dirigen la obra y estaba virtualmente sosteni\u00e9ndome sola. No me atrevo a confiar en nadie. He despertado a mi esposo en la noche dici\u00e9ndole: \u201c\u00a1Tengo miedo de convertirme en una infiel!\u201d Entonces clamaba al Se\u00f1or para que me salvara por su propio brazo poderoso. No pod\u00eda ver que mis testimonios fuesen apreciados y ten\u00eda el pensamiento de que tal vez mi obra en la causa hab\u00eda llegado a su fin. Ten\u00edamos citas en Bushnell, pero le dije a mi esposo que no pod\u00eda ir. Poco despu\u00e9s fue al correo y regres\u00f3 con una carta del Hno. Matteson que conten\u00eda el siguiente sue\u00f1o:&nbsp;1TI 517.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"3256\">\u201cQuerido Hno. White,<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2685\">\u201cQue la bendici\u00f3n de Dios sea con usted y que estas l\u00edneas le encuentren prosperando a\u00fan y mejorando su salud y fortaleza espiritual. Me siento muy agradecido al Se\u00f1or por sus bondades hacia usted y conf\u00edo que todav\u00eda pueda disfrutar perfecta salud y libertad en la proclamaci\u00f3n del \u00faltimo mensaje.&nbsp;1TI 517.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2687\">\u201cHe tenido un sue\u00f1o muy significativo acerca de usted y la Sra. White, y siento que es mi deber relat\u00e1rselo, tanto como puedo recordar. So\u00f1\u00e9 que se lo cont\u00e9 a la Hna. White, al igual que su interpretaci\u00f3n, la cual me fue revelada tambi\u00e9n en el sue\u00f1o. Cuando despert\u00e9, algo me urgi\u00f3 a levantarme y escribir todos los detalles, a fin de no olvidarlos; pero descuid\u00e9 hacerlo, en parte porque estaba cansado, y en parte porque pens\u00e9 que no era nada m\u00e1s que un sue\u00f1o. Pero viendo que nunca hab\u00eda so\u00f1ado con ustedes antes, y que este sue\u00f1o era tan inteligente, y tan \u00edntimamente asociado con ustedes, he llegado a la conclusi\u00f3n que debo cont\u00e1rselo. Todo lo que puedo recordar es lo siguiente: \u201cMe encontraba en una casa grande donde hab\u00eda un p\u00falpito como los que usamos en nuestros lugares de reuni\u00f3n. En dicho p\u00falpito hab\u00eda muchas l\u00e1mparas encendidas. Estas l\u00e1mparas necesitaban ser suplidas de aceite constantemente, y un n\u00famero considerable de nosotros nos ocup\u00e1bamos en llevar aceite y llenarlas. El Hno. White y su compa\u00f1era estaban bastante ocupados y not\u00e9 que la Hna. White pon\u00eda m\u00e1s aceite que ning\u00fan otro. Entonces el Hno. White fue a una puerta que daba a un almac\u00e9n, donde hab\u00eda muchos barriles de aceite. El abri\u00f3 la puerta, entr\u00f3 y la Hna. White lo sigui\u00f3. Justamente entonces un grupo de personas lleg\u00f3 con una gran cantidad de una substancia negra que parec\u00eda holl\u00edn y la amonton\u00f3 toda sobre los Hnos. White, cubri\u00e9ndolos completamente. Me sent\u00ed muy agobiado y procur\u00e9 con ansia ver cu\u00e1l ser\u00eda el fin de estas cosas. Pod\u00eda ver que el Hno. y la Hna. White luchaban denodadamente para librarse del holl\u00edn; y despu\u00e9s de una prolongada lucha salieron m\u00e1s brillantes que nunca, y los malvados hombres y el holl\u00edn desaparecieron. Entonces los Hnos. White se ocuparon nuevamente, con m\u00e1s empe\u00f1o que antes, en suplir de aceite las l\u00e1mparas, pero la Hna. White llevaba todav\u00eda la delantera.&nbsp;1TI 518.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2688\">\u201cSo\u00f1\u00e9 que la interpretaci\u00f3n era la siguiente: Las l\u00e1mparas representaban al pueblo remanente. El aceite era la verdad y el amor celestiales, de los cuales el pueblo de Dios necesita una constante provisi\u00f3n. Las personas que supl\u00edan el aceite a las l\u00e1mparas eran los siervos de Dios que trabajaban en la cosecha. \u00bfQui\u00e9nes eran los que formaban el grupo de malvados? No podr\u00eda decir en particular, pero eran hombres inspirados por el diablo, quien dirig\u00eda sus sat\u00e1nicas influencias, especialmente contra los Hnos. White. Estos se vieron en gran dificultad por un tiempo, pero finalmente fueron librados por la gracia de Dios y sus propios y dedicados esfuerzos. Finalmente el poder de Dios repos\u00f3 sobre ellos, y desempe\u00f1aron una parte prominente en la proclamaci\u00f3n&nbsp;del \u00faltimo mensaje de misericordia. Pero la Hna. White ten\u00eda una provisi\u00f3n m\u00e1s abundante de sabidur\u00eda divina y de amor que el resto no pose\u00eda. Este sue\u00f1o ha fortalecido mi confianza de que el Se\u00f1or los dirigir\u00e1 a ustedes para terminar la obra de restauraci\u00f3n que han comenzado, y que gozar\u00e1n una vez m\u00e1s del Esp\u00edritu de Dios como en el pasado, y aun en mayor abundancia. No olviden que la humildad es la puerta que conduce a la rica fuente de la gracia de Dios. Que Dios le bendiga a usted y a su esposa e hijos y nos conceda vernos en el reino celestial. Suyo en los lazos del amor cristiano,&nbsp;1TI 518.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2691\">\u201cJohn Matteson\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2692\">\u201cOakland, Wisconsin, 15 de julio de 1867\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2693\">Este sue\u00f1o me levant\u00f3 un tanto el \u00e1nimo. Ten\u00eda confianza en el Hno. Matteson. Antes de conocerlo en persona, su caso me fue revelado en visi\u00f3n, en contraste con aquel de F de Wisconsin. Este \u00faltimo era totalmente indigno de llevar el nombre de cristiano, y mucho m\u00e1s de ser un mensajero; pero se me mostr\u00f3 al Hno. Matteson como uno que pose\u00eda humildad y que, si sosten\u00eda su consagraci\u00f3n, ser\u00eda calificado para dirigir las almas al Cordero de Dios. El Hno. Matteson no ten\u00eda conocimiento de mis aflicciones mentales. Nunca nos hab\u00edamos escrito, y el sue\u00f1o que ven\u00eda de \u00e9l, en el tiempo apropiado, me pareci\u00f3 como la mano de Dios que se extend\u00eda para ayudarme.&nbsp;1TI 519.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2694\">Ten\u00edamos la preocupaci\u00f3n de construir con dinero prestado, lo que nos causaba perplejidad. Cumplimos con nuestras citas y trabajamos afanosamente durante todo el verano. Debido a la necesidad de fondos, nos unimos para trabajar en el campo, cavando la tierra con azad\u00f3n, cortando y almacenando heno. Tom\u00e9 la horca y amonton\u00e9 la parva, mientras mi esposo con sus d\u00e9biles brazos me tiraba el heno. Tom\u00e9 la brocha y pint\u00e9 gran parte del interior de nuestra casa. Ambos nos agotamos demasiado en esto. Finalmente me debilit\u00e9 al punto de no poder hacer m\u00e1s. Varias ma\u00f1anas me desmay\u00e9, y mi esposo tuvo que asistir a la reuni\u00f3n campestre de Greenbush sin m\u00ed. Nuestro viejo y \u00e1spero carruaje nos hab\u00eda estado casi matando a nosotros y a los caballos. Los largos viajes en \u00e9l, y el trabajo de las reuniones, as\u00ed como las preocupaciones y faenas del hogar, eran demasiado para nosotros y tem\u00ed haber llegado al fin de mis esfuerzos. Mi esposo trat\u00f3 de animarme y me urgi\u00f3 a empezar de nuevo, cumpliendo los compromisos en Orange, Greenbush e Ithaca. Finalmente resolv\u00ed empezar, y, si no me sent\u00eda peor, continuar el viaje. En mi coche&nbsp;viaj\u00e9 17 kil\u00f3metros arrodillada sobre una almohada y recostada mi cabeza sobre otra puesta sobre las piernas de mi esposo. El manejaba y me sosten\u00eda. La siguiente ma\u00f1ana me sent\u00ed un poco mejor y decid\u00ed continuar. Dios nos ayud\u00f3 a hablar con poder a la gente en Orange, y se hizo una gloriosa obra por los que se hab\u00edan descarriado y por los pecadores. En Greenbush se me concedi\u00f3 libertad y fuerza. En Ithaca el Se\u00f1or nos ayud\u00f3 para hablar a una gran congregaci\u00f3n a la cual no hab\u00edamos hablado antes.&nbsp;1TI 519.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2697\">En nuestra ausencia, los hermanos King, Fargo, y Maynard decidieron que por misericordia a nosotros y a los caballos, deber\u00edamos tener un carruaje liviano y c\u00f3modo; as\u00ed que de regreso, llevaron a mi esposo a Ionia y compraron el que ahora tenemos. Era justo lo que necesit\u00e1bamos y me hubiera ahorrado mucho agotamiento al viajar en el calor del verano.&nbsp;1TI 520.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2698\">En esta ocasi\u00f3n recibimos fervorosas solicitudes para asistir a convocaciones en el Oeste. Al leer estas conmovedoras peticiones, derramamos nuestras l\u00e1grimas sobre ellas. Mi esposo me dec\u00eda: \u201cElena, no podemos asistir a estas reuniones. A lo sumo yo podr\u00eda cuidar de m\u00ed mismo en un viaje de tal magnitud, y si te desmayaras, \u00bfqu\u00e9 podr\u00eda hacer yo? Pero, Elena, debemos ir\u201d; y al hablar de esa manera, sus emociones acompa\u00f1adas de l\u00e1grimas le ahogaban la voz. En respuesta, mientras consideraba nuestra d\u00e9bil condici\u00f3n, y el estado de la causa en el Oeste, y sintiendo que nuestros hermanos necesitaban nuestro ministerio, yo dec\u00eda: \u201cJaime, no podemos asistir a estas reuniones en el Oeste, pero debemos hacerlo\u201d. Entonces, varios de nuestros fieles hermanos, viendo nuestra condici\u00f3n ofrecieron acompa\u00f1arnos. Esto era todo lo que se necesitaba para tomar la decisi\u00f3n. En nuestro nuevo coche salimos de Greenville el 29 de agosto para asistir a la convocaci\u00f3n general en Wright. Nos segu\u00edan otros cuatro carruajes. El viaje fue c\u00f3modo y muy placentero en compa\u00f1\u00eda de esos bondadosos hermanos. La reuni\u00f3n fue victoriosa.&nbsp;1TI 520.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2699\">El 7 y 8 de septiembre disfrutamos una preciosa temporada en Monterrey con los hermanos del condado de Allegan. All\u00ed nos encontramos con el Hno. Loughborough, quien hab\u00eda empezado a captar las injusticias existentes en Battle Creek y se lamentaba por la participaci\u00f3n que hab\u00eda tenido en ellas, que hab\u00edan hecho da\u00f1o a la causa y tra\u00eddo crueles preocupaciones sobre nosotros. Por pedido nuestro nos acompa\u00f1\u00f3 a Battle Creek. Pero antes de salir de Monterrey, nos relat\u00f3 este sue\u00f1o:&nbsp;1TI 520.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2701\">\u201cCuando el Hno. y la Hna. White vinieron a Monterrey el 7 de septiembre, me pidieron que los acompa\u00f1ara a Battle Creek. Vacil\u00e9 respecto a ir con ellos, pensando que era un deber seguir atendiendo los intereses de Monterrey y pensando, como se lo expres\u00e9 a ellos, que en Battle Creek la oposici\u00f3n era escasa. Despu\u00e9s de orar por varios d\u00edas sobre el asunto, una noche me dispuse a descansar pidi\u00e9ndole ansiosamente al Se\u00f1or luz sobre el asunto.&nbsp;1TI 521.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2702\">\u201cSo\u00f1\u00e9 que me encontraba con muchos miembros de la iglesia de Battle Creek viajando en un tren. Los vagones eran tan bajos, que casi no pod\u00eda mantenerme de pie en ellos. Todos estaban mal ventilados y hed\u00edan como si no hubieran sido ventilados por meses. La ruta sobre la cual \u00edbamos era \u00e1spera y a veces los vagones se sacud\u00edan con violencia, algunas veces haciendo que nuestro equipaje se cayera, y otras haciendo caer a algunos de los pasajeros. Ten\u00edamos que estar parando para recoger nuestros pasajeros y equipaje o para reparar los rieles. Algunas veces parec\u00eda que s\u00f3lo trabaj\u00e1bamos y avanz\u00e1bamos muy poco o nada. En verdad \u00e9ramos un grupo de viajeros dignos de l\u00e1stima.&nbsp;1TI 521.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2703\">\u201cDe pronto llegamos a una mesa giratoria, suficientemente grande como para contener todo el convoy. Los Hnos. White estaban all\u00ed y cuando sal\u00ed del tren, dijeron: \u2018Este tren va en direcci\u00f3n completamente equivocada. Hay que volverlo en sentido contrario\u2019. Tanto el Hno. White como la Hna. White se apoderaron de los manubrios que mov\u00edan la maquinaria para hacer girar la mesa y tiraron con todas sus fuerzas. Ning\u00fan hombre trabaj\u00f3 tan fuerte impulsando un carro manual como lo hicieron ellos en los manubrios de la tornamesa. Me detuve y observ\u00e9 hasta que vi que el tren empezaba a dar la vuelta, entonces habl\u00e9 en alta voz y dije: \u2018Est\u00e1 movi\u00e9ndose\u2019, y me un\u00ed para ayudarles. Le prest\u00e9 poca atenci\u00f3n al tren; est\u00e1bamos determinados a llevar a cabo nuestro trabajo de hacer girar la mesa.&nbsp;1TI 521.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2704\">\u201cCuando hab\u00edamos cumplido nuestra tarea, miramos hacia arriba, y todo el tren estaba transformado. En vez de los vagones de pasajeros bajos, mal ventilados en los cuales hab\u00edamos estado yendo, hab\u00eda vagones amplios, altos, bien ventilados, con ventanas grandes y claras, completamente adornados e iluminados en una muy espl\u00e9ndida forma, m\u00e1s elegante que ning\u00fan hotel o carro Pullman que haya visto. La l\u00ednea f\u00e9rrea estaba nivelada, suave y firme. El tren estaba lleno de pasajeros cuyos rostros se ve\u00edan alegres y felices, aunque mostraban una expresi\u00f3n de confianza y solemnidad. Todos&nbsp;parec\u00edan expresar la mayor satisfacci\u00f3n por el cambio que hab\u00eda ocurrido y la mayor confianza en la exitosa traves\u00eda del tren. Los Hnos. White iban a bordo esta vez, y su semblante rebosaba de gozo santo. Al empezar el tren a moverse, yo estaba tan rebosante de gozo que despert\u00e9, con la impresi\u00f3n en mi mente que el tren ten\u00eda que ver con la iglesia de Battle Creek y con asuntos relacionados con la causa en ese lugar. Mi mente estaba perfectamente clara respecto a mi deber de ir a Battle Creek y dar una mano de ayuda a la obra all\u00e1. Me siento contento porque he estado aqu\u00ed para ver c\u00f3mo la bendici\u00f3n del Se\u00f1or acompa\u00f1a las arduas labores del Hno. y la Hna. White al poner los asuntos en orden.&nbsp;<em>J. N. Loughborough<\/em>\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> El primer s\u00e1bado del viaje lo pasamos en Orleans y ayunamos. Fue un d\u00eda de gran solemnidad; procuramos humillarnos delante de Dios, y con corazones y esp\u00edritus contritos y muchas l\u00e1grimas, todos oramos fervientemente para que Dios nos bendijera y fortaleciera para hacer su voluntad en la reuni\u00f3n. Ten\u00edamos alguna fe y esperanza que en aquella reuni\u00f3n nos ver\u00edamos libres de nuestra cautividad.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5424,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5423","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5423"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5423\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5425,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5423\/revisions\/5425"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5424"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}