{"id":5440,"date":"2021-01-02T07:00:00","date_gmt":"2021-01-02T07:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5440"},"modified":"2020-12-27T21:51:03","modified_gmt":"2020-12-27T21:51:03","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-554-561-dia-064","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2021\/01\/02\/testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-554-561-dia-064\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 554-561, d\u00eda 064"},"content":{"rendered":"\n<p id=\"2883\">Los amigos de la humanidad, de la verdad y la santidad, debieran actuar con referencia al Instituto en base al plan de sacrificio y liberalidad. Tengo quinientos d\u00f3lares en acciones del Instituto, lo cual deseo donar, y si mi esposo tiene con su libro el \u00e9xito que anticipamos, dar\u00e1 quinientos d\u00f3lares m\u00e1s. Los que aprueban este plan, les rogamos que nos escriban a Greenville, condado de Montcalm, M\u00edchigan, y especifiquen las sumas que est\u00e1n dispuestos a donar o invertir en acciones como las que se han usado en el caso de la Asociaci\u00f3n Publicadora. Cuando se haga esto, que vengan las donaciones seg\u00fan se las necesite. Que vengan las sumas, grandes y peque\u00f1as. Usense los medios juiciosamente. Que los cargos a los pacientes sean tan razonables como sea posible. Que los hermanos hagan donaciones para pagar parcialmente los gastos que incurran en el Instituto los enfermos pobres dignos de recibir ayuda que haya entre ellos. Lleven a los d\u00e9biles, seg\u00fan sus fuerzas, a que cultiven los terrenos tan hermosos y bien ubicados que posee el Instituto. Que no lo hagan con la idea estrecha de recibir pago, sino con la liberal idea de que los gastos en que se incurri\u00f3 para adquirirlos fueron un acto de benevolencia para bien de ellos. Que su trabajo sea una parte tan integral de su receta como la toma de ba\u00f1os. Que la benevolencia, el amor, la humanidad, el sacrificio por el bien de los dem\u00e1s, sea la idea central de los m\u00e9dicos, los administradores, los ayudantes, los pacientes, y con todos los amigos de Jes\u00fas, de cerca y de lejos, en lugar de los sueldos, las buenas inversiones, lo que \u201cpaga bien\u201d, lo que \u201cpaga un buen porcentaje\u201d. Que el amor de Cristo, el amor por las almas, la simpat\u00eda por la humanidad sufriente, gobierne todo lo que decimos y hacemos en relaci\u00f3n con el Instituto de Salud.&nbsp;1TI 554.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2884\">\u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n el m\u00e9dico cristiano -que cree en la venida del Se\u00f1or y de su reino, y espera anhelante el d\u00eda en que la enfermedad y la muerte dejen de tener poder sobre los santos- habr\u00eda de esperar que se le pagase m\u00e1s por sus servicios que al redactor o el ministro cristiano? Podr\u00e1 decir que su trabajo le causa mayor desgaste; pero eso no se ha comprobado. Que trabaje en la medida que pueda soportar, y que no viole las leyes de la vida que les ense\u00f1a a sus pacientes. No hay buenas razones para que trabaje demasiado y reciba dinero extra por hacerlo, m\u00e1s que el ministro o el redactor. Que todos los que&nbsp;desempe\u00f1an una parte en la obra del Instituto y reciben pago por sus servicios, act\u00faen de acuerdo con el mismo principio de liberalidad. A nadie se le debiera permitir continuar como ayudante en el Instituto si lo hace simplemente por el sueldo. Hay gente capacitada que, por amor a Cristo, a su causa y a los sufrientes seguidores del Maestro, ocupar\u00e1n sus puestos en el Instituto con fidelidad y gozo, y con esp\u00edritu de sacrificio. Los que no tienen ese esp\u00edritu debieran hacerse a un lado y dejarles el lugar a los que lo poseen.&nbsp;1TI 554.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2887\">Hasta donde me es posible juzgar, la mitad de los enfermos de nuestro pueblo que debieran pasar semanas o meses en el Instituto, no pueden pagar todo el gasto de un viaje y estad\u00eda all\u00ed. \u00bfPermitiremos que la pobreza impida que esos amigos de nuestro Se\u00f1or reciban las bendiciones que \u00e9l ha provisto tan generosamente? \u00bfLos dejaremos seguir luchando con la doble carga de la debilidad y la pobreza? Los enfermos ricos, que disfrutan de todas las comodidades y conveniencias de la vida, y que pueden pagar para que otros les hagan el trabajo m\u00e1s pesado, pueden -con cuidados y reposo, adquiriendo informaci\u00f3n y tomando tratamientos caseros- gozar de un estado de salud muy confortable sin ir al Instituto. Pero \u00bfqu\u00e9 pueden hacer nuestros pobres y d\u00e9biles hermanos o hermanas para recuperar su salud? Pueden hacer algo, pero la pobreza los impulsa a trabajar m\u00e1s de lo que pueden soportar. Ni siquiera disfrutan de las comodidades de la vida; y en cuanto a las conveniencias de espacio, muebles, medios de ba\u00f1arse y arreglos para disfrutar de buena ventilaci\u00f3n, simplemente no las poseen. Quiz\u00e1s su \u00fanico cuarto est\u00e1 ocupado invierno y verano por una cocina; y puede ser que todos los libros que hay en casa -excepto por la Biblia- quepan entre el \u00edndice y el pulgar. No tienen dinero con el cual comprar libros para leer y aprender a vivir. Estos queridos hermanos son precisamente los que necesitan ayuda. Muchos son cristianos humildes. Pueden tener faltas, algunas de las cuales pueden ser antiguas y ser la causa de su pobreza y miseria actuales. Sin embargo, pueden estar viviendo conforme a su deber mejor que nosotros, que tenemos los medios de mejorar nuestra propia condici\u00f3n y la de otros. A los tales debemos ense\u00f1ar con paciencia y ayudar con alegr\u00eda.&nbsp;1TI 555.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2888\">Por su parte, estos hermanos deben mostrarse dispuestos y ansiosos de recibir instrucci\u00f3n. Deben acariciar un esp\u00edritu de gratitud a Dios y a sus hermanos por la ayuda que se les brinde. En general, estas personas no tienen una idea justa de lo que realmente cuesta el tratamiento, el cuarto, la comida, el combustible, etc., en el Instituto&nbsp;de Salud. No se dan cuenta de la magnitud de la gran obra de la verdad presente y la reforma, y los muchos llamados a la liberalidad de nuestro pueblo. Quiz\u00e1s no se den cuenta de que el n\u00famero de los pobres entre nosotros es muchas veces mayor que la cantidad de nuestros hermanos ricos. Y tambi\u00e9n puede ser que no sientan el impacto del hecho terrible de que la mayor\u00eda de estos ricos se aferran a sus riquezas y van en el camino seguro de la perdici\u00f3n.&nbsp;1TI 555.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2891\">A estos pobres afligidos se les debiera ense\u00f1ar que cuando murmuran contra su suerte y contra los ricos debido a la codicia de \u00e9stos, cometen un gran pecado a la vista del cielo. Debieran comprender en primer lugar que su enfermedad y su pobreza son desgracias causadas en su mayor parte por sus propios pecados, necedades y actos equivocados; y si el Se\u00f1or pone en el coraz\u00f3n y la mente de su pueblo el deseo de ayudarles, eso debiera inspirar en ellos sentimientos de humilde gratitud a Dios y a su pueblo. Debieran hacer todo lo que est\u00e9 de su parte para ayudarse a s\u00ed mismos. Si tienen parientes que pueden y quieren afrontar sus gastos en el Instituto, dichas personas debieran tener el privilegio de hacerlo.&nbsp;1TI 556.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2892\">Y en vista de que hay tantos pobres y afligidos que de una forma u otra deben ser objeto de la caridad del Instituto, y por la falta de fondos y acomodaciones que se experimenta en la actualidad, la estad\u00eda de estas personas en el Instituto debe ser breve. Debieran ir all\u00e1 con la idea de obtener, con tanta rapidez y en la forma m\u00e1s completa que darse pueda, un conocimiento pr\u00e1ctico de lo que deben o no hacer para recobrar la salud y vivir sanos. Los elementos principales que deben aprovechar estas personas son las conferencias que escuchen mientras est\u00e1n en el Instituto, y los buenos libros de los cuales aprendan c\u00f3mo deben vivir en sus hogares. Si pasan algunas semanas en el Instituto podr\u00e1n hallar alg\u00fan alivio, pero lograr\u00e1n m\u00e1s si aplican esos mismos principios en sus hogares. No deben confiar en que los m\u00e9dicos los curar\u00e1n en unas pocas semanas; en cambio, deben aprender a vivir de modo que le d\u00e9n una oportunidad a la naturaleza para que efect\u00fae la curaci\u00f3n. Esto puede comenzar durante unas pocas semanas de estar en el Instituto, y sin embargo se pueden necesitar a\u00f1os para completar la obra estableciendo h\u00e1bitos correctos en el hogar.&nbsp;1TI 556.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2893\">Un individuo puede gastar todo lo que tiene en este mundo para internarse en el Instituto de Salud y hallar mucho alivio, y luego volver a su familia y a sus antiguos h\u00e1bitos de vida, para hallarse en pocas semanas o meses en una condici\u00f3n de salud peor que nunca&nbsp;antes. No ha ganado nada; ha gastado sus escasos medios en vano. El objeto de la reforma pro salud y el Instituto de Salud no es como una dosis de \u201cmatadolores\u201d u otro analg\u00e9sico que alivie los dolores del momento. \u00a1No, de ninguna manera! Su gran objeto es ense\u00f1ar al pueblo a vivir de modo que se le d\u00e9 a la naturaleza una oportunidad de quitar la enfermedad y resistirla.&nbsp;1TI 556.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2896\">A los afligidos de entre nuestro pueblo quiero decirles: No se desanimen. Dios no ha abandonado a su pueblo y su causa. Hagan saber a los m\u00e9dicos su estado de salud y su capacidad de pagar por una visita al Instituto. Escriban al Instituto de Salud, Battle Creek, M\u00edchigan. Si usted est\u00e1 enfermo, sin energ\u00edas, debilitado, no espere a que su caso sea desesperado. Escriba inmediatamente. Pero a los pobres debo decirles una vez m\u00e1s: En el momento presente poco se puede hacer para ayudarles debido a que el capital que ya se ha reunido est\u00e1 siendo invertido en material y edificios. Hagan por s\u00ed mismos todo lo que les sea posible, y otros les ayudar\u00e1n en algo.&nbsp;1TI 557.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2897\">*****<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2900\">Nuestra labor con la iglesia de Battle Creek acababa de terminarse, y a pesar de sentirnos muy agotados, nos hab\u00edamos reanimado espiritualmente de tal manera al ver los buenos resultados que nos unimos alegremente al Hno. J. N. Andrews en el largo viaje a Maine. En el camino tuvimos una reuni\u00f3n en Roosevelt, Nueva York. El Testimonio n\u00famero 13 estaba haciendo su obra, y los hermanos que hab\u00edan tomado parte en la deslealtad general estaban comenzando a ver las cosas en su verdadera luz. Esta reuni\u00f3n fue de arduo trabajo, y en ella se dieron certeros testimonios. Se hicieron confesiones, a las cuales sigui\u00f3 un retorno general al Se\u00f1or de parte de los ap\u00f3statas y pecadores.&nbsp;1TI 557.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2901\">Nuestra obra en Maine comenz\u00f3 con la conferencia de Norridgewock el 1.\u00ba de noviembre. La reuni\u00f3n fue muy concurrida. Como de costumbre, mi esposo y yo dimos un testimonio claro y certero en favor de la verdad y la debida disciplina, y contra las diferentes formas de error, confusi\u00f3n, fanatismo y desorden que surgen a ra\u00edz de la falta de dicha disciplina. Este testimonio se aplicaba especialmente a la condici\u00f3n de las cosas en Maine. Esp\u00edritus indisciplinados que profesaban guardar el s\u00e1bado se hallaban en rebeli\u00f3n y trabajaban por difundir el desafecto a trav\u00e9s de la conferencia. Satan\u00e1s los&nbsp;ayud\u00f3, y tuvieron cierto \u00e9xito. Los detalles son demasiado dolorosos y de muy escasa importancia general como para exponerlos aqu\u00ed.&nbsp;1TI 557.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2904\">Baste decir en esta ocasi\u00f3n que debido a este esp\u00edritu de rebeli\u00f3n, de cr\u00edtica y en ciertos casos de una especie de celos infantiles, murmuraciones y quejas, nuestra obra en Maine, que podr\u00eda haberse realizado en dos semanas, requiri\u00f3 siete semanas del trabajo m\u00e1s duro, laborioso y desagradable. Cinco semanas se hab\u00edan perdido, y m\u00e1s que perdido, para la causa en Maine; y nuestro pueblo en otras regiones de la Nueva Inglaterra, Nueva York y Oh\u00edo, fue privado de cinco reuniones generales debido a que tuvimos que quedarnos en Maine. Pero al salir de ese estado nos sentimos confortados por el hecho de que todos hab\u00edan confesado su rebeli\u00f3n, y que unos pocos hab\u00edan sido llevados a buscar al Se\u00f1or y abrazar la verdad. Lo siguiente, relativo a los ministros, el orden y la organizaci\u00f3n, se aplica en forma especial a las condiciones existentes en Maine.&nbsp;1TI 558.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2905\">*****<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2907\">Algunos ministros han ca\u00eddo en el error de creer que no pueden hablar libremente en p\u00fablico si no elevan sus voces a un tono alto, y hablan fuerte y r\u00e1pido. Los tales deber\u00edan comprender que el ruido y el hablar apresurado y en alta voz no son evidencias de la presencia del poder de Dios. No es el poder de la voz lo que hace una impresi\u00f3n duradera. Los ministros debieran ser estudiosos de la Biblia, y armarse plenamente con las razones de nuestra fe y esperanza, y as\u00ed, con pleno control de la voz y los sentimientos, debieran expresar dichas razones de tal modo que el pueblo las pueda pesar con calma y decidir en base a las evidencias presentadas. Y cuando los ministros sientan la fuerza de los argumentos que presentan en la forma de verdades solemnes y probadoras, tendr\u00e1n celo y fervor conforme a su conocimiento. El Esp\u00edritu de Dios santificar\u00e1 en sus propias almas las verdades que presentan a otros, y al regar otras vidas regar\u00e1n tambi\u00e9n las suyas.&nbsp;1TI 558.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2908\">Vi que algunos de nuestros pastores no comprenden c\u00f3mo preservar su fortaleza de modo que puedan realizar la mayor cantidad de trabajo sin agotarse. Los pastores no debieran orar tan fuerte y largo que agoten sus energ\u00edas. No es necesario recargar la garganta y los pulmones al orar. El o\u00eddo de Dios est\u00e1 siempre abierto para escuchar las peticiones sinceras de sus humildes siervos, y no requiere&nbsp;que al dirigirse a \u00e9l desgasten los \u00f3rganos del habla. Lo que prevalece ante Dios es la confianza firme y perfecta, el acto de aferrarse sin vacilar a las promesas de Dios, la fe sencilla en que \u00e9l existe y que recompensa a los que lo buscan con diligencia.&nbsp;1TI 558.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2911\">Los pastores debieran disciplinarse y aprender a realizar la mayor cantidad de trabajo en el breve per\u00edodo que se les asigna, preservando al mismo tiempo buena parte de su energ\u00eda, de modo que, si se requiere de ellos un esfuerzo extra, puedan tener una reserva de fuerza vital suficiente para la ocasi\u00f3n, y usarla sin da\u00f1arse a s\u00ed mismos. A veces se necesita toda su fuerza para hacer un esfuerzo en un momento dado, y si antes hab\u00edan agotado su reserva de energ\u00eda y no pueden proyectar el poder necesario para hacer este esfuerzo, todo lo que hab\u00edan logrado hasta entonces se pierde. En ciertas ocasiones se pueden requerir todas las energ\u00edas f\u00edsicas y mentales para establecer la posici\u00f3n m\u00e1s firme, para ordenar las evidencias en la luz m\u00e1s clara y presentarlas ante el pueblo en la forma m\u00e1s definida, urgiendo su aceptaci\u00f3n con los llamados m\u00e1s convincentes. Cuando las almas est\u00e1n a punto de dejar las filas del enemigo y pasarse del lado del Se\u00f1or, el conflicto es m\u00e1s severo y personal. Satan\u00e1s y sus \u00e1ngeles no quieren que nadie que haya servido bajo el estandarte de las tinieblas tome posici\u00f3n bajo la bandera ensangrentada del Pr\u00edncipe Emanuel.&nbsp;1TI 559.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2912\">Se me mostraron ej\u00e9rcitos opuestos que hab\u00edan soportado una penosa lucha en la batalla. Ninguno hab\u00eda ganado la victoria, y por fin los leales se dieron cuenta de que su poder y fortaleza se estaban desvaneciendo, y que no podr\u00edan silenciar a sus enemigos a menos que por un ataque concertado lograran apoderarse de sus instrumentos de guerra. Entonces, y a riesgo de sus vidas, re\u00fanen todas sus energ\u00edas y se lanzan hacia el enemigo. El conflicto es feroz, pero se gana la victoria y se capturan las fortalezas. Si en el momento cr\u00edtico el ej\u00e9rcito se hallara tan d\u00e9bil y exhausto que le fuera imposible practicar la \u00faltima carga y derribar las fortificaciones del enemigo, se perder\u00eda todo el esfuerzo de d\u00edas, semanas y aun meses enteros; muchas vidas ser\u00edan sacrificadas y no se ganar\u00eda nada.&nbsp;1TI 559.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2913\">Ante nosotros se extiende una obra similar. Muchos est\u00e1n convencidos de que tenemos la verdad, y sin embargo se hallan sujetos como con bandas de hierro. No se atreven a afrontar las consecuencias de tomar su posici\u00f3n del lado de la verdad. Muchos est\u00e1n en el valle de la decisi\u00f3n; all\u00ed se necesitan llamados especiales, personales y directos para motivarlos a soltar las armas de su milicia y tomar posici\u00f3n del&nbsp;lado del Se\u00f1or. Justamente en este per\u00edodo cr\u00edtico, Satan\u00e1s echa sus m\u00e1s fuertes grillos en torno a estas almas. Si los siervos de Dios est\u00e1n completamente exhaustos, habiendo gastado su reserva de fuerza f\u00edsica y mental, piensan entonces que no pueden hacer nada m\u00e1s, y con frecuencia abandonan totalmente el campo, para comenzar operaciones en otro lugar. As\u00ed, todo o casi todo el tiempo, los medios y labores se han gastado por nada. Hasta es peor que si nunca hubieran comenzado obra en ese lugar, porque una vez que el pueblo ha sido profundamente convicto por el Esp\u00edritu de Dios y llevado al punto de la decisi\u00f3n, y luego es dejado para que pierda el inter\u00e9s y haga decisiones contrarias a las evidencias presentadas, no se los puede volver a llevar muy f\u00e1cilmente al punto en que sus mentes se interesen nuevamente en el tema. En muchos casos ya han hecho su decisi\u00f3n final.&nbsp;1TI 559.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2916\">Si los ministros preservaran fuerzas de reserva, y en el punto mismo cuando todo parece ser m\u00e1s dif\u00edcil hicieran los esfuerzos m\u00e1s fervientes, los llamados m\u00e1s poderosos, las aplicaciones m\u00e1s personales y, como valientes soldados, se lanzaran contra el enemigo en el momento cr\u00edtico, ganar\u00edan la victoria. Las almas tendr\u00edan fuerza para quebrantar los grillos de Satan\u00e1s y hacer sus decisiones para vida eterna. Una labor bien dirigida en el momento correcto har\u00e1 que un esfuerzo prolongado tenga \u00e9xito, mientras que si se abandona el trabajo aunque sea por unos pocos d\u00edas, en muchos casos causar\u00e1 un fracaso total. Los ministros deben entregarse a la obra como misioneros, y aprender c\u00f3mo hacer que sus esfuerzos obtengan la mayor ventaja posible.&nbsp;1TI 560.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2917\">Algunos pastores, al comienzo mismo de una serie de reuniones se llenan de celo, se echan cargas que Dios no requiere que lleven, agotan sus energ\u00edas en cantos y en oraciones y discursos largos y a gran voz; y luego se sienten agotados, y tienen que irse a casa a descansar. \u00bfQu\u00e9 se logr\u00f3 en ese esfuerzo? Literalmente, nada. Los obreros ten\u00edan esp\u00edritu y celo, pero les faltaba entendimiento. No manifestaron direcci\u00f3n sabia. Corr\u00edan en el carro de los sentimientos, pero no se gan\u00f3 una sola victoria contra el enemigo. No se conquist\u00f3 su fortaleza.&nbsp;1TI 560.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2918\">Se me mostr\u00f3 que los ministros de Jesucristo deb\u00edan disciplinarse para la guerra. Se requiere mayor sabidur\u00eda en la conducci\u00f3n de la obra de Dios que la que se requiere de los generales en los conflictos de las naciones. Los ministros que han sido escogidos por Dios est\u00e1n ocupados en una gran tarea. Combaten no s\u00f3lo contra los hombres, sino tambi\u00e9n contra Satan\u00e1s y sus \u00e1ngeles. Aqu\u00ed se requiere direcci\u00f3n sabia. Deben transformarse en estudiosos de la&nbsp;Biblia y entregarse plenamente a la tarea. Si comienzan a trabajar en un lugar, deben ser capaces de exponer las razones de nuestra fe, no en forma ostentosa ni agresiva, sino con humildad y temor. El poder que convence surge de los argumentos poderosos presentados con humildad y en el temor de Dios.&nbsp;1TI 560.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2921\">Se necesitan ministros de Jesucristo que sean capaces de hacer la obra en estos peligrosos d\u00edas finales, h\u00e1biles en palabra y doctrina, que comprendan bien las Escrituras, y sepan explicar las razones de nuestra fe. Se me dirigi\u00f3 la atenci\u00f3n a los siguientes pasajes, cuyo significado algunos pastores no han captado: \u201cSantificad a Dios el Se\u00f1or en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande raz\u00f3n de la esperanza que hay en vosotros\u201d. \u201cSea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sep\u00e1is c\u00f3mo deb\u00e9is responder a cada uno\u201d. \u201cPorque el siervo de Dios no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para ense\u00f1ar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quiz\u00e1 Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que est\u00e1n cautivos a voluntad de \u00e9l\u201d.&nbsp;1TI 561.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2922\">Se requiere del hombre de Dios, el ministro de Jesucristo, que est\u00e9 plenamente preparado para toda buena obra. Para esta buena obra no se necesitan pastores pomposos, hinchados de dignidad. Pero en el p\u00falpito es necesario el decoro. Un ministro del evangelio no debe ser descuidado en su actitud. Si es un representante de Cristo, su comportamiento, su actitud y sus gestos deben ser de car\u00e1cter tal que no disgusten a los espectadores. Los ministros deben dejar de lado todas sus maneras, actitudes y gestos toscos, y debieran cultivar en s\u00ed mismos una humilde dignidad en el porte. Deben vestir en forma apropiada a la dignidad de su posici\u00f3n. Sus palabras deben ser en todo respecto solemnes y bien escogidas. Se me mostr\u00f3 que no es correcto usar expresiones toscas e irreverentes, relatar an\u00e9cdotas con el fin de divertir, o presentar ilustraciones c\u00f3micas para hacer re\u00edr. El sarcasmo y el usar las expresiones de un oponente para hacer con ellas juegos de palabras son pr\u00e1cticas fuera del orden divino. Los ministros no deben sentir que no pueden hacer mejoras en su voz o sus maneras; hay mucho que se puede hacer. Se puede cultivar la voz de modo que aun los discursos largos no da\u00f1en los \u00f3rganos vocales.&nbsp;1TI 561.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2923\">Los ministros debieran amar el orden y disciplinarse a s\u00ed mismos; entonces pueden disciplinar con \u00e9xito a la iglesia de Dios, y ense\u00f1ar&nbsp;a sus miembros a trabajar armoniosamente, como una compa\u00f1\u00eda de soldados bien entrenados. Si para la acci\u00f3n exitosa en el campo de batalla son necesarios el orden y la disciplina, en la obra en que estamos empe\u00f1ados se los necesita tanto m\u00e1s cuanto mayor es el valor del objetivo que procuramos lograr, y m\u00e1s elevado es su car\u00e1cter que el de los blancos por los cuales contienden las fuerzas antag\u00f3nicas en el campo de batalla. En el conflicto en que estamos empe\u00f1ados, hay en juego intereses eternos.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los amigos de la humanidad, de la verdad y la santidad, debieran actuar con referencia al Instituto en base al plan de sacrificio y liberalidad. Tengo quinientos d\u00f3lares en acciones del Instituto, lo cual deseo donar, y si mi esposo tiene con su libro el \u00e9xito que anticipamos, dar\u00e1 quinientos d\u00f3lares m\u00e1s. 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