{"id":5443,"date":"2021-01-03T07:00:00","date_gmt":"2021-01-03T07:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5443"},"modified":"2020-12-27T22:25:33","modified_gmt":"2020-12-27T22:25:33","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-562-569-dia-065","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2021\/01\/03\/testimonios-para-la-iglesia-vol-1-p-562-569-dia-065\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 562-569, d\u00eda 065"},"content":{"rendered":"\n<p id=\"2926\">Los \u00e1ngeles trabajan en armon\u00eda. Un orden perfecto caracteriza todos sus movimientos. Mientras m\u00e1s de cerca imitamos la armon\u00eda y el orden de la hueste ang\u00e9lica, mayor \u00e9xito tendr\u00e1n los esfuerzos que hagan estos agentes celestiales en favor nuestro. Si no vemos la necesidad de acci\u00f3n armoniosa, y somos desordenados, indisciplinados y desorganizados en nuestro curso de acci\u00f3n, los \u00e1ngeles, que est\u00e1n cabalmente organizados y se mueven en perfecto orden, no pueden trabajar con \u00e9xito por nosotros. Se alejan llenos de tristeza, porque no est\u00e1n autorizados a bendecir la confusi\u00f3n, la distracci\u00f3n y la desorganizaci\u00f3n. Todos los que desean la cooperaci\u00f3n de los mensajeros celestiales deben trabajar al un\u00edsono con ellos. Los que tienen la unci\u00f3n de lo alto promover\u00e1n en todos sus esfuerzos el orden, la disciplina y la unidad de acci\u00f3n, y entonces los \u00e1ngeles de Dios pueden cooperar con ellos. Pero estos mensajeros celestiales jam\u00e1s pondr\u00e1n su aprobaci\u00f3n sobre la irregularidad, la desorganizaci\u00f3n y el desorden. Todos estos males son el resultado de los esfuerzos que hace Satan\u00e1s por debilitar nuestras fuerzas, destruir nuestro valor e impedir la acci\u00f3n eficaz.&nbsp;1TI 562.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2927\">Satan\u00e1s sabe muy bien que el \u00e9xito s\u00f3lo puede ser el resultado del orden y la acci\u00f3n armoniosa. Bien sabe que todo lo conectado con el cielo est\u00e1 en perfecto orden, que la subordinaci\u00f3n y la disciplina m\u00e1s completa marcan los movimientos de la hueste ang\u00e9lica. Se esfuerza en forma deliberada para llevar a los cristianos profesos tan lejos de las disposiciones celestiales como le sea posible. Por lo tanto, enga\u00f1a aun al pueblo profeso de Dios y los hace creer que el orden y la disciplina son enemigos de la espiritualidad, que la \u00fanica conducta segura para ellos consiste en dejar que cada uno siga su propio camino, y en permanecer especialmente distintos de los cuerpos de cristianos que est\u00e1n unidos y trabajan por establecer disciplina y armon\u00eda de acci\u00f3n. Todos los esfuerzos hechos por establecer orden son considerados peligrosos, una restricci\u00f3n de la leg\u00edtima libertad, y por lo tanto dignos de ser temidos como el papismo. Estas almas&nbsp;enga\u00f1adas consideran que es una virtud hacer alarde de su libertad de pensar y actuar en forma independiente. No aceptan el dicho de nadie. No se unen con nadie. Se me mostr\u00f3 que la obra especial de Satan\u00e1s es llevar a los individuos a sentir que su acto de avanzar por s\u00ed mismos est\u00e1 de acuerdo con los prop\u00f3sitos de Dios, y que deben escoger su propio rumbo, independiente de sus hermanos.&nbsp;1TI 562.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2930\">Se me hizo volver la mirada a los hijos de Israel. Muy pronto despu\u00e9s que dejaron Egipto fueron organizados y disciplinados cabalmente. En su providencia especial, Dios hab\u00eda calificado a Mois\u00e9s para que se pusiera a la cabeza de los ej\u00e9rcitos de Israel. Hab\u00eda sido un poderoso guerrero en su conducci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos egipcios, y en su liderazgo ning\u00fan hombre lo sobrepasaba. El Se\u00f1or no dej\u00f3 que su santo tabern\u00e1culo fuera llevado indiscriminadamente por cualquier tribu que quisiera hacerlo. Fue sumamente cuidadoso, al punto de especificar el orden que quer\u00eda que se observara en el transporte del arca sagrada, y designar una familia especial de entre los levitas para llevarla. Cuando conven\u00eda para bien del pueblo y para la gloria de Dios que armaran sus tiendas en cierto lugar, Dios les revelaba su voluntad haciendo que el pilar de nube descansara directamente sobre el tabern\u00e1culo, donde permanec\u00eda hasta cuando \u00e9l decidiera que deb\u00edan reanudar la marcha. En todas sus jornadas se requer\u00eda de ellos que observaran perfecto orden. Cada tribu llevaba un estandarte con el signo de la casa de su padre sobre \u00e9l, y se requer\u00eda que cada tribu acampara bajo su propio estandarte. Cuando el arca se mov\u00eda, los ej\u00e9rcitos avanzaban y las diferentes tribus marchaban en orden bajo sus propios estandartes. El Se\u00f1or design\u00f3 a los levitas como la tribu en cuyo medio se deb\u00eda transportar el arca sagrada. Mois\u00e9s y Aar\u00f3n marchaban justo al frente del arca, y los hijos de Aar\u00f3n los segu\u00edan de cerca, cada uno de ellos llevando una trompeta. Deb\u00edan recibir las instrucciones de Mois\u00e9s, y comunicarlas al pueblo por medio de las trompetas. Esos instrumentos produc\u00edan sonidos especiales que el pueblo comprend\u00eda, movi\u00e9ndose entonces en la forma correspondiente.&nbsp;1TI 563.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2931\">Los trompeteros daban primero una se\u00f1al para llamar la atenci\u00f3n de la gente; luego, todos deb\u00edan estar atentos y obedecer el sonido claro de las trompetas. No hab\u00eda confusi\u00f3n de sonido en las voces de las trompetas; por lo tanto, no hab\u00eda excusa para la confusi\u00f3n en los movimientos. El jefe de cada compa\u00f1\u00eda daba instrucciones definidas con respecto a los movimientos que deb\u00edan ejecutar, y ninguno que pusiera atenci\u00f3n era dejado en la ignorancia con respecto a lo&nbsp;que deb\u00eda hacer. Si alguien no cumpl\u00eda con los requerimientos que el Se\u00f1or le daba a Mois\u00e9s, y que \u00e9ste comunicaba al pueblo, era castigado con la muerte. No le serv\u00eda de nada la excusa de que no sab\u00eda la naturaleza de esos requerimientos, porque con ella s\u00f3lo probaba su ignorancia voluntaria; recib\u00eda as\u00ed el justo castigo de su transgresi\u00f3n. Si no sab\u00edan la voluntad de Dios concerniente a ellos, era su propia culpa. Hab\u00edan tenido las mismas oportunidades de obtener el conocimiento impartido que el resto del pueblo hab\u00eda tenido. Por eso, su pecado de no saber, de no comprender, era tan grande a la vista de Dios como si hubieran escuchado y luego transgredido.&nbsp;1TI 563.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2934\">El Se\u00f1or design\u00f3 una familia especial de la tribu de Lev\u00ed para que llevara el arca. Otros de entre los levitas fueron especialmente se\u00f1alados por Dios para llevar el tabern\u00e1culo y todos sus muebles, y para realizar la obra de erigirlo y desarmarlo. Y si cualquier persona, llevada por la curiosidad o por desorden se sal\u00eda de su lugar y tocaba cualquier parte del santuario o los muebles, o hasta se acercaba a cualquiera de los obreros, deb\u00eda sufrir la muerte. Dios no dej\u00f3 su santo tabern\u00e1culo para que fuera llevado, armado o desarmado indiscriminadamente por cualquier tribu que pudiera elegir el cargo. En cambio, se eligieron personas que pudieran apreciar el car\u00e1cter sagrado de la obra en que estaban ocupadas. A esos hombres elegidos por Dios se les indic\u00f3 que impresionaran al pueblo con el car\u00e1cter especialmente sagrado del arca y de todo lo que tuviera conexi\u00f3n con ella, de modo que no miraran a esas cosas sin darse cuenta de su naturaleza santa y fueran cortados de Israel. Todas las cosas pertenecientes al lugar sant\u00edsimo deb\u00edan ser consideradas con reverencia.&nbsp;1TI 564.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2935\">Los viajes de los hijos de Israel est\u00e1n fielmente descritos; la liberaci\u00f3n que el Se\u00f1or realiz\u00f3 en favor de ellos, su perfecta organizaci\u00f3n y orden especial, su pecado al murmurar contra Mois\u00e9s, y de ese modo contra Dios, sus transgresiones, sus rebeliones, sus castigos, sus cad\u00e1veres esparcidos en el desierto por no haber querido someterse a las sabias disposiciones de Dios. Todo este fiel cuadro se despliega ante nosotros como una amonestaci\u00f3n para que no sigamos su ejemplo de desobediencia, y caigamos como ellos.&nbsp;1TI 564.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2936\">\u201cPero de los m\u00e1s de ellos no se agrad\u00f3 Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto. Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. Ni se\u00e1is id\u00f3latras, como algunos de ellos, seg\u00fan est\u00e1 escrito: Se sent\u00f3 el pueblo a comer y a beber, y se levant\u00f3 a jugar.&nbsp;Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un d\u00eda veintitr\u00e9s mil. Ni tentemos al Se\u00f1or, como tambi\u00e9n algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes. Ni murmur\u00e9is, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y est\u00e1n escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. As\u00ed que, el que piensa estar firme, mire que no caiga\u201d&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.58313#58313\">1 Corintios 10:5-12<\/a>. \u00bfHa dejado Dios de ser un Dios de orden? No; es el mismo en la dispensaci\u00f3n actual como en la anterior. Pablo dice: \u201cDios no es Dios de confusi\u00f3n, sino de paz\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.58597#58597\">1 Corintios 14:33<\/a>. Pone hoy tanta atenci\u00f3n a los detalles como entonces. Y es su designio que aprendamos lecciones de orden y organizaci\u00f3n a partir del orden perfecto instituido en los d\u00edas de Mois\u00e9s para beneficio de los hijos de Israel.&nbsp;1TI 564.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2939\">*****<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2942\">Continuar\u00e9 ahora relatando incidentes, y quiz\u00e1s la mejor idea que pueda dar de nuestras labores hasta la temporada de la reuni\u00f3n realizada en Vermont, sea con la transcripci\u00f3n de una carta que le escrib\u00ed a mi hijo, que estaba en Battle Creek, el 27 de diciembre de 1867.&nbsp;1TI 565.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2943\">\u201cMi querido hijo Edson: Te escribo sentada al escritorio del Hno. D. T. Bourdeau, en West Enosburgh, Vermont. Cuando se termin\u00f3 nuestra reuni\u00f3n de Topsham, Maine, me sent\u00ed sumamente agotada. Mientras llenaba mi ba\u00fal, casi me desmay\u00e9 por la debilidad. La \u00faltima obra que hice all\u00ed fue reunir a la familia del Hno. A y tener una entrevista especial con ellos. Me dirig\u00ed a esa querida familia y les hice llegar palabras de exhortaci\u00f3n y consuelo, y tambi\u00e9n de correcci\u00f3n y consejo a uno conectado con ellos. Todo lo que dije fue recibido plenamente y seguido de confesi\u00f3n, llanto y mucho alivio para el Hno. y la Hna. A. Para m\u00ed esta obra es pesada y me produce mucho desgaste.&nbsp;1TI 565.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2944\">\u201cDespu\u00e9s que nos acomodamos en los vagones, me recost\u00e9 y descans\u00e9 aproximadamente una hora. Ten\u00edamos esa tarde un compromiso en Westbrook, Maine, para encontrarnos con los hermanos de Portland y sus alrededores. Nos alojamos en casa de la bondadosa familia del Hno. Martin. Durante la tarde no pude permanecer sentada; pero como me urgieron a estar en la reuni\u00f3n de la noche, fui&nbsp;a la escuela sintiendo que no tendr\u00eda fuerzas para ponerme de pie y dirigirme al pueblo. La casa estaba llena de oyentes profundamente interesados. El Hno. Andrews dio comienzo a la reuni\u00f3n y habl\u00f3 un corto tiempo. Tu padre lo sigui\u00f3 con algunas observaciones. Me puse entonces de pie, y apenas hab\u00eda pronunciado unas pocas palabras cuando sent\u00ed que mis fuerzas se renovaban por completo. Parec\u00eda como si toda mi debilidad me hubiera abandonado, y habl\u00e9 alrededor de una hora con perfecta libertad. Sent\u00ed una gratitud inexpresable por esta ayuda que Dios me concedi\u00f3 en el preciso momento en que m\u00e1s la necesitaba. El mi\u00e9rcoles por la noche habl\u00e9 libremente durante casi dos horas acerca de las reformas relativas a la salud y la vestimenta. El ver c\u00f3mo se renov\u00f3 tan inesperadamente mi energ\u00eda, despu\u00e9s de haberme sentido totalmente exhausta antes de esas dos reuniones, ha sido una fuente de mucho \u00e1nimo para m\u00ed.&nbsp;1TI 565.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2947\">\u201cLa visita que hicimos a la familia del Hno. Martin nos dio mucha alegr\u00eda, y esperamos ver a sus queridos hijos entregar sus corazones a Cristo, y con sus padres pelear la batalla cristiana, y obtener la corona de inmortalidad cuando se haya ganado la victoria.&nbsp;1TI 566.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2948\">\u201cEl jueves volvimos a Portland y comimos con la familia del Hno. Gowell. Tuvimos una entrevista especial con ellos, la cual esperamos que los beneficie. Nos interesa mucho el caso de la esposa del Hno. Gowell. El coraz\u00f3n de esta madre est\u00e1 desgarrado porque ha visto a sus hijos en aflicci\u00f3n y muerte, y sepultados en la tumba silenciosa. A los que duermen les ir\u00e1 bien. Dios quiera que la madre busque toda la verdad y se haga tesoros en el cielo, para que cuando venga el Dador de la vida a libertar a los cautivos de la gran c\u00e1rcel de la muerte, se encuentren el padre, la madre y los hijos, y se reanuden los eslabones rotos de la cadena familiar, para nunca m\u00e1s ser cortados.&nbsp;1TI 566.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2949\">\u201cEl hermano Gowell nos llev\u00f3 a la estaci\u00f3n en su carruaje. Apenas alcanzamos a subir al tren antes que partiera. Viajamos cinco horas, y nos encontramos con el Hno. A. W. Smith en la estaci\u00f3n de M\u00e1nchester, que nos esperaba para llevarnos a su casa en dicha ciudad. All\u00ed esper\u00e1bamos poder descansar por una noche; pero hab\u00eda una buena cantidad de personas que nos esperaban. Hab\u00edan viajado unos 14 kil\u00f3metros desde Amherst para reunirse con nosotros. Tuvimos una reuni\u00f3n muy agradable, la cual esperamos que haya sido \u00fatil para todos. Nos retiramos a descansar a eso de las diez. Temprano a la ma\u00f1ana siguiente dejamos el c\u00f3modo y hospitalario hogar del Hno. Smith para continuar nuestra jornada a Washington. La ruta era lenta y tediosa. Dejamos el&nbsp;tren en Hillsborough, y hallamos medios de transporte esperando para llevarnos los veinte kil\u00f3metros restantes hasta Washington. El Hno. Colby ten\u00eda un trineo y frazadas, y viajamos con bastante comodidad hasta que estuvimos a pocos kil\u00f3metros de nuestro destino. No hab\u00eda suficiente nieve para que el trineo se deslizara sin dificultad. El viento comenz\u00f3 a soplar, y durante los tres o cuatro kil\u00f3metros finales nos lanzaba a la cara y los ojos el aguanieve que ca\u00eda, lo cual produc\u00eda dolor, y nos helaba casi hasta congelarnos. Por fin hallamos refugio en el acogedor hogar del Hno. C. K. Farnsworth. Hicieron todo lo posible para nuestra comodidad, y todo se arregl\u00f3 de modo que pudi\u00e9ramos descansar tanto como fuese posible. Y te aseguro que fue poco.&nbsp;1TI 566.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2952\">\u201cEl s\u00e1bado, tu padre habl\u00f3 poco despu\u00e9s del mediod\u00eda, y despu\u00e9s de una pausa de unos veinte minutos present\u00e9 un testimonio de reprensi\u00f3n a varios que estaban usando tabaco, y tambi\u00e9n para el Hno. Ball, que hab\u00eda estado fortaleciendo las manos de nuestros enemigos al ridiculizar las visiones y publicar expresiones amargas contra nosotros en el peri\u00f3dico&nbsp;<em>Crisis<\/em>, de Boston, y en&nbsp;<em>The Hope of Israel<\/em>&nbsp;(La Esperanza de Israel), un peri\u00f3dico publicado en Iowa. Se cit\u00f3 a la reuni\u00f3n de la tarde en casa del Hno. Farnsworth. La iglesia estuvo presente, y all\u00ed tu padre le pidi\u00f3 al Hno. Ball que expresara sus objeciones contra las visiones y diera una oportunidad para responder a ellas. As\u00ed se pas\u00f3 la tarde. El Hno. Ball manifest\u00f3 mucha inflexibilidad y oposici\u00f3n. Admiti\u00f3 que en algunos puntos estaba satisfecho, pero mantuvo firmemente su posici\u00f3n. El Hno. Andrews y tu padre hablaron con claridad, explicando asuntos que \u00e9l hab\u00eda comprendido mal, y condenando su injusta conducta para con los adventistas guardadores del s\u00e1bado. Todos sentimos que hab\u00edamos hecho lo mejor posible ese d\u00eda por debilitar las fuerzas del enemigo. La reuni\u00f3n continu\u00f3 hasta pasadas las diez de la noche.&nbsp;1TI 567.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2953\">\u201cA la ma\u00f1ana siguiente asistimos nuevamente a las reuniones en la capilla. Tu padre habl\u00f3 en la ma\u00f1ana. Pero justo antes que \u00e9l comenzara a hablar, el enemigo hizo que un pobre y d\u00e9bil hermano sintiera que ten\u00eda una carga asombrosa relativa a la iglesia. Con grandes aspavientos, habl\u00f3, gimi\u00f3 y llor\u00f3, y actu\u00f3 como si le hubiera sobrevenido una terrible carga, que nadie logr\u00f3 comprender. Nosotros nos esforz\u00e1bamos por hacer que los que profesaban la verdad vieran su espantoso estado de oscuridad y apostas\u00eda delante de Dios, y lo confesaran con humilde sinceridad, volvi\u00e9ndose as\u00ed al Se\u00f1or con sincero arrepentimiento, de modo que \u00e9l pudiera volver a ellos y sanar sus apostas\u00edas. Satan\u00e1s procur\u00f3 estorbar la obra empujando a esa pobre&nbsp;alma inestable a que causara disgusto en los que deseaban actuar en forma razonable. Me levant\u00e9 y le dirig\u00ed a ese hombre un testimonio claro. No hab\u00eda tomado ning\u00fan alimento por dos d\u00edas, y Satan\u00e1s lo hab\u00eda enga\u00f1ado y empujado m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites.&nbsp;1TI 567.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2956\">\u201cTu padre entonces predic\u00f3. Tuvimos unos momentos de intermedio, y luego trat\u00e9 de hablar sobre las reformas de salud y la vestimenta, y present\u00e9 un testimonio claro a los que hab\u00edan estado estorbando el camino de los j\u00f3venes y los incr\u00e9dulos. Dios me ayud\u00f3 a hablarle con claridad al Hno. Ball, y a decirle en el nombre del Se\u00f1or lo que estaba haciendo. Esto lo afect\u00f3 mucho.&nbsp;1TI 568.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2957\">\u201cUna vez m\u00e1s celebramos una reuni\u00f3n vespertina en casa del Hno. Farnsworth. El tiempo estuvo tormentoso durante las reuniones; sin embargo el Hno. Ball no falt\u00f3 a ninguna de ellas. Se continu\u00f3 con el mismo tema, la investigaci\u00f3n del rumbo que \u00e9l hab\u00eda mantenido. Si alguna vez el Se\u00f1or le ayud\u00f3 a un hombre a expresarse, lo hizo esa noche con el Hno. Andrews, quien enfoc\u00f3 el tema del sufrimiento por causa de Cristo. Se mencion\u00f3 el caso de Mois\u00e9s, que rehus\u00f3 ser llamado hijo de la hija de Fara\u00f3n, escogiendo m\u00e1s bien sufrir aflicci\u00f3n con el pueblo de Dios que gozar por un tiempo de los placeres del pecado, considerando el reproche de Cristo como mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque respetaba la recompensa del galard\u00f3n. El Hno. Andrews mostr\u00f3 que este ejemplo era uno entre muchos en que el reproche de Cristo fue estimado superior a las riquezas y la honra mundanales, los t\u00edtulos altisonantes, la expectativa de una corona, y la gloria de un reino. El ojo de la fe estuvo fijo en el glorioso futuro, y la recompensa del galard\u00f3n fue considerada de tal valor que hizo que las cosas m\u00e1s preciosas que puede ofrecer el mundo parecieran no tener valor alguno. Los hijos de Dios soportaron burlas, azotes, cadenas y prisiones; fueron apedreados, aserrados, tentados, errantes, vestidos de pieles de ovejas y de cabras, despose\u00eddos, afligidos, atormentados; y sostenidos por la esperanza y la fe, pudieron considerar livianas esas aflicciones. El futuro, la vida eterna, les parec\u00eda de tal valor que sent\u00edan que sus sufrimientos eran peque\u00f1os en comparaci\u00f3n con la recompensa del galard\u00f3n.&nbsp;1TI 568.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2958\">\u201cEl Hno. Andrews relat\u00f3 el caso de un fiel cristiano que estaba por sufrir el martirio a causa de su fe. Otro cristiano hab\u00eda estado conversando con \u00e9l con respecto al poder de la esperanza cristiana, deseando saber si \u00e9sta ser\u00eda lo suficientemente fuerte como para sostenerlo mientras su carne se consum\u00eda en el fuego. Le pidi\u00f3 a su&nbsp;hermano, que estaba por sufrir el martirio, que le diera una se\u00f1al si la fe y la esperanza cristianas eran m\u00e1s fuertes que el fuego devorador. Esperaba que el turno pr\u00f3ximo le tocar\u00eda a \u00e9l, y dicha se\u00f1al lo fortalecer\u00eda para afrontar las llamas. El m\u00e1rtir le prometi\u00f3 que le dar\u00eda la se\u00f1al. Fue llevado a la estaca entre las burlas y provocaciones de la multitud de ociosos que se hab\u00edan congregado para ver c\u00f3mo el cristiano se consum\u00eda en la hoguera. Se trajo la le\u00f1a y se encendi\u00f3 el fuego, y el compa\u00f1ero cristiano fij\u00f3 sus ojos en el m\u00e1rtir moribundo, sintiendo que mucho depend\u00eda de la se\u00f1al. El fuego ardi\u00f3 y ardi\u00f3, la carne se ennegreci\u00f3, pero la se\u00f1al no ven\u00eda. El cristiano no apart\u00f3 un momento sus ojos de la terrible escena. Los brazos ya se hab\u00edan tostado, y no hab\u00eda se\u00f1ales de vida. Todos pensaban que el fuego hab\u00eda hecho su obra y que no quedaba ya rastro de vida. Mas \u00a1oh maravilla! \u00a1De entre las llamas los dos brazos se alzaron de pronto hacia el cielo! El cristiano, cuyo coraz\u00f3n comenzaba a desfallecer, contempl\u00f3 la gozosa se\u00f1al; todo su ser se estremeci\u00f3, y renov\u00f3 su fe, su esperanza y su valor. De sus ojos brotaron l\u00e1grimas de gozo.&nbsp;1TI 568.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2961\">\u201cAl referirse el Hno. Andrews a los brazos ennegrecidos y quemados que se alzaron al cielo entre las llamas, \u00e9l tambi\u00e9n se puso a llorar como un ni\u00f1o. Casi toda la congregaci\u00f3n estaba conmovida hasta las l\u00e1grimas. La reuni\u00f3n concluy\u00f3 a eso de las diez. Las nubes de tinieblas se hab\u00edan disipado en forma dram\u00e1tica. El Hno. Hemingway se levant\u00f3 y dijo que hab\u00eda estado en completa apostas\u00eda, usando tabaco, oponi\u00e9ndose a las visiones y persiguiendo a su esposa por creer en ellas, pero declar\u00f3 que no volver\u00eda a hacer eso. Nos pidi\u00f3 perd\u00f3n a ella y a todos. Su esposa habl\u00f3 con gran sentimiento. Su hija y otros m\u00e1s se levantaron para orar. El Hno. Hemingway declar\u00f3 que el testimonio que la Hna. White hab\u00eda expresado parec\u00eda venir directamente desde el trono, y que nunca volver\u00eda a atreverse a presentarle oposici\u00f3n.&nbsp;1TI 569.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2962\">\u201cEl Hno. Ball dijo entonces que si las cosas eran como nosotros las ve\u00edamos, entonces su caso era muy malo. Declar\u00f3 que \u00e9l sab\u00eda que hab\u00eda estado en apostas\u00eda durante a\u00f1os, y que hab\u00eda estorbado el camino de los j\u00f3venes. Agradecimos a Dios por esa admisi\u00f3n. Decidimos salir el lunes temprano por la ma\u00f1ana, pues ten\u00edamos un compromiso en Braintree, Vermont, para encontrarnos con unos treinta guardadores del s\u00e1bado. Pero el tiempo estaba muy fr\u00edo, inclemente y huracanado como para viajar cuarenta kil\u00f3metros despu\u00e9s de una labor tan sostenida, y finalmente decidimos esperar y continuar la obra en Washington hasta que el Hno. Ball se decidiera&nbsp;por la verdad o en contra de ella, de tal modo que la iglesia pudiera descansar en lo referente a su caso.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los \u00e1ngeles trabajan en armon\u00eda. Un orden perfecto caracteriza todos sus movimientos. Mientras m\u00e1s de cerca imitamos la armon\u00eda y el orden de la hueste ang\u00e9lica, mayor \u00e9xito tendr\u00e1n los esfuerzos que hagan estos agentes celestiales en favor nuestro. Si no vemos la necesidad de acci\u00f3n armoniosa, y somos desordenados, indisciplinados y desorganizados en nuestro curso de acci\u00f3n, los \u00e1ngeles, que est\u00e1n cabalmente organizados y se mueven en perfecto orden, no pueden trabajar con \u00e9xito por nosotros. Se alejan llenos de tristeza, porque no est\u00e1n autorizados a bendecir la confusi\u00f3n, la distracci\u00f3n y la desorganizaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5444,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5443","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5443"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5443\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5445,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5443\/revisions\/5445"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5444"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}