{"id":5468,"date":"2021-01-10T04:43:45","date_gmt":"2021-01-10T04:43:45","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5468"},"modified":"2021-01-10T04:43:48","modified_gmt":"2021-01-10T04:43:48","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-2-p-09-17-dia-072","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2021\/01\/10\/testimonios-para-la-iglesia-vol-2-p-09-17-dia-072\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 2, p. 09-17, d\u00eda 072"},"content":{"rendered":"\n<p id=\"65\">Mis hermanos y hermanas dif\u00edcilmente habr\u00e1n esperado que este n\u00famero de los&nbsp;<em>Testimonios<\/em>&nbsp;apareciera tan pronto. Pero ten\u00eda a mano varios testimonios personales, algunos de los cuales aparecen en las p\u00e1ginas siguientes. Y no conozco manera mejor de presentar mis opiniones acerca de peligros y errores de naturaleza general, y el deber de todos los que aman a Dios y guardan sus mandamientos, que mediante la entrega de estos testimonios. Probablemente no haya una manera m\u00e1s directa y eficaz de presentar lo que el Se\u00f1or me ha mostrado.&nbsp;2TI 9.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"66\">Me pareci\u00f3 importante que el\u00a0<em>Testimonio<\/em>\u00a0n.\u00ba 14 llegara a manos de ustedes algunos d\u00edas antes del comienzo del congreso de la Asociaci\u00f3n General. Por eso ese n\u00famero fue enviado apresuradamente a la prensa, antes de que yo dispusiera de tiempo para preparar algunos asuntos importantes relacionados con \u00e9l. En efecto, no hubo posibilidad de introducir este asunto en el n.\u00ba 14. Por lo tanto, al disponer de material suficiente para el n.\u00ba 15, se los presento con la oraci\u00f3n de que la bendici\u00f3n de Dios lo acompa\u00f1e en beneficio de su amado pueblo.\u00a02TI 9.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"70\">Despu\u00e9s de llegar a casa, cuando dejamos de sentir la influencia inspiradora de los viajes y el trabajo, comenzamos a sentir m\u00e1s intensamente el cansancio producido por las labores de nuestra gira por el este. Muchos me instaban por carta que les escribiera acerca de lo que les hab\u00eda contado con respecto a lo que el Se\u00f1or me hab\u00eda mostrado concerniente a ellos. Y hab\u00eda muchos otros, con quienes no hab\u00eda hablado, cuyos casos eran tan urgentes e importantes como los otros. Pero en vista de que estaba tan cansada, la tarea de escribir tanto me parec\u00eda m\u00e1s de lo que pod\u00eda soportar. Me invadi\u00f3 un sentimiento de des\u00e1nimo, y me sumerg\u00ed en un estado de debilidad, y permanec\u00ed en esa condici\u00f3n varios d\u00edas, y a menudo me desmay\u00e9. En ese estado f\u00edsico y mental puse en tela de juicio mi deber de escribir tanto, a tantas personas, algunas de las cuales eran muy indignas. Me pareci\u00f3 que en este asunto hab\u00eda alguna falla por alguna parte.&nbsp;2TI 10.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"71\">En la tarde del 5 de febrero el hermano Andrews habl\u00f3 a la gente en nuestro sal\u00f3n de cultos. Pero la mayor parte de esa tarde yo estaba semidesmayada y sin aliento, sostenida por mi esposo. Cuando el hermano Andrews regres\u00f3 de la reuni\u00f3n, tuvieron unos momentos especiales de oraci\u00f3n por m\u00ed, y experiment\u00e9 cierto alivio. Esa noche dorm\u00ed bien, y a la ma\u00f1ana, aunque d\u00e9bil, me sent\u00ed maravillosamente aliviada y reanimada. So\u00f1\u00e9 que alguien me hab\u00eda tra\u00eddo una pieza de tela blanca, y me hab\u00eda ordenado cortarla para hacer vestidos para personas de todos los tama\u00f1os, de todos los caracteres posibles, y de todas las circunstancias de la vida. Se me dijo que los cortara, que los colgara y que los tuviera listos para cuando se los necesitara. Yo ten\u00eda la impresi\u00f3n de que muchos de aquellos para quienes se me hab\u00eda pedido que cortara vestidos eran personas indignas. Pregunt\u00e9 si \u00e9se era el \u00faltimo vestido que ten\u00eda que cortar y se me dijo que no; que tan&nbsp;pronto como hubiera terminado con \u00e9se habr\u00eda otros que ocupar\u00edan mi atenci\u00f3n. Me sent\u00ed desanimada frente a la cantidad de trabajo que ten\u00eda delante de m\u00ed, y dije que me hab\u00eda ocupado en cortar vestidos para los dem\u00e1s por m\u00e1s de veinte a\u00f1os, que mis labores no hab\u00edan sido apreciadas, y que no ve\u00eda tampoco que mi trabajo hubiera hecho demasiado bien. Habl\u00e9 con la persona que me trajo la tela acerca de una mujer en particular para quien \u00e9l me hab\u00eda pedido que cortara un vestido. Declar\u00e9 que esa persona no apreciar\u00eda el vestido, y que ser\u00eda una p\u00e9rdida de tiempo y de material ofrec\u00e9rselo: Era muy pobre, no muy inteligente, sin h\u00e1bitos de aseo, y pronto lo ensuciar\u00eda.&nbsp;2TI 10.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"74\">La persona replic\u00f3: \u201cCorta los vestidos. Ese es tu deber. La p\u00e9rdida no es tuya, sino m\u00eda. Dios no ve tal como el hombre ve. El planifica la obra que debe ser hecha, y t\u00fa no sabes qu\u00e9 va a prosperar, si esto o aquello. Llegar\u00e1 el momento cuando se descubrir\u00e1 que muchas de estas pobres almas entrar\u00e1n en el reino, mientras otras, favorecidas por las bendiciones de la vida, poseedoras de capacidad intelectual, y rodeadas de un ambiente agradable, que han dispuesto de todas las ventajas que conducen al progeso, quedar\u00e1n afuera. Se ver\u00e1 que estas pobres almas han vivido de acuerdo con la d\u00e9bil luz de que dispon\u00edan, y han avanzado echando mano de los limitados recursos que estaban a su alcance, en forma mucho m\u00e1s aceptable que algunos otros que han gozado de la plenitud de la luz, y de amplias oportunidades de progresar\u201d.&nbsp;2TI 11.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"75\">Entonces levant\u00e9 las manos, llenas de callosidades de tanto usar las tijeras, e insist\u00ed en que no pod\u00eda menos que estremecerme ante el pensamiento de que ten\u00eda que proseguir con ese trabajo. Entonces la persona volvi\u00f3 a decir: \u201cCorta los vestidos. No ha llegado todav\u00eda el momento de que te sientas libre de esto\u201d.&nbsp;2TI 11.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"76\">Con much\u00edsimo cansancio me puse de pie para continuar el trabajo. Delante de m\u00ed encontr\u00e9 tijeras nuevas y brillantes, que comenc\u00e9 a usar. Inmediatamente me abandonaron los sentimientos de cansancio y des\u00e1nimo; las tijeras parec\u00edan cortar casi sin esfuerzo de mi parte, y cort\u00e9 vestido tras vestido con comparativa facilidad.&nbsp;2TI 11.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"77\">Gracias al \u00e1nimo que me dio este sue\u00f1o decid\u00ed inmediatamente acompa\u00f1ar a mi esposo y al hermano Andrews, a Gratiot,&nbsp;Saginaw y Tuscola, confiando en que el Se\u00f1or me dar\u00eda fuerzas para trabajar. As\u00ed pues, el 7 de febrero salimos de casa y viajamos unos ochenta kil\u00f3metros hasta Alma, el lugar de nuestro compromiso. All\u00ed trabaj\u00e9 como de costumbre, con bastante libertad y fortaleza. Los amigos del condado de Gratiot parec\u00edan interesados en escuchar, pero muchos de ellos est\u00e1n bastante atrasados en lo que se refiere a la reforma pro salud y a su preparaci\u00f3n general. Parec\u00eda que hab\u00eda entre esta gente una carencia de orden y la eficiencia necesarios para la prosperidad de la obra y del esp\u00edritu del mensaje. El hermano Andrews, sin embargo, los visit\u00f3 tres semanas despu\u00e9s, y pas\u00f3 buenos momentos con ellos. No puedo pasar por alto algo que me anim\u00f3, es a saber, que un testimonio muy definido que yo hab\u00eda enviado a una familia fue recibido con provecho por las personas a quienes lo hab\u00eda dirigido. Todav\u00eda conservamos un profundo inter\u00e9s por esa familia, y deseamos ardientemente que gocen de prosperidad en el Se\u00f1or, y aunque sentimos cierto des\u00e1nimo con respecto a la causa en el condado de Gratiot, con ansias ayudaremos a los hermanos cuando ellos manifiesten el deseo de que los ayudemos.&nbsp;2TI 11.4<\/p>\n\n\n\n<p id=\"80\">En la reuni\u00f3n de Alma hab\u00eda hermanos presentes procedentes de San Carlos y Tittabawassee, del condado de Saginaw, que nos instaron a que los visit\u00e1ramos. No era nuestra intenci\u00f3n visitar ese condado en ese momento, sino m\u00e1s bien ir al de Tuscola si se presentaba la oportunidad. Al no o\u00edr nada de Tuscola, decidimos visitar Tittabawassee, en el condado de Saginaw, y mientras tanto escribimos al condado de Tuscola para preguntar si nos necesitaban all\u00ed. En Tittabawassee nos sentimos agradablemente sorprendidos al encontrar un gran sal\u00f3n de culto, recientemente constru\u00eddo por nuestros hermanos, y bien lleno de observadores del s\u00e1bado. Los hermanos aparentemente estaban preparados para recibir nuestro testimonio, y disfrutamos de libertad. Una obra grande y buena se ha llevado a cabo en este lugar gracias a las labores del Hno. A. A eso sigui\u00f3 una amarga persecuci\u00f3n y oposici\u00f3n, pero al parecer no tuvieron efecto sobre los que vinieron a escuchar, y por lo visto nuestras labores causaron una buena impresi\u00f3n sobre todos. Asist\u00ed a once reuniones en ese lugar en el curso de una semana, habl\u00e9 varias veces entre una y dos horas, y tom\u00e9 parte en las otras reuniones. En una de ellas se hizo un esfuerzo especial a fin de&nbsp;inducir a algunas personas que observaban el s\u00e1bado para que se adelantaran y tomaran la cruz. El deber que la mayor parte de ellos ten\u00eda por delante era el bautismo. En mi \u00faltima visi\u00f3n yo hab\u00eda visto lugares donde se predicar\u00eda la verdad y se levantar\u00edan iglesias que tendr\u00edamos que visitar. Este era uno de esos lugares. Sent\u00ed un inter\u00e9s especial por esa gente. Los casos de algunos miembros de la congregaci\u00f3n se abrieron delante de m\u00ed, y un anhelo de trabajar por ellos se apoder\u00f3 de m\u00ed de tal manera que no me pude deshacer de \u00e9l. Durante unas tres horas trabaj\u00e9 por ellos, la mayor parte del tiempo exhort\u00e1ndolos con sentimientos de profunda solicitud. Todos tomaron la cruz en esa ocasi\u00f3n, se adelantaron para que or\u00e1ramos por ellos, y casi todos hablaron. Al d\u00eda siguiente quince se bautizaron.&nbsp;2TI 12.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"83\">Nadie puede visitar a esta gente sin sentirse impresionado por el valor de las fieles labores del Hno. A en favor de esta causa. Su obra consiste en penetrar en lugares donde la verdad no ha sido proclamada todav\u00eda, y espero que nuestros hermanos renuncien a sus esfuerzos por apartarlo de esta tarea espec\u00edfica. Puede avanzar con esp\u00edritu humilde, apoyado en el brazo del Se\u00f1or, para rescatar muchas almas de los poderes de las tinieblas. Dios quiera que sus bendiciones contin\u00faen derram\u00e1ndose sobre \u00e9l.&nbsp;2TI 13.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"84\">Cuando nuestra serie de reuniones en ese lugar estaba por terminar, vino el hermano Spooner, de Tuscola, a visitar el condado. Enviamos noticias con \u00e9l cuando regres\u00f3 el lunes, y proseguimos el jueves despu\u00e9s del bautismo. En Vassar celebramos nuestras reuniones el s\u00e1bado y el primer d\u00eda en la escuela del lugar. Tuvimos libertad para hablar all\u00ed, y vimos buenos frutos de nuestras labores. El primer d\u00eda, en la tarde, alrededor de treinta ap\u00f3statas e hijos de adventistas que no hab\u00edan hecho ninguna profesi\u00f3n de fe, pasaron al frente. Fue una reuni\u00f3n muy interesante y provechosa. Algunos se estaban apartando de la causa, y sentimos que deb\u00edamos trabajar especialmente por ellos. Pero dispon\u00edamos de poco tiempo y me pareci\u00f3 que \u00edbamos a tener que dejar la obra inconclusa. Ten\u00edamos compromisos en San Carlos y Alma, y para poder cumplirlos tuvimos que concluir el lunes nuestras labores en Vassar.&nbsp;2TI 13.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"85\">Esa noche lo que yo hab\u00eda visto en visi\u00f3n acera de ciertas personas del condado de Tuscola se me apareci\u00f3 de nuevo en&nbsp;sue\u00f1os, y me senti m\u00e1s impresionada todav\u00eda con el sentimiento de que mi obra en favor de esa gente no hab\u00eda concluido. Pero no descubr\u00ed otra manera de solucionar el problema sino proseguir para cumplir nuestros compromisos. El martes viajamos 48 kil\u00f3metros rumbo a San Carlos y pasamos la noche en casa del Hno. Griggs. All\u00ed escrib\u00ed quince p\u00e1ginas de testimonios y asist\u00ed a una reuni\u00f3n en la tarde. Durante la ma\u00f1ana del mi\u00e9rcoles decidimos regresar a Tuscola, siempre que el hermano Andrews estuviera dispuesto a cumplir el compromiso que ten\u00edamos con Alma. El estuvo dispuesto a hacerlo. Esa ma\u00f1ana escrib\u00ed quince p\u00e1ginas m\u00e1s, asist\u00ed a una reuni\u00f3n y habl\u00e9 durante una hora; viajamos unos 53 kil\u00f3metros con los hermanos Griggs rumbo a la casa del hermano Spooner en Tuscola. El jueves de ma\u00f1ana fuimos a Watrousville, a casi 26 kil\u00f3metros de distancia. Escrib\u00ed 16 p\u00e1ginas y asist\u00ed a una reuni\u00f3n nocturna, durante la cual di un testimonio muy definido a una persona que estaba presente. A la ma\u00f1ana siguiente escrib\u00ed doce p\u00e1ginas antes del desayuno, regres\u00e9 a Tuscola, y escrib\u00ed ocho p\u00e1ginas m\u00e1s.&nbsp;2TI 13.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"88\">El s\u00e1bado mi esposo habl\u00f3 antes del mediod\u00eda, y yo lo segu\u00ed por dos horas m\u00e1s antes de ir a almorzar. Se clausur\u00f3 entonces la reuni\u00f3n por unos momentos, durante los cuales com\u00ed algo, y despu\u00e9s habl\u00e9 durante una hora en una reuni\u00f3n social, y di testimonios definidos a varios de los que se hallaban presentes all\u00ed. Estos testimonios fueron recibidos generalmente con sentimientos de humildad y gratitud. No puedo decir, sin embargo, que todos fueron recibidos de esa manera.&nbsp;2TI 14.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"89\">A la ma\u00f1ana siguiente, cuando est\u00e1bamos por ir al sal\u00f3n de culto para comenzar las arduas labores del d\u00eda, una hermana a quien hab\u00eda dado un testimonio en el sentido de que le faltaba discreci\u00f3n y cautela, y que no era capaz de controlar plenamente sus palabras y sus actos, vino con su esposo en medio de una manifestaci\u00f3n de sentimientos de mucha enemistad y agitaci\u00f3n. Comenz\u00f3 a hablar y a llorar. Balbuce\u00f3 un poco, confes\u00f3 algo, pero se justific\u00f3 a s\u00ed misma considerablemente. Ten\u00eda una idea equivocada de muchas de las cosas que yo le hab\u00eda dicho. Su orgullo result\u00f3 herido cuando expuse sus faltas tan p\u00fablicamente. All\u00ed resid\u00eda, evidentemente, la principal dificultad. Pero, \u00bfpor&nbsp;qu\u00e9 ten\u00eda que sentirse as\u00ed? Los hermanos y las hermanas sab\u00edan que esas cosas eran as\u00ed; por lo tanto, yo no les estaba informando nada nuevo. Pero no dudo de que esas cosas eran nuevas para la hermana. No se conoc\u00eda a s\u00ed misma y no pod\u00eda juzgar adecuadamente sus propias palabras y actos. Esto en cierta medida es cierto en casi todos los casos; de all\u00ed la necesidad de que en la iglesia se reprenda fielmente a los hermanos, y que todos cultiven el amor por los claros testimonios que se les env\u00edan.&nbsp;2TI 14.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"92\">El esposo parec\u00eda no aceptar el hecho de que yo hubiera presentado las faltas de su esposa delante de toda la iglesia, y afirm\u00f3 que si la hermana White hubiera seguido las instrucciones del Se\u00f1or que aparecen en&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.48867#48867\">Mateo 18:15-17<\/a>, en ese caso no se hubiera sentido herido: \u201cPor tanto, si tu hermano peca contra ti, v\u00e9 y repr\u00e9ndele estando t\u00fa y \u00e9l solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. M\u00e1s si no te oyere, toma a\u00fan contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano\u201d.&nbsp;2TI 15.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"93\">Mi esposo entonces afirm\u00f3 que \u00e9l entend\u00eda que esas palabras de nuestro Se\u00f1or se refer\u00edan a casos de ofensas personales, y no se pod\u00edan aplicar a nuestra hermana. Ella no hab\u00eda pecado contra la hermana White. Por el contrario, lo que hab\u00eda merecido reprensi\u00f3n p\u00fablica eran faltas que ten\u00edan estado p\u00fablico y que amenazaban la prosperidad de la iglesia y la causa. Aqu\u00ed -dijo mi esposo- encontramos un texto que se aplica a este caso: \u201cA los que persisten en pecar, repr\u00e9ndelos delante de todos, para que los dem\u00e1s tambi\u00e9n teman\u201d&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.60797#60797\">1 Timoteo 5:20<\/a>.&nbsp;2TI 15.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"94\">El hermano reconoci\u00f3 su error como cristiano, y al parecer dio por terminado el asunto. Era evidente que despu\u00e9s de la reuni\u00f3n del s\u00e1bado de tarde, hab\u00edan magnificado extraordinariamente muchos de los asuntos relacionados con este caso, y en forma equivocada. Se propuso entonces que se leyera el testimonio escrito. Cuando lo hicimos, la hermana que hab\u00eda sido reprendida pregunt\u00f3: \u201c\u00bfEso fue lo que usted dijo ayer?\u201d Contest\u00e9 que s\u00ed. Pareci\u00f3 sorprendida y bastante de acuerdo con el testimonio escrito. Se lo di sin guardar una copia. En esto hice mal. Pero ten\u00eda una consideraci\u00f3n tan tierna por ella y su esposo, y deseaba y&nbsp;esperaba tan ardientemente que prosperaran, que en este caso quebrant\u00e9 una costumbre establecida.&nbsp;2TI 15.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"97\">El tiempo dedicado a la reuni\u00f3n ya estaba transcurriendo, de modo que nos apresuramos a recorrer los dos kil\u00f3metros que nos separaban de la congregaci\u00f3n que nos estaba esperando. El lector podr\u00e1 juzgar si la escena de esa ma\u00f1ana estaba bien ajustada o no para ayudarnos a reunir los pensamientos y disponer de la calma necesaria para comparecer delante de la gente. Pero, \u00bfqui\u00e9n se preocupa por esto? Algunos pueden manifestar un poquito de misericordia, y lo hacen mientras los impulsivos y descuidados aparecen con sus preocupaciones y problemas por lo general justamente antes de que comencemos a hablar, o cuando estamos ya completamente exhaustos despu\u00e9s de hablar. Mi esposo, sin embargo, reuni\u00f3 todas sus energ\u00edas, y habl\u00f3 con facilidad de palabra acerca de la ley y el Evangelio. Yo hab\u00eda recibido una invitaci\u00f3n para hablar en la tarde en el nuevo sal\u00f3n de cultos recientemente constru\u00eddo y dedicado por los metodistas. Este c\u00f3modo edificio estaba repleto, y muchos tuvieron que quedarse de pie. Habl\u00e9 con facilidad de expresi\u00f3n acerca del primero de los dos grandes mandamientos repetidos por nuestro Se\u00f1or, y me sent\u00ed sorprendida cuando me enter\u00e9 que era el mismo tema acerca del cual hab\u00eda hablado el pastor metodista en la ma\u00f1ana. El y los miembros de su iglesia estaban presentes para escuchar lo que yo ten\u00eda que decir.&nbsp;2TI 16.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"98\">Al anochecer tuvimos una preciosa conversaci\u00f3n en casa del hermano Spooner con los hermanos Miller, Hatch y Haskell, y las hermanas Sturges, Bliss, Harrison y Malin. Llegamos a la conclusi\u00f3n de que por el momento nuestra obra en el condado de Tuscola estaba concluida. Llegamos a interesarnos mucho m\u00e1s en estos queridos hermanos, pero tem\u00edamos que la hermana mencionada anteriormente, a quien yo le hab\u00eda dado un testimonio, permitiera que Satan\u00e1s se aprovechara de ella, y les causara problemas. Sent\u00ed el ferviente deseo de que ella pudiera ver las cosas tales como eran. La conducta que hab\u00eda estado siguiendo estaba destruyendo su influencia tanto dentro de la iglesia como fuera de ella. Pero si recib\u00eda la reprensi\u00f3n que tanto necesitaba, y humildemente trataba de corregirse de acuerdo con ella, la iglesia la recibir\u00eda nuevamente en su seno, y la gente llegar\u00eda a&nbsp;tener un mejor concepto de su cristianismo. Y mejor a\u00fan, podr\u00eda disfrutar de la sonrisa de aprobaci\u00f3n de su amado Redentor. Mi ansiosa pregunta era si ella recibir\u00eda plenamente el testimonio que se le hab\u00eda dado. Tem\u00eda que eso no ocurriera, y que en ese caso el coraz\u00f3n de los hermanos de esa regi\u00f3n tendr\u00eda que entristecerse por causa de ella.&nbsp;2TI 16.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"101\">Al regresar a casa, le escrib\u00ed solicit\u00e1ndole una copia del testimonio que le hab\u00eda entregado, y el 15 de abril recib\u00ed la siguiente nota, fechada en Dinamarca, el 11 de abril de 1868: \u201cHermana White: Recib\u00ed su carta del 23 de marzo. Siento no poder acceder a su requerimiento\u201d.&nbsp;2TI 17.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"102\">Todav\u00eda conservo los m\u00e1s tiernos sentimientos con respecto a esa familia, y me sentir\u00e9 feliz de ayudarles cuando pueda. Es cierto que esa manera de proceder con respecto a m\u00ed por parte de aquellos por quienes he dado mi vida extiende sobre m\u00ed una sombra de tristeza; pero la conducta que debo seguir me ha sido se\u00f1alada con tanta claridad que no puedo permitir que tales cosas me aparten de la senda del deber. Al regresar del correo con la nota que acabo de mencionar, sinti\u00e9ndome m\u00e1s bien deprimida, tom\u00e9 la Biblia, y la abr\u00ed con oraci\u00f3n para encontrar en ella consuelo y apoyo, y mis ojos se posaron directamente sobre las siguientes palabras del profeta: \u201cT\u00fa, pues, ci\u00f1e tus lomos, lev\u00e1ntate, y h\u00e1blales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos. Porque he aqu\u00ed que yo te he puesto en este d\u00eda como ciudad fortificada, como columna de hierro, y como muro de bronce contra toda esta tierra, contra los reyes de Jud\u00e1, sus pr\u00edncipes, sus sacerdotes, y el pueblo de la tierra. Y pelear\u00e1n contra ti, pero no te vencer\u00e1n; porque yo estoy contigo, dice Jehov\u00e1, para librarte\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.38995#38995\">Jerem\u00edas 1:17-19<\/a>.&nbsp;2TI 17.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"103\">Regresamos a casa de esta gira justamente antes de una tremenda lluvia que se llev\u00f3 la nieve que hab\u00eda ca\u00eddo. La tormenta nos oblig\u00f3 a suspender la reuni\u00f3n del s\u00e1bado siguiente y yo comenc\u00e9 en seguida a preparar material para el&nbsp;<em>Testimonio<\/em>&nbsp;n.\u00ba 14. Tambi\u00e9n tuvimos el privilegio de cuidar a nuestro querido hermano King, a quien trajimos a casa con una enorme herida en la cabeza y en el rostro. Lo trajimos a casa para que muriera, porque no cre\u00edamos que alguien, con semejante fractura de cr\u00e1neo, pudiera&nbsp;recuperarse. Pero con la bendici\u00f3n de Dios, m\u00e1s el uso prudente de agua, y una dieta frugal hasta que pasara el peligro de la fiebre, y con habitaciones bien ventiladas de d\u00eda y de noche, en tres semanas estuvo en condiciones de regresar a su casa, y reasumir sus actividades como agricultor. No tom\u00f3 ni una pizca de medicinas en ning\u00fan momento. Aunque baj\u00f3 bastante de peso como resultado de la p\u00e9rdida de sangre causada por sus heridas, y del r\u00e9gimen frugal de alimentaci\u00f3n a que se lo someti\u00f3, cuando pudo ingerir alimentos en mayor cantidad, sin embargo, se recuper\u00f3 r\u00e1pidamente.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mis hermanos y hermanas dif\u00edcilmente habr\u00e1n esperado que este n\u00famero de los Testimonios apareciera tan pronto. Pero ten\u00eda a mano varios testimonios personales, algunos de los cuales aparecen en las p\u00e1ginas siguientes. Y no conozco manera mejor de presentar mis opiniones acerca de peligros y errores de naturaleza general, y el deber de todos los que aman a Dios y guardan sus mandamientos, que mediante la entrega de estos testimonios. Probablemente no haya una manera m\u00e1s directa y eficaz de presentar lo que el Se\u00f1or me ha mostrado.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5469,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5468","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5468","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5468"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5468\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5470,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5468\/revisions\/5470"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5469"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5468"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5468"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5468"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}