{"id":5488,"date":"2021-01-16T07:00:00","date_gmt":"2021-01-16T07:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5488"},"modified":"2021-01-14T16:50:46","modified_gmt":"2021-01-14T16:50:46","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-2-p-63-71-dia-078","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2021\/01\/16\/testimonios-para-la-iglesia-vol-2-p-63-71-dia-078\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 2, p. 63-71, d\u00eda 078"},"content":{"rendered":"\n<p id=\"308\">No hay tratamiento que pueda aliviar las dificultades por las cuales est\u00e1n pasando actualmente mientras sigan comiendo y bebiendo como lo hacen. Pueden hacer por s\u00ed mismos lo que el m\u00e1s experimentado de los m\u00e9dicos no podr\u00eda hacer jam\u00e1s. Modifiquen su r\u00e9gimen de alimentaci\u00f3n. Para complacer el gusto, a menudo ustedes someten los \u00f3rganos de la digesti\u00f3n a un trabajo excesivo al introducir en el est\u00f3mago alimentos que no son los m\u00e1s sanos, y en ocasiones en cantidades inmoderadas. Esto cansa el est\u00f3mago, y lo descalifica para recibir aun los alimentos m\u00e1s sanos. Cada uno de ustedes mantiene su est\u00f3mago permanentemente debilitado como consecuencia de su mala manera de alimentarse. Los alimentos que ustedes preparan son demasiado sustanciosos. No los preparan en forma sencilla y natural, sino que son totalmente inadecuados para el est\u00f3mago, puesto que ustedes los han preparado para complacer sus gustos. El organismo se sobrecarga, y trata de resistir los esfuerzos que ustedes hacen para malograrlo. Los escalofr\u00edos y la fiebre son los resultados de esos intentos de librarse de la carga que ustedes depositan sobre \u00e9l. Tienen que sufrir el castigo que corresponde a la violaci\u00f3n de las leyes de la naturaleza. Dios ha establecido leyes que gobiernan el organismo que ustedes no pueden violar sin sufrir el castigo correspondiente. Se han sometido a sus gustos sin preocuparse de la salud. Han hecho algunos cambios; pero apenas han dado los primeros pasos en la reforma del r\u00e9gimen alimentario. Dios requiere de nosotros temperancia en todas las cosas. \u201cSi, pues, com\u00e9is o beb\u00e9is, o hac\u00e9is otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.58367#58367\">1 Corintios 10:31<\/a>.&nbsp;2TI 63.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"309\">De todas las familias que conozco, ninguna necesita tanto de los beneficios de la reforma pro salud como la de ustedes. Gimen bajo dolores y postraciones a los que no pueden hacer frente, y tratan de someterse a ellos con la mejor de las actitudes, creyendo que la aflicci\u00f3n es lo que les ha tocado en suerte, y que ha sido establecida por la Providencia. Si se abrieran sus ojos, y pudieran ver los pasos que dieron en su vida pasada, que los han tra\u00eddo directamente a la situaci\u00f3n de mala salud en la cual se encuentran actualmente, se asombrar\u00edan de la ceguera que les ha impedido ver antes la realidad de las cosas. Los apetitos que ustedes han cultivado son anormales, y no obtienen ni la mitad de la&nbsp;satisfacci\u00f3n que podr\u00edan obtener de los alimentos que ingieren, si no hubieran usado mal su apetito. Han pervertido la naturaleza, y han estado sufriendo las consecuencias que ciertamente han sido dolorosas.&nbsp;2TI 63.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"312\">La naturaleza soporta los abusos tanto como puede sin ofrecer resistencia, despu\u00e9s de lo cual se levanta y ejerce un poderoso esfuerzo para librarse de los obst\u00e1culos que se le oponen, y del mal trato a que se la somete. Entonces se producen dolores de cabeza, escalofr\u00edos, fiebres, nerviosidad, par\u00e1lisis y otros males demasiado numerosos para mencionarlos. Una mala manera de comer y beber destruye la salud, y con ello la dulzura de la vida. \u00a1Oh, cu\u00e1ntas veces han comprado ustedes lo que consideraban una buena comida a expensas de un organismo afiebrado, de la p\u00e9rdida del apetito y de la falta de sue\u00f1o! La incapacidad para disfrutar de los alimentos, una noche de insomnio, horas de sufrimiento, \u00a1todo por una comida que se ingiri\u00f3 para satisfacer el apetito! Miles han complacido sus apetitos pervertidos, han comido lo que consideraban una buena comida, y como resultado de ello han sufrido de fiebre, o de alguna enfermedad aguda y hasta de una muerte segura. Esa fue, por cierto, una satisfacci\u00f3n adquirida a un costo exhorbitante. Muchos han hecho precisamente esto, y estos suicidas han sido elogiados por sus amigos y el pastor, y han sido enviados directamente al cielo en ocasi\u00f3n de su muerte. \u00a1Qu\u00e9 pensamiento! \u00a1Glotones en el Cielo! No, no; los tales jam\u00e1s transpondr\u00e1n las puertas de perla de la dorada ciudad de Dios. Los tales jam\u00e1s ser\u00e1n exaltados a la diestra de Jes\u00fas, el precioso Salvador, el sufriente Hombre del Calvario. Su vida fue de constante abnegaci\u00f3n y sacrificio. Hay un lugar se\u00f1alado para cada uno de ellos entre los indignos, que no pueden participar de la vida mejor, de la herencia inmortal.&nbsp;2TI 64.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"313\">Dios requiere de todos los hombres que le ofrezcan sus cuerpos como sacrificio vivo, no un sacrificio muerto o moribundo, un sacrificio cuya propia conducta ha debilitado, llen\u00e1ndolo de impurezas y debilidad. Dios pide un sacrificio vivo. El cuerpo, seg\u00fan nos dice, es el templo del Esp\u00edritu Santo, la morada del Esp\u00edritu, y requiere de todos los que llevan su imagen que cuiden de sus cuerpos para servirlo y glorificarlo. \u201cNo sois vuestros -dice el ap\u00f3stol inspirado-. Porque hab\u00e9is sido comprados por&nbsp;precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro esp\u00edritu, los cuales son de Dios\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.58137#58137\">1 Corintios 6:19-20<\/a>. Para lograrlo, a\u00f1adan a la virtud ciencia, y a la ciencia templanza, y a la templanza paciencia. Tenemos el deber de saber c\u00f3mo preservar el cuerpo en la mejor condici\u00f3n de salud posible, y tenemos el sagrado deber de vivir a la altura de la luz que Dios nos ha dado tan generosamente. Si cerramos los ojos a la luz por temor de que nos permita ver nuestros errores, que no estamos dispuestos a abandonar, nuestros pecados no disminuir\u00e1n, sino que aumentar\u00e1n. Si no se toma en cuenta la luz referente a un asunto, tambi\u00e9n se la dejar\u00e1 a un lado cuando se refiera a otros. Es tan pecado violar las leyes que rigen nuestro ser, como quebrantar uno de los diez mandamientos, porque no se puede hacer ninguna de las dos cosas sin quebrantar la ley de Dios. No podemos amar al Se\u00f1or con todo nuestro coraz\u00f3n, nuestra mente, nuestra alma y nuestra fuerza, mientras amamos nuestros apetitos y nuestros gustos mucho m\u00e1s de lo que amamos al Se\u00f1or. Cada d\u00eda estamos disminuyendo nuestra capacidad de glorificar a Dios, en circunstancias que \u00e9l requiere toda nuestra fortaleza, toda nuestra mente. Como consecuencia de nuestros h\u00e1bitos nos estamos aferrando cada vez menos a la vida, mientras profesamos ser seguidores de Cristo y que nos estamos preparando para los toques finales de la inmortalidad.&nbsp;2TI 64.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"316\">Mis hermanos: ustedes tienen que hacer una obra que nadie puede hacer por ustedes. Despierten de su letargo y Cristo les dar\u00e1 vida. Modifiquen su manera de vivir, de comer, de beber, y de trabajar. Mientras contin\u00faen con la conducta que han proseguido durante tantos a\u00f1os, no podr\u00e1n distinguir claramente las cosas sagradas y eternas. La sensibilidad de ustedes est\u00e1 em botada; sus intelectos est\u00e1n envueltos en una niebla. No han estado creciendo en la gracia ni en el conocimiento de la verdad como era privilegio de ustedes hacerlo. No han estado creciendo en espiritualidad, sino que se han estado entenebreciendo cada vez m\u00e1s. Se han apresurado a adquirir propiedades, y han estado en peligro de ser deshonestos, procurando defender sus propios intereses sin tomar en consideraci\u00f3n a los dem\u00e1s, como quisieran que se consideraran los de ustedes. Han fomentado el ego\u00edsmo en ustedes, en circunstancias que lo deber\u00edan haber vencido.&nbsp;Examinen detenidamente sus corazones, e imiten en sus vidas al Modelo perfecto, y todo les saldr\u00e1 bien. Mantengan una concien- cia limpia delante de Dios. Glorifiquen su nombre en todo. Desp\u00f3jense del ego\u00edsmo.&nbsp;2TI 65.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"319\">\u201cNo os conform\u00e9is a este siglo (mundo), sino transformaos por medio de la renovaci\u00f3n de vuestro entendimiento, para que comprob\u00e9is cu\u00e1l sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.57648#57648\">Romanos 12:2<\/a>. Las costumbres y las pr\u00e1cticas de los hombres no debieran constituir el criterio de ustedes. Por m\u00e1s apremiantes que sean las circunstancias por las que tengan que pasar, nunca se permitan caer en la deshonestidad. Satan\u00e1s est\u00e1 cerca de ustedes para tentarlos a hacer precisamente esto, y no los va a dejar descansar respecto de este asunto. Es posible que un comerciante sea cristiano y que conserve su integridad delante de Dios. Pero para lograrlo se necesita una constante vigilancia y fervientes s\u00faplicas a Dios para librarse de la mala tendencia de esta era degenerada de obtener ventajas para s\u00ed mismo en detrimento de los dem\u00e1s. Usted se encuentra en un lugar dif\u00edcil para progresar en la vida divina. Tiene principios, pero no depende plenamente de Dios. Conf\u00eda demasiado en su propia d\u00e9bil fuerza. Tiene una tremenda necesidad de la ayuda divina, un poder que no se encuentra en usted mismo. Hay alguien a quien puede acudir para conseguir consejo, cuya sabidur\u00eda es infinita. Lo ha invitado a acudir a \u00e9l, porque va a suplir sus necesidades. Si por fe deposita todas sus preocupaciones sobre Aquel que sabe cu\u00e1ndo cae un gorri\u00f3n, no habr\u00e1 confiado en vano. Si conf\u00eda en sus seguras promesas, y conserva su integridad, los \u00e1ngeles de Dios lo rodear\u00e1n. Persevere en las buenas obras, con fe, delante de Dios; entonces sus pisadas ser\u00e1n ordenadas por el Se\u00f1or, y su mano prosperadora jam\u00e1s se apartar\u00e1 de usted.&nbsp;2TI 66.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"320\">Si se lo dejara decidir su propio camino, sus resoluciones ser\u00edan muy pobres, y r\u00e1pidamente su fe naufragar\u00eda. Lleve todas sus preocupaciones y sus cargas al Portador de cargas. Pero no permita que una sola mancha malogre su car\u00e1cter cristiano. Nunca jam\u00e1s mancille el registro de su vida que se lleva en el Cielo por causa del deseo de ganancias -puesto que ese registro est\u00e1 a la vista de las huestes ang\u00e9licas y de su abnegado Redentor-, con avaricia, mezquindad, ego\u00edsmo y tratos deshonestos.&nbsp;Tal manera de proceder le producir\u00e1 ganancias de acuerdo con el criterio del mundo, pero a la vista del Cielo ser\u00e1 una p\u00e9rdida inmensa e irreparable. \u201cJehov\u00e1 no mira lo que mira el hombre\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.15480#15480\">1 Samuel 16:7<\/a>. Si confiamos en Dios constantemente, estaremos seguros, sin ese temor permanente de futuros males. Terminar\u00e1n esa preocupaci\u00f3n y esa ansiedad que carecen de sentido. Tenemos un Padre celestial que cuida de sus hijos, y que pone a su disposici\u00f3n una medida suficiente de su gracia en cada momento de necesidad. Cuando tomamos en nuestras propias manos la administraci\u00f3n de lo que nos concierne, y dependemos de nuestra propia sabidur\u00eda para lograr el \u00e9xito, muy bien podemos experimentar ansiedad y esperar peligros, porque ciertamente recaer\u00e1n sobre nosotros.&nbsp;2TI 66.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"323\">Se requiere de nosotros una completa consagraci\u00f3n a Dios. Cuando el Redentor de los pecadores mortales trabajaba y sufr\u00eda por nosotros, se neg\u00f3 a s\u00ed mismo, y su vida entera era una escena constante de trabajo y privaciones. Si as\u00ed lo hubiera decidido, podr\u00eda haber pasado sus d\u00edas sobre la Tierra en medio del ocio y la abundancia, gozando de todos los placeres y satisfacciones de esta vida. Pero no lo hizo; no tom\u00f3 en cuenta su propia conveniencia. Vivi\u00f3 no para gratificarse a s\u00ed mismo, sino para hacer el bien y para salvar a otros del sufrimiento, para ayudar a los que m\u00e1s lo necesitaban. Persever\u00f3 en esta actitud hasta el mismo fin. El castigo de nuestra paz recay\u00f3 sobre \u00e9l, y llev\u00f3 las iniquidades de todos nosotros. Nosotros debimos beber esa amarga copa. Nuestros pecados fueron los ingredientes de esa mezcla. Pero nuestro querido Salvador la sac\u00f3 de nuestros labios y la bebi\u00f3 \u00e9l mismo, y en su lugar nos ofrece una copa de misericordia, bendici\u00f3n y salvaci\u00f3n. \u00a1Oh, qu\u00e9 inmenso sacrificio se hizo en favor de la raza ca\u00edda! \u00a1Qu\u00e9 amor, qu\u00e9 amor maravilloso e incomparable! Despu\u00e9s de todas estas manifestaciones de amor, hechas precisamente con el fin de revelarnos su amor, \u00bftrataremos de evitar las peque\u00f1as pruebas que tenemos que soportar? \u00bfPodemos amar a Cristo y al mismo tiempo no estar dispuestos a llevar la cruz? \u00bfPodemos querer participar de su gloria, pero no a seguirlo siquiera desde el tribunal hasta el Calvario? Si Cristo est\u00e1 en nosotros, la esperanza de gloria, caminaremos como \u00e9l lo hizo; imitaremos su vida de sacrificio para bendecir a los dem\u00e1s;\u00a0beberemos de su copa y seremos bautizados de su bautismo; daremos la bienvenida a una vida de devoci\u00f3n, pruebas, y abnegaci\u00f3n por causa de Cristo. Por m\u00e1s sacrificios que hagamos para obtenerlo, el Cielo ser\u00e1 demasiado barato.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p id=\"328\">Se me mostr\u00f3 que mientras la Hna. J y los hermanos K ve\u00edan errores en los dem\u00e1s, no hicieron esfuerzos para corregirlos y ayudar a los que deber\u00edan haber ayudado. Los han dejado demasiado solos, a buena distancia, y han cre\u00eddo que no val\u00eda la pena hacer nada por ellos. Esto no es as\u00ed. Cometen un error al obrar de esa manera. Cristo dijo: \u201cNo he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.48437#48437\">Mateo 9:13<\/a>. El Se\u00f1or requiere de nosotros que ayudemos a los que m\u00e1s lo necesitan. Mientras ve\u00edan los errores y fallas de los dem\u00e1s, se ensimismaron demasiado, y han sido sumamente ego\u00edstas al disfrutar de la verdad. Dios no aprueba el hecho de que nos sintamos satisfechos con la verdad, sin esfuerzo alguno para ayudar a fortalecer a los que lo necesitan. No todos estamos hechos de la misma manera, y muchos no han sido educados correctamente. Su educaci\u00f3n ha sido deficiente. Algunos han recibido como herencia un car\u00e1cter iracundo, y la educaci\u00f3n que recibieron en la infancia no les ense\u00f1\u00f3 a tener dominio propio. A menudo los celos y la envidia se hallan unidos a la iracundia. Otros fallan en otros sentidos. Algunos son deshonestos en sus transacciones comerciales. Otros gobiernan sus familias arbitrariamente: les gusta dominar. Sus vidas est\u00e1n lejos de ser correctas. Su educaci\u00f3n ha sido totalmente equivocada. No se les dijo que era pecado someterse a esos rasgos depravados; por lo tanto, el pecado no les parece tan pecaminoso. Otros, cuya educaci\u00f3n no ha sido tan defectuosa, que han tenido una preparaci\u00f3n mejor, han desarrollado un car\u00e1cter mucho menos objetable. La vida cristiana de todos est\u00e1 muy afectada, para bien o para mal, por su educaci\u00f3n anterior.&nbsp;2TI 68.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"329\">Jes\u00fas, nuestro abogado, est\u00e1 al tanto de todas las circunstancias que nos rodean, y trata con nosotros de acuerdo con la luz que&nbsp;hemos recibido y la situaci\u00f3n en medio de la cual nos encontramos. Otros est\u00e1n en condiciones mucho mejores. Mientras algunos est\u00e1n continuamente acosados, afligidos y en dificultades por causa de algunos desgraciados rasgos de car\u00e1cter, y tienen que luchar con enemigos internos y la corrupci\u00f3n de su propia naturaleza, otros no tienen ni la mitad de los conflictos que tienen que enfrentar aqu\u00e9llos. Viven casi libres de las dificultades que tienen que encarar sus hermanos y hermanas que no han sido tan favorecidos. En much\u00edsimos casos no tienen que hacer ni siquiera la mitad del esfuerzo que hacen algunos de los infortunados que acabo de mencionar, para vencer, y vivir la vida cristiana. Aparentemente \u00e9stos est\u00e1n en desventaja casi todo el tiempo, mientras los otros parece que se comportan mucho mejor, porque les resulta natural hacerlo. Es posible que no hagan la mitad del esfuerzo que hacen los otros para estar atentos y someter su cuerpo, y al mismo tiempo comparan sus vidas con las de los que est\u00e1n mal constituidos y han recibido una educaci\u00f3n deficiente, y se sienten satisfechos con el contraste. Hablan de las fallas, los errores y las equivocaciones de los infortunados, pero no se dan cuenta de que ellos no tienen otro problema fuera del de referirse a esos errores y despreciar a los que son culpables de ellos.&nbsp;2TI 68.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"332\">Los cargos importantes que ustedes como familia ocupan en la iglesia, les imponen la necesidad de ser portadores de cargas. No se trata de que tengan que llevar las cargas de los que son capaces de llevarlas por s\u00ed mismos, y a\u00fan de ayudar a otros, sino que debieran ayudar a los m\u00e1s necesitados, a los menos favorecidos, a los que se equivocan y fallan, y que tal vez los hayan herido y hayan probado su paciencia hasta lo sumo. De \u00e9sos se compadece Jes\u00fas especialmente, porque Satan\u00e1s ejerce un poder mayor sobre esas almas, aprovech\u00e1ndose constantemente de sus puntos d\u00e9biles, y arrojando sus flechas para herirlos donde menos protegidos est\u00e1n. Jes\u00fas ejerci\u00f3 su poder y su misericordia precisamente en esos casos lamentables. Cuando pregunt\u00f3 qui\u00e9n pod\u00eda amar m\u00e1s, Sim\u00f3n contest\u00f3: \u201cAquel a quien perdon\u00f3 m\u00e1s\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.51547#51547\">Lucas 7:43<\/a>. As\u00ed tiene que ser. Jes\u00fas no pas\u00f3 por alto al d\u00e9bil, al infortunado, al desamparado, sino que ayud\u00f3 a los que necesitaban ayuda. No limit\u00f3 sus visitas y labores a los m\u00e1s inteligentes y menos defectuosos, en detrimento de los infortunados. No pregunt\u00f3 si le iba&nbsp;a resultar agradable la compa\u00f1\u00eda de los m\u00e1s pobres, de los m\u00e1s necesitados. La compa\u00f1\u00eda que busc\u00f3 fue \u00e9sta: las ovejas perdidas de la casa de Israel.&nbsp;2TI 69.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"335\">Esta es la obra que ustedes han descuidado. Han evitado asumir algunas responsabilidades desagradables, y no han ido a visitar al que est\u00e1 en el error, ni han manifestado inter\u00e9s y amor por \u00e9l, ni se han esforzado por conocerlo. No han tenido un esp\u00edritu perdonador, como el de Cristo. Se han trazado esta conducta: todos los dem\u00e1s deben venir a donde est\u00e1n ustedes, antes de que ustedes arrojen sobre ellos el manto de su caridad. No se les pide que condenen el pecado, sino que ejerzan el mismo amor misericordioso por los que est\u00e1n en el error, que Cristo ejerci\u00f3 hacia ustedes.&nbsp;2TI 70.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"336\">Se los puso en medio de las circunstancias m\u00e1s favorables para que pudieran desarrollar un buen car\u00e1cter cristiano. No padecen de necesidades acuciantes, ni tienen el alma amargada ni perturbada por la conducta de hijos desobedientes y rebeldes. Entre ustedes no hay una voz disonante. Tienen todo lo que el coraz\u00f3n puede desear. Pero a pesar de las circunstancias favorables que los rodean, tienen fallas y errores, y mucho que vencer para librarse del orgullo espiritual, el ego\u00edsmo, el apresuramiento, los celos y las malas sospechas.&nbsp;2TI 70.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"337\">El Hno. K no se tiene que arrepentir del pecado de la maledicencia, como tantos otros, pero carece de la disposici\u00f3n de ayudar a los que m\u00e1s lo necesitan. Es ego\u00edsta. Ama su hogar, ama la quietud, el descanso, la libertad de cuidados, perplejidades y pruebas; por lo tanto, se complace demasiado a s\u00ed mismo. No lleva las cargas que el Cielo le asign\u00f3. Evita las responsabilidades desagradables y se encierra demasiado en su amor por la tranquilidad. Ha sido bastante generoso con sus medios econ\u00f3micos, pero cuando ha sido necesario practicar la abnegaci\u00f3n para llevar a cabo un bien que era preciso realizar, ha revelado que tiene muy poca experiencia en esto, y necesita obtenerla.&nbsp;2TI 70.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"338\">Teme que se lo repruebe si se aventura a ayudar a los que est\u00e1n en el error. \u201cAs\u00ed que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los d\u00e9biles, y no agradarnos a nosotros mismos. Cada uno de nosotros agrade a su pr\u00f3jimo en lo que es bueno, para edificaci\u00f3n. Porque ni aun Cristo se agrad\u00f3 a s\u00ed mismo;&nbsp;antes bien, como est\u00e1 escrito: Los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre m\u00ed\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.57765#57765\">Romanos 15:1-3<\/a>. Todos los que participan de esta gran salvaci\u00f3n tienen algo que hacer para ayudar a los que se encuentran vacilantes en los l\u00edmites de Sion. No debieran cortar las amarras y lanzarlos fuera sin hacer un esfuerzo para ayudarles a vencer y prepararse para el juicio. \u00a1No, ciertamente! Mientras las ovejas se hallan balando alrededor del redil, deber\u00edan ser animadas y fortalecidas por toda la ayuda que est\u00e1 en nuestro poder proporcionar. Ustedes como familia tienen reglas demasiado r\u00edgidas e ideas preconcebidas que no se pueden aplicar a cada caso. Les falta amor, bondad, ternura y piedad por los que no se mueven tan r\u00e1pidamente como deber\u00edan. Esta actitud ha durado tanto que se est\u00e1n secando espiritualmente en lugar de florecer en el Se\u00f1or. Los intereses, esfuerzos y preocupaciones de ustedes giran en torno de sus familiares y parientes. Pero no han aceptado la idea de alcanzar a otros que los rodean venciendo la renuencia que tienen a ejercer su influencia fuera de un c\u00edrculo muy especial. Idolatran el suyo, y se encierran en ustedes mismos. Quiera el Se\u00f1or salvarnos a m\u00ed y a los m\u00edos, esa es la gran preocupaci\u00f3n. Esta actitud debe morir antes que el cristiano pueda florecer en el Se\u00f1or y progresar espiritualmente; antes que la iglesia pueda crecer y se a\u00f1adan a ella las almas de los que han de ser salvos.&nbsp;2TI 70.4<\/p>\n\n\n\n<p id=\"341\">Tienen un criterio estrecho con respecto al trabajo en favor de los dem\u00e1s; tienen que modificar su base de operaciones. Sus parientes no son m\u00e1s valiosos a la vista de Dios que cualquier otra pobre alma que necesita salvaci\u00f3n. Tenemos que poner el yo y el ego\u00edsmo bajo la planta de nuestros pies, y manifestar en nuestras vidas el esp\u00edritu de sacrificio propio y generosidad desinteresada que puso en evidencia Jes\u00fas cuando estuvo en esta tierra. Todos deber\u00edan interesarse en sus parientes, pero no limitarse a ellos como si fueran los \u00fanicos a quienes Jes\u00fas vino a salvar.\u00a02TI 71.1<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No hay tratamiento que pueda aliviar las dificultades por las cuales est\u00e1n pasando actualmente mientras sigan comiendo y bebiendo como lo hacen. Pueden hacer por s\u00ed mismos lo que el m\u00e1s experimentado de los m\u00e9dicos no podr\u00eda hacer jam\u00e1s. Modifiquen su r\u00e9gimen de alimentaci\u00f3n. Para complacer el gusto, a menudo ustedes someten los \u00f3rganos de la digesti\u00f3n a un trabajo excesivo al introducir en el est\u00f3mago alimentos que no son los m\u00e1s sanos, y en ocasiones en cantidades inmoderadas. Esto cansa el est\u00f3mago, y lo descalifica para recibir aun los alimentos m\u00e1s sanos. Cada uno de ustedes mantiene su est\u00f3mago permanentemente debilitado como consecuencia de su mala manera de alimentarse.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5489,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5488","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5488","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5488"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5488\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5490,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5488\/revisions\/5490"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5489"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5488"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5488"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5488"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}