{"id":5491,"date":"2021-01-17T07:00:00","date_gmt":"2021-01-17T07:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5491"},"modified":"2021-01-14T16:56:22","modified_gmt":"2021-01-14T16:56:22","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-2-p-72-80-dia-079","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2021\/01\/17\/testimonios-para-la-iglesia-vol-2-p-72-80-dia-079\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 2, p. 72-80, d\u00eda 079"},"content":{"rendered":"\n<p id=\"344\">Hnos. L: Se me mostr\u00f3 que ustedes ten\u00edan que hacer algo para poner su casa en orden. Hno. L, usted no ha representado adecuadamente la verdad; \u00e9sta no ha ejercido sobre su vida la influencia santificadora que se esperaba para que est\u00e9 en condiciones de participar de la compa\u00f1\u00eda de los \u00e1ngeles celestiales en el reino de gloria. Usted es un le\u00f1o \u00e1spero y necesita que se lo pula bastante, y debe permanecer en el taller de Dios hasta que todas las asperezas desaparezcan, las superficies desiguales sean suavizadas, y se lo declare adecuado para ocupar su lugar en el edificio.&nbsp;2TI 72.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"345\">Debiera ejercer cuidado para no presentar los temas de la verdad presente en todas partes. Puede hacer m\u00e1s si vive la verdad que si se refiere a ella en su conversaci\u00f3n con los dem\u00e1s. Puede hacer mucho por medio del ejemplo. Tiene que ser muy circunspecto en sus transacciones comerciales, y aplicarles los principios de su fe. Sea fiel en sus tratos, cabal en su trabajo, recordando siempre que no es s\u00f3lo el ojo de su empleador el que inspecciona sus labores, sino que el ojo de Dios vigila todas las transacciones de su vida. Los \u00e1ngeles de Dios est\u00e1n observando su trabajo, y deber\u00eda ser parte de su religi\u00f3n que cada trabajo que usted hace lleve la marca de la verdad y la fidelidad. \u201cEl que es fiel en lo muy poco, tambi\u00e9n en lo m\u00e1s es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, tambi\u00e9n en lo m\u00e1s es injusto\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.52340#52340\">Lucas 16:10<\/a>. Dios quiere hacer de usted una persona justa, santa y fiel.&nbsp;2TI 72.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"346\">Usted no habla sabia y juiciosamente con su esposa y sus hijos. Deber\u00eda cultivar la amabilidad y la gentileza. Sus hijos no han recibido la mejor influencia y el mejor ejemplo. Ellos no deber\u00edan dominarlo, sino usted a ellos; no \u00e1speramente, no en forma dominante, sino con firmeza e invariabilidad de prop\u00f3sito.&nbsp;2TI 72.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2932\">Hna. L,<\/p>\n\n\n\n<p id=\"347\">Tiene que librar una gran batalla que est\u00e1 delante de usted para vencer. Usted ha permitido que el yo gane la victoria. Su voluntad inflexible es el peor enemigo que usted tiene. Su car\u00e1cter es insumiso, y no ejerce dominio sobre su lengua. Su falta de dominio propio le ha causado un gran perjuicio a usted y a su&nbsp;familia. La tranquilidad, la felicidad y la paz han permanecido en su morada por muy poco tiempo. Si se la contrar\u00eda, usted se irrita f\u00e1cilmente y entonces habla y obra como si un demonio la poseyera. Los \u00e1ngeles se apartan de esa escena de discordia, donde se produce un intercambio de palabras airadas. Muchas veces ha alejado usted a los preciosos \u00e1ngeles celestiales de en medio de su familia al ceder a la pasi\u00f3n.&nbsp;2TI 72.4<\/p>\n\n\n\n<p id=\"350\">Todo lo que va, vuelve. El mismo esp\u00edritu que ha manifestado ha reca\u00eddo sobre usted. Sus hijos han experimentado tan poco afecto, ternura y bondad, que no han visto nada capaz de ganarlos para la verdad o inspirarles respeto por su autoridad. Han participado por tanto tiempo de los malos frutos que usted ha producido que la disposici\u00f3n de ellos tiende hacia la amargura. No est\u00e1n completamente corrompidos; debajo de un exterior no cultivado han quedado buenos impulsos que deben ser descubiertos y tra\u00eddos a la superficie. Si su vida religiosa hubiera sido m\u00e1s pareja, si hubiera ejemplificado la vida de Cristo, las cosas habr\u00edan sido diferentes en el seno de su familia. \u201cTodo lo que el hombre sembrare, eso tambi\u00e9n segar\u00e1\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.59588#59588\">G\u00e1latas 6:7<\/a>. La cosecha corresponder\u00e1 con la clase de semilla que usted siembre. Si las palabras amables estuvieran a la orden del d\u00eda en su casa, recibir\u00eda los frutos correspondientes.&nbsp;2TI 73.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"351\">Sobre usted reposa una pesada responsabilidad. En vista de esto, cu\u00e1n cuidadosa deber\u00eda ser en sus palabras y actos. \u00bfQu\u00e9 clase de semilla est\u00e1 usted sembrando en el coraz\u00f3n de sus hijos? La cosecha, \u00a1oh, recuerde! la cosecha no est\u00e1 tan distante. No siembre mala semilla. Satan\u00e1s est\u00e1 listo para hacer esa obra. Siembre s\u00f3lo semilla pura y limpia.&nbsp;2TI 73.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"352\">Usted, mi querida hermana, ha sido celosa, envidiosa y buscadora de faltas. Se le ocurri\u00f3 que la dejaban a un lado y la despreciaban. La han descuidado demasiado; pero usted tiene una obra que hacer para s\u00ed misma que nadie puede hacer por usted. Se necesitar\u00e1 esfuerzo, perseverancia y fervor para obtener la victoria sobre h\u00e1bitos arraigados por tanto tiempo, que han llegado a ser una segunda naturaleza. Albergamos por usted los sentimientos m\u00e1s tiernos, a pesar de sus errores y faltas; y aunque nos tomemos la libertad de decirle cu\u00e1les son esas faltas, nos comprometemos a ayudarla de todas las maneras posibles.&nbsp;2TI 73.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"354\">Se me mostr\u00f3 que usted no tiene el amor filial que deber\u00eda tener. El mal en su naturaleza se manifiesta en la forma m\u00e1s antinatural. Usted no es tierna ni respetuosa con sus padres. No importa cu\u00e1les hayan sido sus errores, no tiene excusa para justificar la conducta que ha seguido para con ellos. Ha sido muy insensible e irrespetuosa. Los \u00e1ngeles se han apartado tristes de su lado mientras repet\u00edan estas palabras: \u201cLo que sembrareis, eso tambi\u00e9n segar\u00e9is\u201d. Si el tiempo sigue, usted recibir\u00e1 de sus hijos el mismo trato que sus padres han recibido de usted. No ha meditado en la mejor manera de lograr que sus padres sean felices, y no ha sacrificado despu\u00e9s sus deseos y placeres para lograrlo. Sus d\u00edas sobre la Tierra ser\u00e1n pocos en el mejor de los casos, y estar\u00e1n llenos de cuidados y sinsabores aunque usted haga todo lo que pueda para suavizar su tr\u00e1nsito a la tumba. \u201cHonra a tu padre y a tu madre, para que tus d\u00edas se alarguen en la tierra que Jehov\u00e1 tu Dios te da\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.4203#4203\">\u00c9xodo 20:12<\/a>. Este es el primer mandamiento con promesa. Est\u00e1 en vigencia para el ni\u00f1o y el joven, para la gente de edad madura y para los ancianos. No hay etapa de la vida cuando los hijos est\u00e1n exentos de honrar a sus padres. Esta solemne obligaci\u00f3n recae sobre todo hijo e hija, y es una de las condiciones que tienen que llenar para poder prolongar sus vidas en la tierra que el Se\u00f1or va a dar a los fieles. Este no es un asunto cualquiera, sino de la mayor importancia. La promesa se cumplir\u00e1 a condici\u00f3n de que se obedezca el mandamiento. Si usted obedece, vivir\u00e1 largos d\u00edas en la tierra que el Se\u00f1or le va a dar. Si desobedece, no prolongar\u00e1 su vida en esa tierra incomparable.&nbsp;2TI 74.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"355\">Este es, hermana, un tema para que lo considere con oraci\u00f3n y con meditaci\u00f3n ferviente. Examine minuciosamente su coraz\u00f3n, a la luz de la eternidad. No oculte nada a ese examen. Examine, \u00a1oh! examine su vida, puesto que es cosa de vida o muerte, y cond\u00e9nese, j\u00fazguese, y entonces por fe pida la sangre purificadora de Cristo para eliminar las manchas que hay en su car\u00e1cter cristiano. No se adule ni se excuse. Obre lealmente con su propia alma. Y entonces, cuando se vea como pecadora, caiga quebrantada a los pies de la cruz. Jes\u00fas la recibir\u00e1, as\u00ed manchada como est\u00e1, y la lavar\u00e1 con su sangre, y la limpiar\u00e1 de toda contaminaci\u00f3n, y la preparar\u00e1 para participar de la compan\u00eda de los \u00e1ngeles&nbsp;celestiales, en un Cielo puro y armonioso. No hay discordancia all\u00ed. Todo es salud, felicidad y gozo.&nbsp;2TI 74.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"358\">Hna. L: Usted no ha sido indiferente a su salvaci\u00f3n. A veces ha hecho esfuerzos fervientes y se ha humillado delante de la iglesia y de Dios; pero no ha recibido el \u00e1nimo que necesitaba, y que Jes\u00fas le habr\u00eda dado si hubiera estado sobre la tierra. Hay falta de amor en la iglesia. El amor por los que yerran est\u00e1 cubierto por el ego\u00edsmo. Se nota una gran falta de esta preciosa gracia entre el pueblo de Dios. Crey\u00f3 que los hermanos eran indiferentes con usted y su alma se rebel\u00f3 contra ellos. Ni los sentimientos ni la conversaci\u00f3n de ellos fueron correctos. No siguieron una conducta acertada. No hay nada que los justifique en esto. El Cielo est\u00e1 disgustado. Jes\u00fas se compadece de usted y la invita a acudir a \u00e9l, ya que est\u00e1 cansada y cargada, para que aprenda de \u00e9l, que es manso y humilde de coraz\u00f3n, y va a encontrar descanso para su alma. El yugo de Cristo es liviano, y su carga es ligera. Cuando se sienta perpleja, preocupada y molesta acuda al Portador de cargas; d\u00edgale todo a Jes\u00fas. Es posible que sus hermanos no aprecien sus esfuerzos y que nunca sepan cu\u00e1nto tiene que luchar usted para obtener la victoria; no obstante, no se deber\u00eda desanimar por eso. Si Jes\u00fas lo sabe, si \u00e9l est\u00e1 al tanto de sus sinceros esfuerzos, eso deber\u00eda bastarle.&nbsp;2TI 75.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"359\">Deber\u00eda producirse una reforma completa en su vida, una transformaci\u00f3n causada por la renovaci\u00f3n de su entendimiento. Dios quiere que su pueblo le ayude porque usted necesita ayuda, y deber\u00eda ser lo suficientemente humilde como para dejarse ayudar. Cuando se sienta tentada a darle rienda suelta a ese miembro ingobernable [la lengua], recuerde que el \u00e1ngel est\u00e1 tomando nota de cada palabra que usted dice. Todas est\u00e1n anotadas en el libro y, a menos que hayan sido eliminadas por la sangre de Cristo, se volver\u00e1 a encontrar con ellas. Actualmente usted tiene un registro manchado en el cielo. El sincero arrepentimiento delante de Dios ser\u00e1 aceptado. Cuando est\u00e9 por hablar apasionadamente, cierre la boca. No diga una palabra. Ore antes de hablar, y los \u00e1ngeles del cielo vendr\u00e1n a ayudarle y a echar a los \u00e1ngeles malos que quisieran inducirla a deshonrar a Dios, lanzar bald\u00f3n contra su causa y debilitar su propia alma.&nbsp;2TI 75.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"361\">Usted tiene una obra especial que hacer, es a saber, confesar con humildad su conducta irrespetuosa hacia sus padres. No hay raz\u00f3n alguna para que usted se comporte en forma tan antinatural con ellos. Es una actitud completamente sat\u00e1nica a la cual se entreg\u00f3 porque su madre no corrigi\u00f3 su conducta. Sus sentimientos hacia ellos no son s\u00f3lo de definido disgusto, falta de respeto decidido, sino odio, maldad, envidia, celos, que se manifiestan en sus actos, los cuales a su vez les causan sufrimientos y soledad. Usted no desea que sean felices; ni siquiera que se sientan c\u00f3modos. Sus sentimientos cambian a menudo. A veces su coraz\u00f3n se ablanda, pero cuando ve faltas en ellos se cierra, y los \u00e1ngeles no pueden inducirle la m\u00e1s m\u00ednima emoci\u00f3n de amor. Un demonio la domina, de manera que usted es detestable y a su vez aborrece a los dem\u00e1s. Dios ha tomado nota de las palabras irrespetuosas y las acciones poco amables de usted hacia sus padres, a quienes le ha ordenado que honre, y si no es capaz de darse cuenta de ese gran pecado, y no se arrepiente de \u00e9l, cada vez se sumir\u00e1 m\u00e1s y m\u00e1s en las tinieblas, hasta que quede abandonada a sus malos caminos.&nbsp;2TI 76.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"362\">El Se\u00f1or est\u00e1 dispuesto a ayudar a los que necesitan ayuda y sienten la necesidad de ella. Si usted ve su pobreza y su miseria delante de Dios, y sinceramente echa mano de su fortaleza, le ayudar\u00e1, la bendecir\u00e1 y le impartir\u00e1 su fuerza, de manera que por medio de sus buenas obras usted induzca a otros a glorificar a nuestro Padre que est\u00e1 en los Cielos. \u00bfSe mirar\u00e1 a s\u00ed misma? \u00bfSometer\u00e1 a Dios su voluntad y su manera de proceder? \u00bfBuscar\u00e1 la religi\u00f3n pura y sin mancha delante de Dios? \u00a1Oh, de qu\u00e9 le podr\u00e1 valer vivir en esta condici\u00f3n miserable! Usted misma no es feliz al vivir de esa manera, y los que la rodean tampoco son felices en su compa\u00f1\u00eda. Ciertamente usted se ha creado much\u00edsima miseria; y la vida que ha vivido no vale mucho. \u00bfPor qu\u00e9 no se reconcilia con Dios, entonces? Muera al yo y convi\u00e9rtase, para que Jes\u00fas pueda sanarla. Quiere salvarla si usted le permite hacerlo a su manera. Quiera el Se\u00f1or ayudarle a ver todos sus errores y a corregirlos, es mi oraci\u00f3n.&nbsp;2TI 76.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"363\">Hno. L: Usted debiera ser r\u00e1pido para escuchar, lento para hablar y para enojarse. Cuide sus palabras. No permita que Satan\u00e1s haga de usted una piedra de tropiezo para los dem\u00e1s. Hay fallas en sus transacciones comerciales. Usted desprecia&nbsp;su trabajo. Lo hace tan r\u00e1pidamente como puede, con la idea de que de todas maneras nadie se va a dar cuenta, en caso de que no est\u00e9 bien hecho. Le falta exactitud. Deber\u00eda cultivar el buen gusto y el orden en todo lo que hace. Si algo vale la pena que se haga, vale la pena hacerlo bien. Si le falta fidelidad en su vida comercial, tambi\u00e9n le faltar\u00e1 en su vida religiosa, y en el d\u00eda de Dios las balanzas del santuario pondr\u00e1n de manifiesto que usted ha sido hallado falto. Esta falla arroja bald\u00f3n sobre su fe. Los incr\u00e9dulos la catalogan como deshonestidad y dicen: \u201cSi \u00e9stos son los que guardan el s\u00e1bado, no quiero tener nada que ver con ellos\u201d.&nbsp;2TI 76.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"366\">Cuando la gente analiza su trabajo y encuentra que no es durable, sin precisi\u00f3n ni orden, lo consideran estafador, y muchos discursos duros se han pronunciado acerca de este asunto. Muchas palabras inconvenientes han sido dichas con relaci\u00f3n a su trabajo, y Dios ha sido blasfemado. Usted no tiene la intenci\u00f3n de ser deshonesto, pero hay descuido en sus trabajos. Cree que sus patrones son demasiado exigentes; que usted sabe dar tanta satisfacci\u00f3n como ellos, y de all\u00ed que ese estilo desma\u00f1ado, negligente, imperfecto, se manifieste en gran medida en todas sus labores. Tiene que mejorar en esto. Deber\u00eda ser honrado en todos sus trabajos, y terminarlos de tal manera que puedan soportar la inspecci\u00f3n de Dios. No se permita despreciar ning\u00fan trabajo. Sea fiel hasta en lo muy poco.&nbsp;2TI 77.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"367\">Trate de ayudar a su esposa en el conflicto que ella tiene que librar. Sea cuidadoso en sus palabras; cultive los modales refinados, la cortes\u00eda, la amabilidad, y si lo hace, recibir\u00e1 su recompensa.&nbsp;2TI 77.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"368\">*****<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2933\">Hno. M,<\/p>\n\n\n\n<p id=\"370\">De acuerdo con lo que me ha sido mostrado, se debe hacer una gran obra en su favor antes que usted sea aceptado a la vista de Dios. El yo es demasiado prominente en usted. Posee un temperamento r\u00e1pido y apasionado, y es arbitrario y exigente con los miembros de su familia. La Hna. M es desali\u00f1ada y&nbsp;descuidada en el manejo de su casa. Su administraci\u00f3n carece de orden y limpieza. Pero puede mejorar en estas cosas. Hno. M: usted censura a su esposa y act\u00faa dictatorialmente, y no posee el amor que deber\u00eda tener. Ella teme su actitud opresora, pero no hace lo que podr\u00eda para corregir sus malos h\u00e1bitos, por cuya causa su hogar es tan desagradable.&nbsp;2TI 77.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"373\">Hno. M: usted no ha seguido una conducta juiciosa con respecto a su familia. Sus hijos no lo aman. Odian m\u00e1s de lo que aman. Su esposa no lo ama. Su conducta no inspira amor en nadie. Es extremista. Es severo, exigente y arbitrario con sus hijos. Habla acerca de la verdad con ellos, pero no aplica sus principios a su vida diaria. No es paciente, tolerante y perdonador. Por tanto tiempo se ha entregado a su propia manera de ser, est\u00e1 tan dispuesto a explotar si se lo provoca, que resulta sumamente dudoso que vaya a hacer los esfuerzos necesarios para alcanzar la norma de Cristo. No posee ni paciencia, ni tolerancia, ni amabilidad, ni amor. Debe poseer estas gracias antes de ser verdaderamente cristiano. Usted reserva sus palabras de \u00e1nimo, sus actos bondadosos, para los que no lo merecen tanto como su esposa y sus hijos. Cultive las palabras amables, las miradas agradables, el encomio y la aprobaci\u00f3n en beneficio de su propia familia, porque de ese modo estar\u00e1 efectivamente influyendo sobre su propia felicidad. No permita que salgan jam\u00e1s de sus labios palabras de censura o de reproche. Domine ese deseo de gobernar y de oprimir con ese tal\u00f3n de hierro. Su actitud es desagradable, estrecha. Con algunos es ego\u00edsta y mezquino; pero con otros que espera tengan una elevada opini\u00f3n de usted, es capaz de sacrificarlo todo, inclusive lo que le hace falta a su propia familia. Es generoso cuando necesita la alabanza y la estima de los hombres. Si pudiera adquirir el cielo mediante un gran sacrificio realizado en favor de aquellos con quienes quiere ser generoso, ciertamente lo lograr\u00eda. No tiene reparos en pasar por grandes incomodidades con el fin de beneficiar a los dem\u00e1s, si al hacerlo consigue exaltarse a s\u00ed mismo. En estos asuntos usted diezma el eneldo y el comino, mientras pasa por alto asuntos m\u00e1s importantes, es a saber, la justicia y el amor de Dios.&nbsp;2TI 78.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"374\">No es justo con su familia. Tiene una obra que hacer en este aspecto. Primero consiga que su esposa se sienta c\u00f3moda y feliz;&nbsp;y a continuaci\u00f3n considere la situaci\u00f3n de sus hijos. Proporci\u00f3neles alimentos y ropas adecuados. Despu\u00e9s, si le es posible, sin que sufran su esposa y sus hijos, ayude a los que m\u00e1s lo necesitan, y prodigue sus favores donde sean m\u00e1s apreciados; en ese caso ser\u00e1 digno de encomio el hecho de que usted sea generoso. Pero su primer deber, y el m\u00e1s sagrado, consiste en atender a su familia. No debe robarles a ellos para favorecer a los dem\u00e1s. Su generosidad se debe manifestar en el seno de su propia familia. D\u00e9le pruebas tangibles de su afecto, inter\u00e9s, cuidado y amor. Esto tiene mucho que ver con su felicidad. Deje de buscarle faltas y de retar a su esposa, porque este proceder s\u00f3lo le dificultar\u00e1 las cosas a usted, y le crear\u00e1 un infierno a ella.&nbsp;2TI 78.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"377\">Los \u00e1ngeles de Dios no har\u00e1n su morada en el seno de su familia hasta que no cambien las cosas all\u00ed. No son sus medios econ\u00f3micos lo que se necesita. No obstante, cuando se lo ha reprendido, usted ha cre\u00eddo que lo que la iglesia necesitaba era su dinero. Se equivoca en esto. Ha sido demasiado generoso con sus medios por la misma raz\u00f3n de que usted cre\u00eda que de ese modo pod\u00eda obtener la salvaci\u00f3n para usted, y comprar un puesto en la iglesia. \u00a1No, por cierto! A usted se lo necesita, no los pocos medios que posee. Si desea ser transformado por la renovaci\u00f3n de su entendimiento, y convertirse, sea honesto con su propia alma. Eso es todo lo que la iglesia requiere. Usted se ha enga\u00f1ado a s\u00ed mismo. Si alguien que parece ser religioso no le pone freno a la lengua, la religi\u00f3n de ese hombre es vana. Trate a su familia de tal manera que el Cielo lo pueda aprobar, y que haya paz en su casa. Hay que hacerlo todo en favor de su familia. Sus hijos han recibido su mal ejemplo; usted ha censurado y acusado y manifestado una actitud apasionada en su hogar, mientras al mismo tiempo se dirig\u00eda al trono de la gracia, asist\u00eda a las reuniones y daba testimonio en favor de la verdad. Este espect\u00e1culo ha inducido a sus hijos a despreciarlo, como asimismo la verdad que usted profesa. No tienen confianza en su cristianismo. Creen que usted es hip\u00f3crita, y en verdad es un hombre tristemente enga\u00f1ado. No podr\u00e1 entrar en el Cielo sin que se produzca en usted un cambio total, como tampoco lo pudo Sim\u00f3n el Mago, que cre\u00eda que el Esp\u00edritu Santo se pod\u00eda adquirir con dinero. Su familia ha visto su actitud aprovechadora, su disposici\u00f3n a sacar ventajas en&nbsp;perjuicio de los dem\u00e1s, su esp\u00edritu mezquino con los que a veces tienen que tener tratos con usted, y lo desprecian por eso; no obstante, seguramente seguir\u00e1n sus pisadas y llegar\u00e1n a obrar mal.&nbsp;2TI 79.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"380\">Su manera de tratar a los dem\u00e1s no es lo que deber\u00eda ser. Es dif\u00edcil para usted tratar con justicia y amar misericordia. Ha deshonrado la causa de Dios en su vida. Ha contendido por la verdad, pero sin una actitud correcta. Ha impedido a algunas almas abrazar la verdad, en circunstancias que lo habr\u00edan hecho si las cosas hubieran sido diferentes. Se han justificado a s\u00ed mismas se\u00f1alando los errores y equivocaciones de los profesos observadores del s\u00e1bado diciendo: \u201cNo son mejores que yo; mienten, hacen trampas, exageran, se enojan y ostentosamente se alaban a s\u00ed mismos; no necesito esa religi\u00f3n\u201d. De ese modo las vidas no consagradas de estos deficientes observadores del s\u00e1bado, los convierten en piedras de tropiezo para los pecadores.&nbsp;2TI 80.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"381\">La obra que tiene ante usted debe comenzar en el seno de su familia. Usted ha tratado con empe\u00f1o de mejorar exteriormente; pero la tarea realizada ha sido superficial, externa, y no del coraz\u00f3n. Ponga su coraz\u00f3n en orden, hum\u00edllese delante de Dios, e implore su gracia, que le puede ayudar. No haga cosas, como el hip\u00f3crita fariseo, para parecer devoto y justo a los ojos de los dem\u00e1s. Quebrante su coraz\u00f3n delante de Dios y ent\u00e9rese de que le es imposible enga\u00f1ar a los santos \u00e1ngeles. Sus palabras y actos est\u00e1n a la vista para que ellos los inspeccionen. Sus motivos, y las intenciones y prop\u00f3sitos de su coraz\u00f3n, aparecen revelados a su vista. Las cosas m\u00e1s secretas no les est\u00e1n ocultas. \u00a1Oh, entonces, quebrante su coraz\u00f3n y no se preocupe demasiado de hacer creer a sus hermanos que usted es justo cuando no lo es! Sea discreto con su familia. Usted est\u00e1 listo para observar los errores de los dem\u00e1s, pero no lo vuelva a hacer. La obra que tiene que hacer ahora consiste en vencer sus propios errores, en luchar contra sus poderosos enemigos internos. Trate justamente a la viuda y al hu\u00e9rfano; no arroje sobre sus actos la tenue cubierta del enga\u00f1o, teniendo en vista a los que usted espera con ansias que crean que usted es justo, en circunstancias que ni sus motivos ni sus acciones tienen el contenido que usted espera se les atribuyan.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hnos. L: Se me mostr\u00f3 que ustedes ten\u00edan que hacer algo para poner su casa en orden. Hno. L, usted no ha representado adecuadamente la verdad; \u00e9sta no ha ejercido sobre su vida la influencia santificadora que se esperaba para que est\u00e9 en condiciones de participar de la compa\u00f1\u00eda de los \u00e1ngeles celestiales en el reino de gloria. Usted es un le\u00f1o \u00e1spero y necesita que se lo pula bastante, y debe permanecer en el taller de Dios hasta que todas las asperezas desaparezcan, las superficies desiguales sean suavizadas, y se lo declare adecuado para ocupar su lugar en el edificio. <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5492,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5491","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5491","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5491"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5491\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5493,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5491\/revisions\/5493"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5492"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}