{"id":5527,"date":"2021-01-30T07:11:00","date_gmt":"2021-01-30T07:11:00","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5527"},"modified":"2021-01-28T16:17:03","modified_gmt":"2021-01-28T16:17:03","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-2-p-189-197-dia-092","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2021\/01\/30\/testimonios-para-la-iglesia-vol-2-p-189-197-dia-092\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 2, p. 189-197, d\u00eda 092"},"content":{"rendered":"\n<p id=\"870\">Jes\u00fas unido con el Padre, hab\u00eda hecho el mundo. Frente a los sufrimientos agonizantes del Hijo de Dios, \u00fanicamente los hombres ciegos y enga\u00f1ados permanecieron insensibles. Los pr\u00edncipes de los sacerdotes y ancianos vilipendiaban al amado Hijo de Dios, mientras \u00e9ste agonizaba y mor\u00eda. Pero la naturaleza inanimada gem\u00eda y simpatizaba con su Autor que sangraba y perec\u00eda. La tierra tembl\u00f3. El sol se neg\u00f3 a contemplar la escena. Los cielos se cubrieron de tinieblas. Los \u00e1ngeles presenciaron la escena del sufrimiento hasta que no pudieron mirarla m\u00e1s, y apartaron sus rostros del horrendo espect\u00e1culo. \u00a1Cristo mor\u00eda en medio de la desesperaci\u00f3n! Hab\u00eda desaparecido la sonrisa de aprobaci\u00f3n del Padre, y a los \u00e1ngeles no se les permit\u00eda aliviar la lobreguez de esta hora atroz. S\u00f3lo pod\u00edan contemplar con asombro a su amado General, la Majestad del cielo, que sufr\u00eda la penalidad que merec\u00eda la transgresi\u00f3n del hombre.&nbsp;2TI 189.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"871\">Aun las dudas asaltaron al moribundo Hijo de Dios. No pod\u00eda ver a trav\u00e9s de los portales de la tumba. Ninguna esperanza resplandeciente le presentaba su salida del sepulcro como vencedor ni la aceptaci\u00f3n de su sacrificio de parte de su Padre. El Hijo de Dios sinti\u00f3 hasta lo sumo el peso del pecado del mundo en todo su espanto. El desagrado del Padre por el pecado y la penalidad de \u00e9ste, la muerte, era todo lo que pod\u00eda vislumbrar a trav\u00e9s de esas pavorosas tinieblas. Se sinti\u00f3 tentado a temer que el pecado fuese tan ofensivo para los ojos de Dios que no pudiese reconciliarse con su Hijo. La fiera tentaci\u00f3n de que su propio Padre le hab\u00eda abandonado para siempre, le arranc\u00f3 ese clamor angustioso en la cruz: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u201d&nbsp;2TI 189.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"872\">Cristo experiment\u00f3 mucho de lo que los pecadores sentir\u00e1n cuando las copas de la ira de Dios sean derramadas sobre ellos. La negra desesperaci\u00f3n envolver\u00e1 como una mortaja sus almas culpables, y comprender\u00e1n en todo su sentido la pecaminosidad del pecado. La salvaci\u00f3n ha sido comprada para ellos por los sufrimientos y la muerte del Hijo de Dios. Podr\u00eda ser suya si la aceptaran voluntaria y gustosamente; pero ninguno est\u00e1 obligado&nbsp;a obedecer la ley de Dios. Si niegan el beneficio celestial y prefieren los placeres y el enga\u00f1o del pecado, consumar\u00e1n su elecci\u00f3n, pero al fin recibir\u00e1n su salario: la ira de Dios y la muerte eterna. Estar\u00e1n para siempre separados de la presencia de Jes\u00fas, cuyo sacrificio han despreciado. Habr\u00e1n perdido una vida de felicidad y sacrificado la vida eterna por los placeres moment\u00e1neos del pecado.&nbsp;2TI 189.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"875\">La fe y la esperanza temblaron en medio de la agon\u00eda mortal de Cristo, porque Dios ya no le asegur\u00f3 su aprobaci\u00f3n y aceptaci\u00f3n, como hasta entonces. El Redentor del mundo hab\u00eda confiado en las evidencias que le hab\u00edan fortalecido hasta all\u00ed, de que su Padre aceptaba sus labores y se complac\u00eda en su obra. En su agon\u00eda mortal, mientras entregaba su preciosa vida, tuvo que confiar por la fe solamente en Aquel a quien hab\u00eda obedecido con gozo. No le alentaron claros y brillantes rayos de esperanza que iluminasen a diestra y siniestra. Todo lo envolv\u00eda una lobreguez opresiva. En medio de las espantosas tinieblas que la naturaleza form\u00f3 por simpat\u00eda, el Redentor apur\u00f3 la misteriosa copa hasta las heces. Mientras se le denegaba hasta la brillante esperanza y confianza en el triunfo que obtendr\u00eda en lo futuro, exclam\u00f3 con fuerte voz: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.53049#53049\">Lucas 23:46<\/a>. Conoc\u00eda el car\u00e1cter de su Padre, su justicia, misericordia y gran amor, y someti\u00e9ndose a \u00e9l se entreg\u00f3 en sus manos. En medio de las convulsiones de la naturaleza, los asombrados espectadores oyeron las palabras del moribundo del Calvario.&nbsp;2TI 190.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"876\">La naturaleza simpatiz\u00f3 con los sufrimientos de su Autor. La tierra convulsa y las rocas desgarradas proclamaron que era el Hijo de Dios quien mor\u00eda. Hubo un gran terremoto. El velo del templo se rasg\u00f3 en dos. El terror se apoder\u00f3 de los verdugos y de los espectadores, cuando las tinieblas velaron al sol, la tierra tembl\u00f3 bajo sus pies y las rocas se partieron. Las burlas y los escarnios de los pr\u00edncipes de los sacerdotes y ancianos cesaron cuando Cristo entreg\u00f3 su esp\u00edritu en las manos de su Padre. La asombrada muchedumbre empez\u00f3 a retirarse y a buscar a tientas, en las tinieblas, el camino de regreso a la ciudad. Se golpeaban el pecho mientras iban, y con terror cuchicheaban entre s\u00ed: \u201cAsesinaron a un inocente. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de nosotros, si verdaderamente \u00e9l fuera, como lo afirm\u00f3, el Hijo de Dios?\u201d&nbsp;2TI 190.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"878\">Jes\u00fas no entreg\u00f3 su vida hasta que no hubo realizado la obra que hab\u00eda venido a hacer y exclam\u00f3 con su \u00faltimo aliento: \u201cConsumado es\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.54818#54818\">Juan 19:30<\/a>. Satan\u00e1s estaba entonces derrotado. Sab\u00eda que su reino estaba perdido. Los \u00e1ngeles se regocijaron cuando fueron pronunciadas las palabras: \u201cConsumado es\u201d. El gran plan de redenci\u00f3n, que depend\u00eda de la muerte de Cristo, hab\u00eda sido ejecutado hasta all\u00ed. Y hubo gozo en el cielo porque los hijos de Ad\u00e1n podr\u00edan, mediante una vida de obediencia, ser finalmente exaltados al trono de Dios. \u00a1Oh, qu\u00e9 amor! \u00a1Qu\u00e9 asombroso amor fue el que trajo al Hijo de Dios a la tierra para que fuese hecho pecado por nosotros a fin de que pudi\u00e9semos ser reconciliados con Dios y elevados a vivir con \u00e9l en sus mansiones de gloria! \u00a1Oh, qu\u00e9 es el hombre para que se hubiese de pagar un precio tal por su redenci\u00f3n!&nbsp;2TI 191.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"879\">Cuando los hombres y las mujeres puedan comprender plenamente la magnitud del gran sacrificio que fue hecho por la Majestad del cielo al morir en lugar del hombre, entonces ser\u00e1 magnificado el plan de salvaci\u00f3n, y al reflexionar en el Calvario se despertar\u00e1n emociones tiernas, sagradas y vivas en el coraz\u00f3n del cristiano; vibrar\u00e1n en su coraz\u00f3n y en sus labios alabanzas a Dios y al Cordero. El orgullo y la estima propia no pueden florecer en los corazones que mantienen frescos los recuerdos de las escenas del Calvario. Este mundo parecer\u00e1 de poco valor a aquellos que estimen el gran precio de la redenci\u00f3n del hombre, la preciosa sangre del amado Hijo de Dios. Todas las riquezas del mundo no tienen suficiente valor para redimir un alma que perece. \u00bfQui\u00e9n puede medir el amor que sinti\u00f3 Cristo por el mundo perdido, mientras pend\u00eda de la cruz sufriendo por los pecados de los hombres culpables? Este incomprensible amor de Dios fue inconmensurable, infinito.&nbsp;2TI 191.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"880\">Cristo demostr\u00f3 que su amor era m\u00e1s fuerte que la muerte. Estaba cumpliendo la salvaci\u00f3n del hombre; y aunque sosten\u00eda el m\u00e1s espantoso conflicto con las potestades de las tinieblas, en medio de todo ello su amor se intensificaba. Soport\u00f3 que se ocultase el rostro de su Padre, hasta sentirse inducido a exclamar con amargura en el alma: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u201d Su brazo trajo salvaci\u00f3n. Pag\u00f3 el precio para comprar la redenci\u00f3n del hombre cuando, en la \u00faltima lucha&nbsp;de su alma, expres\u00f3 las palabras bienaventuradas que parecieron repercutir por toda la creaci\u00f3n: \u201cConsumado es\u201d.&nbsp;2TI 191.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"883\">Muchos de los que profesan ser cristianos se entusiasman por empresas mundanales, y se interesan por diversiones nuevas y exitantes, mientras que su coraz\u00f3n parece helado ante la causa de Dios. He aqu\u00ed, pobre formalista, un tema que tiene suficiente importancia para excitarte. Entra\u00f1a intereses eternos. Es un pecado permanecer sereno y desapasionado ante \u00e9l. Las escenas del Calvario despiertan la m\u00e1s profunda emoci\u00f3n. Tendr\u00e1s disculpa si manifiestas entusiasmo por este tema. Que Cristo, tan excelso e inocente, hubiese de sufrir una muerte tan dolorosa y soportar el peso de los pecados del mundo, es algo que nuestros pensamientos e imaginaciones no podr\u00e1n nunca comprender plenamente. No podemos medir la longitud, anchura, altura y profundidad de un amor tan asombroso. La contemplaci\u00f3n de las profundidades inconmensurables del amor del Salvador debieran llenar la mente, conmover y enternecer el alma, refinar y elevar los afectos, y transformar completamente todo el car\u00e1cter. El lenguaje del ap\u00f3stol es: \u201cNo me propuse saber algo entre vosotros, sino a Jesucristo, y a \u00e9ste crucificado\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.57953#57953\">1 Corintios 2:2<\/a>. Nosotros tambi\u00e9n podemos mirar al Calvario y exclamar: \u201cPero lejos est\u00e9 de m\u00ed gloriarme, sino en la cruz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a m\u00ed, y yo al mundo\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.59602#59602\">G\u00e1latas 6:14<\/a>.&nbsp;2TI 192.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"884\">Considerando a qu\u00e9 inmenso costo se compr\u00f3 nuestra redenci\u00f3n, \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 la suerte de los que descuiden tan grande salvaci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el castigo de los que profesan seguir a Cristo, y sin embargo no se postran en humilde obediencia a los requerimientos de su Redentor, ni toman la cruz como humildes disc\u00edpulos de Cristo para seguirle desde el pesebre hasta el Calvario? \u201cEl que conmigo no recoge -dice Cristo-, desparrama\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.51931#51931\">Lucas 11:23<\/a>.&nbsp;2TI 192.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"885\">Algunos tienen opiniones limitadas acerca de la expiaci\u00f3n. Piensan que Cristo sufri\u00f3 tan s\u00f3lo una peque\u00f1a parte de la penalidad de la ley de Dios; suponen que, aunque el amado Hijo soport\u00f3 la ira de Dios, advert\u00eda a trav\u00e9s de sus dolorosos sufrimientos el amor y la aceptaci\u00f3n del Padre; que los portales de la tumba se iluminaban delante de \u00e9l con radiante esperanza, y que ten\u00eda evidencias constantes de su gloria futura. Este es un&nbsp;gran error. La m\u00e1s punzante angustia de Cristo proven\u00eda de que \u00e9l comprend\u00eda el desagrado de su Padre. La agon\u00eda que esto le causaba era tan intensa que el hombre puede apreciar tan s\u00f3lo d\u00e9bilmente.&nbsp;2TI 192.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"888\">Para muchos, la historia de la condescendencia, la humillaci\u00f3n y el sacrificio de nuestro Se\u00f1or, no despierta inter\u00e9s m\u00e1s profundo ni conmueve m\u00e1s el alma, ni afecta m\u00e1s la vida que la historia de la muerte de los m\u00e1rtires de Jes\u00fas. Muchos sufrieron la muerte por torturas lentas; otros murieron crucificados. \u00bfEn qu\u00e9 difiere de estas muertes la del amado Hijo de Dios? Es verdad que muri\u00f3 en la cruz en forma muy cruel; sin embargo, otros por amor a \u00e9l, han sufrido iguales torturas corporales. \u00bfPor qu\u00e9 fue entoces m\u00e1s espantoso el sufrimiento de Cristo que el de otras personas que entregaron su vida por amor a \u00e9l? Si los sufrimientos de Cristo consistieron solamente en dolor f\u00edsico, entonces su muerte no fue m\u00e1s dolorosa que la de algunos m\u00e1rtires.&nbsp;2TI 193.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"889\">Pero el dolor corporal fue tan s\u00f3lo una peque\u00f1a parte de la agon\u00eda que sufri\u00f3 el amado Hijo de Dios. Los pecados del mundo pesaban sobre \u00e9l, as\u00ed como la sensaci\u00f3n de la ira de su Padre, mientras sufr\u00eda la penalidad de la ley transgredida. Fue esto lo que abrum\u00f3 su alma divina. Fue el hecho de que el Padre ocultara su rostro, el sentimiento de que su propio Padre le hab\u00eda abandonado, lo que le infundi\u00f3 desesperaci\u00f3n. El inocente Var\u00f3n que sufr\u00eda en el Calvario comprendi\u00f3 y sinti\u00f3 plena y hondamente la separaci\u00f3n que el pecado produce entre Dios y el hombre. Fue oprimido por las potestades de las tinieblas. Ni un solo rayo de luz ilumin\u00f3 las perspectivas del futuro para \u00e9l. Y luch\u00f3 con el poder de Satan\u00e1s, que declaraba que ten\u00eda a Cristo en su poder, que era superior en fuerza al Hijo de Dios, que el Padre hab\u00eda negado a su Hijo y que ya no gozaba del favor de Dios m\u00e1s que \u00e9l mismo. Si gozaba a\u00fan del favor divino, \u00bfpor qu\u00e9 necesitaba morir? Dios pod\u00eda salvarlo de la muerte.&nbsp;2TI 193.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"890\">Cristo no cedi\u00f3 en el menor grado al enemigo que lo torturaba, ni aun en su m\u00e1s acerba angustia. Rodeaban al Hijo de Dios legiones de \u00e1ngeles malos, mientras que a los santos \u00e1ngeles se les ordenaba que no rompiesen sus filas ni se empe\u00f1asen en lucha contra el enemigo que le tentaba y vilipendiaba. A los \u00e1ngeles celestiales no se les permiti\u00f3 ayudar al angustiado esp\u00edritu del&nbsp;Hijo de Dios. Fue en aquella terrible hora de tinieblas, en que el rostro de su Padre se ocult\u00f3 mientras le rodeaban legiones de malos \u00e1ngeles y los pecados del mundo estaban sobre \u00e9l, cuando sus labios profirieron estas palabras: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u201d&nbsp;2TI 193.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"893\">La muerte de los m\u00e1rtires no se puede comparar con la agon\u00eda sufrida por el Hijo de Dios. Debemos adquirir una visi\u00f3n m\u00e1s amplia y profunda de la vida, los sufrimientos y la muerte del amado Hijo de Dios. Cuando se considera correctamente la expiaci\u00f3n, se reconoce que la salvaci\u00f3n de las almas es de valor infinito. En comparaci\u00f3n con la empresa de la vida eterna, todo lo dem\u00e1s se hunde en la insignificancia. Pero \u00a1c\u00f3mo han sido despreciados los consejos de este amado Salvador! El coraz\u00f3n se ha dedicado al mundo, y los intereses ego\u00edstas han cerrado la puerta al Hijo de Dios. La hueca hipocres\u00eda, el orgullo, el ego\u00edsmo y las ganancias, la envidia, la malicia y las pasiones han llenado de tal manera los corazones de muchos, que Cristo no halla cabida en ellos.&nbsp;2TI 194.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"894\">El era eternamente rico; sin embargo, por amor nuestro se hizo pobre, a fin de que por su pobreza fu\u00e9semos enriquecidos. Estaba vestido de luz y gloria, y rodeado de huestes de \u00e1ngeles celestiales, que aguardaban para ejecutar sus \u00f3rdenes. Sin embargo, se visti\u00f3 de nuestra naturaleza y vino a morar entre los mortales pecaminosos. Este es un amor que ning\u00fan lenguaje puede expresar, pues supera todo conocimiento. Grande es el misterio de la piedad. Nuestras almas deben ser vivificadas, elevadas y arrobadas por el tema del amor del Padre y del Hijo hacia el hombre. Los disc\u00edpulos de Cristo deben aprender aqu\u00ed a reflejar en cierto grado este misterio de amor; as\u00ed se preparar\u00e1n para unirse con todos los redimidos que atribuir\u00e1n \u201cal que est\u00e1 sentado en el trono, y al Cordero,&#8230; la bendici\u00f3n, y la honra y la gloria, y el poder, para siempre jam\u00e1s\u201d.\u00a0<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.62875#62875\">Apocalipsis 5:13<\/a>.\u00a02TI 194.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2946\">Queridos hermanos de _____,<\/p>\n\n\n\n<p id=\"897\">No os encontr\u00e1is en la luz de Dios, como deber\u00edais estarlo. Se me se\u00f1al\u00f3 hacia atr\u00e1s, hacia la ganancia de almas ocurrida en _____ durante la primavera pasada, y se me mostr\u00f3 que vuestras mentes no estaban preparadas para esa tarea. No esperabais ni cre\u00edais que tal obra se iba a llevar a cabo entre vosotros. Pero la obra se realiz\u00f3, a pesar de vuestra incredulidad, y sin la colaboraci\u00f3n de muchos de vosotros.&nbsp;2TI 195.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"898\">Cuando tuvisteis suficientes evidencias de que Dios estaba esperando para derramar su gracia sobre su pueblo, de que la voz de la Misericordia estaba invitando a la cruz de Cristo a los pecadores y a los ap\u00f3statas, \u00bfpor qu\u00e9 no os unisteis a los que asumieron la responsabilidad de la obra? \u00bfPor qu\u00e9 no os pusisteis de parte del Se\u00f1or? Algunos de vosotros parec\u00edais so\u00f1olientos, estupefactos y asombrados, y no estabais preparados para participar plenamente en la obra. Muchos asent\u00edan con ella, pero su coraz\u00f3n no estaba en ella. Esta situaci\u00f3n constituy\u00f3 una tremenda evidencia de la tibieza de la iglesia.&nbsp;2TI 195.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"899\">Vuestra mundanalidad no os incita a abrir de par en par la puerta del coraz\u00f3n al llamado de Jes\u00fas, que est\u00e1 tratando de entrar. El Se\u00f1or de gloria, que os ha redimido con su propia sangre, ha esperado junto a vuestra puerta para que lo recib\u00e1is; pero no abristeis la puerta de par en par ni le disteis la bienvenida. Algunos abrieron un poco la puerta, y permitieron que entrara un peque\u00f1o haz de luz de su presencia, pero no le dieron la bienvenida al Visitante celestial. No hab\u00eda lugar para Jes\u00fas. El lugar que deber\u00eda haber estado reservado para \u00e9l estaba ocupado con otras cosas. Jes\u00fas os suplic\u00f3 de esta manera: \u201cSi alguno oye mi voz y abre la puerta, entrar\u00e9 a \u00e9l y cenar\u00e9 con \u00e9l, y \u00e9l conmigo\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.62821#62821\">Apocalipsis 3:20<\/a>. Ten\u00edais una obra que hacer para abrir la puerta. Por un momento os sentisteis inclinados a o\u00edr y a abrir; pero incluso esa inclinaci\u00f3n se disip\u00f3, y perdisteis la oportunidad de aseguraros esa comuni\u00f3n con el Hu\u00e9sped celestial&nbsp;que era vuestro privilegio gozar. Algunos, sin embargo, abrieron la puerta y le dieron una cordial bienvenida a su Salvador.&nbsp;2TI 195.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"902\">Jes\u00fas no va a abrir la puerta a la fuerza. Deb\u00e9is abrirla vosotros mismos, y demostrar que dese\u00e1is su presencia d\u00e1ndole una sincera bienvenida. Si todos hubieran hecho una obra minuciosa para eliminar la basura del mundo, y hubieran preparado un lugar para Jes\u00fas, \u00e9l habr\u00eda entrado y habr\u00eda morado con vosotros, y habr\u00eda hecho una obra grandiosa por medio de vosotros para la salvaci\u00f3n de otras personas. Pero, aunque no estabais preparados para la obra, la comenz\u00f3 entre vosotros con gran poder. Se rescataron ap\u00f3statas, los pecadores se convirtieron, y la noticia se difundi\u00f3 por todas partes. La comunidad fue sacudida. Si la iglesia se hubiera puesto de parte del Se\u00f1or, y se hubiera abierto el camino para proseguir la obra, se habr\u00eda llevado a cabo tal tarea en _____ y en _____, y en la regi\u00f3n circundante, como nunca la hab\u00e9is visto. Pero las mentes de los hermanos no se despertaron, y en gran medida eran indiferentes a este asunto. Algunos que siempre se han preocupado de sus propios intereses, no pod\u00edan concebir que sus mentes se apartaran de s\u00ed mismos en esta ocasi\u00f3n, aunque estuviera en juego la salvaci\u00f3n de las almas.&nbsp;2TI 196.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"903\">El Se\u00f1or ha depositado sobre nosotros esta responsabilidad. Est\u00e1bamos dispuestos a darnos del todo para vosotros por un tiempo si os pon\u00edais de parte de Dios juntamente con nosotros. Pero en este aspecto el fracaso fue completo. Pusisteis en evidencia una tremenda ingratitud frente a las manifestaciones del poder de Dios entre vosotros. Si hubieseis recibido las se\u00f1ales de la misericordia de Dios como deber\u00edais haberlo hecho, con corazones agradecidos, y hubieseis unido vuestros intereses en la obra con el Esp\u00edritu de Dios, no os encontrar\u00edais en la condici\u00f3n en que os hall\u00e1is ahora. Pero desde que esa preciosa obra se hizo entre vosotros, hab\u00e9is descendido, y os est\u00e1is secando espiritualmente.&nbsp;2TI 196.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"904\">Todav\u00eda no entend\u00e9is la par\u00e1bola de la oveja perdida. No hab\u00e9is aprendido la lecci\u00f3n que el Maestro divino quer\u00eda que aprendierais. Hab\u00e9is sido alumnos de entendimiento embotado. Leed la par\u00e1bola en (<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.52257#52257\">Lucas 15<\/a>): \u201c\u00bfQu\u00e9 hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdi\u00f3, hasta&nbsp;encontrarla? Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; y al llegar a casa, re\u00fane a sus amigos y vecinos, dici\u00e9ndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se hab\u00eda perdido\u201d&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.52263#52263\">Lucas 15:4-7<\/a>.&nbsp;2TI 196.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"907\">All\u00ed hab\u00eda varios casos de ap\u00f3statas, que hab\u00edan estado en tinieblas, y que se hab\u00edan extraviado del reba\u00f1o. Pero el caso del Hno. A era notable. No se hicieron todos los esfuerzos necesarios para impedir que se apartara del reba\u00f1o; y cuando lo hizo, no se hicieron esfuerzos diligentes para traerlo de vuelta. Hubo m\u00e1s habladur\u00eda acerca de su caso que sincero pesar por \u00e9l. Todas estas cosas lo mantuvieron alejado del redil, e incidieron para que su coraz\u00f3n se sintiera m\u00e1s y m\u00e1s alejado de sus hermanos, de modo que su rescate resultaba m\u00e1s dif\u00edcil a\u00fan. Cu\u00e1n diferente fue la actitud del pastor de la par\u00e1bola, cuando sali\u00f3 en busca de la oveja perdida. Dej\u00f3 a las noventa y nueve en el desierto a merced de s\u00ed mismas, expuestas a peligros; pero esa oveja solitaria que se hab\u00eda separado del reba\u00f1o estaba en un peligro m\u00e1s grande a\u00fan, y para buscarla dej\u00f3 a las noventa y nueve.&nbsp;2TI 197.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"908\">Algunos de los miembros de la iglesia no ten\u00edan un inter\u00e9s especial en que el Hno. A regresara. No estaban lo suficientemente preocupados para renunciar a su posici\u00f3n y su orgullo para hacer esfuerzos especiales con el fin de ayudarle a volver a la luz. Se mantuvieron en su posici\u00f3n y dijeron: \u201cNo vamos a ir en procura de \u00e9l; que \u00e9l venga a nosotros\u201d. Al percibir los sentimientos que sus hermanos albergaban con respecto a \u00e9l, era imposible que regresara. Si hubieran aprendido la lecci\u00f3n que ense\u00f1\u00f3 Cristo, habr\u00edan estado dispuestos a deponer su posici\u00f3n y su orgullo, y habr\u00edan ido detr\u00e1s de los errantes. Habr\u00edan llorado por ellos, orado por ellos, les habr\u00edan implorado que fueran fieles a Dios y a la verdad, y que permanecieran en la iglesia. Pero el sentir de muchos era: \u201cSi quiere irse, que se vaya\u201d.&nbsp;2TI 197.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"909\">Cuando el Se\u00f1or envi\u00f3 a sus siervos para que hicieran en favor de esos errantes la obra que vosotros deber\u00edais haber hecho, e incluso cuando tuvisteis evidencias de que el Se\u00f1or estaba dando un mensaje de misericordia para estos pobres extraviados, vosotros no estabais preparados para abandonar vuestras ideas. No estuvisteis dispuestos a abandonar a las noventa y nueve, para buscar a la oveja perdida hasta encontrarla, y no lo hicisteis. Y cuando&nbsp;encontraron a la oveja, y la trajeron al redil con regocijo, \u00bfos regocij\u00e1steis vosotros? Tratamos de entusiasmaros. Tratamos de llamaros, como el pastor que llam\u00f3 a sus vecinos y amigos para que os regocijarais con nosotros; pero aparentemente no estabais dispuestos a hacerlo. Cre\u00edais que la oveja hab\u00eda cometido un gran error al abandonar el reba\u00f1o, y en lugar de regocijaros porque hab\u00eda regresado, anhelabais hacerle sentir que deber\u00eda estar muy apenada por haberse ido, y que deber\u00eda regresar de acuerdo con vuestras propias ideas. Y desde que regres\u00f3, os hab\u00e9is sentido celosos del Hno. A. Lo hab\u00e9is vigilado para ver si andaba bien. Algunos no se han sentido precisamente satisfechos; no se han sentido dispuestos a aceptar las cosas tales como son.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas unido con el Padre, hab\u00eda hecho el mundo. 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