{"id":5536,"date":"2021-02-05T06:58:00","date_gmt":"2021-02-05T06:58:00","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5536"},"modified":"2021-02-04T22:33:45","modified_gmt":"2021-02-04T22:33:45","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-2-p-243-251-dia-098","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2021\/02\/05\/testimonios-para-la-iglesia-vol-2-p-243-251-dia-098\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 2, p. 243-251 , d\u00eda 098"},"content":{"rendered":"\n<p id=\"1133\">El Maestro vio que usted necesitaba prepararse para su reino celestial. No la puso en el horno para que el fuego de la aflicci\u00f3n la consumiera. Como un refinador y purificador de plata, mantuvo sus ojos fijos en usted, para vigilar el proceso de purificaci\u00f3n, hasta percibir su imagen reflejada en usted. Aunque a menudo sinti\u00f3 que la llama de la aflicci\u00f3n se encend\u00eda sobre usted, y a ratos pens\u00f3 que la iba a consumir, la misericordia de Dios era tan grande en esos momentos, como cuando se sent\u00eda libre espiritualmente y triunfante en \u00e9l. El horno era para purificar y refinar; no para consumir y destruir.&nbsp;2TI 243.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1134\">La vi luchar con la pobreza, para sostenerse a s\u00ed misma y a sus hijos. Muchas veces usted no sab\u00eda qu\u00e9 hacer, y el porvenir parec\u00eda oscuro e incierto. En su angustia, clamaba al Se\u00f1or y \u00e9l la consolaba y ayudaba, y en derredor suyo brillaban rayos de esperanza y luz. \u00a1Cu\u00e1nto apreciaba a Dios en esas ocasiones! \u00a1Cu\u00e1n dulce era su amor consolador! Le parec\u00eda que ten\u00eda un precioso tesoro depositado en el Cielo. Y al considerar la recompensa de los afligidos hijos de Dios, \u00a1cu\u00e1nto la consolaba poder llamarle Padre!&nbsp;2TI 243.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1135\">Su caso en realidad era peor que si hubiera sido viuda. Su coraz\u00f3n agonizaba por causa de la conducta malvada de su esposo. Pero sus persecuciones, sus amenazas y su violencia no la indujeron a confiar en su propia sabidur\u00eda y a olvidarse de Dios. Muy lejos de ello; gracias a su sensatez era consciente de su debilidad, y de que era incapaz de llevar ese peso, y en su consciente debilidad recibi\u00f3 alivio al llevar sus pesadas preocupaciones a Jes\u00fas, el gran Portador de cargas. \u00a1C\u00f3mo apreciaba usted cada rayo de luz de su presencia! \u00a1Y cu\u00e1n fuerte se sinti\u00f3 a veces en su fortaleza! Cuando la tormenta de persecuci\u00f3n y crueldad se desataba inesperadamente sobre usted, el Se\u00f1or no permiti\u00f3 que fuera abrumada; al contrario, en esos momentos de prueba obten\u00eda fuerza, calma y paz, que le resultaban maravillosas.&nbsp;2TI 243.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1136\">Cuando las acusaciones ultrajantes y las burlas, m\u00e1s crueles que lanzas y flechas, ca\u00edan sobre usted, la influencia del Esp\u00edritu de Dios en su coraz\u00f3n la indujo a hablar con calma, desapasionadamente. No era natural para usted hacer esto. Era&nbsp;el fruto de la obra del Esp\u00edritu de Dios. La gracia del Se\u00f1or fortalec\u00eda su fe en medio del descorazonamiento producido por la esperanza postergada. La gracia la fortaleci\u00f3 para la lucha y las dificultades, y la sac\u00f3 adelante, vencedora. Dios le ense\u00f1\u00f3 a orar, a amar y a confiar, a pesar del ambiente desfavorable que la rodeaba. Al verificar una y otra vez que sus oraciones recib\u00edan respuesta de una manera especial, usted no lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que ello suced\u00eda por causa de alg\u00fan m\u00e9rito suyo, sino por su gran necesidad. Esta necesidad era la oportunidad de Dios. Y la manifestaci\u00f3n de su liberaci\u00f3n especial en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles era como un oasis en el desierto para el viajero desfalleciente y fatigado.&nbsp;2TI 243.4<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1139\">El Se\u00f1or no permiti\u00f3 que pereciera. A menudo indujo a algunos amigos a que la ayudaran cuando usted menos lo esperaba. Los \u00e1ngeles de Dios la sirvieron, a medida que usted recorr\u00eda paso a paso la escarpada senda. Se sinti\u00f3 apremiada por la pobreza, pero \u00e9sa fue la menor de las dificultades que tuvo que enfrentar. Cuando N usaba su autoridad para maltratarla y perjudicarla, usted cre\u00eda que la copa que ten\u00eda que beber era ciertamente amarga; y cuando se degradaba para obrar inicuamente, y la ofend\u00eda y la insultaba en su propia casa, cre\u00f3 un abismo entre \u00e9l y usted que jam\u00e1s se pudo trasponer. Pero en medio de sus tremendas dificultades y perplejidades el Se\u00f1or le daba amigos. No la dej\u00f3 sola; por lo contrario, le imparti\u00f3 su fortaleza, de manera que usted pudo decir: \u201cEl Se\u00f1or es mi Ayudador\u201d.&nbsp;2TI 244.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1140\">En medio de todas sus pruebas, que nunca fueron plenamente reveladas a los dem\u00e1s, usted cont\u00f3 con un Amigo que nunca le fall\u00f3, que le hab\u00eda dicho: \u201cEstoy contigo siempre, hasta el fin del mundo\u201d. Cuando estuvo en la tierra, siempre se sinti\u00f3 conmovido por el dolor humano. Pero aunque ahora se encuentra junto a su Padre, y lo adoran los \u00e1ngeles que obedecen prestamente sus mandatos, su coraz\u00f3n, que am\u00f3, se compadeci\u00f3 y simpatiz\u00f3, no ha cambiado. Sigue siendo un coraz\u00f3n cuya ternura es inmutable. Ese mismo Jes\u00fas conoce todas sus pruebas, y no la ha dejado sola para que luche contra las tentaciones, combata el mal y sea finalmente aplastada por las cargas y los pesares. Por medio de sus \u00e1ngeles susurr\u00f3 a su o\u00eddo: \u201cNo temas; estoy contigo\u201d. \u201cYo soy&#8230; el que vivo, y estuve muerto; mas he aqu\u00ed que&nbsp;vivo por los siglos de los siglos\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.62715#62715\">Apocalipsis 1:17-18<\/a>. \u201cConozco tus pesares; los he soportado. Conozco tus luchas; las he experimentado. Conozco tus tentaciones; las he tenido que enfrentar. He visto tus l\u00e1grimas; yo tambi\u00e9n he llorado. Tus esperanzas terrenales est\u00e1n destruidas, pero levanta la vista por la fe, entra detr\u00e1s del velo, y ancla all\u00ed tus esperanzas. Tendr\u00e1s la eterna seguridad de que puedes contar con un Amigo m\u00e1s \u00edntimo que un hermano\u201d.&nbsp;2TI 244.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1143\">\u00a1Oh, mi querida hermana! Si usted pudiera ver, como yo, los caminos y las obras de Dios manifestados a lo largo de sus perplejidades y pruebas en la primera parte de su experiencia, cuando la mano de la pobreza la oprim\u00eda, nunca lo podr\u00eda olvidar; por lo contrario, su amor aumentar\u00eda, y su celo por promover su gloria ser\u00eda incansable.&nbsp;2TI 245.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1144\">Como resultado de sus aflicciones y del car\u00e1cter peculiar de sus pruebas, su salud se resinti\u00f3. Los amigos de la causa de Dios eran pocos y muchos de ellos eran pobres; usted ve\u00eda pocas esperanzas tanto a la derecha como a la izquierda. Miraba a sus hijos y al considerar su condici\u00f3n desamparada, su coraz\u00f3n casi desmayaba. En ese entonces, como resultado de la influencia de algunos adventistas que se hab\u00edan unido con los&nbsp;<em>shakers<a href=\"javascript:void(0)\">*<\/a>,<\/em>&nbsp;y en quienes usted ten\u00eda confianza porque hab\u00edan sido sus amigos en momentos de necesidad, fue inducida a unirse a esta secta por un tiempo; pero los \u00e1ngeles de Dios no la abandonaron. La sirvieron, y fueron como un muro de fuego a su alrededor. Los santos \u00e1ngeles la protegieron especialmente de las influencias enga\u00f1osas que prevalec\u00edan entre esa gente. Los shakers cre\u00edan que usted iba a unir sus intereses con los de ellos; y que si pod\u00edan inducirla a formar parte de su grupo, usted ser\u00eda de gran ayuda para su causa; porque podr\u00eda llegar a ser una ardorosa miembro de su sociedad. Le habr\u00edan dado un puesto importante entre ellos. Algunos de los shakers hab\u00edan recibido manifestaciones espirituales, en el sentido de que usted hab\u00eda sido designada por Dios para ser un miembro prominente en su sociedad; pero que no deber\u00edan presionarla; esa forma de tratarla podr\u00eda ejercer una&nbsp;poderosa influencia sobre usted, en circunstancias que la fuerza o la presi\u00f3n podr\u00edan provocar el fracaso de sus esperanzas.&nbsp;2TI 245.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1147\">El magnetismo<a href=\"javascript:void(0)\">*<\/a>&nbsp;se practicaba bastante entre ellos. Se ufanaban de que gracias a este poder usted llegar\u00eda a ver las cosas tal como ellos. Usted no estaba al tanto de todas las artima\u00f1as y sutilezas que se emplearon para cumplir sus prop\u00f3sitos. El Se\u00f1or la preserv\u00f3. Parec\u00eda que hab\u00eda un c\u00edrculo de luz alrededor suyo, que proced\u00eda de los \u00e1ngeles ministradores, de manera que las tinieblas que la rodeaban no pod\u00edan penetrar ese c\u00edrculo de luz. El Se\u00f1or abri\u00f3 el camino para que pudiera salir inc\u00f3lume de esa comunidad de gente enga\u00f1ada, con los principios de su fe tan puros como cuando entr\u00f3.&nbsp;2TI 246.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1148\">Su brazo enfermo fue una gran aflicci\u00f3n para usted. Se volvi\u00f3 a derecha y a izquierda en procura de ayuda. Permiti\u00f3 que una mujer probara su pretendida habilidad en usted. Esa mujer era un instrumento especial de Satan\u00e1s. Como resultado de sus experimentos usted casi perdi\u00f3 la vida. El veneno introducido en su organismo era suficiente para matar a una persona bien robusta. En este caso tambi\u00e9n Dios se interpuso; si no hubiera sido as\u00ed, su vida habr\u00eda sido sacrificada.&nbsp;2TI 246.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1149\">Fallaron todos los medios a los cuales recurri\u00f3 para recuperar la salud. No s\u00f3lo su brazo, sino todo su organismo estaba enfermo. Sus pulmones estaban afectados, y usted se encaminaba r\u00e1pidamente hacia la muerte. En ese momento usted crey\u00f3 que s\u00f3lo Dios pod\u00eda librarla. Algo m\u00e1s podr\u00eda hacer: seguir la indicaci\u00f3n del ap\u00f3stol que encontramos en el cap\u00edtulo 5 de Santiago. En ese momento hizo un pacto con Dios, que si le conced\u00eda la vida para poder seguir atendiendo las necesidades de sus hijos, ser\u00eda del Se\u00f1or y a \u00e9l \u00fanicamente servir\u00eda; iba a dedicar su vida a su gloria; emplear\u00eda sus fuerzas para promover su causa, y practicar\u00eda el bien en la tierra. Los \u00e1ngeles registraron la promesa que usted le hizo en ese momento a Dios.&nbsp;2TI 246.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1150\">Acudimos a usted en medio de su gran aflicci\u00f3n, y reclamamos el cumplimiento de las promesas de Dios en su favor. No nos atrev\u00edamos a considerar las apariencias; porque si lo hubi\u00e9ramos hecho habr\u00edamos sido como Pedro, a quien el Se\u00f1or invit\u00f3 a&nbsp;acercarse a \u00e9l caminando sobre el agua. Debi\u00f3 mantener los ojos fijos en Jes\u00fas; pero mir\u00f3 hacia abajo, hacia las aguas turbulentas, y su fe fall\u00f3. Con calma y firmemente nos aferramos s\u00f3lo de las promesas de Dios, sin tomar en cuenta las apariencias, y por fe reclamamos su bendici\u00f3n. Se me mostr\u00f3 que Dios obr\u00f3 especialmente y de manera maravillosa, y su vida fue preservada por un milagro de la misericordia, para ser un monumento viviente de su poder sanador y para dar testimonio de sus maravillosas obras en favor de los hijos de los hombres.&nbsp;2TI 246.4<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1153\">Cuando se produjo en usted ese cambio tan notable, termin\u00f3 su cautiverio, y el gozo y la alegr\u00eda llenaron su coraz\u00f3n en lugar de la duda y el pesar. La alabanza a Dios brotaba de su coraz\u00f3n y de sus labios. \u201c\u00a1Oh, lo que ha hecho Dios!\u201d era el sentimiento de su alma. El Se\u00f1or oy\u00f3 las oraciones de sus siervos, y la levant\u00f3 para que siguiera viviendo y soportando pruebas, para velar y esperar su aparici\u00f3n, y para glorificar su nombre. La pobreza y los cuidados la presionaban much\u00edsimo. Cuando a veces las nubes oscuras la envolv\u00edan, no pod\u00eda evitar el hacer esta pregunta: \u201cOh, Dios, \u00bfme has olvidado?\u201d Pero no hab\u00eda sido desamparada, aunque no pod\u00eda ver un camino abierto delante de usted. El Se\u00f1or quer\u00eda que confiara en su amor y su misericordia tanto en medio de las nubes y las tinieblas como a la luz del sol. A veces las nubes desaparec\u00edan, y rayos de luz resplandec\u00edan sobre usted para fortalecer su desanimado coraz\u00f3n y aumentar su vacilante confianza, y de nuevo pon\u00eda su temblorosa fe en las seguras promesas de su Padre celestial. Entonces, sin querer clamaba: \u201c\u00a1Oh, Dios! Creer\u00e9 en ti; confiar\u00e9 en ti. Hasta aqu\u00ed has sido mi ayudador, y no me vas a abandonar ahora\u201d.&nbsp;2TI 247.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1154\">Cuando gan\u00f3 la victoria, y de nuevo la luz resplandeci\u00f3 sobre usted, no pod\u00eda encontrar las palabras para expresar su sincera gratitud a su bondadoso Padre celestial; y pens\u00f3 que nunca m\u00e1s dudar\u00eda de su amor ni desconfiar\u00eda de su cuidado. No procur\u00f3 la comodidad. No consider\u00f3 que el trabajo pesado fuera una carga con tal de que se abriera el camino para que usted pudiera cuidar de sus hijos y protegerlos de la iniquidad que prevalece en esta etapa de la historia del mundo. La preocupaci\u00f3n de su coraz\u00f3n era verlos volverse al Se\u00f1or. Suplic\u00f3 delante del Se\u00f1or con clamores y l\u00e1grimas.&nbsp;<em>Tanto<\/em>&nbsp;deseaba su conversi\u00f3n. A veces su&nbsp;coraz\u00f3n se desanimaba y desmayaba, por temor de que sus oraciones no fueran respondidas; pero de nuevo consagraba a Dios sus hijos, y su fiel coraz\u00f3n los volv\u00eda a colocar sobre el altar.&nbsp;2TI 247.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1157\">Cuando ingresaron al ej\u00e9rcito, sus oraciones los siguieron. Fueron maravillosamente preservados de todo da\u00f1o. Ellos dijeron que era buena suerte; pero las oraciones de una madre, procedentes de un alma anhelante y preocupada, al darse cuenta del peligro que corr\u00edan sus hijos de perecer en su juventud sin esperanza en Dios, tuvieron mucho que ver en su preservaci\u00f3n. \u00a1Cu\u00e1ntas oraciones fueron registradas en el Cielo para que esos hijos fueran preservados con el fin de obedecer a Dios y dedicar sus vidas a su gloria! En la ansiedad que experimentaba por sus hijos, usted le rogaba a Dios que se los trajera de vuelta, para procurar con m\u00e1s fervor conducirlos por la senda de la santidad. Decidi\u00f3 que trabajar\u00eda m\u00e1s fielmente que nunca.&nbsp;2TI 248.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1158\">El Se\u00f1or permiti\u00f3 que usted fuera entrenada en la adversidad y la aflicci\u00f3n para que pudiera obtener una experiencia que podr\u00eda ser valiosa para usted misma y para los dem\u00e1s. En los d\u00edas de su pobreza y de su prueba amaba al Se\u00f1or y sus privilegios religiosos. La cercan\u00eda del regreso de Cristo era su consuelo. Era su esperanza viviente el hecho de encontrar pronto descanso para sus labores y fin para sus pruebas; cuando podr\u00eda llegar a la conclusi\u00f3n de que no hab\u00eda trabajado ni sufrido demasiado; porque el ap\u00f3stol Pablo declara: \u201cEsta leve tribulaci\u00f3n moment\u00e1nea produce en nosotros un cada vez m\u00e1s excelente y eterno peso de gloria\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.58934#58934\">2 Corintios 4:17<\/a>.&nbsp;2TI 248.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1159\">Relacionarse con el pueblo de Dios le parec\u00eda casi como si hubiera estado visitando el Cielo. Los obst\u00e1culos no la desanimaban. Pod\u00eda padecer cansancio y hambre por falta de alimento temporal, pero no pod\u00eda privarse del alimento espiritual. Busc\u00f3 fervientemente la gracia de Dios, y no lo hizo en vano. Su comuni\u00f3n con el pueblo de Dios era la bendici\u00f3n m\u00e1s rica de que pod\u00eda disfrutar.&nbsp;2TI 248.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1160\">Como resultado de su experiencia cristiana, usted aborrec\u00eda la vanidad, el orgullo y la ostentaci\u00f3n extravagante. Cuando observ\u00f3 los gastos que hac\u00edan los profesos cristianos por pura ostentaci\u00f3n y para fomentar el orgullo, su coraz\u00f3n y sus labios dijeron: \u201c\u00a1Oh, si yo hubiera dispuesto de los medios que se encuentran&nbsp;en las manos de estos mayordomos infieles, habr\u00eda considerado uno de los m\u00e1s grandes privilegios ayudar a los necesitados y colaborar en el progreso de la causa de Dios!\u201d&nbsp;2TI 248.4<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1163\">A menudo sent\u00eda la presencia de Dios al tratar de iluminar humildemente a los dem\u00e1s con respecto a la verdad para estos \u00faltimos d\u00edas. Hab\u00eda experimentado la verdad por s\u00ed misma. Sab\u00eda que lo que hab\u00eda visto y o\u00eddo y experimentado, y acerca de lo cual hab\u00eda dado testimonio, no era ficci\u00f3n. Se deleitaba en presentar ante los dem\u00e1s, en conversaci\u00f3n privada, la forma maravillosa como Dios hab\u00eda conducido a su pueblo. Se refer\u00eda a su trato con tanta seguridad como para convencer los corazones de los que la escuchaban. Hablaba como si conociera las cosas que estaba afirmando. Cuando hablaba con los dem\u00e1s con respecto a la verdad presente, anhelaba disponer de oportunidades mayores y de una influencia m\u00e1s amplia, para dar a conocer a muchos que moran en tinieblas la luz que hab\u00eda iluminado su senda. A veces consideraba su pobreza, su influencia limitada, y sus mejores esfuerzos -a menudo mal interpretados por los profesos amigos de la causa de la verdad-, y se sent\u00eda casi desanimada.&nbsp;2TI 249.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1164\">A veces, mientras se hallaba confundida, se equivocaba en su juicio, y no faltaban algunos que deber\u00edan haber pose\u00eddo ese amor que no piensa el mal, que observaban, sospechaban el mal, y trataban de sacar el mayor partido posible de los errores que cre\u00edan ver en usted. Pero el amor y la tierna piedad de Jes\u00fas no se apartaban de usted; eran su apoyo en medio de las pruebas y persecuciones de su vida. El reino de los cielos y la justicia de Cristo ocupaban el primer lugar en usted. Su vida adolec\u00eda de imperfecciones, porque errar es humano; pero de acuerdo con lo que el Se\u00f1or ha tenido a bien mostrarme con respecto al ambiente desanimador de los d\u00edas de su pobreza y su prueba, s\u00e9 que nadie podr\u00eda haber tenido una conducta m\u00e1s libre de errores que usted, si se hubiera encontrado como usted en medio de la pobreza y de pruebas dificil\u00edsimas. Es f\u00e1cil para los que evitan las pruebas por las que tienen que pasar otros, observar e interrogarse, sospechar el mal y encontrar faltas. Algunos est\u00e1n m\u00e1s dispuestos a censurar a los dem\u00e1s por proseguir una cierta conducta, que a asumir la responsabilidad de decir lo que se deber\u00eda hacer o se\u00f1alar un camino m\u00e1s correcto.&nbsp;2TI 249.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1166\">Usted se confundi\u00f3. No sab\u00eda en qui\u00e9n confiar. Hab\u00eda s\u00f3lo unos pocos observadores del s\u00e1bado en _____ y sus alrededores, capaces de ejercer una influencia salvadora. Algunos que profesaban la fe no eran motivo de honra para la causa de la verdad presente. No reun\u00edan con Cristo; por lo contrario, esparc\u00edan. Pod\u00edan hablar en voz alta y por mucho tiempo, pero sus corazones no estaban en la obra. No hab\u00edan sido santificados por la verdad que profesaban creer. Estos, al no tener ra\u00edces, abandonaron la fe. Si lo hubieran hecho antes, habr\u00eda sido mejor para la causa de la verdad. Por causa de estas cosas, Satan\u00e1s se aprovech\u00f3 de usted, y prepar\u00f3 el camino para su apostas\u00eda.&nbsp;2TI 250.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1167\">Mi atenci\u00f3n fue dirigida a sus deseos de poseer recursos. El sentimiento de su coraz\u00f3n era: \u201c\u00a1Oh, si tan s\u00f3lo tuviese medios, no los despilfarrar\u00eda! Dar\u00eda un ejemplo a los avaros y mezquinos. Les mostrar\u00eda la gran bendici\u00f3n que se recibe al hacer bien\u201d. Su alma aborrec\u00eda la codicia. Al ver que quienes pose\u00edan abundantes riquezas cerraban su coraz\u00f3n al clamor de los menesterosos, usted dec\u00eda: \u201cDios los visitar\u00e1 y los recompensar\u00e1 seg\u00fan sus obras\u201d. Y cuando ve\u00eda a los ricos enorgullecidos, que rodeaban su coraz\u00f3n de ego\u00edsmo, como con ligaduras de hierro, comprend\u00eda que ellos eran m\u00e1s pobres que usted misma, aun cuando pasaba necesidades y sufrimientos. Cuando ve\u00eda que estos hombres, orgullosos de sus riquezas, obraban con altaner\u00eda, porque el dinero tiene poder, se compadec\u00eda de ellos y nada la habr\u00eda inducido a cambiar de lugar con ellos. Sin embargo, usted deseaba recursos a fin de usarlos de una manera que reprendiese a los codiciosos.&nbsp;2TI 250.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1168\">Dios dijo al \u00e1ngel que la hab\u00eda atendido hasta entonces: \u201cLa he probado en la pobreza y la aflicci\u00f3n, y ella no se ha separado de m\u00ed ni se ha rebelado contra m\u00ed. Ahora la probar\u00e9 con la prosperidad. Le revelar\u00e9 un aspecto del coraz\u00f3n humano con el cual ella no est\u00e1 familiarizada. Le mostrar\u00e9 que el dinero es el enemigo m\u00e1s peligroso que haya encontrado. Le revelar\u00e9 el enga\u00f1o de las riquezas; le demostrar\u00e9 que son una trampa, aun para aquellos que se sienten seguros contra el ego\u00edsmo, contra la exaltaci\u00f3n, la extravagancia, el orgullo y el amor a las alabanzas humanas.&nbsp;2TI 250.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1169\">Me fue mostrado que ante usted se abri\u00f3 el camino para que mejorasen sus condiciones de vida, y pudiese al fin obtener los&nbsp;recursos que pensaba usar con sabidur\u00eda para gloria de Dios. \u00a1Cu\u00e1n ansiosamente miraba su \u00e1ngel ministrador esa nueva prueba, para ver c\u00f3mo la resistir\u00eda! Cuando llegaron los recursos a sus manos, vi c\u00f3mo, gradual y casi imperceptiblemente, usted se separaba de Dios. Gastaba para su propia conveniencia los recursos que se le hab\u00edan confiado, y se rodeaba de las comodidades de esta vida. Vi que los \u00e1ngeles la miraban con anhelante tristeza, con el rostro medio desviado, pesarosos de abandonarla. Sin embargo, usted no advert\u00eda la presencia de ellos, y segu\u00eda su conducta sin acordarse de su \u00e1ngel guardi\u00e1n.&nbsp;2TI 250.4<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1172\">Los negocios y los cuidados de su nueva situaci\u00f3n reclamaban su tiempo y su atenci\u00f3n, de modo que no consider\u00f3 su deber hacia Dios. Jes\u00fas la hab\u00eda adquirido por su propia sangre; no era su propia due\u00f1a. Su tiempo, sus fuerzas y los medios de que dispon\u00eda, todo le pertenec\u00eda a su Redentor. Hab\u00eda sido su Amigo constante, su fuerza y su sost\u00e9n cuando los otros amigos hab\u00edan sido como ca\u00f1a cascada. Retribuy\u00f3 el amor y la generosidad de Dios con ingratitud y olvido.&nbsp;2TI 251.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1173\">Su \u00fanica seguridad consist\u00eda en confiar sin reservas en Cristo, su Salvador. No hab\u00eda seguridad para usted fuera de la cruz. \u00a1Cu\u00e1n d\u00e9bil parec\u00eda la fortaleza humana en esas circunstancias! \u00a1Oh, cu\u00e1n evidente era que no existe verdadera fortaleza fuera de la que Dios imparte a los que conf\u00edan en \u00e9l! Una petici\u00f3n ofrecida a Dios con fe tiene m\u00e1s poder que toda la riqueza del intelecto humano.&nbsp;2TI 251.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1174\">En medio de la prosperidad, usted no llev\u00f3 a cabo las resoluciones que hab\u00eda hecho en la adversidad. El enga\u00f1o de las riquezas la separ\u00f3 de sus prop\u00f3sitos. Aumentaron sus preocupaciones y se extendi\u00f3 su influencia. Los afligidos, al recibir alivio de sus padecimientos, la glorificaban, y usted aprendi\u00f3 a amar las alabanzas de los pobres labios mortales. Viv\u00eda en una ciudad populosa, y pens\u00f3 que para el \u00e9xito de sus negocios y para conservar su influencia era necesario que cuanto la rodeaba estuviese de acuerdo con los mismos. Pero llev\u00f3 las cosas al extremo. Se dej\u00f3 guiar demasiado por opiniones y juicios ajenos. Gast\u00f3 recursos in\u00fatilmente tan s\u00f3lo para satisfacer la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida. Se olvid\u00f3 de que estaba manejando el dinero de su Se\u00f1or. Cuando gastaba&nbsp;dinero s\u00f3lo para estimular la vanidad, no consideraba que el \u00e1ngel registrador anotaba acciones cuyo recuerdo la avergonzar\u00eda. El \u00e1ngel dijo, se\u00f1al\u00e1ndola: \u201cTe glorificaste a ti misma, pero no me magnificaste\u201d. Hasta se jactaba usted porque pod\u00eda comprar esas cosas que hasta entonces hab\u00edan estado fuera de su alcance.&nbsp;2TI 251.3<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Maestro vio que usted necesitaba prepararse para su reino celestial. No la puso en el horno para que el fuego de la aflicci\u00f3n la consumiera. Como un refinador y purificador de plata, mantuvo sus ojos fijos en usted, para vigilar el proceso de purificaci\u00f3n, hasta percibir su imagen reflejada en usted. Aunque a menudo sinti\u00f3 que la llama de la aflicci\u00f3n se encend\u00eda sobre usted, y a ratos pens\u00f3 que la iba a consumir, la misericordia de Dios era tan grande en esos momentos, como cuando se sent\u00eda libre espiritualmente y triunfante en \u00e9l. El horno era para purificar y refinar; no para consumir y destruir. <\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5541,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5536","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5536"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5536\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5542,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5536\/revisions\/5542"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5541"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}