{"id":5543,"date":"2021-02-07T07:00:00","date_gmt":"2021-02-07T07:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/unadeca.net\/cwhite\/?p=5543"},"modified":"2021-02-04T22:45:08","modified_gmt":"2021-02-04T22:45:08","slug":"testimonios-para-la-iglesia-vol-2-p-261-269-dia-100","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/2021\/02\/07\/testimonios-para-la-iglesia-vol-2-p-261-269-dia-100\/","title":{"rendered":"Testimonios para la Iglesia, Vol. 2, p.261-269, d\u00eda 100"},"content":{"rendered":"\n<p id=\"1221\">\u00a1Oh! Yo le ruego a usted, que tiene tan poco inter\u00e9s en las cosas santas, que escudri\u00f1e minuciosamente su propio coraz\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 defensa va a hacer delante de Dios para justificar su vida mundana y carente de consagraci\u00f3n? En ese d\u00eda tremendo no podr\u00e1 defenderse. Permanecer\u00e1 mudo. Piense, le ruego, piense durante esas horas que dedica a buscar placeres, que todas esas cosas terminar\u00e1n. Si usted tuviera conceptos correctos acerca de la vida, de la vida del Se\u00f1or, que no tiene fin, cu\u00e1n r\u00e1pidamente se apartar\u00eda de esa vida de placeres y pecados. Cu\u00e1n prontamente cambiar\u00eda de actitud, de conducta, de amigos, y volcar\u00eda la fuerza de sus afectos en Dios y en las cosas celestiales. Cu\u00e1n decididamente despreciar\u00eda usted el hecho de haber cedido a las tentaciones que lo han enga\u00f1ado y cautivado. Cu\u00e1n celosos ser\u00edan sus esfuerzos por lograr la vida bendita; cu\u00e1n fervientes y perseverantes ser\u00edan sus oraciones a Dios para pedirle que su gracia repose sobre usted, para que su poder lo sostenga y le ayude a resistir al diablo. Cu\u00e1n diligente ser\u00eda para aprovechar todos sus privilegios religiosos y aprender los caminos y la voluntad de Dios. Cu\u00e1n cuidadoso ser\u00eda usted al meditar en la ley de Dios y al comparar su vida con sus requerimientos. Cu\u00e1nto temor tendr\u00eda, no sea que peque en palabras u obras, y cu\u00e1n ferviente para crecer en la gracia y la verdadera santidad. Su conversaci\u00f3n no se referir\u00eda a cosas balad\u00edes sino al Cielo. Entonces cosas gloriosas y eternas se abrir\u00edan ante usted, y no descansar\u00eda hasta que su espiritualidad se desarrollara m\u00e1s y m\u00e1s. Pero las cosas de la tierra reclaman su atenci\u00f3n y usted se olvida de Dios. Le ruego que alce el rostro, que busque al Se\u00f1or para que lo pueda encontrar; ll\u00e1melo mientras est\u00e1 cercano.&nbsp;2TI 261.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1222\">*****<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2954\">Querido Hno. P,<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1224\">Mientras est\u00e1bamos en _____ hace un a\u00f1o, trabajamos en favor de usted. Se me mostraron sus peligros y dese\u00e1bamos salvarlo; pero vemos que no ha tenido la fortaleza necesaria para llevar adelante las resoluciones que hizo entonces. Me perturba este asunto y temo no haber sido tan fiel como&nbsp;deb\u00ed ser para exponer delante de usted todo lo que sab\u00eda acerca de su caso. Algunas cosas no le revel\u00e9. Mientras estaba en Battle Creek en el mes de junio, se me mostr\u00f3 otra vez que usted no estaba haciendo progresos y la raz\u00f3n de ello era que no estaba recorriendo una senda limpia. No disfrutaba de la religi\u00f3n. Se ha apartado de Dios y de la justicia. Ha estado buscando la felicidad de manera equivocada, en los placeres prohibidos; y no tiene el valor moral necesario para confesar sus pecados y abandonarlos a fin de hallar misericordia.&nbsp;2TI 261.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1227\">No consider\u00f3 que el pecado fuera tan abominable a la vista de Dios como para apartarse de \u00e9l; no hizo una obra completa, y cuando el enemigo vino con sus tentaciones, no lo resisti\u00f3. Si hubiera comprendido cu\u00e1n ofensivo es el pecado a la vista de Dios, no habr\u00eda cedido tan f\u00e1cilmente a la tentaci\u00f3n. No estaba tan cabalmente convertido como para aborrecer su vida de pecado e insensatez. El pecado le segu\u00eda pareciendo placentero y se sent\u00eda inclinado a ceder a sus placeres enga\u00f1osos. Lo m\u00e1s \u00edntimo de su alma no estaba convertido, y muy pronto perdi\u00f3 lo que hab\u00eda logrado.&nbsp;2TI 262.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1228\">La vanidad personal en su caso, como en el de muchos otros, ha sido un obst\u00e1culo especial para usted. Siempre le ha gustado la alabanza. Esto ha sido una trampa para usted. Sus presuntos amigos han manifestado una satisfacci\u00f3n especial al estar en su compa\u00f1\u00eda, y esto le ha producido satisfacci\u00f3n. Algunas mujeres simples, y complacientes, lo han alabado, han manifestado sentirse encantadas con su compa\u00f1\u00eda y usted sinti\u00f3 que un poder fascinante lo invad\u00eda cuando estaba con ellas. No se dio cuenta, mientras pasaba esas horas en procura de placer -horas que pertenec\u00edan a su familia- que Satan\u00e1s estaba tendiendo sus trampas junto a sus pies.&nbsp;2TI 262.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1229\">Satan\u00e1s tiene tentaciones para cada paso de su vida. Usted no ha economizado el dinero como deb\u00eda haberlo hecho. Aborrece la mezquindad. Eso est\u00e1 muy bien; pero se va al otro extremo y su vida ha estado marcada por la prodigalidad. Cristo les ense\u00f1\u00f3 una lecci\u00f3n a sus disc\u00edpulos cuando aliment\u00f3 a los cinco mil. Hizo un gran milagro y dio de comer a esa vasta multitud con cinco panes y dos pececillos. Cuando todos estuvieron satisfechos, no mir\u00f3 con indiferencia los fragmentos que sobraron, como si fuera&nbsp;indigno de \u00e9l hacerlo. El que ten\u00eda poder para hacer ese notable milagro y alimentar a una multitud tan grande, dijo a sus disc\u00edpulos: \u201cRecoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.53633#53633\">Juan 6:12<\/a>. Esta es una lecci\u00f3n para todos nosotros que no deber\u00edamos pasar por alto.&nbsp;2TI 262.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1232\">Tiene una gran obra que hacer, y no puede darse el lujo de perder un solo momento m\u00e1s sin comenzar a hacerla. Hno. P: estoy alarmada por causa de usted; pero s\u00e9 que Dios lo sigue amando, a pesar de que en su conducta se ha desviado. Si no lo amara tan especialmente, no me presentar\u00eda, como lo hace, los peligros que usted corre. Usted se ha dedicado a risas y diversiones con hombres y mujeres que no temen a Dios. Algunas mujeres fr\u00edvolas y sin principios lo han retenido en su compa\u00f1\u00eda, y usted parec\u00eda un p\u00e1jaro hipnotizado, fascinado por esas personas superficiales. Los \u00e1ngeles de Dios le han seguido las pisadas, y han registrado fielmente todo acto err\u00f3neo, todo alejamiento de la senda de la virtud.&nbsp;2TI 263.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1233\">S\u00ed, todo acto, por m\u00e1s secreto que le haya parecido mientras lo estaba cometiendo, estaba a la vista de Dios, de Cristo y de los santos \u00e1ngeles. Hay un libro en el cual est\u00e1n escritos todos los hechos de los hijos de los hombres. Ni un solo caso de los registrados all\u00ed se puede esconder. Se ha hecho una sola provisi\u00f3n para el transgresor. El fiel arrepentimiento, la confesi\u00f3n del pecado y la fe en la sangre purificadora de Cristo traer\u00e1n perd\u00f3n, y esta palabra se escribir\u00e1 junto a su nombre.&nbsp;2TI 263.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1234\">\u00a1Oh, mi hermano! Si hace un a\u00f1o usted hubiera hecho una obra cabal, el a\u00f1o pasado, tan precioso, no habr\u00eda sido peor que perdido para usted. Usted sab\u00eda cu\u00e1l era la voluntad de su Maestro, pero no la hizo. Est\u00e1 en condici\u00f3n peligrosa. Su sensibilidad se ha embotado para las cosas espirituales; tiene una conciencia violada. Su influencia no se ejerce para juntar, sino para esparcir. No tiene un inter\u00e9s especial en las actividades religiosas. No es feliz. Su esposa unir\u00eda su inter\u00e9s con el del pueblo de Dios si usted se apartara de su camino. Necesita su ayuda. \u00bfNo quisieran emprender esta tarea juntos?&nbsp;2TI 263.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1235\">En junio pasado vi que su \u00fanica esperanza de quebrantar las cadenas de su esclavitud consist\u00eda en apartarse de sus relaciones. Ha cedido tanto a las tentaciones de Satan\u00e1s que ha llegado a ser&nbsp;un hombre d\u00e9bil. Era un amante de los placeres m\u00e1s que de Dios, y estaba avanzando con rapidez por la senda descendente. Me he sentido desilusionada al verificar que usted se encontraba en el mismo estado de indiferencia que ha mantenido por a\u00f1os. Ha conocido y ha experimentado el amor de Dios y ha sido su delicia cumplir su voluntad. Se ha deleitado en el estudio de la Palabra del Se\u00f1or. Ha sido puntual para asistir a la reuni\u00f3n de oraci\u00f3n. Su testimonio ha procedido de un coraz\u00f3n que sent\u00eda la influencia vivificante del amor de Cristo. Pero ha perdido su primer amor.&nbsp;2TI 263.4<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1238\">Dios lo invita ahora a arrepentirse y a ser celoso en la obra. La conducta que siga ahora determinar\u00e1 su felicidad eterna. \u00bfPuede rechazar la misericordiosa invitaci\u00f3n que ahora se le extiende? \u00bfPuede elegir su propio camino? \u00bfPuede albergar orgullo y vanidad, y perder su alma finalmente? La Palabra de Dios nos dice con claridad que pocos se salvar\u00e1n, y que la mayor parte, incluso los llamados, ser\u00e1n indignos de la vida eterna. No tendr\u00e1n parte en el Cielo, sino que su porci\u00f3n ser\u00e1 con Satan\u00e1s, y experimentar\u00e1n la segunda muerte.&nbsp;2TI 264.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1239\">Los hombres y mujeres pueden escapar de esta condenaci\u00f3n, si lo quieren. Es verdad que Satan\u00e1s es el gran originador del pecado; pero esto no excusa los pecados de nadie; porque \u00e9l no puede obligar a los seres humanos a hacer el mal. Los tienta a hacerlo, y presenta el pecado como algo atractivo y agradable; pero tiene que dejar que ellos decidan si lo van a cometer o no. No obliga a los hombres a embriagarse, ni los obliga tampoco a no asistir a las reuniones religiosas; presenta sus tentaciones de manera que induce a hacer el mal, pero el hombre es un ser moralmente libre, que puede aceptar o rechazar sus insinuaciones.&nbsp;2TI 264.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1240\">La conversi\u00f3n es una obra que la mayor\u00eda no aprecia. No es cosa de poca monta transformar una mente terrenal que ama al pecado, e inducirla a comprender el indescriptible amor de Cristo, los encantos de su gracia y la excelencia de Dios, de tal manera que el alma se impregne del amor divino y sea cautivada por los misterios celestiales. Cuando una persona comprende estas cosas, su vida anterior le parece desagradable y odiosa. Aborrece el pecado y, quebrantando su coraz\u00f3n delante de Dios, abraza a Cristo, vida y gozo del alma. Renuncia a sus placeres anteriores. Tiene una mente nueva, nuevos afectos, nuevo inter\u00e9s,&nbsp;nueva voluntad; sus tristezas, deseos y amor son todos nuevos. Se aparta ahora de la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida, que hasta entonces prefiri\u00f3 a Cristo, y \u00e9ste es el encanto de su vida, la corona de su regocijo. Considera ahora, en toda su riqueza y gloria, el cielo que no le atra\u00eda antes, y lo contempla como su patria futura, donde ver\u00e1, amar\u00e1 y alabar\u00e1 a Aquel que lo redimi\u00f3 con su sangre.&nbsp;2TI 264.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1243\">Las obras de la santidad, que parec\u00edan cansadoras, son ahora su delicia. Escoge como tema de estudio y consejera a la Palabra de Dios que antes le parec\u00eda \u00e1rida y sin inter\u00e9s. Es como una carta que le escribiera Dios, con la inscripci\u00f3n del Eterno. Somete a esta regla sus pensamientos, palabras y acciones y por ella los prueba. Tiembla ante las \u00f3rdenes y amenazas que contiene, mientras que se aferra firmemente a sus promesas y fortalece su alma apropi\u00e1ndose de ellas. Elige ahora la sociedad de los m\u00e1s piadosos; ya no se deleita en la de los imp\u00edos, cuya compa\u00f1\u00eda amaba antes. Llora por pecados que ve en ellos y de los cuales se re\u00eda antes. Renuncia al amor propio y a la vanidad, vive para Dios y es rica en buenas obras. Esta es la santificaci\u00f3n que Dios requiere. No aceptar\u00e1 nada que sea menos que esto.&nbsp;2TI 265.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1244\">Le ruego, hermano m\u00edo, que escudri\u00f1e su coraz\u00f3n con diligencia y pregunte: \u201c\u00bfEn qu\u00e9 camino viajo? \u00bfAd\u00f3nde me llevar\u00e1?\u201d Puede regocijarse porque su existencia no fue cortada mientras no ten\u00eda esperanza segura de vida eterna. Dios no permita que descuide por m\u00e1s tiempo esta obra y perezca en sus pecados. No halague su alma con falsas esperanzas. Usted no ve otro camino que seguir sino uno demasiado humilde para aceptarlo. Cristo le presenta, aun a usted, mi hermano errante, un mensaje de misericordia: \u201cVenid, que ya est\u00e1 todo aparejado\u201d.&nbsp;<a href=\"https:\/\/m.egwwritings.org\/es\/book\/1968.52218#52218\">Lucas 14:17<\/a>. Dios est\u00e1 dispuesto a aceptarle, y a perdonarle todas sus transgresiones, si tan solo quiere venir. Usted ha sido pr\u00f3digo, se separ\u00f3 de Dios y se mantuvo mucho tiempo alejado de \u00e9l; a pesar de eso \u00e9l le recibir\u00e1 ahora. S\u00ed, la Majestad del cielo le invita a acudir a \u00e9l, para que reciba vida. Cristo est\u00e1 dispuesto a limpiarlo del pecado cuando lo acepte. \u00bfQu\u00e9 ganancia ha encontrado en el servicio del pecado? \u00bfQu\u00e9 le ha aprovechado seguir la carne y el diablo? \u00bfNo es miserable el salario que recibi\u00f3? \u00a1Oh, vuelva, vuelva! \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00eda de morir?&nbsp;2TI 265.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1246\">Usted ha sentido muchas convicciones y remordimientos de conciencia. Ha manifestado muchos prop\u00f3sitos y formulado incontables promesas; y sin embargo, se demora, y no quiere recibir a Cristo a fin de recibir vida. \u00a1Ojal\u00e1 que en su coraz\u00f3n se grabe la comprensi\u00f3n del tiempo en que vivimos para que vuelva y viva! \u00bfNo puede usted o\u00edr la voz del fiel pastor en este mensaje? \u00bfC\u00f3mo puede usted desobedecer? No juegue con Dios, no sea que lo abandone a sus tortuosos caminos. Para usted es asunto de vida o muerte. \u00bfCu\u00e1l escoger\u00e1? Es cosa terrible contender con Dios y resistir a sus s\u00faplicas. Puede sentir arder el amor de Dios en el altar de su coraz\u00f3n, como lo sinti\u00f3 una vez. Puede comulgar con Dios como en tiempos pasados. Si limpia su camino, puede volver a disfrutar las riquezas de su gracia, y su rostro expresar\u00e1 nuevamente su amor.&nbsp;2TI 266.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1247\">No se requiere de usted que se confiese ante aquellos que no conocen su pecado y sus errores. No es su deber publicar una confesi\u00f3n que haga triunfar a los incr\u00e9dulos; debe confesarse ante quienes corresponde, ante los que no se aprovechar\u00e1n de sus yerros. Confi\u00e9sese de acuerdo con la Palabra de Dios, y permita que sus pr\u00f3jimos oren por usted y Dios aceptar\u00e1 su obra y le sanar\u00e1. Por amor de su alma, escuche las s\u00faplicas que le instan a hacer una obra cabal para la eternidad. Ponga a un lado su orgullo, su vanidad y haga lo recto. Vuelva al redil. El Pastor le aguarda y le recibir\u00e1. Arrepi\u00e9ntase, haga sus primeras obras, y vuelva a gozar del amor de Dios.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p id=\"2955\">Hno. R,<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1250\">En junio pasado se me present\u00f3 su caso en visi\u00f3n. Pero la presi\u00f3n del trabajo ha sido tan constante que no hab\u00eda podido escribir lo que se me mostr\u00f3 con respecto a casos individuales. Quiero escribir lo que tengo por delante antes de o\u00edr alg\u00fan informe de los asuntos que se refieren a su caso; porque Satan\u00e1s podr\u00eda tratar de introducir dudas en su mente. Esa es su obra.&nbsp;2TI 266.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1251\">Se me mostr\u00f3 su vida pasada, y se me dijo que Dios hab\u00eda sido muy misericordioso con usted al iluminar sus ojos para que viera&nbsp;su verdad, y al rescatarlo de su condici\u00f3n peligrosa de duda e incertidumbre, y al afirmar su fe y su mente en las eternas verdades de su Palabra. Asent\u00f3 sus pies sobre la Roca. Por un poco de tiempo manifest\u00f3 gratitud y humildad; pero \u00faltimamente se ha estado separando de Dios. Cuando usted era peque\u00f1o a sus propios ojos, entonces Dios lo amaba.&nbsp;2TI 266.4<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1254\">La m\u00fasica ha sido una trampa para usted. Est\u00e1 perturbado por la estima propia; es natural para usted tener ideas exaltadas acerca de su propia habilidad. La ense\u00f1anza de la m\u00fasica lo ha perjudicado. Muchas mujeres le han confiado sus dificultades familiares. Esto tambi\u00e9n ha sido perjudicial para usted. Lo ha exaltado, y lo ha inducido a tener una mayor estima de s\u00ed mismo.&nbsp;2TI 267.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1255\">En su propia familia usted ha ocupado una posici\u00f3n digna y m\u00e1s bien elevada. Su esposa tiene defectos, de los cuales usted est\u00e1 bien al tanto. Estos han dado malos resultados. Ella no es por naturaleza una due\u00f1a de casa. Tiene que educarse en este sentido. Ha mejorado algo, y deber\u00eda aplicarse fervientemente para mejorar todav\u00eda m\u00e1s. Carece de orden, buen gusto y limpieza, tanto en el manejo de su casa como en su manera de vestir. Le agradar\u00eda a Dios que educara su mente para dedicarse a estas cosas que le faltan. No gobierna bien a su familia. Cede f\u00e1cilmente y le cuesta mantener sus decisiones. Los deseos y pedidos de sus hijos la llevan de aqu\u00ed para all\u00e1, y se somete al juicio de ellos. En lugar de tratar de mejorar en este sentido, como deber\u00eda hacerlo, se siente contenta si aparece una oportunidad o una excusa para desembarazarse de los cuidados y las responsabilidades del hogar, y para permitir que otros cumplan los deberes en el seno de su familia. En realidad deber\u00eda educarse para que \u00e9stos le llegaran a gustar. No podr\u00e1 hacer su parte como esposa y madre hasta que se entrene en este sentido. Le falta confianza en s\u00ed misma. Es t\u00edmida, retra\u00edda y desconf\u00eda de s\u00ed misma. Tiene una opini\u00f3n muy pobre de lo que hace, y esto la desanima, de manera que se detiene y no hace m\u00e1s. Necesita que se la anime; necesita palabras de ternura y afecto. Tiene buen esp\u00edritu. Es humilde y tranquila, y el Se\u00f1or la ama; no obstante, deber\u00eda hacer esfuerzos \u00edmprobos para corregir esos defectos que contribuyen a que su familia sea infeliz. La pr\u00e1ctica en estas cosas le dar\u00e1 confianza en sus propias habilidades para hacerlas bien.&nbsp;2TI 267.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1257\">Usted y su esposa tienen caracteres opuestos. A usted le gusta el orden y la limpieza, tiene muy buen gusto y gobierna las cosas bastante bien. Como marido, es un poco r\u00edgido y exigente. No se conduce como para despertar en su esposa confianza y familiaridad. Sus deficiencias lo han inducido a considerarla inferior a usted, y han contribuido a que ella se sienta as\u00ed tambi\u00e9n. Dios la estima mucho m\u00e1s que usted; porque los caminos suyos son torcidos para \u00e9l. Por causa de su esposa y de sus hijos, y por otras razones adem\u00e1s, deber\u00eda corregir sus deficiencias y mejorar en las cosas en que ahora falla. Podr\u00eda lograrlo si se empe\u00f1ara suficientemente.&nbsp;2TI 268.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1258\">A Dios le desagrada el desorden, el descuido y la falta de prolijidad en cualquier persona. Estas deficiencias son males graves, y tienden a disminuir el afecto del esposo por la esposa, cuando \u00e9ste ama el orden, hijos bien disciplinados y una casa bien administrada. Una esposa y madre no puede lograr que el hogar sea agradable y feliz a menos que ame el orden, conserve su dignidad y administre bien; por lo tanto, todos los que fallen en estos puntos deber\u00edan comenzar en seguida a educarse en este sentido, y cultivar exactamente las mismas cosas en las cuales la deficiencia es mayor. La disciplina har\u00e1 mucho en favor de los que no tienen estas cualidades esenciales. La hermana R se rinde ante estos defectos, y cree que no puede hacer las cosas de modo diferente. Cuando hace la prueba y no logra ver una mejor\u00eda definida se desanima. Esto no debe ser as\u00ed. Su felicidad y la de su familia dependen de que se levante y trabaje con entusiasmo y celo para lograr una decidida reforma en estas cosas. Debe revestirse de confianza y decisi\u00f3n; revestirse de femineidad. Tiene la tendencia de evitar todo lo que no ha probado. Nadie hay m\u00e1s dispuesta que ella a hacer algo, si cree que va a tener \u00e9xito. Si fracasa en su nuevo esfuerzo, debe probar una y otra vez. Puede ganar el respeto de su esposo y sus hijos.&nbsp;2TI 268.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1259\">Se me mostr\u00f3 que la exaltaci\u00f3n propia hab\u00eda contribuido a que el hermano R tropezara. Ha manifestado cierta superioridad con gusto a severidad hacia su familia y su esposa. Esto la ha alejado de \u00e9l. Ha llegado a la conclusi\u00f3n de que no se puede acercar a \u00e9l, y en su vida matrimonial ha sido m\u00e1s semejante a un ni\u00f1o que le tiene miedo a un padre duro y severo, que a una esposa. Ha&nbsp;amado, respetado e idolatrado a su marido, a pesar de que \u00e9l no la ha animado a que le tenga confianza. Mi hermano: usted deber\u00eda asumir una conducta que animara a su t\u00edmida y retra\u00edda esposa a apoyarse en su gran afecto, y esto le dar\u00eda a usted la oportunidad de corregir sus errores en forma delicada y afectuosa, en la medida en que usted es capaz de hacerlo, y de este modo le inspirar\u00eda confianza en s\u00ed misma.&nbsp;2TI 268.3<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1262\">Se me mostr\u00f3 que usted no ha amado a su esposa como deber\u00eda haberlo hecho. Satan\u00e1s se ha aprovechado de los defectos de ella y de los errores suyos para destruir a su familia. Usted ha permitido que la verg\u00fcenza por su esposa se apoderara de su coraz\u00f3n; y el respeto que sent\u00eda por ella ha disminuido m\u00e1s y m\u00e1s, a pesar de que prometi\u00f3 amarla y protegerla mientras ambos vivieran.\u00a02TI 269.1<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1264\">El 25 de octubre de 1868 su caso se me present\u00f3 de nuevo. Se me mostr\u00f3 que los malos pensamientos y los deseos imp\u00edos lo hab\u00edan conducido a la comisi\u00f3n de actos inapropiados y a la violaci\u00f3n de los mandamientos de Dios. Se ha deshonrado a s\u00ed mismo, a su esposa y a la causa del Se\u00f1or. Pero la persistencia en una conducta equivocada en asuntos que le parec\u00edan de poca importancia lo han llevado a males mayores todav\u00eda.&nbsp;2TI 269.2<\/p>\n\n\n\n<p id=\"1265\">Hermano R: usted est\u00e1 ahora en peligro de naufragar completamente en lo que a su fe se refiere. Ha pecado en gran manera. Pero el pecado de encubrir sus hechos, y de cerrar los ojos de los que sospechaban que usted andaba en algo malo ha sido diez veces m\u00e1s grande. No todos han actuado con la prudencia, el amor y el cuidado que al Se\u00f1or le hubiera gustado que manifestaran, para redimirlo. Pero cuando usted pretendi\u00f3 asumir un aire de ofendida inocencia, \u00bfcree usted que Dios no vio su mal proceder? \u00bfCree usted que el que hizo al hombre del polvo de la tierra, que alent\u00f3 en su nariz soplo de vida, no era capaz de discernir las intenciones y los prop\u00f3sitos de su coraz\u00f3n? Usted crey\u00f3 que si confesaba su pecado perder\u00eda su honor, es decir, algo as\u00ed como si perdiera la vida. Crey\u00f3 que sus hermanos no tendr\u00edan m\u00e1s confianza en usted. No ha examinado las cosas desde un punto de&nbsp;vista correcto. Es vergonzoso pecar, pero siempre es un honor confesar el pecado.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Oh! Yo le ruego a usted, que tiene tan poco inter\u00e9s en las cosas santas, que escudri\u00f1e minuciosamente su propio coraz\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 defensa va a hacer delante de Dios para justificar su vida mundana y carente de consagraci\u00f3n? En ese d\u00eda tremendo no podr\u00e1 defenderse. Permanecer\u00e1 mudo. Piense, le ruego, piense durante esas horas que dedica a buscar placeres, que todas esas cosas terminar\u00e1n. Si usted tuviera conceptos correctos acerca de la vida, de la vida del Se\u00f1or, que no tiene fin, cu\u00e1n r\u00e1pidamente se apartar\u00eda de esa vida de placeres y pecados.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5417,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-5543","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-plan-de-reavivamiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5543"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5543\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5544,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5543\/revisions\/5544"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5417"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unadeca.net\/cwhite\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}