LEAMOS HOY 27 DE MAYO JUECES 16.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Le descubrió, pues, todo su corazón, y le dijo: Nunca a mi cabeza llegó navaja; porque soy nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y me debilitaré y seré como todos los hombres” (Ver. 17).
COMENTARIO HISTÓRICO DE JUECES 16.-
Sansón, quien fuera elegido desde antes de nacer para ser un libertador de Israel, cayó en la tentación de una vida sensual. La narrativa bíblica dice que hasta se acostó con prostitutas. Sin embargo, a pesar de su conducta, Dios no le quitó su fuerza, y a media noche se despertó, y al ver la puerta cerrada de la ciudad de Gaza, arrancó la puerta junto con sus cerrojos. Sansón se volvió a enamorar de otra filistea del valle de Sorec, ella se llamaba Dalila, quien aceptó recibir de los cinco príncipes, cinco mil quinientos ciclos de plata, si llegaba a descubrir el secreto de su fuerza. En tres oportunidades, Sansón engaño a Dalila, porque temía que ella publicara el secreto de su fuerza. Sin embargo, ante tanta presión, su “alma fue reducida a mortal angustia”, porque sabía que podría ser engañado y destruido. Sansón le declaró que, si le cortaban el cabello, llegaría a ser un hombre con la fuerza normal de toda persona. Los filisteos no solo le cortaron el cabello, sino que le sacaron los ojos, y lo usaron como bestia de carga para que pueda mover la rueda que molía los granos.
CITA SELECTA.-
“Cuando le rasuró la cabeza, Dalila empezó a molestarlo y a causarle dolor para probar su fuerza; pues los filisteos no se atrevían a aproximársele hasta que estuvieran plenamente convencidos de que su fuerza había desaparecido. Entonces lo prendieron, le sacaron los ojos y lo llevaron a Gaza. Allí quedó atado con cadenas y grillos en la cárcel y condenado a trabajos forzados. ¡Cuán grande era el cambio para el que había sido juez y campeón de Israel, al verse ahora débil, ciego, encarcelado, rebajado a los menesteres más viles! Poco a poco había violado las condiciones de su sagrada vocación. Dios había tenido mucha paciencia con él; pero cuando se entregó de tal manera al poder del pecado que traicionó su secreto, el Señor se apartó de él y lo abandonó. No había poder en sus cabellos largos, sino que eran una señal de su lealtad a Dios; y cuando sacrificó ese símbolo para satisfacer su pasión, perdió también para siempre las bendiciones que representaba”. (PP 549).
ORACIÓN:
DIOS Y PADRE NUESTRO. INTERCEDEMOS POR NUESTRA QUERIDA JUVENTUD DE TU IGLESIA, PARA PUEDEN ESCOGER COMO PAREJAS A PERSONAS QUE SEAN DE NUESTRA MISMA FE. POR JESÚS, AMÉN.