DIOS ESTÁ AL CONTROL DE NUESTRAS VIDAS

LEAMOS HOY 17 DE MAYO SALMOS 105.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Pero envió delante de ellos a un hombre: a José, vendido como esclavo. Le sujetaron los pies con grilletes, entre hierros le aprisionaron el cuello, hasta que se cumplió lo que él predijo y la palabra del Señor probó que él era veraz”. (Ver. 17-19).

COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 105.-

Este salmo es uno de los cuatro salmos que empiezan con la palabra hebrea “hodu” que significa “dad gracias”. Este salmo cubre la historia del trato del Señor con su pueblo en tres etapas: 1) El período patriarcal; 2) El tiempo del éxodo; 3) La peregrinación por el desierto, y la entrada en Canaán. Extraigamos la historia de José: PRIMER ACTO: Dios no impidió que sea vendido por sus hermanos.- Dios pudo haber hablado a Jacob para que vaya y rescate a José, pero no lo hizo: “Cuando la caravana marchaba hacia el sur, hacia las fronteras de Canaán, el joven pudo divisar a lo lejos las colinas entre las cuales se hallaban las tiendas de su padre… Pero, en la providencia de Dios, aun esto había de ser una bendición para él. Aprendió en pocas horas, lo que de otra manera le hubiera requerido muchos años (PP 191). SEGUNDO ACTO: Dios no impidió que José vaya a cárcel.- Por no trasgredir el séptimo mandamiento, Potifar lo envían a la cárcel. Aunque Dios no impidió que vaya a la cárcel, la Biblia dice: “Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel. Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de todos los presos; todo lo que se hacía allí, él lo hacía. FINAL: José reconoce la mano de Dios estuvo siempre al control de su vida: “Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros. Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación (Gen 45:5, 7). 

CITA SELECTA.-

“ Dios dirigió los acontecimientos para que su luz fuera comunicada al pueblo egipcio. Tanto en la casa de Potifar como en la cárcel, José recibió una educación y un adiestramiento que, con el temor de Dios, lo prepararon para su alta posición como primer ministro de la nación. Desde el palacio del faraón, se sintió su influencia por todo el país, y por todas partes se divulgó el conocimiento de Dios”.

(PP 302).

OREMOS:

PADRE NUESTRO, GRACIAS PORQUE NOS MUESTRAS QUE LAS ADVERSIDADES TÚ LA PERMITES PARA QUE PODAMOS CRECER EN FE. TE SUPLICAMOS QUE LA ENFERMEDAD DEL CORONA VIRUS, NOS PUEDA CONVERTIR EN PERSONAS FIELES Y CONSAGRADAS A TU CAUSA. POR JESÚS, AMÉN.