DESAFÍO: CONFIAR EN LA AYUDA Y PROTECCIÓN DIVINA

LEAMOS HOY 5 DE JUNIO SALMOS 124.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte cuando todo el mundo se levantó contra nosotros, nos habrían tragado vivos al encenderse su furor contra nosotros” (Vers. 2, 3).

COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 124.-

Este salmo es un himno de acción de gracias a Dios por su grandiosa liberación en momentos de crisis nacional. Aunque no se determina la ocasión específica de la liberación, algunos estudiosos sugieren que fue compuesto para agradecer a Dios por la liberación del decreto de exterminio que pidió Amán al rey Asuero. SÓLO DIOS LIBERA.- El Salmo empieza con una verdad eterna: Dios está por nosotros. Esta verdad es proclamada por Pablo proclama: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” SI DIOS NO HUBIERA ESTADO DE NUESTRA PARTE.- Demasiadas veces olvidamos con facilidad que Dios es la fuente de bendición. Una vez que tenemos respuestas a nuestros pedidos o ha pasado la crisis, nos olvidamos de retornar para agradecer el milagro realizado en nuestro favor. La experiencia de leproso curado por Jesús, debe recordarnos ser agradecidos. CONFIEMOS EN SU PROTECCIÓN.- “¿Hacemos bien en ser tan incrédulos? ¿Por qué hemos de ser ingratos y desconfiados? Jesús es nuestro amigo; todo el cielo está interesado en nuestro bienestar; y nuestra ansiedad y temor apesadumbran al Santo Espíritu de Dios. No debemos abandonarnos a la ansiedad que nos irrita y desgasta, y que en nada nos ayuda a soportar las pruebas. No debe darse lugar a esa desconfianza en Dios que nos lleva a hacer de la preparación para las necesidades futuras el objeto principal de la vida, como si nuestra felicidad dependiera de las cosas terrenales. No es voluntad de Dios que su pueblo esté cargado de preocupaciones”. (Patriarcas y Profetas, 299).

CITA SELECTA.-

“Con costosas ofrendas, los sacerdotes procuraban apaciguar la ira de sus dioses; con una perseverancia y un celo dignos de una causa mejor, pasaban mucho tiempo en derredor de sus altares paganos y oraban fervorosamente por lluvia. Sus clamores y ruegos se oían noche tras noche por toda la tierra sentenciada. Pero no aparecían nubes en el cielo para interceptar de día los rayos ardientes del sol. No había lluvia ni rocío que refrescasen la tierra sedienta. Nada de lo que los sacerdotes de Baal pudiesen hacer cambiaba la palabra de Jehová”.

(PR 90).

ORACIÓN:

QUERIDO DIOS. TE AGRADECEMOS POR ESTÁS PRESTO A SOCORRERNOS Y BRINDARNOS TU AYUDA. TE SUPLICAMOS QUE NOS AUMENTE LA FE PARA CONFIAR EN TU AYUDA Y PROTECCIÓN. POR JESÚS, AMÉN.