LEAMOS HOY 6 DE JUNIO SALMOS 125.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Haz bien, Señor, a los que son buenos, a los de recto corazón”. (Ver. 4).
COMENTARIO HISTÓRICO DEL SALMO 125.-
El Salmo 125 presenta la seguridad del pueblo de Dios, basada en su confianza en Dios. El énfasis del salmo está en la protección de Jehová y en la responsabilidad de mantener la confianza en Dios. El salmo se divide en tres secciones: 1) Seguridad y confianza en Dios; 2) Una comunidad esperando para que el Señor quite las aflicciones; 3) Una comunidad dividida en la que se han mezclado el bien y el mal. Los desafíos que se presentan son: HACER EL BIEN.– A pesar de la ingratitud del ser humano, el desafío que se tiene es: “hacer el bien, sin mirar a quién”. Además, no nos debemos cansar de hacer el bien, pues a su tiempo, si no nos cansamos, segaremos bendiciones. LLEGAR A SER BUENOS.- Una persona buena se define como alguien que es agradable, alegre, gustoso, divertido o apetecible. El “corazón bueno y recto”, no es un corazón sin pecado; pues se predica el Evangelio a los perdidos. Cristo dijo: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”. El “corazón bueno” es el que cree y tiene fe en la palabra de Dios. Sin fe es imposible recibir la palabra. “El que a Dios se allega, crea que existe, y que es galardonador de los que le buscan”. LLEGAR A SER RECTOS.– Los rectos son personas íntegras y justas. La palabra recto en hebreo tiene la connotación de emparejar o nivelar, por lo tanto, las personas que son rectas suavizan con sus palabras y actos el ambiente en cual se desenvuelven, se convierten en la aroma que refresca las relaciones humanas y familiares.
CITA SELECTA.-
“Limpiad la fuente, y las corrientes serán puras. Si el corazón es recto, vuestras palabras, vuestros vestidos, vuestros actos serán correctos. Falta la verdadera piedad. No quisiera deshonrar a mi Maestro hasta el punto de admitir que una persona descuidada, superficial, que no ora, sea cristiana. No; el cristiano vence sus tentaciones, sus pasiones. Hay un remedio para el alma enferma de pecado. Este remedio está en Jesús. ¡Precioso Salvador! Su gracia basta para el más débil; y el más fuerte tiene que tener también su gracia o perecer”.
(MJ 129).
ORACIÓN:
PADRE. MUCHAS GRACIAS PORQUE TENEMOS LA SEGURIDAD DE TUS CUIDADOS. TE PEDIMOS QUE EL PODER DE TU SANTO ESPÍRITU NOS CAPACITE PARA QUE SEAMOS BUENOS, QUE NUNCA NOS CANSEMOS DE HACER EL BIEN. Y QUE ACTUEMOS CON JUSTICIA E INTEGRIDAD. POR JESÚS, AMÉN.