LEAMOS HOY 6 DE SEPTIEMBRE ISAÍAS 16.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “El trono se fundará en la lealtad, y un descendiente de David reinará sobre él con fidelidad: será un juez celoso del derecho y ansioso de hacer justicia.” (Ver. 5).
COMENTARIO HISTÓRICO DE ISAÍAS 16.-
Isaías 16 es la continuación de la profecía contra Moab, que fue proclamada por Isaías y se cumplió el año 732 a. C. con Tiglatpileser, rey asirio. Se pidió a los moabitas al igual que a los ciudadanos actuales del mundo, que auxilien a los desterrados y refugiados. Según los datos de las Naciones Unidad hay 70,5 millones de personas que han tenido que abandonar sus hogares por la guerra, hambre y persecuciones. Si en nuestro entorno existes personas refugiadas, seamos ángeles humanos para proveerles amistad y alimentación. En segundo lugar, a diferencia de las características sanguinarias del rey moabita, se presentan tres cualidades que tiene el reinado del Mesías y que debieran ser imitadas por aquellas personas que ejercen liderazgo: 1) LEALTAD.- La lealtad es la fidelidad, veracidad o compromiso de honestidad que se tiene hacia Dios, a la autoridad, comunidad o persona. Debemos ser leales a Dios y al prójimo “como la brújula al polo”; 2) FIDELIDAD.- La fidelidad es uno de los términos más importantes en el vocabulario teológico del Antiguo Testamento. Esta palabra tiene que ver sobre todo con los derechos y las responsabilidades que se tienen para cumplir con nuestros compromisos y promesas; 3) JUSTICIA.- El hacer justicia, significa defender el derecho y la equidad, sin favorecer al rico, pobre, familia, amigos o recomendados.
CITA SELECTA.-
“Hemos de ser uno en Cristo. De este modo manifestamos nuestra fidelidad a Dios, nuestro Redentor y a todos aquellos que nacen en su reino. No debe haber disensión alguna entre el profeso pueblo de Dios, ninguna controversia, ni conflictos entre unos y otros. Las fuerzas de la justicia deben estar unidas en su conflicto contra el mal. Todo el vigor del pueblo de Dios debe estar unido en su lucha contra el mal. La voluntad de cada hijo de Dios ha de armonizar con la voluntad del Señor. Los esfuerzos de Satanás en contra del bien y el terrible odio de sus acólitos contra los fieles de Dios, revelan la necesidad de la unión y de la armonía en medio del ejército de la justicia
(CT 371).
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO. PEDIMOS PERDÓN POR NO TENER UNA VIDA DE ACUERDO A LOS PRINCIPIOS CRISTIANOS. POR ESA RAZÓN, TE PEDIMOS QUE NOS AYUDES A CULTIVAR EN NUESTRA VIDAS LAS VIRTUDES DEL REINO DE TU HIJO: LEALTAD, FIDELIDAD Y JUSTICIA. POR JESÚS, AMÉN.