LECCIÓN: EL AMOR DE LOS PADRES ES INMENSO, PERO EL AMOR DE DIOS ES SUPERIOR E INCOMPARABLE

LEAMOS HOY 9 DE OCTUBRE ISAÍAS 49.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti” (Ver. 15).

COMENTARIO ISAÍAS 49.-

En el capítulo 49 se identifican dos “siervos de Jehová”: Israel como nación y el Siervo Mesías. Antes que los habitantes de Jerusalén y sus alrededores vayan al exilio, Dios les promete que retornarán a la tierra prometida. Presentamos dos desafíos: 1) VALOREMOS EL AMOR DE NUESTRO PADRE CELESTIAL.– Dios nos ama con un amor superior que la que tienen nuestros padres. La constancia del amor de Dios por la humanidad se resume: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su hijo Unigénito para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna. 2) VALOREMOS EL AMOR DE NUESTROS PADRES.- Cuando nacimos dependíamos en forma total de nuestros padres para poder vivir, crecer y ser profesionales. De la misma manera, hay circunstancias, donde nuestros padres dependen totalmente de nuestra atención, ya sea por la edad, o por tener alguna enfermedad que les impida vivir solos, NO LOS ABANDONEMOS, devolvamos algo de lo mucho que hicieron por nosotros. Apreciados hijos e hijas: cada oportunidad que tengamos, expresemos a nuestros progenitores gratitud por su amor, por las noches de desvelos, por el tiempo que nos dedicaron, y por la educación que nos otorgaron.

CITA SELECTA.-

“Dios reina, y a pesar de su majestad él ama a los más indefensos y sufridos de sus hijos. Dios nos muestra las evidencias de su poder, y la verdad triunfará. El desarraigará todos los errores doctrinales. Cada verdad será inmortal. Encomiende el cuidado de su alma a Dios, como a un fiel Creador. Sus ángeles están a su alrededor. Tenga fe en él. Recuerde que Jesús es su Redentor y considere cuánto tuvo que sufrir él. Cuando los apóstoles de Cristo fueron arrojados a una prisión, los ángeles de Dios traspasaron los muros de la prisión y los cuidaron. ¡Oh, la ternura, la compasión de Dios! Él dice: ‘¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti”

(EGWE 328)

ORACIÓN:

PADRE ETERNO: TE AGRADEMOS POR EL VÍNCULO FAMILIAR QUE CREASTE PARA LOS SERES HUMANOS, GRACIAS POR NUESTROS PADRES Y POR EL HOGAR DONDE NACIMOS. TE IMPLORAMOS QUE TU AMOR Y TU GRACIA NUNCA SE APARTE DE NUESTRAS VIDAS. POR JESÚS, AMÉN.