LEAMOS HOY 11 DE OCTUBRE ISAÍAS 51.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Oídme todos los que quieren vivir con rectitud y me buscan, dice el Señor. Miren la roca de donde fueron cortados, la cantera de donde fueron sacados” (Ver. 1).
COMENTARÍO DE ISAÍAS 51.-
El capítulo 51 continúa con la exhortación del capítulo anterior. Isaías resalta el estado de calamidad material y espiritual que experimentaban los judíos en Jerusalén y en Judá. Para subsanar este estado, se recomienda oír a Dios: 1) Oír los que buscan a Jehová para seguir la justicia; 2) Oír la ley de Dios, para obedecer; 3) Oír a Dios para practicar la justicia, y que la ley permanezca en sus corazones. Además, Isaías nos pide que hagamos memoria de nuestros orígenes y de los lugares donde Dios nos encontró: RECORDEMOS DE DÓNDE Y DE QUÉ LUGARES DIOS NOS RESCATÓ.– Alabemos su Santo nombre, si Dios nos escogió de una familia que tal vez tenía muchos problema, limitaciones, o procedemos de una familia disfuncional, o nuestros padres no habían adquirido ninguna educación, Dios no tomó en cuenta esas restricciones, Dios nos rescató para hacernos piedras labradas. Adoremos a Dios porque nos rescató de la muerte, de los vicios, de los caminos de iniquidad, de la vida pecaminosa, y nos otorgó el privilegio de ser sus hijos, para vivir por la eternidad con todos los redimidos. DESPUÉS DE ANALIZAR NUESTRO ORIGEN, CANTEMOS ESTA ALABANZA.- “Qué sería de mí si no me hubieras alcanzado. Dónde estaría hoy si no me hubieras perdonado. Tendría un vacío en mi corazón. Vagaría sin rumbo, sin dirección. Si no fuera por tu gracia y por tu amor. Sería como un pájaro herido que se muere en el suelo. Sería como un ciervo que brama por agua en un desierto. Si no fuera por tu gracia y por tu amor”.
CITA SELECTA.-
“Allí los redimidos saludan a quienes los encaminaron hacia el Salvador. Se unen en alabanzas a Aquel que murió para que los humanos gozaran una vida tan duradera como la de Dios. Acabó el conflicto. Concluyeron las tribulaciones y las luchas; al rodear los rescatados el trono de Dios, los cantos de victoria llenan todo el cielo. Todos entonan el alegre coro: “Digno, digno es el Cordero que fue inmolado” y nos rescató para Dios”
(CE 224).
ORACIÓN:
SEÑOR. ALABAMOS TU NOMBRE PORQUE POR TU GRAN MISERICORDIA NOS ELEGISTE PARA QUE SEAMOS PARTE DEL GRUPO DE SALVADOS. TE PEDIMOS QUE NOS AYUDES A RECORDAR QUE HEMOS SIDO CORTADOS DE LA CANTERA PARA QUE SEAMOS INSTRUMENTOS DE BIEN. POR JESÚS, AMÉN.