LEAMOS HOY 15 DE NOVIEMBRE JEREMÍAS 20.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Pero tú, Señor, estás conmigo como un guerrero invencible; los que me persiguen caerán, y no podrán vencerme; fracasarán, quedarán avergonzados, cubiertos para siempre de deshonra inolvidable.”
JEREMÍAS 20:11
COMENTARIO HISTÓRICO DE JEREMÍAS 20.-
Después que Jeremías predijo la destrucción de Jerusalén, Pasur, sacerdote principal que tenía su cargo el templo, mandó a azotarlo y ponerlo en el cepo, en vez de aceptar el mensaje y como dirigente espiritual, encaminar al pueblo al arrepentimiento. Por ese acto infame hacia el profeta, se le cambia de nombre a Pasur, por el de Magor-misabib, que significa “terror por todas partes”. A pesar de estas pruebas, Jeremías proclama que confía en el Guerrero Invencible: “Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán”. “NO LE DIGAS A DIOS CUÁN GRANDE SON TUS PROBLEMAS, DILE A LOS PROBLEMAS CUÁN GRANDE ES DIOS”.- Esta frase que se acuñó, nos desafía a no angustiarnos ante los problemas y pruebas, sino a confiar en ese GUERRERO INVENCIBLE, que está presto a salir en nuestro auxilio y darnos victorias sobre las huestes del mal. DIOS NOS DARÁ VICTORIAS SOBRE AQUELLAS PERSONAS QUE PROCURAN HACERNOS DAÑO.- La experiencia de Jeremías debe fortalecernos para soportar las pruebas provocadas por algunas personas que desean hacernos daño. Dejemos que ese Guerrero sea el que nos defienda.
CITA SELECTA.-
“Pero el fiel profeta era diariamente fortalecido para resistir. Declaró con fe: “Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.” “Cantad a Jehová, load a Jehová: porque librado ha el alma del pobre de mano de los malignos. Lo experimentado por Jeremías durante su juventud y también durante los años ulteriores de su ministerio, le enseñaron la lección de que “el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es ordenar sus pasos”.
(PR 309).
ORACIÓN:
DIOS NUESTRO. RECONOCEMOS QUE PERDEMOS TIEMPO, HABLANDO DE NUESTROS PROBLEMAS Y ANGUSTIAS. TE SUPLICAMOS QUE NUESTRA MIRADA ESTÉN FIJAS EN ESE GUERRERO INVENCIBLE, QUE GANA TODAS LAS BATALLAS Y QUE ESTÁ PRESTO A SOCORRERNOS. POR JESÚS, AMÉN.