DESAFÍO: SEAMOS INSTRUMENTO DE CONSOLACIÓN, NO DE ACUSACIÓN

LEAMOS HOY 26 DE DICIEMBRE JOB 4.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “¡Ahora que afrontas las calamidades, no las resistes!; ¡te ves golpeado y te desanimas!” (Ver. 5).

COMENTARIO HISTÓRICO DE JOB 4.-

Horrorizados por los lamentos de Job y sus repetidos “¿Por qué?”, los tres amigos abandonan su sabio silencio y sienten que es su deber responderle. Los discursos que siguen a continuación se desarrollan en tres sesiones. En las dos primeras hablan cada uno de los amigos y Job responde. En la tercera sesión, los diálogos son intercalados con la participación de los “amigos” y Job. Elifaz fue responder a Job. En primer lugar, reconoce que Job daba instrucción a muchas personas y lo alaba por sus esfuerzos por ayudar a los necesitados. En segundo lugar, le dice que está sufriendo penalidades por su conducta equivocada y que está cosechando lo que sembró. Por último, justifica sus afirmaciones, señalando que tuvo visiones de parte de Dios. Cuando visitemos a alguna persona enferma, evitemos decir estas frases: “Esta enfermedad la has adquirido porque estás en pecado”; “Estás muy lejos de Dios”; “Esto es castigo directo de Dios”; “Te advertí que eso te sucedería”. Por el contrario, debemos dar apoyo bíblico, consuelo y oración. Hacer compañía en los momentos de aflicción es de mucho consuelo. Debemos preguntar si hay algo especial que desea que podamos hacer. Ofrecer nuestro tiempo para cocinar, limpiar la casa, lavar la ropa, cuidar de los niños, o realizar algún trámite o gestión.


COMENTARIO HISTÓRICO DE JOB 4.- Horrorizados por los lamentos de Job y sus repetidos “¿Por qué?”, los tres amigos abandonan su sabio silencio y sienten que es su deber responderle. Los discursos que siguen a continuación se desarrollan en tres sesiones. En las dos primeras hablan cada uno de los amigos y Job responde. En la tercera sesión, los diálogos son intercalados con la participación de los “amigos” y Job. Elifaz fue responder a Job. En primer lugar, reconoce que Job daba instrucción a muchas personas y lo alaba por sus esfuerzos por ayudar a los necesitados. En segundo lugar, le dice que está sufriendo penalidades por su conducta equivocada y que está cosechando lo que sembró. Por último, justifica sus afirmaciones, señalando que tuvo visiones de parte de Dios. Cuando visitemos a alguna persona enferma, evitemos decir estas frases: “Esta enfermedad la has adquirido porque estás en pecado”; “Estás muy lejos de Dios”; “Esto es castigo directo de Dios”; “Te advertí que eso te sucedería”. Por el contrario, debemos dar apoyo bíblico, consuelo y oración. Hacer compañía en los momentos de aflicción es de mucho consuelo. Debemos preguntar si hay algo especial que desea que podamos hacer. Ofrecer nuestro tiempo para cocinar, limpiar la casa, lavar la ropa, cuidar de los niños, o realizar algún trámite o gestión.

CITA SELECTA.-

“La costumbre de meditar en males anticipados es imprudente y nada cristiana. Siguiéndola, dejamos de disfrutar las bendiciones y de aprovechar las oportunidades presentes. El Señor requiere de nosotros que cumplamos los deberes de hoy, y soportemos las pruebas. Hemos de velar hoy para no ofender ni en palabras ni en hechos. Debemos alabar y honrar a Dios hoy. Por el ejercicio de una fe viva hoy, hemos de vencer al enemigo. Debemos buscar a Dios hoy, y estar resueltos a no permanecer satisfechos sin su presencia. Debemos velar, obrar y orar como si éste fuese el último día que se nos concede. ¡Qué intenso fervor habría entonces en nuestra vida! ¡Cuán estrechamente seguiríamos a Jesús en todas nuestras palabras y acciones!”.

 (CPI 532).

ORACIÓN:

DIOS DE CONSUELO. TE PEDIMOS QUE NOS CAMBIES PARA SER PERSONAS QUE NO CRITIQUEMOS, SINO ORAR POR LOS QUE ESTÁN TENIENDO ALGUNA PRUEBA. TE PEDIMOS QUE NOS CONVIERTAS EN INSTRUMENTOS DE CONSUELO, DE ESPERANZA, Y NO DE ACUSACIÓN. POR JESÚS, AMÉN.