LECCIÓN: DORMIR Y VIVIR CONFIADO

LEAMOS HOY 6 DE FEBRERO SALMOS 4.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado”. (Ver. 8).

COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 4.-

Esta oración comienza con un profundo clamor por justicia, porque David se siente injustamente perseguido y calumniado, es por esa razón, que deposita en Dios sus angustias, y con esperanza reclama la intervención de Dios. Aunque el salmo comienza con expresiones de angustia, el poema finaliza con una extraordinaria afirmación de fe. David gozó de dos bendiciones después de orar a Dios: 1) DESCANSAR CÓMODO Y DORMIR CONFIADO.- Apreciado amigo y amiga ¿estamos pasando muchas horas sin dormir por temor al futuro, o por tener una vida desordenada, o por un sentimiento de culpa en tu conciencia, o miedo a la muerte? El profesor Arthur Holmes solía decir “cuando un cristiano duerme, se pone absolutamente en el cuidado de Dios, como un acto de pura adoración”.  El Señor nos anima a acostarnos y dormir, sin miedos, ni ansiedades; 2) VIVIR SIN TEMOR. El Señor es la fuente de su seguridad. Por esa razón, el salmo concluye con una expresión de seguridad absoluta: “Me haces vivir confiado”. Ya no más noches de desvelo, ya no más tiempo pasando angustias y preocupación. Confiemos más en el escudo de Dios que nos protege, disfrutemos cada día de sus bendiciones y cuidados.  La principal garantía en este Salmo de David es que nuestra necesidad o circunstancia que sea, y si estamos despiertos o dormidos, Dios cuida de nosotros, se preocupa por nosotros y nos sostendrá. Repetimos esta oración en la mañana y en la noche: “En paz me acuesto y me duermo, porque sólo tú, Señor, me haces vivir confiado”

CITA SELECTA.-

“Podemos tener la salvación de Dios en nuestra familia; pero debemos creer en ella, vivir para ella y tener una continua y permanente fe y confianza en Dios. La restricción que la Palabra de Dios nos impone es para nuestro propio interés. Aumenta la felicidad de nuestra familia y de todo lo que nos rodea. Refina nuestro gusto, santifica nuestro juicio y proporciona paz a la mente y al fin la vida eterna. Los ángeles ministradores permanecerán en nuestras moradas y con gozo llevarán al cielo las nuevas de nuestro progreso en la vida divina y el ángel registrador efectuará un registro alegre y feliz”. 

(CPI 269).

ORACIÓN:

AMANTE PADRE. ESTA VEZ ORAMOS CON FE COMO LO HIZO TU SIERVO DAVID, ES POR ESO QUE TE PEDIMOS DORMIR EN PAZ Y FELICIDAD, PORQUE SÓLO TÚ, SEÑOR, NOS HACES VIVIR CONFIADO. POR JESÚS, AMÉN.