LECCIÓN: DIOS ES JUSTO, ALABEMOS SU NOMBRE

LEAMOS HOY 9 DE FEBRERO SALMOS 7.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Alabaré a Jehová conforme a su justicia, y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo”. (Ver. 17).

COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 7.-

El título del salmo dice: “Sigaión de David, que cantó al Señor acerca de las palabras de Cus hijo de Benjamín”. La palabra sigaión significa vagar, por lo que la canción es errante; es decir, el salmo fue compuesto en un estado de ansiedad, precipitado por las falsas acusaciones.  El nombre Cus, probablemente es un nombre de disfraz; y por lo puede significar secretamente Saúl, hijo de Cis, que era de la tribu de Benjamín. En este salmo se mencionan términos que involucran la justicia: juez, justo, júzgame. David le dice a Dios: “sálvame, Señor mi Dios, en ti busco refugio, líbrame de mis perseguidores”. La justicia divina se demuestra en su fidelidad hacia su siervo al salir en su defensa y los libera de los enemigos. David estaba agradecido que Dios fuera justo y recto, por esa razón, lo alaba. Si pensamos que nos están tratando con injusticia, pidamos a ese DIOS JUSTO que nos imparta justicia. Es oportuno llevar nuestro problema a Dios en oración, y puesto que Dios es justo, podemos esperar justicia. Al final de salmo se motiva al pueblo a cantar y alabar el nombre de Dios. El “nombre” del Dios de Israel es YAHWÉH, ese nombre con el cual Dios se presentó a Moisés, para mostrar ante el pueblo de Israel, y todo el pueblo egipcio, que Dios es un Dios TODOPODEROSO. Por lo tanto, ese mismo poder está a nuestro alcance para hacernos justicia. Al nombre de Yahwéh se añade el ALTÍSIMO, o sea “Dios más alto”, para señalar que Dios está por encima de toda la creación, por eso merece nuestra adoración.

CITA SELECTA.-

“Presenta tu caso delante de Él, invocando los méritos de la sangre derramada por ti en la cruz del Calvario. Satanás te acusará de ser un gran pecador, y tú debes admitirlo, pero puedes decir: “Sé que soy pecador, y ésa es la razón por la cual necesito un Salvador. Jesús vino al mundo para salvar pecadores. ‘La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado’. 1 Juan 1:7. ‘Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad’. El nombre de Jesús me da acceso al Padre. Su oído, su corazón, están abiertos a mi súplica más débil, y Él suple mis necesidades más profundas”. 

(FO 110).

ORACIÓN:

PADRE. ORAMOS POR AQUELLOS FAMILIARES, AMIGOS Y HERMANOS EN LA FE, QUE TIENE QUE SOPORTAR INJUSTICIAS. CLAMAMOS ANTE TU PRESENCIA PARA QUE LES HAGAS JUSTICIA. TE ALABAMOS POR HACERNOS JUSTICIA Y CANTAMOS ALABANZAS A TU NOMBRE. POR JESÚS, AMÉN.