LECCIÓN: ORAR POR LA SOLUCIÓN DE LOS PROBLEMAS COTIDIANOS DE LA VIDA

LEAMOS HOY 8 DE FEBRERO SALMOS 6.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Jehová ha oído mi ruego; ha recibido Jehová mi oración”. (Ver. 9).

COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 6.-

Este es el primero de los siete salmos “penitenciales”. Se llaman penitenciales porque el autor está pasando por problema, como resultado de errores o pecados, por esa razón expresa remordimiento y confiesa sus pecados. David expresa que está enfrentando tres problemas: 1) Enfermedad del cuerpo; 2) Turbación de la mente; 3) Insultos de sus enemigos. Es por estas razones, que el salmista derrama sus quejas delante de Dios porque está sufriendo día y noche, está débil, la angustia le quita la fuerza, la enfermedad lo ha desgastado, por eso llora. Sin embargo, el tono y la atmósfera del Salmo cambian radicalmente en el versículo 9, porque declara con regocijo que Dios le ha contestado su oración, por esa razón, supera la angustia y la desesperación. Apreciado hermano y hermana, le animo a que repitamos este salmo cuando estemos enfermos física o espiritualmente: “Jehová, no me reprendas en tu enojo, Ni me castigues con tu ira. Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo; Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen. Mi alma también está muy turbada; Y tú, Jehová, ¿hasta cuándo? Vuélvete, oh Jehová, libra mi alma; Sálvame por tu misericordia”.

CITA SELECTA.-

“Haced vuestras peticiones a vuestro Hacedor. Nunca es rechazado nadie que acuda a él con corazón contrito. Ninguna oración sincera se pierde. En medio de las antífonas del coro celestial, Dios oye los clamores del más débil de los seres humanos. Derramamos los deseos de nuestro corazón en nuestra cámara secreta, expresamos una oración mientras andamos por el camino, y nuestras palabras llegan al trono del Monarca del universo. Pueden ser inaudibles para todo oído humano, pero no morirán en el silencio, ni serán olvidadas a causa de las actividades y ocupaciones que se efectúan. Nada puede ahogar el deseo del alma, este se eleva por encima del ruido de la calle, por encima de la confusión de la multitud, y llega a las cortes del cielo. Es a Dios a quien hablamos, y nuestra oración es escuchada”.

(La Oración, 47).

ORACIÓN:

DIOS ETERNO, INTERCEDEMOS POR AQUELLOS HERMANOS Y HERMANAS QUE ESTÁN ATRAVESANDO POR PROBLEMAS DIFÍCILES, ENFERMEDADES TERMINALES O QUE ESTÁN SUFRIENDO INJUSTICIAS. QUE PUEDAS ESCUCHAR NUESTRAS ORACIONES. POR JESÚS, AMÉN.