LEAMOS HOY 28 DE FEBRERO SALMOS 26.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Examíname, Señor; ¡ponme a prueba! ¡Purifica mis entrañas y mi corazón!” (Ver. 2).
COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 26.-
Este salmo se caracteriza porque no contiene confesión de pecados o reconocimiento de error. La primera afirmación que realiza es una confesión fe: “Confío en Dios sin titubear”. David declara que no duda del poder de Dios, no vacila sobre la dirección divina, no cuestiona la manera en que conduce su vida. Luego, presenta tres temas: oración; afirmación de integridad; y confianza y seguridad. David hace tres pedidos: 1) EXAMÍNAME. Hacerse un auto examen de conciencia, es útil, pero nuestra visión limitada o parcial, impide que podamos ver nuestros defectos. El salmista le pide a Dios que investigue su conducta, y que escudriñe sus pensamientos. Este pedido se repite con el uso de dos verbos: “probar” y “examinar”; 2) PONME A PRUEBA. El salmista desea que, por medio de las pruebas, lo pueda convertir en metal útil y fino; 3) PURIFICA MI INTERIOR. El salmista reconoce que tiene defectos, por eso le solicita a Dios que lo purifique hasta llegar a ser semejante a los metales preciosos. El verbo “purificar”, es un término utilizado para indicar el proceso de fundición por el que los metales preciosos son refinados y las impurezas eliminadas. De la misma manera, David le solicita a Dios que le limpie “sus riñones y su corazón”, haciendo alusión a su ser interior: limpieza de la mente, de los pensamientos y de los sentimientos más íntimos.
CITA SELECTA.-
“Muchos que profesan ser seguidores cristianos no están deseosos de examinar sus corazones para ver si han pasado de la muerte a la vida. Algunos se apoyan en una antigua experiencia, y parecen pensar que una mera profesión de la verdad los salvará, pero la Palabra de Dios revela el terrible hecho de que los tales están gozando de una falsa esperanza… Jóvenes y ancianos, Dios ahora os está probando. Ahora estáis decidiendo vuestro propio destino eterno. El orgullo, las modas, la conversación insulsa y el egoísmo son males que, si se los fomenta, ahogarán la buena semilla sembrada en vuestros corazones”. (The Review and Herald, 8 de abril de 1880).
ORACIÓN:
DIOS SANTO Y PERFECTO. TE PEDIMOS QUE NOS EXAMINES, PARA QUE PUEDAS MOSTRARNOS LOS CAMBIOS QUE DEBEMOS REALIZAR EN NUESTRAS VIDAS. LIMPIA NUESTROS PENSAMIENTOS Y SENTIMIENTOS. PURIFICA TODO NUESTRO SER, PARA SER VASOS DE HONRA. POR JESÚS, AMÉN.