LEAMOS HOY 10 DE SEPTIEMBRE ISAÍAS 20.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “En aquel tiempo el Señor habló por medio de Isaías hijo de Amoz. Le dijo: “Anda, quítate la ropa de luto y las sandalias.” Así lo hizo Isaías, y anduvo desnudo y descalzo.” (Ver. 2).
COMENTARIO HISTÓRICO DE ISAÍAS 20.-
En este capítulo se describe una faceta crítica de la vida del profeta Isaías. Dios le ordena que se quite la ropa de cilicio que llevaba en señal de luto, y que camine descalzo y semi desnudo o solo con un cubre rabo. Muchos de ellos, por medio de sus vidas tenían que mostrar lecciones para que el pueblo de Israel por medio de ver esa “acción-símbolos”, pudieran comprender lo que les acontecería en el futuro. El Señor ordenó a Isaías que mostrara anticipadamente a su pueblo cuál sería la suerte trágica de Egipto, la nación en la cual Judá había depositado sus esperanzas. VIDA DE ISAÍAS.- Sus familia le ayudó en su ministerio: La esposa era llamada “profetiza”, y de sus hijos dijo: “He aquí, yo y los hijos que el SEÑOR me ha dado estamos por señales y prodigios en Israel, de parte del SEÑOR de los ejércitos que mora en el monte Sión. Durante tres años se le ordenó andar descalzo y despojado de sus ropas como un cautivo de guerra. Según la tradición, fue aserrado por el impío rey Manasés. VIDA DE LOS PROFETAS.- “Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e incluso de cadenas y cárceles. Fueron apedreados, aserrados por la mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades, afligidos y maltratados (Heb 11:36).
CITA SELECTA.-
“Como los siervos de Dios en los tiempos antiguos, muchos “fueron muertos a palos, no admitiendo la libertad, para alcanzar otra resurrección mejor”. Recordaban que su Maestro había dicho que cuando fuesen perseguidos por causa de Cristo debían regocijarse mucho, pues grande sería su galardón en los cielos; porque así fueron perseguidos los profetas antes que ellos. Se alegraban de que se los hallara dignos de sufrir por la verdad, y entonaban cánticos de triunfo en medio de las crepitantes hogueras. Descendía del trono de Dios hasta ellos una voz que decía: “Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”. Apocalipsis 2:10
(CS 39).
ORACIÓN:
SEÑOR Y DIOS NUESTRO. GRACIAS POR HABERNOS ENVIADOS PROFETAS QUE POR MEDIO DE SUS VIDAS Y EJEMPLO NOS MUESTRAS LA MANERA APROPIADA DE VIVIR. TE SUPLICAMOS QUE TU SANTO ESPÍRITU NOS AYUDEN A COMPRENDER LOS MENSAJES QUE NOS ENVÍAS A TRAVÉS DE TUS PROFETAS Y PROFETIZAS. POR JESÚS, AMÉN.