LEAMOS HOY 11 DE SEPTIEMBRE ISAÍAS 21.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “¡Ahí viene un hombre en un carro de combate tirado por caballos! Y éste es su mensaje: ¡Ha caído, ha caído Babilonia! ¡Todas las imágenes de sus dioses han rodado por el suelo!” (Ver. 9).
COMENTARIO HISTÓRICO DE ISAÍAS 21.-
El imperio Neo Babilónico fue fundado por Nabopolasar (626-605 a.C.), consolidó su reino al firmar una alianza con Ciaxares, gobernante medo, casando a su hijo Nabucodonosor, con una hija de sus hijas el año 616 a.C. Nabopolasar atacó Asiria el año 614 a. C. y tomó la ciudad de Assur y, finalmente, en 612 a. C. medos y caldeos tomaron la capital asiria, Nínive, la cual fue saqueada y convertida en ruinas. Nabopolasar murió el año 605 y su hijo Nabucodonosor asumió el trono y siguió con la conquista para afianzar su imperio. Conquistó Siria, Asia Menor, Palestina y Egipto. Nabucodonosor convirtió a Babilonia como la capital de su imperio, por eso la embelleció con palacios, calles, templos e hizo los jardines colgantes utilizando maquinarias sofisticadas para regar los árboles y plantas. CAÍDA DE BABILONIA.- Babilonia era ciudad inexpugnable, humanamente imposible de ser conquistada. Esta seguridad llevó a Belsasar a hacer un “gran banquete a mil de sus príncipes, y en presencia de los mil bebía vino”, para festejar en forma anticipada el fracaso de los medos –persas. Sin embargo, en solo tres días cayó Babilonia en manos de Ciro, y de esta manera se cumplió la profecía predicha por Isaías más de 200 años antes.
CITA SELECTA.-
“Aquella última noche de loca insensatez, Belsasar y sus señores habían colmado la medida de su culpabilidad y de la que incumbía al reino caldeo. Ya no podía la mano refrenadora de Dios desviar el mal que los amenazaba. Mediante múltiples providencias, Dios había procurado enseñarles a reverenciar su ley. Había declarado acerca de aquellos cuyo juicio llegaba ahora hasta el cielo: “Curamos a Babilonia, y no ha sanado.” A causa de la extraña perversidad del corazón humano, Dios encontraba por fin necesario dictar la sentencia irrevocable. Belsasar iba a caer, y su reino iba a ser traspasado a otras manos”
(PR 389).
OREMOS:
DIOS NUESTRO Y PADRE ETERNO. ALABAMOS TU NOMBRE PORQUE CONOCES EL FUTURO EN FORMA ANTICIPADA Y REVELAS A TUS PROFETAS LOS ACONTECIMIENTO POR VENIR. TE SUPLICAMOS QUE NOS DES SABIDURÍA PARA COMPRENDER LAS PROFECÍAS QUE ESTÁN POR CUMPLIRSE. POR JESÚS, AMÉN.