LEAMOS HOY 20 DE SEPTIEMBRE ISAÍAS 30.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Porque así dice el Señor omnipotente, el Santo de Israel: En el arrepentimiento y la calma está su salvación, en la serenidad y la confianza está su fuerza, ¡pero ustedes no lo quieren reconocer!” (Ver. 15).
COMENTARIO HISTÓRICO DE ISAÍAS 30.-
Este capítulo de Isaías reafirma la insignificancia de confiar en los hombres en lugar de tener puesta las esperanzas en Dios. Los judíos buscaban su protección para que el ejército asirio no los conquiste y los lleve al destierro. Algunos eran simpatizantes de los egipcios, por esa razón enviaron embajadores hacia ese país, para hacer un pacto que los proteja de Asiria. Sin embargo, Dios los dice que no deben poner su confianza en los seres humanos. Los desafía a confiar en Él, ya que es un Dios Todopoderoso y es el Santo de Israel. A pesar de la obstinación de su pueblo escogido, Dios les promete su Espíritu para que los dirija, y les ofrece bendiciones abundantes. Dios nos solicita que cultivemos dos pares de cualidades para enfrentar las pruebas o los problemas que tenemos que encarar: 1) ARREPENTIMIENTO Y CALMA.- Cuando nos arrepentimos y confesamos nuestros pecado, debemos tener la certeza que, Dios por los méritos de Cristo en la cruz, borra todas nuestras manchas. Como resultado del perdón, obtenemos una calma, que nos producirá quietud, paz mental y espiritual; 2) SERENIDAD Y CONFIANZA.- El Señor desea que los seres humanos tomen tiempo para descansar, tiempo para pensar y apreciar las cosas celestiales. La serenidad, alejará el stress, las noches de insomnio, porque dormiremos confiados en la protección divina.
CITA SELECTA.-
“Necesitamos confiar en Dios con serenidad. ¡Ved cuán silenciosamente obra Dios! No oímos el ruido de sus pasos, y sin embargo está caminando alrededor de nosotros, obrando para nuestro bien. Jesús no buscó notoriedad; su poder vivificante fluía hacia los necesitados y los afligidos por medio de acciones silenciosas cuya influencia se extendía ampliamente por todos los países, ni se sentía y expresaba en la vida de millones de seres humanos”.
(CBA 4, 1166)
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO. RECONOCEMOS QUE ESTAMOS DESESPERADOS PORQUE NO PODEMOS SALIR DE NUESTRAS CASAS, Y QUE NO PODEMOS VER A NUESTROS SERES AMADOS Y AMIGOS. ESTAMOS ANGUSTIADOS POR EL COVID-19 PORQUE NO TENEMOS SOLUCIÓN. TE PEDIMOS QUE PODAMOS TENER CALMA Y CONFIANZA EN TU PODER. POR JESÚS, AMÉN.