DISFRUTAR Y ALEGRARNOS POR LOS CUIDADOS DIVINOS.

LEAMOS HOY 21 DE OCTUBRE ISAÍAS 61.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas” (Ver. 10).

COMENTARIOS DE ISAÍAS 61.-

Isaías 61 presenta la doble comisión del ministerio del Mesías: 1) Predicar buenas nuevas a los abatidos, vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y liberar a los que están presos por el pecado; 2) Proclamar el año del favor de Dios en beneficio de su pueblo. Recordemos que los versículos 1 y 2 fueron leídos por Jesús en la sinagoga de Nazaret, como sus credenciales de predicación, y como cumplimiento de su misión salvífica en base a esta profecía. Además, en éste capítulo, se eleva un cántico de alabanza por los actos salvíficos del Mesías en beneficio de su pueblo:

1) ME GOZARÉ EN MI DIOS, PORQUE ME VISTIÓ CON VESTIDURAS DE SALVACIÓN.- En su misericordia, Dios quita las vestiduras viles y de vergüenza para cubrirnos con vestiduras limpias y ropas reales, que simbolizan a las vestiduras de justicia, que nos hacen idóneos para la salvación;

2) ME ALEGRARÁ EN MI DIOS, PORQUE ME VISTIÓ CON SU MANTO DE JUSTICIA.- Debemos alegrarnos y gozarnos por lo misericordioso que es Dios para nosotros: nos perdona y nos salva. Además, Dios nos ofrece su manto de justicia, que es la acreditación de la justicia de los méritos de Cristo en nuestro favor.

CITA SELECTA.-

“El que quiera llegar a ser hijo de Dios, debe recibir la verdad que enseña que el arrepentimiento y el perdón han de obtenerse nada menos que mediante la expiación de Cristo. Asegurado de esto, el pecador debe realizar un esfuerzo en armonía con la obra hecha para él y con una súplica incansable, debe acudir al trono de gracia para que el poder renovador de Dios llegue hasta su alma. La provisión hecha es completa y la justicia eterna de Cristo es acreditada a cada alma creyente. El manto costoso e inmaculado, tejido en el telar del cielo, ha sido provisto para el pecador arrepentido y creyente, y él puede decir: “En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia”. Isa 61:10

(1MS 461).

ORACIÓN:

PADRE. TE AGRADECEMOS PORQUE EN TU INMENSO AMOR, CAMBIAS NUESTRAS VESTIDURAS PECAMINOSAS, POR VESTIDURAS DE SALVACIÓN. QUE LA JUSTICIA DE CRISTO CUBRA TODAS NUESTROS PECADOS E IMPERFECCIONES. POR JESÚS, AMÉN.