PREPARÉMONOS EN ESTA TIERRA PARA VIVIR ETERNAMENTE EN EL REINO DE LOS CIELOS

LEAMOS HOY 26 DE OCTUBRE ISAÍAS 66.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.” (Vers. 22).

COMENTARIO FINAL LIBRO DE ISAÍAS.-

En el último capítulo, Isaías realiza dos promesas importantes:

1) Mientras continuemos viviendo en ésta tierra, Dios nos consolará en todas las circunstancias que atravesemos. Hace unos días atrás, compartí en el cementerio la promesa de la resurrección de los muertos con una pareja. La segunda venida de Cristo nos dará el gozo de ver a nuestros seres amados transformados, y viviremos con Dios por la eternidad. Mientras vivamos en este mundo, recordemos esta maravillosa promesa divina: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”;

2) VIVIREMOS MUY FELICES EN LA TIERRA NUEVA.- Podemos imaginarnos en VIVIR, VIVIR Y NUNCA MORIR. Creamos y aceptemos ésta última profecía de Isaías: “Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová” (Isa 66:22, 23).

CITA SELECTA.-

“Ningún lenguaje humano puede describir plenamente la recompensa de los justos. No podemos comprender la gloria del paraíso de Dios. En medio del paraíso está el árbol de la vida, que produce cada mes su fruto y sus hojas son para el servicio de las naciones. Hay allí corrientes de agua que fluyen constantemente, claras como el cristal, y a su vera, árboles frondosos proyectan su sombra sobre los senderos preparados para los redimidos por el Señor. Allí las amplias llanuras se extienden entre colinas muy bellas, y entre montañas que elevan sus encumbrados picos. En aquellas pacíficas planicies, junto a corrientes de agua viva, el pueblo de Dios, que por tanto tiempo fue peregrino y errante, encontrará su hogar”

(La Única Esperanza 170).

ORACIÓN:

PADRE ETERNO. GRACIAS POR HABERNOS ENVIADO EL LIBRO DE ISAÍAS. HEMOS COMPRENDIDO MEJOR TU AMOR POR TU PUEBLO, HEMOS DISFRUTADO DE TUS PROMESAS Y CUIDADOS. TE PEDIMOS QUE VUELVAS NUESTROS PECADOS ROJOS COMO EL CARMESÍ EN BLANCA LANA. POR JESÚS, AMÉN.