DESAFÍO: OBEDECER LA VOZ DE DIOS

LEAMOS HOY 27 DE NOVIEMBRE JEREMÍAS 32

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:

“Y vino a mí Hanameel hijo de mi tío, conforme a la palabra de Jehová, al patio de la cárcel, y me dijo: Compra ahora mi heredad, que está en Anatot en tierra de Benjamín, porque tuyo es el derecho de la herencia, y a ti corresponde el rescate; cómprala para ti. Entonces conocí que era palabra de Jehová.”

JEREMÍAS 32:8

COMENTARIO HISTÓRICO DE JEREMÍAS 32

Los hechos narrados en este capítulo sucedieron el año décimo de Sedequías. Las tropas babilónicas iniciaron el sitio contra Jerusalén en el décimo mes del año noveno de Sedequías. Por lo tanto, Anatot y las ciudades vecinas, ya habían caído en poder de Nabucodonosor. En tales circunstancias, se presente en la puerta de la cárcel Hanameel, primo de Jeremías, pidiendo que compre su heredad, porque a él le correspondía rescatarla según la ley del levirato. Considerando que esas ciudades ya habían sido conquistadas por las tropas caldeas, parecería una pérdida de dinero comprar ese terreno; ninguna persona en su sano juicio compraría esas tierras. Sin embargo, Dios le ordena a Jeremías que compre la propiedad. La compra se pacta en diecisiete siclos de plata. Con este acto se demostraba que Dios restituiría a su pueblo después del exilio. Este episodio nos enseña a:

1) OBEDECER A DIOS SIN CUESTIONAR.- Jeremías compró públicamente una tierra que el enemigo capturó, porque confió en Dios. Moisés creyó que Israel podría salir de Egipto, a pesar del ejército que tenían los egipcios. De igual manera, nosotros debemos confiar en que Dios cumplirá lo que dice;

2) OBEDECER A DIOS A PESAR DE LAS CIRCUNSTANCIAS.- Obedezcamos aunque no haya lógica humana.

CITA SELECTA

“A menudo la vida cristiana está acosada de peligros, y se hace difícil cumplir el deber. La imaginación concibe la ruina inminente delante, y la esclavitud o la muerte detrás. No obstante, la voz de Dios dice claramente: “Avanza.” Debemos obedecer este mandato, aunque nuestros ojos no puedan penetrar las tinieblas, y aunque sintamos las olas frías a nuestros pies. Los obstáculos que impiden nuestro progreso no desaparecerán jamás ante un espíritu que se detiene y duda. Los que postergan la obediencia hasta que toda sombra de incertidumbre desaparezca y no haya ningún riesgo de fracaso o derrota no obedecerán nunca.”

(PP 295).

ORACIÓN:

DIOS TODOPODEROSO. TE SUPLICAMOS QUE NOS AUMENTES LA FE, PARA OBEDECER TU PALABRA. TE PEDIMOS, QUE, AUNQUE NO VEAMOS LÓGICA, O NOS PAREZCAN INCOHERENTE TUS CONSEJOS, QUE PODAMOS MARCHAR CON LA SEGURIDAD QUE TIENE EL CONTROL. POR JESÚS, AMÉN.