“El Salvador se mezclaba con la gente como alguien que deseaba hacerles bien. Les mostraba simpatía, atendía sus necesidades, ganaba su confianza, y luego les decía: «Síganme»”
El Ministerio de Curación, pág. 102.
“El Salvador se mezclaba con la gente como alguien que deseaba hacerles bien. Les mostraba simpatía, atendía sus necesidades, ganaba su confianza, y luego les decía: «Síganme»”
El Ministerio de Curación, pág. 102.