Lectura Atentos a su Palabra Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 168-176, día 018 El testimonio del Testigo no ha sido escuchado. El solemne testimonio, del cual depende el destino de la iglesia, ha Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 159-167, día 017 El joven rico Mientras me encontraba en Monterrey, Míchigan, el 8 de octubre de 1854 se me mostró en visión Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 150-158, día 016 ¿Se ha realizado este gran cambio en nosotros? No os engañéis. Por mi parte, no tomaría el nombre de Cristo, Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 141-149, día 015 Pero eso no es todo. Falta el amor que debiera existir entre los hermanos. “¿Soy yo guarda de mi hermano?” Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 132-140, día 014 Vi que Dios no acepta una obra tibia al respecto. Quiere todo el corazón y el interés, o nada. Su Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 123-131, día 013 Luego, me fueron señalados los años 1843 y 1844. Reinaba entonces un espíritu de consagración ahora ausente. ¿Qué le ha Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 114-122, día 012 Vi que era necesario hacer esfuerzos definidos para mostrar a los que llevan una vida impía el daño que están Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 105-113, día 011 “Me ha parecido cosa dura el que mis motivos hayan sido mal juzgados, y que mis mejores esfuerzos por ayudar, Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 96-104, día 010 Esos fueron días de tristeza. Pensaba en mis tres hijitos y temía que pronto quedaran sin padre. Sin querer surgían Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 87-95, día 009 Publicando y viajando En junio de 1849, se nos presentó la oportunidad de establecer nuestro hogar temporalmente en Rocky Hill, « Previous 1 … 39 40 41 42 43 … 104 Next »