Lectura Atentos a su Palabra Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 222-230, día 024 Estimados hermanos, velad sobre vuestros hijos con cuidado celoso. El espíritu y la influencia del mundo están destruyendo en ellos Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 213-221, día 023 Ha sido el orgullo del corazón lo que ha inducido a esos hermanos a manifestar tanto temor de que otros Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 204-212, día 022 El nombre de nuestra denominación Recibí una revelación acerca de la adopción de un nombre por el pueblo remanente. Se Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 195-203, día 021 Pero si bien es cierto que el pueblo de Dios está justificado en su esfuerzo por asegurar la propiedad de Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 186-194, día 020 i que si hay en la tierra alguien que pueda testificar bajo juramento en forma consecuente, ese tal es el Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 177-185, día 019 Vi que ha llegado el tiempo cuando los que tienen cuantiosas posesiones deben actuar rápidamente. Es tiempo de que no Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 168-176, día 018 El testimonio del Testigo no ha sido escuchado. El solemne testimonio, del cual depende el destino de la iglesia, ha Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 159-167, día 017 El joven rico Mientras me encontraba en Monterrey, Míchigan, el 8 de octubre de 1854 se me mostró en visión Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 150-158, día 016 ¿Se ha realizado este gran cambio en nosotros? No os engañéis. Por mi parte, no tomaría el nombre de Cristo, Testimonios para la Iglesia, Vol. 1, p. 141-149, día 015 Pero eso no es todo. Falta el amor que debiera existir entre los hermanos. “¿Soy yo guarda de mi hermano?” « Previous 1 … 41 42 43 44 45 … 106 Next »