LEAMOS HOY 20 DE MARZO DEUTERONOMIO 6.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tú Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.” (Vers. 4-7).
COMENTARIO HISTÓRICO DE DEUTERONOMIO 6.-
En los versículos 4-9 se tiene la confesión de fe más importante del judaísmo. Esta confesión se llama “Shema”, ésta palabra hebrea se traduce como “oye o escucha,”. La primera frase afirma la unicidad de Jehová; la segunda frase apela a la adoración exclusiva a Jehová con todo el ser. La segunda frase se presenta el desafío de transmitir estos mandatos a los hijos. Dios deposita en los padres de Israel y en los padres del Israel espiritual, la responsabilidad de transmitir por experiencia, el conocimiento de un Dios creador, sustentador, perdonador y salvador. El discernimiento de Dios se debía compartir con los hijos, en todas las circunstancias de la vida: en la casa, al caminar con la familia, cuando se acostaba a los hijos, y cuando se levantaban.
CITA SELECTA.-
“Cada familia debiera erigir su altar de oración, comprendiendo que el temor de Jehová es el principio de la sabiduría. Si hay quienes en el mundo necesitan la fortaleza y el ánimo que da la religión, son los responsables de la educación y de la preparación de los niños. Ellos no pueden hacer su obra de una manera aceptable a Dios mientras su ejemplo diario enseñe a los que los miran en procura de dirección, que ellos pueden vivir sin Dios. Si educan a sus hijos para que vivan solamente esta vida, no harán preparativos para la eternidad. Morirán como han vivido, sin Dios, y los padres serán llamados a responder por la pérdida de sus almas. Padres y madres, necesitáis buscar a Dios por la mañana y por la noche, en el altar de la familia, para que podáis aprender a enseñar a vuestros hijos sabia, tierna y amorosamente. Si hubo tiempo en el que cada casa debiera ser una casa de oración, es ahora. Predominan la incredulidad y el escepticismo. Abunda la inmoralidad. La corrupción penetra hasta el fondo de las almas y la rebelión contra Dios se manifiesta en la vida de los hombres. (CN 481).”
OREMOS:
PADRE. INTERCEDEMOS POR TODOS LOS PADRES Y MADRES PARA QUE PUEDAN ENSEÑAR A SUS HIJOS A AMAR A DIOS CON TODO SU SER. Y QUE PUEDAN HACER LOS CULTOS MATUTINOS Y VESPERTINOS CON SUS HIJOS. POR JESÚS, AMÉN.