“SÉ SALUDABLE,
ramas que dan fruto de la vid viva. Ora con la sencillez de un niño. El Señor puede no llamarte a alguna obra grandiosa, pero desea que tomes fielmente los humildes deberes que vienen en tu camino.”
- Cartas y Manuscritos, Carta 224, 1906, párr. 29