LECCIÓN: EL SECRETO DEL ÉXITO DE DAVID RADICÓ EN QUE DEPOSITÓ SU CONFIANZA EN DIOS.

LEAMOS HOY 11 DE JULIO 2 SAMUEL 5.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “y se fortaleció más y más, porque el Señor Dios Todopoderoso estaba con él” (Ver. 10).

COMENTARIO HISTÓRICO DE 2 SAMUEL 5.-

David fue ungido por Samuel como rey, cuando tenía 17 años de edad, y fue coronado como rey de todo Israel cuando tenía 30 años. En esos 13 años de espera, tuvo que soportar persecuciones, hambre, acusaciones falsas, pero también desarrolló una fe plena en la dirección divina. La primera acción bélica que realizó David luego de ser coronado como rey, fue conquistar la ciudad de Jerusalén para convertirla en la capital de su reino, edificó un muro para protegerla de las invasiones, y construyó su palacio. La segunda guerra fue contra los filisteos. David consultó para conocer cuál sería la estrategia militar que debía emplear, Dios les dijo que debía atacarlos en forma directa. En la segunda batalla contra los filisteos, Dios cambió de táctica, les dijo que debía atacarlos por la retaguardia, porque Dios iría delante de ellos para darles la victoria. El éxito en la vida de David radicó en que puso su confianza en Dios. De la misma manera, este jueves, depositemos en Dios nuestros planes, proyectos, desafíos y sueños.

CITA SELECTA.-

“El Señor está siempre confiriendo sus bendiciones y mercedes sobre los hombres. Si nos quitara estos dones, pereceríamos. Cada momento tiene presente a su familia humana. “Hace salir su sol sobre malos y buenos, y … hace llover sobre justos e injustos”. Mateo 5:45. Él nos da “lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones”. Hechos 14:17. Es Dios quien da a los hombres el poder para obtener riquezas. El pensamiento ágil y penetrante, la habilidad de planear y ejecutar, son de él. Él es quien nos bendice con salud y abre caminos para que obtengamos medios por el diligente uso de nuestras facultades. Y nos dice: Una parte del dinero que he permitido que ganéis es mío. Ponedlo en la tesorería en diezmos, en dádivas y ofrendas, para que haya alimento en mi casa; para que allí pueda servir para sostener a los que llevan el Evangelio de mi gracia al mundo”.

(The Review and Herald, 9 de mayo de 1893).

ORACIÓN:

PADRE DE BENDICIONES, EXALTAMOS TU NOMBRE, PORQUE GRACIAS A TUS CUIDADOS Y DIRECCIÓN, TENEMOS TRABAJO, ALIMENTO, ROPA Y DONDE VIVIR. DESEAMOS COMPARTIR ESAS BENDICIONES CON LOS NECESITADOS, POR JESÚS, AMÉN.