DESAFÍO: DISYUNTIVA ENTRE HACER EL MAL Y EL BIEN

LEAMOS HOY 26 DE ENERO JOB 35.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Hagas el mal o hagas el bien, los únicos afectados serán tus semejantes (Ver. 8).

COMENTARIO HISTÓRICO DE JOB 35.-

El ser humano no tiene que esforzarse por hacer el mal, la naturaleza pecaminosa que heredamos de Adán y Eva nos impulsa a hacer continuamente el mal. Analicemos algunos episodios bíblicos sobre la forma de hacer mal al prójimo: 1) Engañar, como Jacob y Rebeca hicieron con Isaac; 2) Estafar, como hizo Labán con Jacob, al cambiarle 10 veces su salario; 3) Actuar con hipocresía, como hizo Joab al abrazar y besar a Amasa, sin embargo, en la otra mano tenía una daga con la que lo traspasó por la quinta costilla; 4) Robar, como Judas hacía con los pequeños fondos que recibían para el sustento de Jesús y los apóstoles; 5) Levantar falso testimonio, como hicieron algunas personas para acusar a Jesús de traición a Israel. La gracia santificadora de Cristo, puede transformar la inclinación que tenemos hacia la maldad, para convertirnos en AGENTES DEL BIEN. Examinemos estos casos bíblicos, para que se conviertan en nuestro desafío de vida: 1) Ceder el mejor lugar al prójimo, como Abrahán hizo con su sobrino Lot, al permitir que él escogiera el lugar donde deseaba establecerse; 2) Perdonar en lugar de vengarse, como David hizo con Saúl, al perdonarle la vida; 3) Compartir con los demás lo que mucho o poco que tenemos, como lo hizo la viuda de Sarepta con Elías; 4) Socorrer al necesitado, como el samaritano hizo con el hombre que fue asaltado por ladrones; 5) Pedir perdón por las personas que nos están haciendo daño, como intercedió Esteban con los que lo estaban apedreando; 6) Compartir con otros el plan de salvación, como Pablo sentía la necesidad de predicar.

CITA SELECTA.-

“El pecado más difundido que nos separa de Dios y provoca tantos trastornos espirituales contagiosos, es el egoísmo. No se puede volver al Señor excepto mediante la abnegación… En las mismas vocaciones comunes de la vida es donde se ha de negar al yo y mantenerlo en sujeción. Pablo podía decir: “Cada día muero”. 1 Corintios 15:31. Es esa muerte diaria del yo en las pequeñas transacciones de la vida lo que nos hace vencedores. Debemos olvidar el yo por el deseo de hacer bien a otros. A muchos les falta decididamente amor por los demás. En vez de cumplir fielmente su deber, procuran más bien su propio placer”.

 (CPI 143).

ORACIÓN:

TE SUPLICAMOS PADRE, QUE NOS CONVIERTAS EN AGENTES DEL BIEN, PARA MEJOR ESTE MUNDO DE MALDAD. QUE NUESTROS ACTOS SIRVAN PARA TRAER FELICIDAD Y BIENESTAR A LOS QUE NOS RODEAN. POR JESÚS, AMÉN.