CONFIAR EN EL AMOR DE DIOS Y DISFRUTAR LA SALVACIÓN

LEAMOS HOY 15 DE FEBRERO SALMOS 13.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Pero yo confío en tu gran amor; mi corazón se alegra en tu salvación” (Ver. 5).

COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 13.-

Este Salmo fue escrito durante los años difíciles de David en el exilio cuando el rey Saúl le perseguía. Hubo momentos cuando él declaró, “No hay sino un paso entre mí y la muerte”. En la actualidad, así como en los días de David, los hijos de Dios atravesamos por momentos de angustias, La palabra clave del salmo es: ¿HASTA CUÁNDO, SEÑOR? esta frase se repite cuatro veces. Por la gracia de Dios, David convirtió sus sufrimientos en canciones. En el versículo cinco, el salmista cambia su tono de desesperación a la esperanza. David recuerda su compromiso de confiar en el amor de Dios. En vez de temer que sus enemigos le hagan daño, espera confiado en la protección divina. El salmista confía en la misericordia divina, se alegra por la salvación que el Señor le brinda, y canta por el bien que Dios le ha hecho. Debemos disfrutar de la salvación en esta tierra y en la vida venidera: “Les aseguro respondió Jesús, que todo el que por mi causa y la del evangelio haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o terrenos, recibirá cien veces más ahora en este tiempo: casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y terrenos, aunque con persecuciones; y en la edad venidera, la vida eterna (Mar 10:29, 30).

CITA SELECTA.-

“Jóvenes amigos, buscad al Señor de todo corazón. Acudid a él con celo, y cuando sintáis sinceramente que sin la ayuda de Dios habríais de perecer, cuando le anheléis a él como el ciervo anhela las corrientes de agua, entonces el Señor os fortalecerá prestamente. Entonces vuestra paz sobrepujará todo entendimiento. Si esperáis la salvación, debéis orar. Tomad tiempo para ello. No os apresuréis ni seáis negligentes en vuestras oraciones. Rogad a Dios que obre en vosotros una reforma cabal, para que los frutos de su Espíritu moren en vosotros y permanezcáis como luminarias en el mundo. No seáis un estorbo ni una maldición. ¿Os dice Satanás que no podéis disfrutar de la salvación, plena y gratuitamente? No le creáis. Vi que es privilegio de todo cristiano gozar de las profundas emociones del Espíritu de Dios. Una paz dulce y celestial invadirá la mente y os deleitaréis en meditar en Dios y en el cielo. Os regocijarán las gloriosas promesas de su Palabra”. 

(MSV 71).

OREMOS:

DIOS, TE PEDIMOS QUE CAMBIES NUESTROS PESARES EN GOZO, Y NUESTRAS LAGRIMAS, EN ALEGRÍAS. QUE SE CUMPLA LA PROMESA DE RECIBIR CIEN VECES MÁS EN ESTA TIERRA, Y EN EL FUTURO, LA VIDA ETERNA. POR JESÚS, AMEN.